Homenaje a Federico Rubio y Galí (1906)

Hace unas semanas añadimos al canal Medicina, historia y sociedad, de Youtube, un vídeo sobre la inauguración del monumento a Federico Rubio, en Madrid, en 1906.

Como solemos hacer después de haber “subido” un nuevo vídeo al canal, ofrecemos ahora su transcripción:

Introducción
El Heraldo de Madrid del jueves 13 de diciembre de 1906 llevaba en su portada la crónica de la inauguración de un monumento:

Desde hoy podrá admirar el público de la capital un monumento del ilustre artista Miguel Blay. ¡Ya era hora!… Es la primera obra del laureado escultor admitida para el ornato de las vías públicas madrileñas, donde con frecuencia tropieza el paseante con cualquier Espartero ó marqués del Duero propios para destruir toda idea artística de buen gusto y también para partir los más empedernidos corazones. Se impone una revisión de estatuas, ¡oh, popular alcalde!, y lanzar muchas de ellas á la región de las tinieblas, en cualquier covacha, ó mejor aún en cualquier fundición, donde, perezcan á fuego… Pero esta revisión, á la que me permitiré aportar algunas indicaciones, queda para otro día y ocasión oportuna.

Se refería en esta ocasión para bien, a la escultura del cirujano Federico Rubio y Gali.

Decía Laín en el prólogo que hizo para una reedición de una obra de Rubio que, pese al puesto que ocupa este nombre en la epigrafía urbana, si alguien preguntase por su vida y su obra a un centenar de españoles cultos, no sabía cuántos darían respuesta satisfactoria. Y, sin embargo, –añadía– Rubio ha sido el médico más importante de todo nuestro siglo XIX a excepción de Cajal a quien considera investigador de ciencias básicas.

Hoy es posiblemente un personaje olvidado pero en su época y durante buena parte del siglo XX fue quizás magnificado.

Bueno, esto nos obliga a trasladarnos a Madrid.

Ante el monumento en el Parque del Oeste
… Uno de los más distinguidos monumentos de finales del siglo XIX es el que se levantó en honor al médico y político Federico Rubio y Galí, nacido en el Puerto de Santa María, Cádiz, el 30 de agosto de 1827 y fallecido en Madrid el día 31 de agosto de 1902.

Fue inaugurado en 1906 en el madrileño paseo “Parque del Oeste” donde hay varias decenas de esculturas. Fue este el primer parque que se creó en Madrid. Se abrió al público en 1905. Se sitúa entre el barrio de Argüelles y la estación de Príncipe Pío.

Su autor fue el escultor Miguel Blay y Fábregas nacido en Olot en 1866 y fallecido en Madrid en 1936.

Este monumento es de piedra caliza marfil (la figura y el sillón de estilo modernista donde está sentado el prestigioso cirujano), y en bronce, (una joven mujer con un hijo en brazos y otro a su lado que le obsequian con un ramo de flores en señal de agradecimiento).

Durante la guerra civil esta zona quedó entre los dos bandos que se enfrentaron a lo largo de tres años. Los franquistas estaban aquí detrás, en la Escuela de Arquitectura, apenas a 300 metros. Los republicanos se encontraban en lo que fue la cárcel modelo y el Hospital Clínico…

[Se ubican en un plano el monumento, la antigua cárcel modelo (hoy Cuartel del ejército del aire), Hospital Clínico, Fundación Jiménez Díaz, donde estuvo el Instituto Rubio, y la Escuela de Arquitectura]

Uno de los proyectiles impactó sobre la cabeza de Rubio y lo decapitó. También quedaron marcados en el resto de monumento varios impactos, alguno de los cuales se puede contemplar todavía.

Tras la guerra civil y un informe del Conde de Casal, el monumento fue reconstruido a pesar de las raíces republicanas de Federico Rubio.

Este distinguido médico cirujano había logrado que la gente más humilde a la que prestaba su ayuda lo llamase el “médico de los pobres”.

Su vida y contribuciones
Perteneciente a una familia de tradición liberal y perseguida en numerosas ocasiones, Federico nació en Puerto de Santa María (Cádiz) el 30 de agosto de 1827.

Después de los estudios secundarios se decantó por los de Medicina en el Colegio Nacional de Medicina y Cirugía de Cádiz (más tarde Facultad de Medicina).

Mientras tanto, sus escasos recursos le obligaron a realizar varias actividades que le proporcionaron dinero para sobrevivir. En 1850 se trasladó a Sevilla donde opositó para una plaza de cirujano en el Hospital Central que obtuvo el menos capacitado de los que se presentó, pero que tenía apoyos políticos. Lo ocurrido favoreció, sin embargo, a Rubio, quien se fue haciendo con una buena clientela privada a la vez que ganaba prestigio.

En esta época también comenzó a moverse en política. Como otros demócratas, fue detenido en 1859 y tuvo que exiliarse. Se fue a Inglaterra y en Londres aprovechó para formarse como cirujano con William Fergusson. Regresó en 1860.

En 1864 tuvo que exiliarse de nuevo. En esta ocasión marchó a París donde estuvo con figuras tan conocidas e influyentes como Alfred Velpeau, Piel Paul Broca y Auguste Nélaton. Asistió además a los cursos de microscopía de Eloy Carlos Ordóñez que también fue el maestro de Aureliano Maestre de San Juan. Estuvo además en Breslau con Johannes Evangelista Purkinje para completar su formación histológica.

En la década de los sesenta publicó bastante. También participó activamente en la preparación de la Revolución de Septiembre de 1868. Formó parte de la Junta provisional revolucionaria de Sevilla, cargo que fue renovado por sufragio en las elecciones que se celebraron en octubre, alcanzando la vicepresidencia.

Gracias a la revolución y a la libertad de enseñanza pudo crear la Escuela Libre de Medicina y Cirugía de Sevilla, cuna del especialismo médico en España, donde enseñó Clínica quirúrgica.

En el terreno político fue diputado en las Cortes Constituyentes, legislatura de 1869-1870. Fue reelegido en 1871, pero renunció.  En las elecciones generales de 1872 ganó un puesto de senador por Sevilla para la legislatura 1872-73. Durante la Primera República (1873-74) fue enviado a Londres para que el gobierno de Gran Bretaña reconociera al gobierno republicano español, cosa que no logró. No obstante, antes de regresar a España viajó a los Estados Unidos donde visitó hospitales de Nueva York, Chicago y Filadelfia. Más tarde se le reconoció haber actuado como embajador en Gran Bretaña.

En 1874 fijó su residencia en Madrid. Durante la Restauración abandonó la política y se convirtió en el médico de la aristocracia y alta burguesía de Madrid. En 1874 ingresó en la Academia.

En Madrid sintonizó bien con el grupo intelectual en torno a Giner de los Ríos y la Institución Libre de Enseñanza.

En 1880 creó el Instituto de Terapéutica Operatoria en el Hospital de la Princesa de Madrid que se encontraba entonces en lo que hoy es la calle de Alberto Aguilera. Para ello se valió no solo de su prestigio sino que utilizó además su amistad con políticos influyentes.

Este centro se independizó en 1896 cuando fue trasladado a unos edificios nuevos en la zona de Moncloa sufragados, en parte, por suscripción pública.

En la Fundación Jiménez Díaz
Nos encontramos ahora en la Fundación Jiménez Díaz, edificada en los mismos terrenos que ocupó el Instituto Rubio que fue destruido durante la guerra civil.  Los terrenos fueron cedidos por el Estado. Se construyeron varios edificios por pabellones. El principal, de tres plantas y sótano, albergaba la recepción de enfermos, unas dependencias privadas para Rubio y la administración. Otro edificio se destinó a enfermos varones, otro a mujeres y otro a enfermos infecciosos. Después se construyó una capilla donde se velaban los cadáveres y donde quiso ser enterrado el doctor Rubio.

La guerra civil destruyó tanto el edificio que se encontraba en pleno frente, como la labor del gran equipo de profesionales que allí trabajaban y que acabaron dispersándose.

Durante la guerra civil esta zona quedó entre los dos bandos que se enfrentaron a lo largo de tres años.

Si vemos los planos de la época situaríamos a los franquistas detrás, desplegados en la zona que ocupa la Escuela de Arquitectura. Todavía pueden verse trincheras y búnqueres.

Los republicanos se encontraba alrededor de la cárcel modelo, espacio que ocupa hoy el Ejército del Aire, y del Hospital clínico. Como se ve el monumento queda entre los dos y sufrió las consecuencias. Los impactos de proyectiles todavía se pueden ver hoy. También fue decapitado aunque gracias a un informe del conde de Casal el monumento fue reconstruido a pesar de las raíces republicanas de Rubio.

Consciente de que la revolución quirúrgica exigía nuevas instalaciones y personal técnico, creó también la Escuela de enfermeras Santa Isabel de Hungría, la primera de España de inspiración laica y burguesa.

En 1899 apareció la revista Revista Iberoamericana de Ciencias Médicas, donde publicó varios trabajos suyos como es lógico, así como la labor desarrollada en el Instituto.

Desde 1901 la salud de Federico Rubio se deterioró. Murió en Madrid, en la casa que su hija Sol poseía en la calle Barquillo, el 31 de agosto de 1902. Fue enterrado dos días más tarde en el panteón construido en la capilla de su Instituto por el rito católico.

Respecto a la obra de Rubio, aparte de su producción médica destaca El libro chico (1863) donde resumió sus ideas filosóficas y psicológicas y donde se refleja la influencia del krausismo; El Ferrando (1863), que escribió para defenderse de las críticas al anterior; La mujer gaditana (1902) y Mis maestros y mi educación (publicado por su hija después de su muerte) y que vendría a ser una suerte de autobiografía incompleta. Aquí tenemos dos ediciones del mismo.

También se ha destacado mucho su discurso de 1890 en la Academia que tituló La Sociopatología. Se trata de un ensayo original en el que defendió que la realidad y la vida del cuerpo social deben ser incumbencia del médico. Reconoce que disciplinas como el derecho, la filosofía, la economía, etc. deben estudiar la sociedad, pero sólo el médico posee la mentalidad y los métodos exigidos por el saber sociológico; puede pasar analógicamente desde el organismo individual hasta el organismo social. Por otro lado, para Rubio la sociedad es como un organismo pluricelular, un ser colectivo y natural y como tal puede también enfermar.

Este texto es un programa o esbozo de una ciencia que pugnaba por nacer y que esperaba que se desarrollara en el futuro como así ha sido.

Sin salirnos del tema, destaca su artículo en el que hace referencia al anterior, que con el título “Clínica social” publicó en 1899 en la Revista Ibero-Americana de Ciencias Médicas.

Aquí termina este acercamiento a un destacado médico y cirujano del siglo XIX del que siempre podrás obtener más datos de la bibliografía que dejaremos en el blog.

Bibliografía
–Carrillo, J.L. et al. (2002). Federico Rubio y Gali (1827-1902). Estudio Documental y Bibliográfico. Puerto de Santa María, Concejalía de Cultura del Ayuntamiento.

–Carrillo Martos, J.L. (Coord.) (2003). Medicina y sociedad en la España de la segunda mitad del siglo XIX: una aproximación a la obra de Federico Rubio y Galí, (1827-1902). Puerto de Santa María, Ayuntamiento.

–Laín Entralgo, P. (1986). Medicina y sociedad en la obra de Federico Rubio. En: Ciencia, técnica y medicina. Madrid, Alianza, pp. 333-341.

–Rubio y Galí, F. (1890): Discursos leídos en la solemne sesión inaugural del año de 1890 de la Real Academia de Medicina [La Sociopatología]. Madrid, Establecimiento Tipográfico E.Teo- doro, pp. 25-49.

–Rubio y Galí, F. (1899). Clínica social. Revista Ibero-americana de Ciencias Médicas (Madrid), vol. 2, no 3, `pp. 50-78.

Prensa:

–Del Diario de un paseante. Por Luis Bello. El Imparcial, 16 de diciembre de 1906, p. 2.

–El monumento a D. Federico Rubio. El Siglo futuro, 14 de diciembre de 1906, p. 2.

–Arte y artistas. Heraldo de Madrid, jueves 13 de diciembre de 1906, p. 1.

–Monumento al doctor Rubio. El Correo Español, jueves 13 de diciembre de 1906, p. 4.

–El monumento al Dr. Rubio. ABC, 14 de diciembre de 1906, p. 3.

 

Homenaje de los estudiantes de medicina de Valencia a Jaime Ferrán (1918)

Hemos abierto un nuevo videoblog en Youtube, “Medicina, historia y sociedad“, que pretende ser un complemento de éste blog. Esto implica bastante trabajo: guión, grabación, postproducción, etc., máxime cuando solo una persona se encarga de ello, como sucede con los canales de mayor éxito de Youtube. Se pretende realizar un nuevo vídeo cada dos o tres semanas si recibe un mínimo apoyo “moral” de los visitantes.

El vídeo inaugural pretende contar el homenaje que los estudiantes de medicina de Valencia dedicaron a Jaime Ferrán en el marco de la Primera Asamblea Médica Regional Valenciana. El motivo: agradecer a Ferrán haber aplicado por primera vez en el mundo su vacuna contra el el cólera morbo asiático en la epidemia que sufrió Valencia en 1885.

El acto se celebró el día 16 sobre las 12,30 h. En la prensa de entonces se puede leer:

«Abrían la marcha la guardia municipal de caballería en traje de gala, las banderas de todos los centros docentes acompañadas de los respectivos alumnos; seguían los municipios de Alcira y Valencia en corporación, llevando el síndico de la primera de las citadas poblaciones la bandera de la ciudad.

La presidencia la formaban…..

El homenaje consistía, como es sabido, en descubrir una lápida dedicada al ilustre bacteriólogo, en el año 1885 y su estudio sobre el remedio de la terrible enfermedad del cólera, que tantos estragos causaba.

La comitiva se detuvo frente a la casa número 25 de la calle de Pascual y Genís, donde por primera vez se hicieron inoculaciones del suero anticolérico. Allí se había  construido un tablado, al que subieron las autoridades y comisiones oficiales.

Don Ramón Such, alumno de quinto curso de la facultad de medicina, leyó unas cuartillas haciendo una acertadísimo bosquejo de la personalidad científica de Ferrán, y el secretario del Ayuntamiento señor Jiménez Valdivieso, dio lectura al siguiente siguiente telefonema: 

“Imposible estar en Valencia en estos momentos; estoy de Valencia enamorado y agradecido; ruégole, como representante pueblo valenciano, ensalce nombres inolvidables a Amalio Gimeno, Ángel Pulido, Manuel Candela como representantes clase médica época 85. Sin la generosidad y la conjunción de ese pueblo admirable no hubieran sido posibles demostración vacuna anti colérica. Ruégole en mi nombre un vibrante ¡viva valencia! – Jaime Ferrán….»

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Casa de la calle de Pascual y Genís donde se colocó la lápida

Leyó después el profesor Manuel Candela una carta que le había remitido Ferrán. Intervino a continuación el alcalde de Alzira recordando la actitud de sus habitantes que depositaron toda su fe y confianza en Ferrán para experimentar su vacuna. Fue el alcalde de Valencia quien cerró el acto excitando a la juventud de Valencia a seguir los pasos marcados por Jaime Ferrán. A los acordes de himno de la Exposición (hoy el himno regional) se descubrió la lápida conmemorativa que todavía se puede ver en la actualidad.

En Las Provincias del día 19 se recoge el agradecimiento de los estudiantes a las autoridades e instituciones que participaron en el acto: el alcalde de Valencia, el gobernador civil, el capitán general, el presidente de la Asamblea médica Peset Aleixandre (“amable y pródigo maestro a quien tanto debemos”), al rector Rafael Pastor, a los directores de los diferentes centros docentes, al alcalde de Alzira y a todos los estudiantes que se sumaron al homenaje. Firmaban la carta en representación de los estudiantes, M. Such y M. Gómez.

No olvidemos que se celebró en 1918. Quizás se habían presentado los primeros casos de la terrible epidemia de gripe que afectó a todo el mundo. Unos meses más tarde, en octubre, Ferrán vino a Valencia para trabajar en el Laboratorio Bacteriológico Provincial con Peset, Rincón de Arellano (del Laboratorio militar) y Pablo Colvée (del Laboratorio Municipal).

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Placa conmemorativa dedicada a Jaime Ferrán que se colocó en la calle de Pascual y Genís. Fue una iniciativa de los estudiantes de medicina de Valencia.

Bibliografía
–En honor del Dr. Ferrán. Las Provincias, 17 de marzo de 1918, p. 1.
–En honor del ilustre Dr. Ferrán. El Pueblo, 17 de marzo de 1918, p. 1
–El homenaje a Ferrán. Las Provincias, 19 de marzo de 1918, p. 4
–El Dr. Ferrán en Valencia. Las Provincias, 29 de octubre de 1918, p. 1
–Guijarro, F.G. Descubrimiento de la lápida dedicada al Dr. Jaime Ferrán. Oro de ley, nº 82, 24 de marzo de 1918, p. 160

Proyecto sobre el uso de antimicrobianos

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Se lee con frecuencia en la prensa diaria y en las redes sociales sobre el problema de la resistencia a los antimicrobianos. Su descubrimiento y desarrollo supuso para la medicina un extraordinario avance. Sin embargo, con el tiempo han surgido las resistencias a estas sustancias y la aparición de las llamadas “superbacterias”. Se ha llegado ya a una situación crítica de salud pública mundial.

El Center for Infectious Disease Research an Policy (CIDRAP), de la Universidad de Minnesota, dispone de un sitio web que proporciona información científica actualizada y completa sobre el tema a la vez que trata de formar una comunidad en red para abordar los principales problemas. Proporciona recursos educativos de calidad sobre prácticas, investigación y políticas de uso de antimicrobianos. Todo ello se dirige a un público amplio que incluye profesionales, educadores, políticos y ciudadanos en general.

El menú superior permite enlazar con noticias sobre el tema, con diversos apartados sobre enfermedades infecciosas (directorio por orden alfabético), sobre la administración de antimicrobianos, a los programas o proyectos en curso y futoros y finalmente, a información sobre CIDRAP.

Desde la página principal se llama la atención sobre diversos temas que suponemos que van cambiando. En estos momentos se puede enlazar directamente a información sobre el ébola, el sarampión, influenza, etc., que son “trending topics”, varias noticias de actualidad, así como a las últimas publicaciones científicas relacionadas, entre otras muchas cosas más.

Si hojeamos el sitio web surgen asuntos que pueden ser relevantes para los que planifican políticas de sanidad, para los profesionales o para educadores. Por ejemplo, este mes se abordan los conocimientos que tiene la gente sobre la resistencia a los antimicrobianos con una encuesta realizada por Kaiser Family Foundation.

Sin lugar a dudas un sitio web muy recomendable que proporciona información de calidad y garantizada científicamente.

La Historia de la ciencia entre los Crash Courses

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Captura de pantalla de la cabecera de los Crash Courses

La red es un lugar donde el estudiante y cualquier interesado en aprender puede encontrar gran cantidad de recursos. Sin embargo, entre la cantidad de información disponible en la red, a veces es difícil encontrar los sitios adecuados.

Un ejemplo de recurso útil lo constituye la serie de Crash Courses, una serie de vídeos educativos educativos de alta calidad que pueden ser utilizados por profesores, estudiantes y personas interesadas. No están diseñados especialmente para centros educativos –que los utilizan de hecho– sino para “todo el mundo”. Entre un 60 y un 70 por ciento de los dos cientos milones de visualizaciones que han registrado, provienen de individuos que no siguen ningún curso.

Los temas que abarcan los vídeos son variados: química, historia universal, biología, ecología, historia de EE. UU., psicología, literatura, anatomía y fisiología, astronomía, propiedad intelectual, economía, filosofía y física, juegos, mitología universal, sociología, informática, estudios cinematográficos, estadística, teatro, etc.

Según señalan sus responsables, hacen lo posible para mantener la gratuidad y los bajos costes de producción, pero para ello necesitan colaboradores (investigadores, animadores, guionistas, músicos, editores, etc.) y patrocinadores. Cualquiera puede apoyar esta iniciativa y la forma de hacerlo se indica en su página web.

En esta ocasión quremos llamar la atención sobre una nueva serie de vídeos que se lanzó en marzo de este mismo año y cuyo tema es la historia de la ciencia. Hasta hoy hay disponibles catorce episodios sobre el tema de una duración en torno a los 12 minutos. En los mismos se analiza el contexto social y la historia de un aspecto concreto como la ingeniería en el Imperio romano, la ciencia en el Islam medieval, los presocráticos, Platón y Aristóteles, la medicina en la Antigüedad y en la Edad Media, la alquimia, la nueva astronomía, etc.

Los vídeos están presentados de una forma muy dinámica por Han Green y en el primero de la serie se explica qué es la historia de la ciencia, qué preguntas se hace y cómo las contesta, a la vez que introduce la colección. Una buena noticia es que pueden verse con subtítulos en castellano ya que las explicaciones en inglés fluyen con rapidez (quizás en exceso) ante la cámara y hace difícil su seguimiento para quien no esté muy familiarizado con el idioma.

Aunque se nota el tinte “anglosajón” de los contenidos, se trata de un recurso nada despreciable que puede satisfacer las necesidades de muchos e incluso alguno de los vídeos puede recomendarse a los estudiantes de nuestras materias. Estaremos pendientes de nuevas incorporaciones.

Historietas, cómic… y Medicina

medgrafCaptura parcial de la página principal del sitio web

No es menester señalar la importancia de las imágenes para la medicina en todas sus vertientes, enseñanza, investigación, divulgación, educación, etc. El uso de historietas, viñetas y cómics está muy presente en temas sobre salud, enfermedad y atención sanitaria.

En el año 2007 se lanzó GraphicMedicine, dirigido por el médico e ilustrador Ian Williams, la autora de varios libros de cómics M.K. Czerwiec, y el autor del blog This Week in Graphic Medicine Matthew Noe, formado en filosofía y especializado en “humanidades médicas”, comunicación y educación para la salud.

En 2016 la médica y artista Mónica Lalanda creó el sitio hermano en español Medicina Gráfica, que lleva como subtítulo “El papel de los cómics, las novelas gráficas y las ilustraciones en el mundo de la Medicina”.

Si entramos en el sitio web, encontramos un menú con los siguientes enlaces: “Qué es la medicina gráfica”, “Cómo utilizar esta página”, “Quiénes somos”, “Noticias y novedades”, “Portadas de novelas gráficas de salud y enfermedad, “Cómics sobre enfermedades (en red)”, y “Recursos para profesionales”.

En “Quiénes somos” se dice: “Nuestro objetivo es compartir nuestro entusiasmo sobre la manera en que la Medicina Gráfica puede ser de inmensa utilidad en el mundo de la salud y la sanidad. Somos hispanohablantes aunque felizmente no solo españoles y verás en las biografías la variedad de visiones que podemos aportar. La mayoría nos hemos conocido a través de redes sociales y todos creemos firmemente en que una mejor comunicación es posible y en la fuerza del dibujo como herramienta para lograrlo; creemos en la ilustración como potente vehículo de información pero lo más importante, no dejamos que los prejuicios de que la medicina es “algo muy serio”, nos paren.

En la misma sección encontramos los perfiles biográficos del equipo: Mónica Lalanda, Tono Villalonga, Mónica López, Juan Carlos Claro, Alejandro Martínez, José Luis de la Fuente, Rafa Marrón, Daniel Sender, y Eugenia García Amor. También el de colaboradores ocasionales como Augusto Saldaña y Gaspar Naranjo.

La lectura de la sección “Qué es la medicina gráfica” nos puede aclarar algunos términos y sus usos, como el de “Patografía gráfica”, qué tiene el cómic que no tengan otros medios y qué aporta a la esfera sanitaria, además de familiarizarnos con este mundo y su historia.

El visitante puede acercarse a este tema del cómic de forma inmediata a través de la sección “Cómics sobre enfermedades” que están disponibles de forma gratuita en red. Allí encontramos un amplio abanico de posibilidades. Asimismo, el profesional encontrará recursos de gran utilidad especialmente en el campo de la enseñanza.

De gran interés es la sección “Cómo utilizar esta página: fichas”. Sin ningún criterio de clasificación porque sus creadores señalan la dificultad que ello supone, presentan unas útiles fichas que recogen imagen de la portada, las áreas de interés y los temas que abarca el recurso correspondiente. En este momento hay disponibles 38 fichas. En esta misma página web, a la derecha, hay enlaces que llevan a la revisión extensa o reseña de las obras  más recientes y a los tweets y retweets de su twitter correspondiente. Sorprende la cantidad de obras de este tipo en castellano, algunas muy conocidas y otras que no sabíamos ni que existían y que merecen nuestro interés.

Por último, la sección de “Portadas” encontramos reproducidas las de unas sesenta obras que pueden enmarcarse dentro del área de la “Medicina gráfica”.

El sitio web originario en inglés tiene una estructura parecida: “Reseñas”, “Podcast“, “Blog“, “Encuentros y reuniones”, “Enlaces”, “Colecciones” “Acerca de…” y “Contacto”. Aquí se añaden el podcast y también el blog como elementos distintivos.

En la sección de “Reseñas” los materiales están estructurados de forma ecléctica en varias categorías: cómic, novela gráfica, educación, manga, websites de cómic, libros de imágenes, etc. Ésta es, sin duda, la parte más importante y útil para encontrar referencias que sean de nuestro interés.

La sección dedicada a “Enlaces” recoge sitios web de autores de cómics, artículos en línea, humanidades médicas y blogs. A través de “Encuentros” o reuniones anuales se puede acceder a los sitios web que recogen todo lo relacionado con cada una de las reuniones que han tenido lugar sobre el tema en los Estados Unidos mayoritariamente:  Seattle, Riverside, Baltimore… etc, y también Toronto y Londres. La correspondiente a 2018 se celebrará en Vermont del 16 al 18 de agosto. En “Series” se proporciona información sobre la serie de libros de medicina gráfica de la Penn University Press, forma de comprarlos, dejar comentarios, etc.

Buena página de recursos sobre cómic e ilustración relacionados con las ciencias sociosanitarias. Por lo menos sirve para conocer la gran cantidad de materiales existente.

Una base de datos de “humanidades médicas”

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En 1993 la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York creó la base de datos LitMed, de literatura, arte y medicina. Se dirige a docentes, estudiantes, pacientes y todas las personas interesadas en el tema. La información está redactada por un comité editorial compuesto por personal académico de América del norte. En estos momentos la editora jefe es Lucy Bruell, de la Divisón de Humanidades del Departamento de Medicina de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York.

Entienden las “humanidades médicas” como un campo interdisciplinar formado por las humanidades (literatura, filosofía, ética, historia y religión), las ciencias sociales (antropología, estudios culturales, psicología, sociología, etc.) y las artes (literatura, teatro, cine, multimedia, y artes visuales) aplicadas a la formación y práctica sanitarias. Según sus autores, las humanidades y las artes proporcionan información sobre la condición humana, el sufrimiento, la personalidad, la responsabilidad… También ofrecen una perspectiva histórica de la atención médica. La literatura y las artes ayudan a desarrollar y nutrir las habilidades de observación, de análisis, empatía y autorreflexión, todas ellas esenciales para una atención médica más humana. Las ciencias sociales ayudan a comprender cómo la ciencia y la medicina tienen lugar dentro de contextos sociales y culturales y cómo la cultura interactúa con la experiencia individual de la enfermedad y la forma en que se proporciona la atención médica.

A través de un enlace de la página principal se pueden conocer los nombres del equipo editorial, acceder a un blog o a una sección de recursos. Esta última se divide en enlaces, silabario, podcasts y lista o servidor de contribuciones.

La base de datos contiene más de 3.000 recursos que pueden consultarse a través de un directorio por orden alfabético dentro de tres áreas: artes visuales, literatura y artes escénicas. La que mayor número de artículos contiene a día de hoy es la correspondiente a la literatura (2.766), seguida de artes escénicas (261) y artes visuales (175). Un submenú nos permite acceder directamente a diferentes subsecciones. Por ejemplo, dentro de artes visuales, a pintura y dibujo, fotografía y escultura; dentro de literatura, a ficción, no ficción, teatro y poesía; dentro de artes visuales, a teatro y películas, televisión y vídeo. Se puede entrar también a través del nombre del autor, título de la obra, género y palabras clave.

Las entradas contienen una serie de etiquetas que, a la vez, son enlaces que las agrupan. Cada una de ellas incluye un resumen del contenido junto con una serie de comentarios adicionales.

Pueden hacerse búsquedas sencillas y también búsquedas complejas o “avanzadas” donde pueden combinarse varios campos.

La base de datos puede tener interés para los interesados en estos temas, especialmente para los que se desenvuelven en el mundo anglosajón.

Educación para la salud: “Los medicamentos y yo”

El Centro Médico de la Universidad de Rochester (URMC) es uno de los principales centros médicos de tipo académico de los Estados Unidos. Es la pieza central de la investigación en salud, enseñanza y asistencia al paciente de la Universidad de Rochester. Incluye el Strong Memorial Hospital, el Eastman Institute for Oral Health, la Escuela de Medicina y Odontología de la Universidad de Rochester, y la Escuela de Enfermería también de la Universidad de Rochester.

En su sitio web, que contiene enlaces a las secciones “Pacientes y familias”, “Educación”, “Investigación”, “Comunidad”, “Sobre la URMC” y “Directorio de médicos”, se encuentra el “Centro de aprendizaje en Ciencias de la vida“, cuya misión es educar en ciencias a la población. Dentro del mismo se encuentra una amplia variedad de lecciones listas para que los maestros las usen. Muchas se crearon con fondos de los Institutos Nacionales de Salud. Todas se han probado con profesores y estudiantes de los Estados Unidos. Los temas giran al alrededor de la Neurociencia, la Biología del Cáncer, El Abuso y Adicción a las Drogas, Estudio de Caso de la Vacuna contra el SIDA, Salud Ambiental, el Cólera, Nanopartículas, Células Madre, etc.!

Sin embargo, nos interesa llamar la atención sobre “Los medicamentos y yo“. Las lecciones de este curso han sido diseñadas para educar sobre la seguridad en el uso de medicamentos sin receta. Los recursos para cada lección de “Los medicamentos y yo” incluyen una guía para el docente con una clave para las respuestas e información sobre cómo prepararse para la lección, folletos para los estudiantes, y materiales para ampliar conocimientos.

Las lecciones están diseñadas para jóvenes y pueden incorporarse en las clases de ciencias, salud o ciencias de la familia y el consumidor. También pueden ser de interés para los instructores de educación básica para adultos. Entre otras cosas se enseña a leer y entender las etiquetas de los medicamentos, elegir los medicamentos de forma segura y saber qué hacer en caso de sobredosis accidental. Cada lección, que se puede descargar de forma gratuita, incluye un plan de lección detallado junto con enlaces a recursos adicionales.

La educación para la salud es cada día más importante y es necesario contar con este tipo de materiales diseñado por especialistas para empezar cuanto antes, desde niños.

 

Rochester