Museo en red del Departamento de Anestesia de Nuffield

La Nuffield Division of Anaesthetics, del Nuffield Department of Clinical Neurosciences, tiene una sección dedicada a su Museo: The NDA Online Anaesthesia Museum.

Según leemos en el sitio Web, los objetos e instrumentos fueron recogidos por Richard “Dicky” Salt a lo largo de los años. Hacia 1997 se catologó la colección y posteriormente se fotografió.

El sitio web, de diseño muy sencillo, tiene cuatro secciones. La primera contiene información sobre el Museo; no es nada extensa. La segunda permite ver la colección según la categoría que el visitante seleccione: Airways, Anaesthetic machines, Bronchoscopes, Cylindres, Flowmeters, Laboratory equipment, Laryngoscopes, Masks & Facepieces, Mouthgags, Tracheotomy, Tracheal Tubes, Valves, Vaporizers, Ventilators, y Miscellaneous. Elegida una, aparecen los objetos de la misma con una fotografía en miniatura y algunos datos de su catalogación (si se elige que se muestren los resultados “en columna”. Si, por el contrario, se elige “en mosaico”, los datos descriptivos desaparecen; sólo se muestran las miniaturas. Reaparecen cuando elegimos sólo un objeto.

La tercera permite hacer búsquedas por palabras clave. En cuanto al resto de detalles, son los mismos que en el caso anterior. Finalmente, en “Contacts Page”, se proporcionan los datos para comunicarse con los responsables y el formulario correspondiente.

El sitio es interesante para los que estén interesados en la Historia de la anestesiología y para los que tienen que catalogar objetos e instrumentos de esta especialidad. A veces es muy difícil identificarlos y es importante disponer tanto de los textos impresos adecuados, como catálogos, como sitios web como el que reseñamos.

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Colección histórica de instrumentos médicos en la University of Western Ontario

Quiero hoy hacer referencia a una colección de piezas médicas que comenzó a reunir la Facultad de Medicina de la University of Western Ontario en 1920. El Museo que las exhibe es posterior, de 1972, cuando se instaló en el Hospital universitario que se construyó entonces.

El sitio web recibe el nombre de UWO Medical Artifact Collection. Tiene varias secciones: noticia sobre la colección, actividades de investigación y materiales docentes, entre otros.

En la sección ‘Materiales docentes‘ encontramos cuatro módulos, dos de ellos activos, otro en revisión y un último en vías de realización. Los primeros llevan por título ‘Eletroterapia, fototerapia y charlatanismo’ y ‘Cirugía y guerra’. Para cada uno de ellos se proponen unas piezas y se formulan una serie de cuestiones. Para resolverlas se proporcionan imágenes detalladas, imágenes de 360º que se ven con quicktime, folletos de instrucciones de uso, catálogos, bibliografía secundaria específica, etc. Se formulan los objetivos didácticos, la comprensión de los objetos y sus propiedades, la de los objetos y sus significados, y finalmente, se ofrece una lista bibliográfica para futuros trabajos. De gran interés.

La sección más útil es la que muestra la base de datos en la que el visitante puede buscar por palabras clave que hagan referencia al tipo de objeto, fecha, descripción, materiales de los que está construido, componentes que lo forman, fabricante, distribuidor, marca, procedencia, incluso los conocidos MeSH o términos controlados que utiliza Medline para indizar artículos. Los resultados se ofrecen en forma de ficha con la información en todos los campos o en aquellos que se conoce. A veces, si el término es amplio, se propone un listado de las piezas u objetos relacionados. Uno de los campos contiene siempre una o varias imágenes.

También merece ser mencionada la sección que llaman ‘Profesionales‘, que recoge algunos datos acompañados de imágenes de los profesionales de los cuales proceden parte de las piezas que se exhiben. Por último en ‘Objetos misteriosos’, muestran imágenes de objetos que no han identificado por si alguien tiene información (suponemos).

Por otro lado, también se puede acceder desde la página inicial a una exposición virtual sobre Historia de la medicina en la UWO y a otra sobre la Historia de la enfermería en la UWO. Finalmente, se puede hacer un seguimiento del sitio a través de Twitter.

En definitiva, un sitio sencillo cuya finalidad, como señalan, es docente y de investigación. De gran interés, sobre todo para los profesionales y los estudiantes de ciencias de la salud.

Basiotribo de Tarnier

He añadido a la exposición virtual Colección Historicomédica de la Universitat de València, información sobre qué es y para qué servía el Basiotribo de Tarnier.

El basiotribo es un instrumento que sirve (servía) para practicar la basiotripsia, es decir, el aplastamiento quirúrgico de la cabeza del feto muerto para reducir su diámetro y facilitar la extracción.

El basiotribo sustituyó en su momento al cefalotribo, que era una especie de fórceps potente, con pequeña curvatura cefálica. Constaba de dos ramas que se articulaban entre sí y podían aproximarse la una a la otra mediante un tallo que unía los extremos de estos mangos. Hubo dos modelos que fueron más populares, el de Baudelocque y el de Tarnier.

El 11 de diciembre de 1883 Tarnier presentaba a la Academia de medicina de París el basiotribo que lleva su nombre en los siguientes términos:

«Este instrumento que he hecho fabricar a Collin, se compone de tres brazos de longitud desigual, escalonados y con un tornillo de aplastamiento. Su longitud total es de 41 centímetros. Cuando se articula y se cierra, de un lado a otro mide 4 centímetros; si se mide desde el frente hacia atrás se obtienen 4, 5 centímetros en la parte más ancha, cerca del extremo de las cucharas. Su peso es de 1.200 gramos.

La rama media, la más corta, está provista de un perforador cuadrangular (actualmente sólo tiene dos lados) que se obliga a penetrar en el cráneo mediante un movimiento de rotación. Actúa como una barrena y produce una abertura redondeada en el mismo. Tan pronto como el extremo olivar de este perforador penetra en la cavidad craneal, se interrumpe el movimiento de rotación y se empuja de forma suave hasta que su punta quede detenida por la resistencia de la base del cráneo, con la que debe permanecer en contacto hasta el final de la operación.

El brazo izquierdo, idéntico al de un fórceps, se aplica en seguida de la misma forma que si se tratara de este instrumento y se articula con el brazo medio. Ambos brazos (izquierdo y medio) se aproximan por medio del tornillo de aplastamiento y aplastan la mitad de la cabeza. Un pequeño gancho mantiene estos dos brazos próximos, mientras se retira el tornillo de aplastamiento.

El brazo derecho, el más largo de todos, se aplica y se articula como el brazo derecho de un fórceps, y el tornillo de aplastamiento, colocado de nuevo en su lugar y puesto en acción, aproxima esta rama o brazo a los dos anteriores. De este modo, la cabeza se aplasta por mitades en dos aplastamientos sucesivos. Se procede después a su extracción.

El manejo de este instrumento es desde luego análogo al del cefalotribo y al del craneoclasto de Brown, pero le es superior y tiene, comparativamente, grandes ventajas a juzgar por los experimentos que he practicado en el cadáver».

Toda la información sobre el Basiotribo de Tarnier en pdf

Más información sobre Stéphane Tarnier.

Beniqué con cabeza resectora de Nicasio Benlloch

Hemos completado la sección de Urología de la Exposición Colección Historicomédica de la Universitat de València con la descripción del Bénique o sonda con resector de Nicasio Benlloch. El instrumento ideado por éste, no es mas que un béniqué o sonda que una vez que se ha introducido, ayudado por vía hipogástrica, se le atornilla un resector que está constituido por una corona cortante de diámetro variable según las necesidades.

Nicasio Benlloch nació en el barrio de Patraix, de Valencia, el 22 de abril de 1888. Realizó estudios secundarios en el Instituto Luis Vives y los de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia. Finalizó la licenciatura en 1911. Obtuvo el doctorado en Madrid con la tesis Los accidentes gravídico-cardíacos, que le dirigió Navarro Gil. Sus referencias en la Facultad fueron precisamente Vicente Navarro Gil, catedrático de Anatomía topográfica y operaciones, y Enrique López Sancho, catedrático de Ginecología y Obstetricia. Completó sus estudios con el prof. George Marion en París, uno de los principales representantes de la urología europea del primer tercio del siglo XX.

Tras ser profesor auxiliar de la cátedra de Patología quirúrgica de la Universidad de Valencia desde 1913, en 1929 fue nombrado profesor agregado. Más tarde, en 1931 obtuvo la jefatura de servicio de Cirugía general del Hospital Provincial de Valencia. En 1934 ingresó en la Academia de Medicina con el discurso Cálculos ureterales. Algunas consideraciones sobre los mismos. Fue miembro de la Asociación Española de Urología y también de la Sociedad Urológica Internacional.

Entre sus obras podemos mencionar el capítulo que dedicó al Cateterismo urinario. Cateterismos y endoscopias de las vías urinarias, incluido en la obra en cuatro volúmenes de Vila Barberá Medicina exploratoria (Clínica y laboratorio), 1932-36. así como los trabajos que publicó en la revista Policlínica.

Se jubiló en 1941 y falleció en Valencia en 1957. Benlloch fue el continuador de la labor realizada anteriormente por Rafael Mollá Rodrigo. Llegó a crear una escuela de urología en la que se formaron destacados profesionales de la especialidad.

Artículo en el que Nicasio Benlloch describe el instrumento y sus indicaciones: Nicasio Benlloch Giner. “Indicaciones de la resección de cuello por vía transversal con presentación de un resector“. Archivos Españoles de Urología, 1945; 2(2): 134-139. [Se completa con imágenes del instrumento y un glosario]

Albuminómetro de Esbach

El albuminómetro de Esbach y el procedimiento que tiene el mismo nombre, de medir la albúmina en sangre, fue ideado por Georges Hubert Esbach en 1874. Su fundamento es la precipitación de la albúmina con ácido pícrico y cítrico.

Georges H. Esbach nació en 1843, posiblemente en París. Fue jefe del Laboratorio químico biológico del Hospital Necker y más tarde del de la Facultad de Medicina de París. Antes de estudiar medicina, cuando tenía 29 años, se dedicó a los negocios. Tenía mucha habilidad para el trabajo manual; fue un excelente dibujante, escultor y pintor. También se interesó por la fotografía en color. En el campo de la medicina sintió atracción por la química y fisiología. Ideó varios procedimientos de laboratorio y él mismo construía sus aparatos. Escribió varios trabajos sobre el análisis de las leches, de la urea, de la albúmina, de los cálculos urinarios y biliares, etc. En 1885 publicó un estudio sobre el análisis de los cálculos (Les Calculs urinaires et biliaires, physiologie, analyse, thérapeutique), al que siguió, en 1886, un tratado sobre la diabetes (Le Diabète sucré ou névrose assimilatrice du foie, exposé théorique, traitement alimentaire, physique et moral). Murió de miocarditis el 13 de febrero de 1890 a la edad de 46 años.

Como hemos señalado, en 1874 ideó el albuminómetro que lleva su nombre, que fue modificado por él mismo en 1880.  Esta modificación —señala— “hace más fácil la elaboración del reactivo y aumenta la constancia de los resultados. La nueva fórmula entraña un cambio notable en la graduación de los tubos. Es por esto que los nuevos albuminómetros llevan las palabras: “MODÈLE 1880”, en el lugar y sitio de “1ere. MÉTHODE”.

El reactivo se preparaba de la siguiente forma: en 800 o 900 gramos de agua se disolvían en caliente 10 gramos de ácido pícrico y 20 gramos de ácido cítrico puro, secado simplemente al aire. Después la solución se completaba con agua hasta alcanzar los 1.000 cc. o un litro.

El instrumento es un tubo de cristal con fondo redondeado, como un tubo de ensayo, donde se han hecho unas marcas con números y otras dos con las letras U y R, respectivamente.
Se vierte la orina albuminosa hasta llegar a la marca U; después se echa el reactivo hasta la marca R. Se tapa y se invierte doce veces. Se deja a continuación sobre un soporte durante 23 o 24 horas. Transcurrido este tiempo se lee en la escala de números la altura del coágulo. La graduación del instrumento representa en gramos la cantidad de albúmina contenida en un litro de orina.

Esbach también indica que es necesario tener en cuenta una serie de aspectos. En primer lugar, que la orina debe ser ácida, lo que se comprueba con papel de tornasol. Muchas veces las orinas albuminosas son neutras o amoniacales. En este caso se toma la orina y se pone en un vaso cónico al que se le echa una gota de ácido acético. Se agita después con una varilla. Se echa una gota en papel de tornasol y si la mancha es de color rojo y no violeta, se deja como está. Si no es así, se echa otra gota de ácido. Se repite las veces que sea necesario.

En segundo lugar, que los resultados son más exactos y constantes cuando las cifras son menos altas. En consecuencia, si una orina desconocida parace cargada de albúmina, es mejor diluirla en uno o dos volúmenes de agua, de manera que no se sobrepasen los 4 gramos, por ejemplo. Después hay que tener en cuenta esta dilución ya que hay que doblar o triplicar el resultado final.

En tercer lugar, que el procedimiento del ácido pícrico es adecuado en los casos de nefritis y enfermedades del corazón pero no para la albuminuria ligera y transitoria de la fiebre tifoidea.

Para reconocer la albúmina mediante ácido pícrico —señala Esbach— se pone un poco de reactivo en un tubo. Después se añade una gota de orina preferiblemente filtrada. Si se produce de forma inmediata un cambio o desorden, la orina es albuminosa.

A lo largo de los años quienes utilizaban la técnica fueron cambiándola en detalles. En España fue muy utilizada en el primer tercio del siglo XX y continuó empleándose hasta la década de los años setenta. Sus resultados no son exactos. Casadevante y Sanfeliu en su libro Técnicas de Laboratorio (1933) describe la técnica de esta manera:  disolvía 5 gramos de ácido pícrico en 100 centímetro cúbicos de agua destilada a calor moderado. Una vez disuelto, se añadían y disolvían 20 gr de ácido cítrico cristalizado, 250 centímetros cúbicos de alcohol de 95º y se completaba con agua destilada hasta llegar a los 500 centímetros cúbicos. Empleaba dos tubos en forma y dimensiones iguales al de un tubo de ensayo. Marcaba una división a 5 cm de la boca señalándola con una R. Otra se marcaba en la parte media con una U. A partir del fondo se hacían una serie de trazos marcados con números que corresponden a diferentes cantidades de albúmina.

Para llevar a cabo la determinación se acidulaba la orina filtrada, si ésta era alcalina, ya que la precipitación no se verifica de forma correcta mas que en medios ácidos. Si la densidad era mayor que 1,010 se diluía la orina con agua destilada a partes iguales, teniendo en cuenta esta dilución para duplicar después al final de la operación el resultado obtenido.

Cuando la orina estaba en condiciones adecuadas, se vertía hasta enrasar la parte inferior del menisco con la señal U del albuminómetro. Se añadía después el reactivo hasta el trazo superior. Se tapaba y se invertía el tubo unas doce veces, se colocaba sobre un pie de madera y se dejaba veinticuatro horas en reposo y a una temperatura de 15 º. Transcurrido este tiempo, se leía la altura que alcanza la albúmina precipitada, que se midía por las divisiones del instrumento. Esta cifra daba la cantidad por mil de albúmina contenida en la orina objeto de análisis. No había que olvidar el cálculo que se ha señalado anteriormente en el caso de que la orina se hubiera diluido.

E. Suárez Peregrín, en su Manual Técnico de Análisis clínicos (1941) dice que el fundamento del albuminómetro de Esbach es la precipitación de la albúmina en gruesos copos mediante el uso del reactivo del mismo nombre así como un tubo graduado especial ideado por el mismo autor.
Se emplea un tubo de fondo redondo o cónico convenientemente graduado, que lleva un trazo marcado con una U hasta donde se llena de orina acidificada con unas gotas de acético, y otro marcado con una R, hasta el cual se adiciona reactivo de Esbach. La fórmula de este reactivo es la siguiente:

Ácido pícrico………. 1 gr.
Ácido cítrico……….. 2 grs.
Agua destilada…….. 100 cc

Se tapa el tubo y se agita invirtiéndolo tres o cuatro veces. Después se deja en un soporte 24 horas a la temperatura del laboratorio. Transcurrido este tiepo se procede a hacer la lectura. El número marcado por la división que alcance el precipitado indica en gramos por 1.000 la cantidad de albúmina. Cuando la cifra es superior a 4 por 1000, para obtener resultados más exactos conviene diluir la orina a la mitad y tomar el doble de la cantidad señalada.

Bibliografía
—Casadevante y Sanfeliu (1933). Técnicas de Laboratorio. Análisis de alimentos. Análisis clínicos. Madrid, Morata., p. 227-228.
—Dall’Olio, G. (2005). La valutazione della strumentazione analitica nell’Ottocento. L’albuminometro di Esbach. RIMeL/IJLaM, 2005; 1: 218-220.
—Esbach, G.H. (1873). Uréomètre simplifié et baroscope à gaz. Paris, A. Michels.
—Esbach, G. (1874). Dosage de l’albumine, méthodes pratiques. Paris, O. Doin. [Publicado en Bulletin de thérapeutique médicale et chirurgicale el 15 de enero de 1874].
—Esbach, G.H. (1877). Des Procédés de dosage de l’acide urique. Procédé gazométrique. Paris, O. Doin.
—Esbach, G. (1880). Dosage clinique de l’albumine, modification du procédé de 1874. Paris, Brewer frères.
—Esbach, G.H.  (1883). Sur les albumines normales et anormales de l’urine. Paris. [Publicado en el Bulletin général de Thérapeutique].
—Esbach, G.H. (1885). Les Calculs urinaires et biliaires, physiologie, analyse, thérapeutique. Paris, G. Masson.
—Esbach, G.H. (1886). Le Diabète sucré ou névrose assimilatrice du foie, exposé théorique, traitement alimentaire, physique et moral. Paris, G. Masson.
—Obituary. Georges Hubert Esbach, M.D. Paris. The British Medical Journal, March 8, 1880, p. 577.
—Suárez Peregrín, E. (1941). Manual técnico de análisis clínicos. Granada, Editorial Librería Prieto.

Albuminómetro de Esbach