Historia de la medicina. Noticias en español (abril, 2021 #1)

Andrés Martínez Vargas, de Barbastro, pionero de la Pediatría social.. Por Joaquín Cabellud.
Fuente: Diario del Alto Aragón

Breve historia de las epidemias. Por Almuth Gessner.
Fuente: La Vanguardia

Esta es Matiulde Montoya, la primera mujer médico de México. Por Orlana Linares.
Fuente: Tekcrispy

Una tesis sobre la historia de la medicina en el siglo XVIII gana un premio de investigación de la Fundación Yuste.
Fuente: 20 minutos

‘La noche temática’ analiza los logros de la humanidad con las vacunas.

Fidel Pagés y el centenario de la anestesia epidural. Por Antonio Campos.
Fuente: ABC

La medicina tradicional y herbolaria debe llevarse a un nivel científico experimental. Por Nelly Toche.
Fuente: El Economista

La historia de la medicina venezolana y su grandeza. Por Eduardo Rafael Malaspina Guerra.
Fuente: aporrea

Fragmento de ‘La ruta del conocimiento’, el libro que narra el origen de las ideas científicas. Por Violet Moller.
El País Cali

Carlos Pascual relata la hazaña de la primera médica.. Por Magdiel.
Fuente: am de Querétaro

Epidemias y panmdemias. Por María José Valenzuela.
Fuente: Totana.com

Un día dedicado a las mujeres precursoras en la ciencia. Por Juana Ramírez.
Fuente: Energía hoy

La desconocida historia de una mujer pionera: Carmen Moraleda Carrascal. Por Antón Castro.
Fuente: Heraldo

Los museos del Clínicas.
Fuente: cba24n (Argentina)

Por qué a un hombre le hacen un electrocardiograma y a una mujer le dan un ansiolítico. Por Marina Velasco.
Fuente: HuffPost

El rol de la mujer en el ámbito de la medicina y la comunicación.
Fuente: Diario Crónica

La plaga antoniana, La pandemia que devastó el Im perio Romano. Por Francesc Cervera.
Fuente: Historia. National Geographic.

De chile, mole y pozole. El mestizaje cultural en la Nueva España.
Fuente: El Universal Jalisco

La heroica enfermera que salvó a millones de morir de la viruelay quedó relegada al olvido de los libros de historia.. Por Mariángela Velásquez.
Fuente: Yahoo! Noticias

Historia de las casas de muertos. Con Javier Cancho.
Fuente: Onda Cero

El Gobierno impulsa el Museo Ramón y Cajal sobre el legado del Nobel en Medicina.
Fuente: Público

La perseverancia de Carmen Leal, primera catedrática española de Psiquiatría. Por Alba Juan.
Fuente: De Aquí. El Periódico

Javier Moro: “La expedición de la vacuna de la viruela no habría salido adelante sin Zendal”. Por Ágatha de Santos.
Fuente: Faro de Vigo

William Harvey y la circulación de la sangre

Como se ha subido un nuevo vídeo al canal de Youtube Medicina, historia y sociedad, y como es habitual, presentamos la transcripción del vídeo anterior dedicado a William Harvey y la circulación de la sangre.

Tan importante fue el descubrimiento de la circulación de la sangre que varios países se la quisieron atribuir en el pasado.

Andrea Cesalpino fue el único, siguiendo a Aristóteles, que dijo contra Galeno que el centro de las arterias, las venas y el corazón era el corazón y no el hígado. También señaló que la sangre va de las venas al corazón y de aquí a las arterias. Sin embargo, no llegó al descubrimiento de la circulación sanguínea.

La fisiología moderna comienza –podríamos asegurar– con el redescubrimiento de la circulación menor de la sangre, con algunos estudios de Servet, Realdo Colombo, Valverde de Amusco, Fabrizi d’Acquapendente y de Santorio. Tras estos se sitúa la figura de Harvey.

INTRO

Harvey nació en 1578 en Folkstone. Obtuvo el grado de bachiller en artes en el Caius College de Cambridge. Su fundador había sido compañero de Vesalio en Padua. Quizás fue por esto por lo que Harvey marchó allí para estudiar medicina en 1598. Terminó en 1602. Fue discípulo de Aquapendente, Casserio y Eustaquio Rudio.

Ese año regresó a Inglaterra. Revalidó en Cambridge su título de doctor, se inscribió en el Royal College of Physicians y en 1609 fue nombrado médico del Hospital de San Bartolomé (Londres).

En 1615 consiguió que el College of Physicians le encargara un curso de anatomía. Las notas de esa época demuestran, según los especialistas, de que ya intuía la circulación de la sangre, aunque no fue hasta 1628 que publicaría la noticia y cómo llegó hasta ella.

El libro fue impreso en Francfort con el título Exercitatio anatómica de motu cordis et sanguinis in animalibus. Lo dedicó a Carlos I. Éste le nombró médico de cámara en 1632. En 1631 vino a España con el duque de Lennox, acompañó a Carlos I con sus hijos a Edimburgo (1633) y estuvo con el duque de Arundel en Viena mientras este fue embajador (1636).

Durante la guerra civil siguió a Carlos I con sus hijos a Oxford, donde permaneció durante 4 años. Fue master del Merton College y compuso sus dos Exercitationes ad Riolanum.

Carlos I se entregó a los escoceses y Harvey volvió a Londres. Allí siguió investigando hasta publicar sus Exercitationes de generatione animalium en 1651.

Murio el 3 de junio de 1657 en Roehammton, Londres.

La circulación de la sangre

El librito, de 72 páginas. En el capíulo 8 dice:

“Hasta tal punto es nuevo e inaudito lo que voy a decir, que no solo temo el mal que me pueda venir de la envidia de algunos, sino hasta granjearme la hostilidad de todos los hombres”. Proclama la circulación de la sangre: ésta es impulsada por el ventrículo izquierdo a la aorta y regresa a la aurícula derecha a través de las cavas.

Para ello demuestra 3 tesis:

  1. La cantidad de sangre que pasa de la vena cava al corazón y las arterias es muy superior a la que podría formarse por la transformación del alimento ingerido. Recordemos que en el esquema de Galeno el alimento se transformaba en quilo, el quilo en sangre en el hígado, de ahí al corazón y de este a todo el cuerpo convirtiéndose en sustancia propia de cada parte.
  2. En los miembros la sangre afluye por las arterias y refluye por la venas en cantidad muy superior a la necesaria para su nutrición
  3. La sangre regresa al corazón por las venas y solo por ellas

La primera la demuestra mediante el cálculo. El ventrículo izquierdo tiene una capacidad de 47 grs. Cada contración expulsa a la aorta la sexta parte, es decir, unos 7 grs. El corazón late 2.000 veces por cada media hora. Por tanto, del corazón salen 12 kilos de sangre, cantidad muy superior a la que pueda haberse formado en el hígado a partir de los alimentos ingeridos, según esquema de Galeno.

La segunda tesis la comprobó observando lo que sucedía en el brazo cuando se le oprimía con ligaduras. Por un lado estában las fuertes, que impedían el paso de sangre por las arterias y se eliminaba el pulso a partir de la ligadura. Por otro las medianas, que bloqueaban el paso de sangre por las venas periféricas pero sí permitían captar el pulso.

Si se practica la ligadura fuerte en el brazo de un sujeto con venas muy marcadas, el pulso radial no se percibe. El axilar será más violento que de ordinario y la mano quedará fría.

Si se afloja la ligadura a media presión, se hinchan las venas del antebrazo y flexura del codo, vuelve a sentirse el pulso radial y la mano enrojece y se calienta. Si se afloja del todo la ligadura, desaparece la hinchazón venosa y el sujeto experimenta frío en la axila.

Por tanto, la sangre acude por las arterias y refluye por las venas.

La anatomía y función de las válvulas venosas patentizan la tercera tesis de Harvey. Su maestro Aquapendente dijo que las válvulas venosas eran compuertas que regulaban la progresión del líquido hemático desde el corazón. Sin embargo, una ligadura mediana en el brazo hace ver en las venas ingurgitadas pequeños abultamientos correspondientes a los conjuntos valvulares. Comprimiendo con el dedo una vena entre dos nódulos, se observa que la sangre no puede pasar más allá del nódulo cuando el dedo se mueve en sentido distal, mientras que lo hace con facilidad si el dedo se desliza en sentido proximal.

Todo esto no supuso la aceptación de sus teorías. Un experimento moderno, resolutivo en el sentido de Galileo y dos pruebas experimentales en absoluto concluyentes respecto de la verdad de esa hipótesis. Se le enfrentaron buena parte de los anatomistas. Sólo los seguidores de sus cursos en el Royal College le apoyaron.

MATÍAS GARCÍA

Quiero poner un ejemplo de los que le criticaron. Se trata del catedrático de anatomía de Valencia que nació en Agreda (Soria) en 1640 y murió en Valencia en 1691. Puede considerarse como la cabeza del galenismo más reaccionario. Trató de refutar las ideas de Harvey repitiendo sus experimentos. Es decir, no lo hizo de forma especulativa sino que recurrió al razonamiento de su gran práctica en la disección. Los principales ataques a la doctrina de William Harvey los expone en De motu cordis. De motu arteriarum. De motu sanguinis, un tratado sobre el movimiento de la sangre, el corazón y las arterias, incluido en sus Disputationes Medicinae Selectae (1677). Tres años más tarde, Matías García escribió Disputationes Physiologicae (1680), obra en la que expone las doctrinas sobre los temperamentos, humores y facultades, de acuerdo con el galenismo ortodoxo y en la que aprovecha de nuevo para criticar la doctrina de Harvey.

Harvey supo ver actividad en la contracción de la víscera y reposo en su dilatación. Con los años fue cambiando su pensamiento acerca del calor del corazón.

Aunque no nos ocuparemos de los aspectos en los que Harvey continuó mirando al pasado, siguió conectado con los conocimientos clásicos.

Para Harvey lo que el Sol es en el macrocosmos respecto a la Tierra, eso mismo sería el corazón en el microcosmos respecto de las partes periféricas.

Metodológicamente hablando, Harvey recurrió a:

  1. Observación sensorial o atenimiento del observador a lo que por sí mismo contempla.
  2. Inducción o la actividad mental de llegar, mediante observaciones repetidas y reflexión atenta a la verdad general que da razón suficiente de todas ellas.
  3. El experimento: entendido como un recurso técnico para que la naturaleza ostente la verdad a que frente a ella ha llegado la mente del investigador.

Obras de William Harvey

Exercitatio anatomica de motu cordis et sanguinis in animalibus… Guilielmi Harvei,… Francofurti: sumptibus G. Fitzeri, 1628

Exercitationes duae anatomicae de circulatione sanguinis ad Jo. Riolanum filium,… authore Gulielmo Harveo,..Roterodami: ex officina A. Leers, 1649

Exercitationes de generatione animalium, quibus accedunt quaedam de partu, de membranis ac humoribus uteri et de conceptione, autore Guilielmo Harveo,… Amstelodami : apud J. Janssonium, 1651.

Bibliografía

Bolli, R. (2019). William Harvey and the Discovery of the Circulation of the Blood. Part I. Circulation Research, vol. 124, nº 8, pp. 1169-1171.

Bolli, R. (2019). William Harvey and the Discovery of the Circulation of the Blood. Part II. Circulation Research, vol. 124, nº 9, pp. 1300-1302.

Borghi, L. (2018). Breve historia de la medicina. Madrid, Rialp.

Duffin, J. (2018). Una historia de la medicina escandalosamente breve. Tenerife, Ed. Melusina.

Fresquet Febrer, J.L. (2008). Mathias Garcia (1640-1691). En Epónimos y biografías médicas. Consultado el 1 de marzo de 2021 en https://www.historiadelamedicina.org/garcia.html

Laín Entralgo, P. (1973). La obra de William Harvey y sus consecuencias. En: Laín P. (dir.). Historia Universal de la Medicina. Barcelona, Salvat, vol. 4, pp. 235-249.

López Piñero, J.M. (2010). Historia de la Medicina universal. Valencia, Ajuntament de València.

Yount, L. (2008). Great minds of science. William Harvey. Discoverer of how blood circulates. Revised Ed. Enslow Publishers

Historia de la medicina. Noticias en español (marzo, 2021 #2)

La peste, la epidemia que asoló Atenas en plena guerra. Por Francec Cervera.
Fuente: Historia. National Geographic

Los abnegados practicantes de la epidemia de 1871. Por Roberto L. Elissalde.
Fuente: La Gaceta Mercantil

De la peste antonina al COVID-19: la historia de las pandemias más mortíferas.
Fuente: infobae

Los virus, más antiguos que la humanidad. Por Diego Arias Serna.
Fuente: La Crónica de Quindío

Las vacunas y su historia. Por Jaime Arimany.
Fuente: El Periódico (Guatemala)

Santa Teresa de Lisieux también vivió una pandemia y dejó su testimonio.
Fuente: Aleteia

La historia de Georgios Papanicolaou y su descubrimiento clave en la lucha contra el cáncer.
Fuente: La Capital (Argentina)

La genialidad de Carlos Juan Finlay Barrés.
Fuente: Guerrillero (Cuba)

Amargo de Angostura, la medicina que se convirtió en cóctel. Por Sergi Ramis.
Fuente: La Vanguardia

Antiguo Hospital San uan de Dios de Atlixco será museo.
Fuente: Municipios (México)

Expertos dialogarán sobre la epidemias que han azotado a México a lo largo de su historia.
Fuente: El Universal (México)

El coronel y médico gineco-obstetra Guillermo Iraheta deja una huella en la sanidad militar. Por Eva Hernández.
Fuente: elsalvador.com

La fascinante historia de los placebos y por qué creo que los médicos deberían usarlos más. Por Jefemy Howick.
Fuente: BBC News

Accidentes, y actos de desigualdad de género siguen apareciendo aún en el 2021. Por Isaac Ramos Fierr.
Fuente: Chiapas Paralelo

Científicas silenciadas por una historia escrita por hombres. Por Sandra Guaita.
Fuente: infoLibre

Mujeres con ciencia. Por Teresa Amiguet.
Fuente: La Vanguardia

80 años del primer tratamiento con penicilina en un ser humano. Por Andrés Suárez Jaramillo.
Fuente: France24

Hospital La Raza cumple 67 años; ve 5 hazañas médicas a lo largo de su historia.
Fuente: unoTV

Juan Moraleda, un médico toledano contra la gripe de 1918. Por Juan García Cano.
Fuente: La Tribuna de Toledo

Los 11 mejores documentales de tecnología que se pueden ver en Netflix
Fuente: Xataka

Medicina Preventiva. Estrategias de mercado e impacto económico 2021-2030.
Fuente: Gammabox Tech

El rector Rodríguez Fornos

Después de subir un nuevo vídeo al canal Medicina, historia y sociedad, insertamos la transcripción del anterior que estaba dedicado al Rector Rodríguez Fornos.

“Muchas generaciones de estudiantes habrán pasado por nuestra Facultad y, con seguridad, no deben saber a quien representa esta escultura que les ha estado observando y acompañando durante los seis años de carrera. 

Se trata de Fernando Felipe Ramón Rodríguez que adoptó los apellidos de su padre: Fernando Rodríguez Fornos. La familia pnterma procedía de San Félix de Longares, término de Mondáriz (Pontevedra), y la materna de Salamanca, donde nació el 31 de marzo de 1883.

Esta escultura es una réplica en piedra de otra en mármol realizada por José M. Ponsoda Bravo que fue regalada por su hija al grupo escolar que lleva el nombre de Rodríguez Fornos. Esta fue realizada e inaugurada el 9 de octubre de 1963 en presencia del ministro de Educación Lora Tamayo y el alcalde Rincón de Arellano. La realizó Florencio Ramón. Muy cerca está también la calle que lleva su nombre.

En 1898 obtuvo el grado de bachiller. Ese mismo año (tenía 16), ingresó en la Facultad de Medicina de Salamanca. Se licenció con premio extraordinario en 1904. Cursó después el doctorado que obtuvo en Madrid en 1906 con la tesis Enfermedad de Basedow.

Fue profesor auxiliar interino de la Universidad de Salamanca y en el Hospital de la Trinidad.

Cesó en febrero de 1911 por haber tomado posesión de la cátedra de Patología Médica de la Facultad de Medicina de Valencia que había ganado por oposición.

EN VALENCIA
En 1911 se instaló en Valencia. Cuando llegó a nuestra ciudad ya se había casado con María Cuesta, de Salamanca, y habían tenido dos niñas y un niño. En Valencia nacieron otras dos hijas y otro hijo.

Aquí se integró pronto tanto en la Facultad como en el Instituto Médico Valenciano. En nuestros trabajos sobre la época hemos percibido cierta admiración por este personaje. Lo achacamos, quizás, a la demanda de los médicos valencianos más jóvenes que reclamaban reformas y una modernización de la enseñanza y de la investigación.

Rodríguez Fornos impresionó por sus conocimientos y juventud. Empezó pronto a impartir conferencias, género que dominó a la perfección y practicó con éxito a lo largo de toda su vida en Valencia, resto de España y en el extranjero.

EN EL INSTITUTO MÉDICO VALENCIANO
En 1917 fue elegido presidente del Instituto Médico Valenciano para sustituir a Manuel Martí Sanchis. Esta institución extraacadémica jugaba el papel de formación continuada para los médicos que ya desarrollaban su profesión.

Gracias a sus relaciones y a su infatigable actividad, logró acercar a Valencia personajes destacadísimos como Antonio Espina y Capo, Luis Bermejo y Vida, José Sanchis Banús, Gustavo Pittaluga y José Rubio Carracido. Por su parte impartió varias conferencias sobre patología.

Parece que la gestión no era lo suyo en ese momento y apenas asistió a ninguna reunión de la Junta del Instituto, sustituyéndole el vicepresidente, que entonces era Juan B. Peset Aleixandre. En 1918 fue sustituido por el catedrático de oftalmología Tomás Blanco Bandebrande.

Ese año Fornos abandonó su casa de la calle Colón y se mudó a la plaza de Alfons el Magnànim. También ingresó en la Academia de Medicina de Valencia con el discurso Contribución al estudio de las fiebres paratíficas B.

Después de la terrible pandemia de gripe de 1918 se organizaron varias conferencias sobre la misma. Rodríguez Fornos impartió en 1919 en el paraninfo de la Univeridad: La epidemia de gripe de 1918 en la ciudad de Valencia. Presentó cifras, demostró que las zonas más pobladas y con mejor comunicación se habían visto más afectadas, criticó la labor de los políticos y señaló que, para prevenirla, solo eran útiles el lavado de suelos y la ventilación, el uso de mascarillas y la desinfección nasofaríngea del individuo.

Más tarde dedicó otra conferencia a la enfermedad, enfocada en esta ocasión a los aspectos clínicos de la misma. Reconocía tres periodos: en la primera el virus atacaba al pulmón, determinando un estado de receptibilidad que favorecía la invasión por el bacilo de Pfeiffer, que producía una congestión. En la segunda se desarrollaba una neumonía neumocóccica favorecida por el mal estado pulmonar. En la tercera, una sobreinfección por estreptococos que provocaba la sepsis y la muerte. Otras muchas teorías surgieron en ese momento.

Rodríguez Fornos también participó en la I Asamblea Médica Regional Valenciana y en 1920 pronunció en el Instituto Médico Valenciano una conferencia sobre la encefalitis letárgica que abrió un debate que se prolongó durante meses.

Desde que vino a Valencia una de sus preocupaciones fue reformar la enseñanza y las instalaciones que entonces se encontraban en Guillén de Castro.

En 1925 fue designado por el claustro de la Universidad para recibir a Charles Mayo que fue nombrado doctor honoris causa. El acto tuvo lugar en 1925. Mayo ofreció costear una beca para que un médico Valenciano estudiara en la Clínica de Rochester. A raíz de esta visita la Universidad pensionó a Fornos para que analizara en los Estados Unidos la organización de los estudios de medicina. A su regreso dio tres conferencias sobre su experiencia, una en el Paraninfo, otra en el Instituto Médico Valenciano y otra en el Centro escolar y Mercantil de Valencia.

DECANO
En 19129 tomó posesión como decano de la Facultad de Medicina de Valencia. Propuso nombrar a Bartual Moret decano honorario, ya que había abandonado el cargo por razones de salud. Fue aprobado.

En la Facultad hubo problemas con un nuevo decreto de acumulación de cátedras. Los estudiantes estaban en contra igual que algunos profesores. Los estudiantes de la FUE solicitaron la supresión de la enseñanza libre, la aceleración de las obras de la nueva facultad y la creación de una policlínica o dispensario de urgencias para que los alumnos aprendieran. Asimismo solicitaron asistir a las Juntas de Facultad.

A consecuencia de la Asamblea que la FUE celebró el 2 de octubre en el Aula Magna de la Facultad, Rodríguez Fornos presentó su dimisión con carácter irrevocable. Campos Fillol presentó también su renuncia como secretario, que no fue aceptada, y quedó como decano accidental Peset Aleixandre.

En 1931 fue nombrado hijo adoptivo de Valencia. Se instauró un premio con su nombre que se costeó con la entrega de la cantidad de 10.000 pesetas en títulos de Deuda amortizable. Con los intereses se pagaría la beca a un médico joven, de posición modesta, que demostrase su competencia en Patología médica.

En 1933 hubo nuevas elecciones a decano. Ganó Fornos frente a Puche Álvarez, pero visto el descontento de los estudiantes renunció.

RECTOR
El 2 de julio de 1933 el Gobierno de la República designó a Fornos rector. Había sido propuesto por el claustro de profesores y ratificado por el Ministerio de Instrucción Pública

Su proyecto era acabar las obras de la Facultad de Medicina, poner en funcionamiento el campo de deportes para los estudiantes, crear residencias y una ciudad universitaria al modo de los Estados Unidos.

En 1935 murió su hijo menor por un accidente de tráfico. La Universidad de Valencia se adhirió a la de Salamanca para que se le otorgara el nobel de literatura a Miguel de Unamuno. También organizó y participó en una velada necrológica en el Paraninfo para recordar a Cajal.

En 1936 un sector de los estudiantes solicitó su dimisión. Dado el clima del país y el estallido de la guerra civil tuvo que huir de Valencia. Una noche, como a muchos, lo sacaron de su casa pero pudo volver al ser reconocido por uno al que había curado a su madre. Siguió unos días en su cátedra y atendiendo su consulta, pero fue sacando de Valencia en grupos a sus hijos. Cuando estos estuvieron a salvo en Francia, una noche cogió con el resto de la familia un barco pesquero que lo llevó a alta mar. De ahí pasó a un buque inglés que llevaba refugiados a Marsella. Su hijo Fernando no pudo llegar a tiempo y permaneció en Valencia. De Marsella a París. Allí esperaron un mes a reunirse con Fernando. En 1937 entraron a España por San Sebastián y se dirigieron a Salamanca, zona nacional.

Mientras en Valencia se le daba de baja de su cátedra por abandono, en Salamanca, donde tenía casa y familia, era nombrado Capitán Médico Honorífico del Ejército Nacional. Fue nombrado director del Hospital del Generalísimo.

En 1939 se encontraba de nuevo en Valencia. Se le devolvió su antigua cátedra. El 9 de abril de 1941 se le nombró rector de la Universidad. Permaneció en su cargo hasta su fallecimiento.

Su programa fue restablecer la tranquilidad en la Universidad, echar a los militares que habían convertido la casi acabada nueva Facultad en Hospital militar y seguir con su proyecto de ciudad universitaria.

En 1944 se inauguró la Facultad de ciencias. En 1949 la de medicina por el ministro Martín Ibáñez siendo decano Barcia, así como las instalaciones deportivas. También seguía en marcha la residencia de estudiantes que ahora la llamaron Colegio Mayor, diseñada por Guerlich que tuvo que rehacer varias veces el proyecto, y que inauguró por Franco en 1954. Fornos ya no lo pudo ver.

Fornos también logró que el Consejo Superior de Investigaciones científicas, antes Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, participara en la nueva Facultad, igual que la Dirección general de Sanidad, en especial para temas de investigación y asistencia.

Fornos también perteneció al CSIC y fue procurador de las Cortes franquistas. Nunca dejó de publicar y de impartir conferencias sobre patología.

Debido a una neoplasia que se le diagnosticó, la última reunión que asistió como rector fue en noviembre de 1950. Operado en tres ocasiones falleció en Valencia un año más tarde el 8 de noviembre de 1951.

Bibliografía
Anuario de la Facultad de Medicina. Curso 1950-51  (1950). Valencia, Tipografía artística

–De las Heras Esteba, E. (2003). La escultura pública en Valencia. Estudio y Catálogo. Valencia, Tesis, Servei de Publicacions.

–Fresquet Febrer, J.L. (2017). El Instituto Médico Valenciano (1898-1930). De la catástrofe del 98 a la Segunda República. Valencia, Universitat de València-Instituto Médico Valenciano.

–Mancebo, M.F. (1994). La Universidad de Valencia. De la Monarquía a la República (1919-1939). Valencia, Instituto de Cultura Juan Gil-Albert-Universitat de València.

–Márquez de la Plata Ferrándiz, C. (1996). Fernando Rodríguez Fornos (1883-1951 y su obra clínica, tesis doctoral, Valencia: Tesis

–Perales Birlanga, G. (2009). Católicos y liberales. El movimiento estudiantil en la Universidad de Valencia (1875-1939). Valencia, PUV.

Historia de la medicina. Noticias en español (marzo, 2021 #1)

“Fortunata y Jacinta es casi un tratado de Neurología”. El médico burgalés Luis Carlos Álvarez…
Fuente: Diario de Burgos

El respeto al parto natural: el oficio de las parteras en el Perú.. Por Rosa Chávez Yacila
Fuente: LADOB

Conforman comité del Museo Panamericano para fortalecer la riqueza histórica de la medicina en RD.
Fuente Diario Libre

La Villa contará con un museo dedicado a los viajeros científicos.. Por Raúl Sánchez Quiles.
Fuente: El Día

Historia de un médico llamado John Snow. Por Javioer Cancho.
Fuente: Ondacero

Lady Montagu, Edward Jenner y una vacuna. Por Emilia Casas.
Fuente: El Día de Zamora

España en la Historia. Hospitales españoles en el Nuevo Mundo. Por Francisco Gilet
Fuente: Periodista Digital

10 mujeres que destacaron con brillantez en el campo de la medicina.
Fuente: El Mundo

Qué es la penicilina. Por Adayris Castillo
Fuente: Qué!

Conoce la historia de Matilde Montoya, la primera médico mexicana.
Fuente: Heraldo de México

El extraño caso de un paciente que se curó de un linfoma gracias al coronavirus.
Fuente: El Espectador

Albert Neisser: el bacteriólogo que hizo historia por su polémica contribución a la medicina. Por Oriana Linares.
Fuente: Tekcrispy

Más mujeres en la ciencia
Fuente: El Periódico

Radiografía de los antivacunas en Francia. Por Julián Gómez.
Fuente: Euronews

Un científico español encuentra una de las “Monomanías” perdidas de Géricault. Por Bruno Pardo Porto
Fuente: ABC

Coronavirus. Anton Erkoreka: “El cambio climático está provocando un verdadero cataclismo en nuestros ecosistemas”
Fuente: Noticias de Gipuzkoa

Epidemiología. Hasta ahora se está repitiendo el patrón de la gripe española”. Entrevista a Anton Erkoreka, por Enrique Sacristán.
Fuente: Burgos noticias

El síntoma como la figura de un trazado gráfico fijo y mensurable

Como es habitual, presentado un nuevo vídeo en el Canal Medicina, historia y sociedad, insertamos aquí la transcripción del anterior; en este caso “El síntoma como la figura de un trazado gráfico fijo y mensurable”

Guión

En los dos vídeos anteriores hemos conocido que el cuadro sintomático es la expresión del desorden procesal que puede estudiarse desde la física o de la química. Hemos visto la consideración del síntoma como un proceso energético y como un proceso material.

A los médicos, a los que llamamos fisiopatólogos, también les resultó significativa la reducción del síntoma a la figura de un trazado fijo y mensurable.

[INTRO]
En primer lugar. El caso de los síntomas cuya expresión principal es un movimiento mecánico.
La invención del kimógrafo por parte de Carl Ludwig en 1847 fue un modelo de inspiración.
El kimógrafo es un dispositivo que dibuja una representación gráfica de la posición espacial a lo largo del tiempo. Consta de un tambor giratorio mecanizado envuelto con una hoja de papel, sobre la cual se mueve un lápiz o una punta entintada que registra los cambios en fenómenos como la presión arterial, el movimiento muscular, la actividad nerviosa y la respiración. El kimógrafo puede registrar, y luego se puede cuantificar y estudiar los cambios temporales en los fenómenos fisiológicos y la interacción entre ellos.

Uno de los primeros usos que tuvo fue la medición de la presión sanguínea. Su funcionamiento no era del todo perfecto pero de él nacieron los esfigmógrafos de Vierordt (1818-1884) y el de E.J. Marey (1855 y 1860 respectivamente).

Karl von Vierordt estudió en Berlín, Göttingen, Viena y Heildelberg. En 1849 fue nombrado profesor de Tubinga. Desarrolló técnicas y dispositivos para monitorizar el sistema circulatorio. Uno de sus trabajos más conocidos fue un tratado sobre al pulso y la presión arterial Die Lehre vom Arterienpuls im gesunden und kranken Zustände (1855). También publicó un Grundriss der Physiologie des Menschen (1871), un esquema o de la fisiología humana.

Otro de los más destacados es el de Marey. Este médico nació en Beaune (Francia) en 1830 y falleció en París en 1904. Se graduó en 1859 y montó un pequeño laboratorio en París donde estudió la circulación de la sangre. Autor de Du mouvement dans les fonctions de la vie (1868). En 1863 realizó mejoras en el esfigmógrafo que monitorizaba el movimiento del sistema circulatorio (especialmente el pulso) haciendo que fuera transportable.

La esfigmografía objetiva las ondas pulsátiles en forma de curvas características que se desarrollan en el tiempo y cuyos detalles nos informan acerca de la frecuencia y forma del pulso, así como del trabajo cardíaco tanto auricular como ventricular.

Presentamos aquí un modelo inspirado en el de Marey que se denomina Philadelphien.

Wundt, W. en su  Traité élémentaire de Physique médicale y diferentes autores en otros textos, presentan varios esfigmógrafos: aparte del de Marey, el de Longuet, el de Brondel, el de Béhier, etc.

Y aquí tenemos algunos trazados obtenidos con los esfigmógrafos.

Otro ejemplo es la flebografía con la que se obtenía el flebograma. Con el mismo se obtenían datos acerca de del funcionamiento del corazón derecho y del miocardio. Sobre el flebograma también se dejaba sentir el funcionamiento del corazón izquierdo, circulación capilar, circulación venosa periférica incluso la pulmonar, la respiración, y el funcionamiento de la válvula tricúspide. Ahora no tiene este significado pues se utilizan procedimientos radiográficos.

También se puede hablar de fonocardiografía o registro gráfico de los ruidos del corazón para objetivar los datos de auscultación en forma de cardiofonogramas. Más completo era combinar cardiograma con fonocardiograma. El método eléctrico de Einthoven, por ejemplo funcionaría así:

[Se explica el funcionamiento en un esquema]

Desde finales del siglo XVIII, Galvani y después Volta, estudiaron la presencia y el efecto de la electricidad en los seres vivos. El primero diseñó en 1820 un galvanómetro para medir la corriente eléctrica. En 1843 el fisiólogo Bois-Reymond detectó un pequeño potencial eléctrico o diferencia de voltaje en músculos animales en reposo que cambiaba cuando estos se contraían. En 1856 estudiaron los potenciales eléctricos del corazón. El fisiólogo August Waller publicó un trabajo en el que demostraba los cambios electromotores que acompañan al latido cardíaco en la persona. Usaba cables conectados a manos y pies en vez de en el corazón. William Baylis y Ernest Starling mejoraron la técnica y asociaron los cambios eléctricos a fases de la contracción y relajación cardíacas. Einthoven estuvo en una de las demostraciones de Waller en 1889. En 1893 acuñó el término “Electrocardiograma” y comenzó a construir aparatos y métodos de registro y análisis del ECG.

Einthoven convirtió el ECG en realidad combinando varias innovaciones. En 1895 utilizó un galvanómetro mejorado que le permitió identificar 5 picos: P Q R S T. En 1901 inventó un galvanómetro de cuerda que tenía un delgado cable de cuarzo cubierto de plata colocado entre dos electroimanes potentes Modificar las corrientes del cable provocaba movimientos que podían verse cuando un microscopio de transmisión los proyectaba sobre una cinta de papel fotográfico de registro continuo. En 1906 publicó la primera serie de ECGs normales y caracaterísticos de diez enfermedades. En 1924 recibió el Nobel y murió en 1927.

Con esta selección de instrumentos hemos visto la reducción de los síntomas a trazados fijos y mensurables Con el estudio de los mismos como procesos energéticos y como procesos materiales, completamos las principales características de la enfermedad desde la perspectiva fisiopatológica.

Bibliografía
Marey, E.J. (1868). Du mouvement dans les fonctions de la vie. Paris, Germer Baillière.

Rivera-Ruiz, M; Cajavilca, C; Varon, J (2008). Einthoven’s string galvanometer: the first electrocardiograph. Tex Heart Inst J. vol. 35, nº 2, pp. 174–178.

Roguin, A. (2005). Scipione Riva‐Rocci and the men behind the mercury sphygmomanometer. The International Journal of Clinical Practice, vol. 60, nº 1, pp. 73-79.

Wundt, W.M.; Imbert, A.; Monoyer, F. (1884). Traité élémentaire de Physique médicale.  Paris, Baillière.

Vierordt, K. (1855). Die Lehre vom Arterienpuls im gesunden und kranken Zustände. Braunschweig, Druck und Verlag von Friedrich Vieweg und Sohn, 1855

Vierordt, K. Die Pulskurven des Hämodynamometers und des Sphygmographen. Arch f physiol Heilk, 1857, Bd 1, pp. 552.

Vierordt, K. (1863). Die Anforderungen an den Sphymographen. Arch d Heilk, vol. 4, p. 513

Vierordt, K. (1871). Grundriss der Physiologie des Menschen. Tübingen, Verlag der H. Laupp’schen Buchhandlung.

Historia de la medicina. Noticias en español (febrero, 2021 #1)

Imagen de Markus Winkler (unspash)

La peste negra: la peor epidemia de la humanidad
Fuente: Ciencia y Biología

Anton Erkoreka: ‘El cambio climático está provocando un verdadero cataclismo en nuestros ecosistemas’ Por Nerea Mazkiaran
Fuente: Noticias de Navarra

2021, año de homenaje al premio Nobel de Medicina César Milstein
Fuente: télam (Argentina)

¿Cómo funcionan las vacunas de ARN mensajero frente al coronavirus? Por Pedro Gargantilla
Fuente: huffingtonpost

La historia de la mítica Florence Nightingale. Por Ana Sierra Arzuffi
Fuente: Homosensual

El Octavo día: Historia de una real expedición filantrópica de la vacuna (1903). Por Jua José Rodríguez
Fuente: Noroeste (México)

Las drogas a lo largo de la historia: de medicamentos a sustancias prohibidas. Por Francisco López-Muñoz y Cecilio Álamo.
Fuente: National Geographic

Quimioterapia: esta es la historia detrás del tratamiento más conocido contra el cáncer. Por Oriana Linartes.
Fuente: Tekcrispy

Olimpia Valencia, la primera gallega licenciada en Medicina. Por Iván Fernández Amil.
Fuente: quincemil

Ya son historia de la medicina. El blog de Jaime Merino.
Fuente: Información

Sheddad Kaid-Salah Ferrón. Físico, farmacéutico y divulgador científico, autor de ‘Microbios’
Fuente: Webconsultas

Así transcurrió la tercera ola de la gripe de 1918: predicciones para covid-19. Por Anton Erkoreka Barrena
Fuente: ABC

Antivacunas y política
Fuente: La Capital (Argentina)

Busca reconstruir la historia de un médico a partir del relato de sus pacientes.
Fuente: Diario de San Rafael (Argentina)

2020: El año de una nueva revolución científica
Fuente: Alponiente

La medicina basada en la evidencia y el covid-19. Por Eduardo Vázquez Martul
Fuente: La Voz de Galicia

Así nacieron los antibióticos.
Fuente: TN (Argentina)

Medicina. Ciencia social. Por Luis Omar Montoya Arias.
Fuente: El Sol de Salamanca

El estudio de las disfunciones como procesos materiales

Como hemos subido un nuevo vídeo al canal de Youtube “Medicina, historia y sociedad“, vamos a insertar aquí en el blog la transcripción del guión del anterior: El estudio de las disfunciones como procesos materiales:

En el vídeo anterior decíamos que dos eran las posibilidades de estudio de las alteraciones funcionales en la enfermedad: investigar las alteraciones como procesos energéticos, estudiables por la física, y como procesos materiales, estudiables por la química. Vimos las primeras con el ejemplo de Wunderlich y la termometría clínica. En otro vídeo abordaremos otros ejemplos.

Hoy vamos a ver la segunda posibilidad, es decir, el estudio de las disfunciones como procesos materiales, estudiables desde la química. Se suele ejemplificar siempre con la obra de Friedrich T. von Frerich (1819-18885).

Nacido en Aurich (Alemania) fue profesor en varias universidades como Kiel, Breslau y Berlín. En 1859 sucedió a Johann Lukas Schönlein como jefe médico de la Charité de Berlín hasta que murió. Dedicó mucho tiempo al estudio de la química fisiológica y aplicó sus conocimientos y técnicas a la investigación de las enfermedades renales y hepáticas así como la diabetes.

Descubrió, por ejemplo, que la atrofia amarilla de hígado, en la que se produce una destrucción masiva de células hepáticas, es una alteración del metabolismo de las proteínas que acaba por hundirse totalmente conduciendo a la muerte del enfermo. A causa de esto, en la orina del paciente aparecen sustancias de desecho como la tirosina y la leucina. Esto se convirtió en signo fisiopatológico, una señal objetiva del trastorno de un proceso orgánico. Es decir, si en la orina de una persona hallamos estas sustancias nos hace sospechar que padece…

También fueron importantes los estudios de Felix Hoppe-Seyler sobre la hemoglobina, que posibilitaron también la introducción de sus alteraciones como signos fisiopatológicos. Este campo se aborda en su Handbuch der physiologisch- und pathologisch-chemische Analyse (Tratado de análisis fisiológico y patológico (1858-1883). Nació en Freyburg en 1825. Fue profesor en Greifswald, Tubinga y Estrasburgo. Murió en Wasserburg en 1895.

A continuación se muestra el Albuminómetro de Esbach, instrumento ideado por Georges Hubert Esbach en 1874 y modificado en 1880. Consiste en precipitar la albúmina con ácido pícrico y cítrico. Se llena el tubo de orina hasta la marca U y el reactivo hasta la marca R. Se tapa y se invierte 12 veces. Se deja reposar 24 horas, después de las cuales se mide la altura del coágulo en la escala grabada en el tubo. Equivale al número de gramaos de albúmina por litro. La presencia de albúmina en la orina nos puede estar indicando un mal funcionamiento del riñón.

En España se popularizó el Manual de análisis químico aplicado a las ciencias médicas del farmacéutico Juan Ramón Gómez Pamo.

Las bases de la colorimetría datan del siglo XVIII y en ella intervinieron varios científicos. Sus hallazgos fueron de gran importancia para los estudios fisiológicos y fisiopatológicos. Se trata de determinar la concentración de una sustancia disuelta al comparar el color de la disolución con un patrón.

El colorímetro de Jules Dubosq (1854), gracias a su sencillez, se incorporó a la clínica a finales del XIX. William Richard Gowers ideo uno formado por dos tubos de cristal, uno de los cuales se había graduado. El primero se dedicaba a poner el líquido de referencia y el otro al líquido problema. Cuando las dos soluciones eran iguales se miraba la marca correspondiente y el tubo graduado del 0 al 140% , dando el porcentaje de hemoglobina. Haldane mejoró el aparato debido a que daba muchos errores.

Suprimido en la grabación: [Otro que incluso sigue utilizandose hoy en países en vías de desarrollo es el que ideó el suizo Hermann Sahli (Berna, 1856 – 1933). Es parecido al de Gowers pero utiliza una solución de ácido clorhídrico al 1% para acercarse  o aproximarse al color del tubo de referencia. De fácil manejo y fiable con el que se consigue una gran reproducibilidad de las muestras.

En el tubo problema, a una solución de ácido clorhídrico hasta la señal 10 se vertían 20 mm cúbicos de sangre obtenida por punción digital. Después se añadían pequeñas cantidades de agua destilada hasta conseguir igualar el color del contenido del tubo con el testigo. Más tarde, como la intensidad del color del tubo testigo variaba por la acción de la luz y del tiempo, la solución fue sustituida por una referencia sólida basada en un cristal de composición y color inalterables.

Sahli también utilizó un hemocitómetro para contar las plaquetas que se conoce con el nombre de Hayem-Sahli]

Para el conteo de células (eritrocitos, leucoctos y plaquetas se utilizaron varios instrumentos. Uno de ellos fue la cámara de Bauer. Ideado por Carl Theodor Neubauer (1830-1879), que ahora veremos que incorpora este equipo, el Aparato de Bürker para el recuento de los glóbulos rojos y blancos de la sangre. Este hemocitómetro fue ideado por Karl Bürker (1872-1957) que simplificó el sistema de conteo y precisión entre finales del siglo XIX y principios del XX. Este tipo de instrumentos facilitó el nacimiento de la hematología.

Recordemos que el hemocitómetro sirve especialmente para el recuento de células en un medio líquido, que puede ser un cultivo celular, sangre, orina, líquido cefalorraquídeo, líquido sinovial, etc.

El conocido como Citron-Kanitz, de origen checo, sirvió para medir la cantidad de glucosa en sangre, en orina así como la hemoglobina.

Ha habido otros instrumentos más sencillos y para una primera aproximación, como el de Laboratorios Boehringer y el de Marucelli. Se hace una pequeña punción en el dedo, se extrae una pequeña cantidad de sangre con una pipeta; se deposita una gota en el círculo y se espera un tiempo. Luego se compara con la rueda de colores.

Aquí tenemos otro instrumento que nos mide la hemoglobina en sangre pero por el procedimiento de la espectrometría. Colorimetría es la técnica utilizada para determinar la concentración de una solución que tiene color. Mide la intensidad del color y relaciona la intensidad con la concentración de la muestra.

La espectrometría es un método científico que se utiliza para medir cuánta luz absorbe una sustancia química, midiendo la intensidad de la luz cuando un haz luminoso pasa a través de la solución muestra. También puede usarse para medir la cantidad de un producto químico conocido en una sustancia.

Fabricado por la Casa Hellige creada por Fritz Hellige en 1895. Consta de un visor, en la parte superior de un botón rojo, la escala regulable en el frontal y en la parte posterior el cajetín donde se inserta la muestra.

Este otro de la American Optical Company es el mismo que el anterior con alguna variación. El visor está a un lado; en el contrario está la conexión a la corriente; en la parte frontal las escalas regulables y en la cara posterior, el lugar donde se pone la muestra en esta especie de cajoncitos.

Volvemos al estudio de la orina. Aquí mostramos este estuche M.Moya. Con cada uno de estos reactivos podremos conocer la concentración de sustancias presentes como la glucosa, la acetona, etc.

Este otro utiliza 4 reactivos; dos de ellos para conocer la glucosa, otro para la albúmina y un último para la acetona (acidosis). En la tabla se indica el número de gotas de orina en la columna izquierda y los gramos de glucosa por litro en la columna de la derecha.

El Metrorin Barry sirve igualmente para determinar la albúmina, la glucosa y la acetona en orina. En el mismo se incluye un pequeño manual.

Por último éste sirve para hacer el test de azúcar en orina Sheftel, elaborado por Lilly and Company, Indianápolis. Las pastillas azules son de sulfato de cobre, las blancas de Metenamina. Igualmente se acompaña de un pequeño manual y de la escala de colores correspondiente,

Salvando la distancia en tiempo, viene a ser como éste actual, el COMBUR 5 HC, que nos mide varias cosas en orina: glucosa, leucocitos, nitritos, proteína, presencia de sangfre y de hemoglobina

También fueron apareciendo pruebas funcionales, exámenes clínicos rigurosamente estructurados para obtener información sobre el estado funcional del organismo o de alguna de sus partes cuando se les somete a una exigencia nueva y calculada.  Por ejemplo la exploración funcional del riñón tras ingestión de yoduro potásico, de azul de metileno, o de agua.

O  el examen de la capacidad funcional del diabético frente a los hidratos de carbono como la prueba de Külz, las pruebas de Naunyn y Strauss, o la de la “glucemia provocada” de Noorden y Rosenberg.

Siguieron otras pruebas funcionales renales, hepáticas, cardíacas, etc.

Lo mismo que sucedió con la forma de pensar o la mentalidad anatomoclínica que dio lugar a una nueva semiología, en este caso sucedió lo mismo. Así, capítulos de la patología actual se edifican sobre estos criterios: enfermedades de las glándulas de secreción interna, metabolismo y nutrición, etc.

Esta mentalidad condujo a la aparición de una nueva disciplina: la patología experimental o la investigación en los animales de experimentación de los procesos disfuncionales. Uno de sus creadores fue Ludwig Traube (1818-1876), amigo de Virchow y muy influido por los experimentalistas franceses Magendie y Claude Bernard. Éste último reunió valiosos trabajos en su Cours de pathologie expérimentale (1859).

El representante de la institucionalización de esta disciplina es Julius F. Conheim (1839-1884), discípulo de Virchow de quien modificó algunas de sus explicaciones sobre la inflamación mediante investigación.  Demostró que los leucocitos pueden salir de los vasos sanguíneos y aparecer en los focos inflamatorios. Fue autor de una Vorlesungen über allgemeine Pathologie (Leccions sobre patología general, 1877-80). En éstas ofreció una exposición del estudio científico de la enfermedad basada en supuestos fisiopatológicos y en los resultados de la patología experimental. Esta institucionalización también estuvo presente en los Archiv de Naunyn y Shmiedeberg. Hay que tener en cuenta que la farmacología también se benefició del enfoque fisiopatológico. Se crearon gran número de medicamentos que actuaban sobre síntomas y signos, aunque no sobre las causas.

En el próximo vídeo seguiremos hablando de la enfermedad desde el punto de vista de las funciones alteradas.

Bibliografía

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–Cámara de Neubauer. En Wikipedia. Disponible en https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A1mara_de_Neubauer , Consultado el 2 de enero de 2021.

–Fresquet Febrer, J.L. (2009). William Ricahrd Gowers (1845-1915). En: Biografías y epónimos médicos. historiadelamedicina.org. Disponible en: https://www.historiadelamedicina.org/gowers.html Consultado el 2 de enero de 2021.

–Fresquet Febrer, J.L. (2010). Albuminómetro de Esbach. Museo de Historia de la Medicina y de la Ciencia. Material didáctico. Disponible en: https://www.uv.es/fresquet/Expo_medicina/Patologia_XIX/Albuminometro_de_Esbach.pdf Consultado el 2 de enero de 2021.

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–Laín Entralgo, P. (1978). Historia de la medicina. Barcelona, Salvat.

–López Piñero, J.M. (2010). Historia de la medicina universal. Valencia, Ajuntament de València.

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–Sánchez González, MA (2012). Medicina y humanidades médicas. 2ª ed., Barcelona, Elsevier

–Verso, ML (1971). Algunos pioneros de la hematología del siglo XIX. Medical History,, vol.15, nº 1, pp. 55-67.

Nuevas fuentes materiales e iconográficas de historia de la medicina (enero, 2021)

La sección de Fuentes materiales e iconográficas del sitio web historiadelamedicina.org se ha incrementado con una serie de nuevos objetos e imágenes. Entre estos podemos mencionar los siguientes:

Hemoglobinómetro de Gowers

Hemoglobinómetro de Sahli (Gebrauchsanweisung zum Farbstat Haemometer)

Hemómetro con cámara de Neubauer

Juego de lancetas para sangrar

Jeringa para enemas

Fotografía: Sesión operatoria en la Sala del Dr. Antonio Cortés Lladó del Hospital Central de Sevilla

Wilder G. Penfield (1891-1976)

Hemos insertado en la sección de “epónimos y biografías médicas” de historiadelamedicina.org, la biografia de Wilder G. Penfield.

Conocemos los epónimos “homúnculo de Penfield”, “síndrome de Penfield” y “disectofres de Penfield”. Penfield significa en la Historia de la medicina excelente neurocirujano que creó el Instituto Neurológico de la Universidad McGill, de Montreal, que contribuyó con importantes avances en el estudio del tejido nervioso, de las enfermedades neurológicas –especialmente la epilepsia– y en técnicas neuroquirúrgicas.

Nació en Spokane, Washington, en 1891. Tuvo la suerte de formarse con los mejores anatomistas, fisiólogos, médicos, histólogos y cirujanos de de su época. Estuvo en Princeton. Después marchó becado a Oxford, donde conoció a Sherrington y Osler. Se graduó en la Escuela de Medicina de la John Hopkins. Estuvo interno en el Hospital Brigham donde conoció a Cushing. Regresó a Oxford para completar su formación con Sherrington. De regreso a los Estados Unidos, fue ayudante en el Hospital Presbiteriano de la Universidad de Columbia en el Departamento que dirigía Whipple. Hizo una estancia en Madrid para aprender las técnicas de estudio del sistema nervioso de Cajal y su escuela. En Alemania trabajó con Otfrid Foerster, quien había ideado un método para evaluar las funciones de las diferentes áreas del cerebro.

En 1933 Penfield fue nombrado profesor de neurocirugía de la Universidad McGill. En Montreal desarrolló el Instituto Neurológico, centro de formación, investigación y tratamiento de trastornos del sistema nervioso y del cerebro. Se centró, sobre todo, en la intervención de los epilépticos que no tenían cura médica. Describió dos áreas cerebrales especiales: la corteza motora y la corteza somatosensorial y también cartografiar las distintas zonas o áreas cerebrales. Sin dejar la investigación, en la segunda parte de su vida se dedicó a viajar y dar conferencias y a escribir sobre temas médicos desde la perspectiva de la divulgación así como novelas. Es lo que él denominó “su segunda carrera”. Murió en abril de 1976.

(*) Imagen procedente de Wikipedia