Felicidad y mejoras sociales para el 2014

Felicidad y mejoras sociales para el 2014

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Grandes biografías que nos influyeron en la infancia

En la década de los años sesenta la mayor parte de la población tenía poco acceso a los libros. A los niños se les regalaban en navidades, en los cumpleaños o en otras ocasiones especiales. Había colecciones destinadas al público infantil y juvenil que abarcaban muchos géneros. Recuerdo los libros dedicados a las grandes figuras históricas ya fueran santos, científicos o guerreros. Con más o menos ilustraciones, cuando los leíamos, indudablemente nos influían ya que eran presentados como grandes héroes. Había unos cuantos dedicados a científicos; siempre eran los mismos: Pasteur, Edison, Curie, Fleming… Fue así como, sin quererlo, nos convertimos en lectores de biografías.

Rebuscar en la biblioteca o volver a comprar títulos que uno tuvo alguna vez, es un ejercicio interesante. He aquí algunos:

Edison. El mago de Menlo-Park

De la Colección Vida Heroicas de Editorial Bruguera, 1944, 96 páginas. Alberto Gracián

Fleming, Bienhechor de la Humanidad

Tapa dura. Colección Juvenil Ferma, Exclusivas Ferma de Barcelona, 1961, 64 páginas. Flores-Lázaro

Louis Pasteur

Tapa dura. Colección Juvenil Ferma, Exclusivas Ferma de Barcelona, 1965

Madame Curie

Tapa dura y sobrecubierta. Colección Auriga serie naranja..Instituto de artes gráficas I.D.A.G. y AFHA Inst. Difusión Cultura, 1964, 181 páginas con ilustraciones en color. Gloria Sarró.

¿Medicina o cirugía?

Estos dos lápices de memoria con conexión USB para los ordenadores reflejan todavía la aparente disyuntiva “medicina” o “cirugía”. Una buena ocasión para recordar que la cirugía fue una práctica empírica durante muchos siglos. En el XVI, a pesar de la reforma vesaliana, continuó sin tener fundamentos científicos y técnicos. Los cirujanos estaban separados social y profesionalmente de los médicos. Estos últimos estudiaban en universidades como “hombres de saber”, utilizaban el latín y disfrutaban de una posición social buena. Los cirujanos, por el contrario, tenían una formación artesanal junto a un maestro, utilizaban su lengua vulgar y pertenecían al estrato socioeconómico de los artesanos. Durante el Renacimiento hubo una expcepción en España e Italia. Se trata de los médicos-cirujanos, médicos de formación que se dedicaron a la cirugía con gran nivel. Los escenarios del cultivo de la cirugía eran el campo de batalla y los hospitales.

En el siglo XVIII los cirujanos se convirtieron en técnicos de prestigio que se formaban en centros de tanta o mayor altura que las facultades de medicina. Por otro lado, el acto quirúrgico adquirió categoría técnica. Las monarquías necesitaban cirujanos competentes, bien formados y capaces de responder a las exigencias de la nueva organización de los ejércitos. En Francia se creó la Real Academia de Cirugía que, diez años después, se equiparó a la Facultad de Medicina desde el punto de vista de la enseñanza. El modelo fue imitado por otros países como España. Ahí está la fundación del Real Colegio de Cirugía de Cádiz (1748), del de Barcelona (1764) y del de Madrid (1787). A partir de ese momento existían dos profesionales de la medicina de igual categoría y rivales entre sí.

La cirugía se convirtió en una técnica científicamente fundamentada  y a finales del siglo XVIII fueron sentándose las bases de la patología y la clínica quirúrgicas. Los progresos de la medicina se trasladaron a la medicina y viceversa. Durante el primer tercio del siglo XIX, prácticamente en todos los países se unificaron las dos enseñanza. El título de “licenciado en medicina y cirugía” todavía pervivió en España hasta los años setenta del siglo XX, a pesar de la existencia de un gran número de especialidades médicas y médico-quirúrgicas.

A partir de la unificación la cirugía experimentó un gran cambio gracias a la superación de dolor, de la hemorragia y de la infección. No sin razón a este periodo se le conoce como el de la “Revolución quirúrgica”.

Lápices de memoria USB "Médico" y "Cirujano"

Nancy enfermera

La muñeca Nancy salió al mercado español en el emblemático año 1968. Mientras en el mundo, especialmente en Francia, se vivían acontecimientos de gran calado, aquí la televisión se generalizaba, la familia Telerín mandaba a los niños a dormir en horario “poco español”, los electrodomésticos entraban en los hogares y el seat 600 se generalizaba entre muchos ciudadanos. A pesar de la dictadura y del inmovilismo político el país estaba cambiando. Como alguien dice: “Nancy nació con la dictadura y creció con la democracia”.

Nancy era una muñeca muy adaptada a la España de la época. Rompía con los moldes anteriores. Aunque se inspiraba en Belter (otra muñeca de Famosa de los años sesenta) era como una niña normal con una estética más ajustada a la realidad social del momento. Lucía una melena larga y medía 42 cm.  El autor de la cara fue Tino Juan. Fue lanzada por Famosa (Onil, Alicante) y se convirtió pronto en un éxito de ventas. Más de diez millones en los primeros años.

Era moderna, desempeñaba varias profesiones, salía de fiesta, viajaba y podía cambiar de aspecto y de ropa gracias a que se vendían modelos por separado. Incluso en 1973 apareció un armario donde guardarlos. Tuvo, como Barbie, multitud de complementos (bolsos, maletas, mobiliario, juego de café, servicio de azafata, etc.).

En 1977 ya casi todas las niñas españolas tenían su Nancy. Fue el momento de sacar al mercado a su hermana pequeña Lesly y a “su compañero o amigo” Lucas un año más tarde.

Hubo un momento de decadencia, pero en el 2000 se lanzó “Nancy Colección” compuesto por seis modelos distintos con nuevo vestuario que incluía algunos de los años sesenta y setenta. Las medidas se actualizaron: 16,5 cm de cintura, 21 cm de cadera y 21 de pecho.

En el año 2008 Nancy celebraba su cuarenta aniversario y salían al mercado reediciones para coleccionistas.

En 2012 salió un libro Nancyclopedia, de Esperanza Ramos y José Vera, de Diábolo ediciones (ISBN-10: 8415153813), que cuenta su historia. Abarca todas las referencias y variedades de los conjuntos de los años 70, así como curiosidades relacionadas con la misma. También se puede encontrar información en Las muñecas de Famosa se dirigen… (1957-1969), de Salud Amores, editado en 2013 también por Diábolo ediciones.

Aquí presentamos Nancy enfermera (una reciente reedición) que salió al mercado en 1976. Lleva un uniforme de enfermera compuesto por un vestido en color azul claro y delantal blanco con bolsillos. Incluye una cofia con la insignia de la Cruz Roja y una capa azul marino cruzada por delante y anudada por detrás, también con insignia. El conjunto se completa con medias, manguitos y zapatos, las tres piezas en color blanco. El pelo de la muñeca es castaño y los ojos en tono miel. Esta reedición está numerada, tanto en el cuerpo de la muñeca (espalda), como en el certificado de autenticidad incluido.

Nancy enfermera

Nancy enfermera

Nancy enfermera

Bolígrafos de “sangre venosa” y de “sangre arterial”

Objeto curioso, barato y que llama la atención: bolígrafos con forma de jeringuilla de 5 mL. El azul con “sangre venosa” y el rojo con “sangre arterial”. Si se mueven el líquido impregna la pared de cristal que en realidad es de plástico. La punta puede esconderse. Los compré en Madrid hace tiempo. No tienen marca.

Bolígrafos jeringuilla

Aimantine y su consulta de veterinaria

Parece que Aimantine es una muñeca que se vende en los centros comerciales Carrefour. Claramente es una de las muchas “imitaciones” de Barbie, de 29 cm de altura, con una cabeza ligeramente grande para sus proporciones y con una cara más aniñada. Por supuesto, fabricada en China.

En este caso se trata de un equipo que contiene la muñeca, un fondo impreso que representa la consulta y una serie de objetos: un hueso, un plato de comida de animales, un fonendoscopio, un perrito (aunque podría ser también un gato) que se encuentra sobre una mesa construida con el propio cartón de la caja, y una cesta de transporte o transportín. Predominan los colores fucsia, que tanto atraen a las niñas de las edades a las que va dirigido el juguete. El estampado de la bata o vestido de la veterinaria son las huellas de un gato o perro.

¿Triunfaría una veterinaria en un laboratorio, controlando la calidad de las carnes, o en otras circunstancias? Una oportunidad para explicar a los más pequeños la relación de la veterinaria con la salud pública además de ser los “médicos de nuestras mascotas”.

La muñeca Aimantine y su consulta de veterinaria

La muñeca Aimantine y su consulta de veterinaria

Quimex, otro laboratorio de química

Los laboratorios de química como juguete son un clásico en el mundo occidental. Prácticamente desde principios del siglo XX varias firmas lo han fabricado para los niños. Los hay sencillos para los más pequeños o para personas con menor poder adquisitivo, y bastante completos, de mayor precio, pero que permiten realizar multitud de experimentos. Unas veces se presentan como “cajas de magia” y otras como la forma de introducirse en el estudio de las ciencias, especialmente la química.

Otros años ya hicimos referencia a uno de los que llegó a ser más popular en España, el Cheminova y también a Atoms. Ahora le toca el turno a un juego de química de los años cuarenta y cincuenta, que se fabricó en Granollers y se llamaba Quimex. El que se presenta está muy completo y en bastantes buenas condiciones. Llama la atención la calidad de los frascos con las distintas sustancias. Se acompaña de un folleto de instrucciones y de experimentos sugerentes. Nada hemos podido averiguar de la empresa que lo sacó al mercado.

En la actualidad se pueden encontrar piezas similares de varios fabricantes, lo que indica que siguen disfrutando de cierta demanda.

Caja Quimex nº 2

Caja Quimex nº 2 abierta

Quimex nº 2 Folleto instrucciones