El Thackray Medical Museum

En Leeds se encuentra el Museo Médico Thackray, el único de este tipo en el norte de Inglaterra, según se lee en su sitio web. En el mismo se proporciona abundante información sobre su contenido, organización, actividades, visitas organizadas, etc. Está dirigido a los que deseen verlo personalmente o a los que quieran alquilar o disponer de sus instalaciones para organizar alguna actividad.

Al lugar se accede cómodamente mediante el transporte público, pero cuenta también con una zona de aparcamiento. Está alojado en lo que era el Leeds Union Workhouse y destaca por su arquitectura y su gran vestíbulo. El edificio se inauguró en 1861 con el propósito de acoger a gente pobre, sin recursos ni un lugar donde ir. Con el tiempo se añadieron nuevos edificios incluida una enfermería que en 1925 se convirtió en el St James’s Hospital. En 1948 pasó a formar parte del National Health Service. En 1990 se consideró que no reunía las condiciones para desarrollar la medicina actual. Al estar protegido el edificio no se pudo demoler y se dieron los permisos para que albergara el Museo Thacray, que abrió sus puertas en 1997.

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Captura de pantalla del sitio web del Museo

El origen del museo está en una pequeña oficina de farmacia de gestión familiar que abrió Charles Thackray en 1902 en la calle Great George, de Leeds. El negocio fue creciendo y se convirtió en una importante firma de suministros médicos a todo el mundo. Uno de los descendientes creó en 1980 un pequeño museo con materiales que había recogido, catálogos comerciales, equipos etc. La compañía se vendió a una multinacional en 1990 y éste se dedicó a la colección. Con alguna que otra ayuda de diferente procedencia, fue creciendo hasta convertirse en lo que hoy es. De su contenido destacan los instrumentos quirúrgicos europeos desde 1600 a la actualidad, los equipos de dentista, materiales de primeros auxilios y de medicina familiar, remedios de charlatanes y medicamentos de patente, monedas y medallas, una extensa colección de audífonos y otra de botes de farmacia de cerámica. Tienen catalogados unos 47.000 objetos.

La colección se organiza en diez grandes secciones que combinan historia de la medicina con temas médicos actuales.  La primera muestra las opciones médicas disponibles que tenía un ciudadano en 1842. Había muchos medicamentos pero la mayoría eran ineficaces. Otros eran muy caros y sólo los ricos podían acceder a ellos. Mucha gente no veía la diferencia entre los charlatanes y los médicos de formación. Empezaron a circular drogas de patente de las que se hacía mucha publicidad aunque, por lo general, apenas tenían efecto o, peor aun, eran perjudiciales para quien las tomaba. El visitante podrá ver el “botiquín” personal del príncipe Alberto entre otros objetos.

La segunda reconstruye una calle victoriana de Leeds con sus casas, sus olores y sonidos característicos y los personajes que las habitaban. La reina Victoria accedió al trono en 1837 y con la revolución industrial en pleno apogeo miles de personas acudieron a las ciudades para trabajar en las nuevas fábricas. Las malas condiciones de vida y el hacinamiento condujeron a un saneamiento deficiente y a la aparición de enfermedades infecciosas como la tuberculosis, el cólera y el sarampión. Uno de cada cinco niños moría antes de los cinco años y el parto mataba a una de cada treinta mujeres. Un trabajador de 21 años sólo podía aspirar a vivir hasta los 50 años. El visitante puede elegir una de las casas de esta calle, entrar para conocer quien vive allí, qué enfermedades padecía y qué se hacía para ayudarles.

La tercera muestra la “enfermedad en retirada”, es un “antídoto” para la sección anterior. En ella se explica cómo los descubrimientos científicos llevaron de forma progresiva a comprender las enfermedades, a cambiar la práctica médica y a crear nuevos medicamentos útiles. Se hace especial hincapié en el extraordinario desarrollo de la microbiología, las vacunas y la elaboración de antibióticos que condujo a una mejora de la salud y del bienestar de la población.

En la cuarta se formula la pregunta ¿Preferiría ser atendido en un hospital de la época victoriana o en uno actual? Se cuenta la historia de Hannah Dyson, una niña de 11 años cuya pierna fue aplastada por una máquina de la fábrica donde trabajaba y lo que hicieron los médicos para salvarla. La situación en la actualidad sería muy distinta, sobre todo porque el trabajo de los niños está prohibido y los accidentes de este tipo son raros.

La quinta se ha rotulado como “Dolor, pus y sangre” y plantea la pregunta de si se pondría en manos de un cirujano que no tuviera formación regular en una universidad. Los ciudadanos de la época victoriana sólo tenían esta opción. La mitad de los pacientes sometidos a intervenciones de cirugía mayor morían, fuera a causa de las hemorragias, por shock o por infecciones. No sabían nada de gérmenes, no disponían de anestésicos todavía ni de sustancias antisépticas. Los cirujanos se formaban de forma artesanal como aprendices en hospitales o con otro cirujano. Adquirían experiencia en las fuerzas armadas o en los hospitales, y las intervenciones que realizaban eran sencillas. En esta sección el visitante podrá comprobar lo que ha cambiado la cirugía hasta hoy.

A la sexta se le ha dado el nombre de “Zona de vida” y son los niños los que más la disfrutan porque de forma activa aprenden sobre el funcionamiento de su cuerpo. Pueden seguir el progreso de un guisante a través de los intestinos, conocer el cerebro, descubrir lo alto que se puede saltar, averiguar cosas sobre los dientes, la diferencia entre los huesos humanos y de animales, el funcionamiento del corazón, etc. “Zona de vida”, según se lee en la página web, es una de las exposiciones más populares entre las familias

La séptima muestra la transformación de la cirugía desde mediados del siglo XIX a la actualidad, haciendo especial hincapié en lo que supuso la revolución quirúrgica o la superación del dolor, la hemorragia y la infección. La primera operación pública en un paciente anestesiado tuvo lugar en el Hospital General de Massachusetts en 1842. Sin embargo, las tasas de supervivencia no mejoraron hasta la década de 1870, cuando Joseph Lister inventó un espray que lanzaba una niebla de ácido carbólico sobre la superficie que se estaba interviniendo y sobre los cirujanos. Es lo que se conoce como “etapa antiséptica” a la que siguió la asepsia. Las tasas de mortalidad por infección disminuyeron mucho y los cirujanos pudieron intentar intervenciones más ambiciosas. De esta forma se allanó el camino para los trasplantes de órganos, que han transformado la vida de muchas personas: córnea, hígado, corazón, válvulas cardíacas, páncreas, riñones, piel y médula ósea. También se muestra la cirugía láser y la microcirugía.

La sección octava se titula “Tener un bebé”. Toma como base historias de la vida real para explorar el proceso del embarazo y del parto desde la década de 1890 hasta el presente. Tener un bebé en esta época era muy peligroso y era frecuente que las mujeres murieran durante el parto. Por otro lado, uno de cada siete recién nacidos morían antes de cumplir un año. Las mujeres solían tener en torno a seis hijos, parían en sus casas ayudadas por un pariente o vecino sin apenas cualificación. También se muestran los cambios y mejoras que se han producido hasta la actualidad: las mujeres tienen como mucho dos hijos, los partos tienen lugar en los hospitales y la mortalidad materna e infantil prácticamente ha desaparecido.

La Wilkinson Apothecary Gallery constituye la sección novena. Se muestra una colección de 600 albarelos, quizás la más grande del mundo. Incluye ejemplares de 1500 hasta 1800 de diferente procedencia. Fue donada por el Dr. John Frederick Wilkinson, un médico de Manchester que murió en 1998 a la edad de 101 años.

La décima y última, “¿Recuperación? De Flandes a Afganistán”, es una exposición en la que se conmemora el centenario de la primera guerra mundial. En la misma se reflexiona sobre la relación medicina y guerras y de cómo éstas la han hecho avanzar. Desarrollada con la ayuda de militares, la exposición se centra en la pérdida de miembros, de la audición y el shock desde la primera guerra mundial a los conflictos actuales. ¿Puede la medicina lograr una recuperación plena de estas personas?

Hasta junio se suma a lo anterior otra exposición que muestra cómo varios artistas han reinterpretado objetos de la colección permanente.

En la página de inicio del sitio web se accede fácilmente a “Planifique su visita” con enlaces a los horarios de apertura, precios, amigos del museo, actos especiales, etc. Debajo está el acceso a “Eventos que no deberían perderse” que contiene información sobre acontecimientos futuros, aspectos recomendables, etc.

El menú horizontal principal proporciona acceso a las siguientes secciones: “Visitar”, “¿Quién hay en…?”, “Educación”, “Reuniones”, “Biblioteca y colecciones”, y “Tienda en línea”.

La primera conduce a lo que ya se ha visto más i o menos en “Visítanos”: planificar una visita, contenidos, visitas en grupo, fiestas de cumpleaños y cafetería. La segunda sección muestra las posibilidades que ofrece el museo a los visitantes: talleres familiares, conferencias sobre medicina e historia, mañanas tranquilas y eventos especiales. En “Mañanas tranquilas” se proporcionan propuestas como resolver un crimen, los supersentidos, un “laboratorio corporal”, el uso de animales que mejoran a los pacientes, los detectives de enfermedades, etc. También se informa de su calendario, precio, etc.

En la sección “Educación” se informa de que el museo dispone de actividades para todo tipo de estudiantes, desde los de primaria a los universitarios. Se refieren a diversos tipos de talleres y visitas dirigidas, de eventos para educadores, de equipos o packs de recursos docentes, de juegos disponibles en línea, de una visita virtual, etc.

En “Reuniones” se ofrecen los espacios para eventos que organicen particulares, empresas, sociedades u otras instituciones así como de los servicios correspondientes.

En “Biblioteca y colecciones” se proporciona información sobre la Biblioteca, que cuenta con más de 23.000 libros incluidos los catálogos relacionados con la historia de la medicina y de la asistencia sanitaria. Muchos de estos están accesibles en línea y también disponen de los de otras bibliotecas en formato de microficha.

El museo tiene una colección de 15.000 volúmenes sobre farmacopeas, historia de las instituciones médicas, biografías, directorios locales y comerciales, etc. Cuentan también con una gran cantidad de libros de texto que ilustran los equipos y las técnicas desde 1500 hasta la actualidad. Conservan asimismo literatura comercial, es decir, de empresas de suministros médicos (medicamentos, instrumentos, material de laboratorio, etc.). Cuentan además con un archivo donde se conservan materiales de este tipo de empresas, y una colección de fotografías de 1800 que ilustran los problemas de salud pública en Leeds.

En esta sección también se mencionan las oportunidades que ofrece el centro para los investigadores. Aparte de los materiales expuestos conservan miles de piezas que están disponibles para su estudio. Se refieren asimismo a una red de personas y organizaciones interesadas en la medicina y las colecciones sobre la salud que se creó en 2005, que comparten e intercambian información y llevan a cabo proyectos conjuntos. Finalmente también se aborda el tema de las donaciones para el museo.

La última sección es la dedicada a la “Tienda”, que ofrece una amplia gama de regalos seleccionados para personas de cualquier edad. Los tienen de tipo educativo, extravagante, divertido y poco vistos, etc. Existe la posibilidad de compras online.

Sin lugar a dudas un museo que merece ser visitado. Sin embargo, no estaría de más que dispusiera de una muestra o de alguna exposición en red para aquellos que no puedan desplazarse.

Museo histórico-médico de la Escuela de medicina de Melbourne

La Escuela de Medicina de Melbourne dispone de un sitio web dedicado a su Museo histórico-médico. Su propósito es fomentar el interés por la historia de la medicina, su compresión así como su papel en la sociedad. Según se dice en el mismo, es muy importante en la enseñanza e investigación de la disciplina.

Su página inicial recoge el menú de navegación con las siguientes secciones: “Inicio”, “Acerca de”, “Programas públicos”, “Apoyo”, “Exposiciones”, y  “Colecciones”. Cada una de las mismas se subdivide en otras que aparecen en un menú emergente cuando se pasa el cursor por encima del enlace. Se complementa con secciones fijas del sitio de la Universidad: “Estudiantes”, “Personal”, “Alumni” y “Contacto”.

En el cuerpo de la página se proporciona información sobre el Museo en forma de carrusel, sobre las exposiciones vigentes y sobre las colecciones.

En “Exposiciones” se encuentra información sobre las realizadas en el pasado, las actuales y las previstas para el futuro. Entre las primeras se pueden mencionar las siguientes: “La fuerza de la mente: 125 Años de la mujer en Medicina”, “Veneno: Miedo, fascinación y descubrimiento”, “Un cuerpo de conocimientos: El arte de enseñar. Las escuelas clínicas”, “Un cuerpo de conocimientos: la lección de anatomía”, entre otras. En cuanto a las segundas, ahora se puede visitar la exposición titulada “Epilepsia: de los demonios a la ilustración”. Respecto a las futuras, se anuncia “Comienzos bulliciosos: Doctores en el distrito de Puerto Phillip”.

En “Colecciones” se accede a información detallada sobre las mismas. La principal cuenta con unas 6.000 piezas que abarcan más de 400 años de historia de la medicina occidental. Creada en 1967 incluye objetos, instrumentos, documentos, fotografías y otros materiales procedentes de la propia Escuela, de donaciones, de instituciones, etc. La creación de una base de datos ha supuesto un fuerte empuje. Una de las subseciones permite navegar a través de la colección, que se ha dividido en las siguientes partes: Escuela de Medicina de Melbourne; Historia de la farmacia; Medicina y sociedad; Equipamiento médico y quirúrgico; Especialidades médicas; Equipamiento científico; Fotografía, sonido y cine; Documentos; Material conmemorativo;  y Otros. El visitante también puede hacer una búsqueda en la base de datos que le llevará a las fichas catalográficas correspondientes, solicitar información o la reproducción de una imagen, así como obtener datos sobre las publicaciones y catálogos de las exposiciones.

Un sitio que el docente e investigador en historia de la medicina debe tener en cuenta.

Captura de pantalla del sitio web

Centro histórico-médico Dittrick

Tal como se lee en la página principal, el Dittrick Medical History Center, se dedica al estudio del pasado médico a través de colecciones de libros raros, instrumentos y objetos, archivos e imágenes. Originalmente formó parte de la Cleveland Medical Library Association. Hoy funciona como un centro interdisciplinar de la Facultad de Artes y Ciencias de la Case Western Reserve University de Cleveland, Ohio.

Según se lee en su página web, nació como el museo de un médico al que se unieron otros médicos que lo montaron para documentar la historia de la profesión médica. Desde hace unos años se ha ampliado la misión de este Centro en la dirección de abarcar una perspectiva más universal de la salud y de medicina.

El museo ha ido creciendo desde fines del siglo XIX gracias a los esfuerzos de Dudley Peter Allen, uno de los fundadores de la Asociación de Bibliotecas Médicas de Cleveland, para preservar el patrimonio médico. Dittrick fue nombrado conservador del museo en 1928 y más tarde director.

Desde 1981, bajo la dirección del conservador James Edmonson, el museo se ha centrado en la recogida de fuentes de interés del área geográfica próxima; se han incrementado las colecciones existentes, especialmente la de microscopía y la de instrumentos quirúrgicos; y se han creado otras como la de endoscopia. Desde la sección “Museo” podemos encontrar enlaces que nos llevan a la historia completa del mismo, a las noticias y acontecimientos relacionados, y también es posible recorrer las galerías donde encontraremos planos, imágenes y breves explicaciones.

La página principal contiene en la parte superior un menú horizontal que permite ir al “Museo”, “Próximas actividades”, “Colecciones”, “Exposiciones en línea”, a “Investigación”, al “Blog” y a la “sección de libros y posters”. Incluye, además, una breve reseña del mismo, noticias destacadas, convocatorias, etc. Si se accede a “Museo”, en  la parte izquierda de la pantalla se muestra un menú vertical con enlaces a la “Historia del Museo”, “Visite el Museo”, “Plano del mismo”, “Miembros”, “Contáctenos”, y “Newsletters”,

En la sección Museo se cuenta que reúne curiosas y completas colecciones de instrumentos quirúrgicos y de equipos médicos, microscopios, uniformes de enfermería, dispositivos para la anticoncepción, equipos de rayos X, etc.En el salón Blaufox se muestra una serie de instrumentos de diagnóstico que ilustran la evolución de la relación médico paciente.

En “Visite el Museo” se ofrecen todo tipo de informaciones detelladas para programar una visita, que puede completarse con los mapas y planos que se muestran en la sección siguiente. En “Afiliación” se describen los requisitos para convertirse en “amigo” del Museo y de cómo hacerlo.

Para acceder a los materiales hay que ir a “Colecciones” en el menú horizontal superior. Una vez allí los materiales se han clasificados en: Documentos de archivo; Objetos e instrumentos; Imágenes; y Libros raros. Dentro de Archivo encontramos una breve descripción del mismo. Fue creado en 1967.En Objetos e instrumentos, es donde se halla el contenido de la sala Blaufox, los instrumentos de la Colección Dittrick, un monográfico sobre dispositivos para evitar la concepción, los microscopios, etc. En la de Imágenes se nos da noticia de la colección y se puede recorrer parte de las colecciones de pintura, grabados y dibujos, así como de fotografías. En Libros raros se permite navegar igualmente por distintos apartados: anatomía, medicina, ciencia y tecnología, cirugía, la colección Sigmund Freud, etc.

En “Exposiciones en línea” el visitante hallará ahora “Brote de viruela, una ciudad al borde del desastre”, “Fotografías de las disecciones de los estudiantes de medicina”, “Explorando instrumentos”, “Imágenes de las lesiones dermatológicas” y “Una historia del control de la natalidad”, entre otros.

En el apartado “Investigación” se describen las facilidades que se ofrecen para consultar libros, documentos, instrumentos, etc. , muchos de los cuales no se encuentran expuestos al público.

El visitante puede consultar un Blog que va recogiendo entradas relacionadas con los temas y contenidos del Museo.

Se trata, pues, de un sitio web con gran cantidad de materiales para el investigador, para los estudiantes y también para el aficionado.

 

Captura de pantalla partial del sitio web

La Historia del Hospital general de Massachusetts

En el sitio web del Hospital General de Massachusetts se encuentra una sección dedicada a su historia. En 2011 celebraron el 200 aniversario de su fundación.

Dentro de la misma se ve un menú con los siguientes elementos: “Noticias y actividades”, “Historia”, Catálogo de arte, objetos e instrumentos”, “Exposiciones en línea y recorridos”, “Webs de los Departamentos”, y “Contacte con nosotros”.
En estos momentos dentro de “Noticias y actividades” se accede a una sección de noticias, publicaciones, actividades y otra de multimedia. Esta última contiene cuarenta y tres vídeos que abordan diferentes temas y entrevistas.
En “Historia” se puede leer una síntesis de la historia del Hospital General de Massachusetts que incluye personajes destacados, lugares e hitos desde su fundación en 1811.

En “Catálogo de arte, objetos e instrumentos” se accede, a su vez, a otras secciones: “Artefactos”, “Edificios y habitaciones”, “Libros y documentos”, “Mobiliario”, “Equipamiento médico y quirúrgico”, “Retratos, cuadros, placas, etc.”, “Esculturas”, “Otros” y una que reúne la totalidad. La parte más abundante es la del instrumental médico y quirúrgico, donde el visitante puede navegar a través de 442 piezas. Se muestra la fotografía, la descripción catalográfica así como una breve contextualización historicomédica.
En “Exposiciones en línea” se pretende que el visitante explore momentos memorables y hechos poco conocidos del Hospital.  Con texto e imágenes se revisa la relación del Hospital con las fuerzas armadas a cuyos miembros ha atendido en tiempos de guerra; la visita del presidente Kennedy al Hospital; el programa de Historia oral del Hospital; cómo se hizo el famoso cuadro de la primera aplicación de la anestesia con éter; un recorrido por veintidós puntos de interés histórico del Hospital; etc.

En los “Webs departamentales” se cuenta la historia de la creación de un departamento de pediatría y más tarde hospital de niños, la del Departamento de neurocirugía, la del Servicio de anatomía patológica, el Departamento de enfermería, el Servicio de urología,y la Biblioteca Treadwell, entre otros.

Un sitio para pasar un buen rato y útil para el historiador de la medicina y visitante interesado en estos temas. Sólo la Colección de artefactos, instrumentos, cuadros, etc. merece la pena por sí misma.

 

Captura de pantalla del sitio web

OFF/ON: Mónico Sánchez entre 1930 y 1950

Mónico Sánchez Moreno fue un ingeniero e inventor español que nació en Piedrabuena (Ciudad Real) el 4 de mayo de 1880. Murió en la misma ciudad el 6 de noviembre de 1961. Es conocido por haber montado en su pueblo natal una fábrica de aparatos de rayos X y aparatos de corrientes de alta frecuencia.

Marchó a Madrid para estudiar ingeniería, pero siguió un curso a distancia de electrotecnia desde Londres impartido por Joseph Wetzle. Después de tres años, éste le recomendó para una plaza en una empresa de Nueva York. Partió hacia América a los 23 años de edad. En los Estados Unidos trabajó y estudió. Estuvo en la Van Houten and Ten Broeck Company, dedicada a la aplicación de la electricidad en los hospitales. Inventó un aparato portátil de rayos X que apenas pesaba 10 kilogramos, por el que el gobierno francés le condecoró durante la primera guerra mundial.

En 1912 regresó a España. Al año siguiente construyó en Piedrabuena el Laboratorio Eléctrico Sánchez. Instaló también una central eléctrica que llevó electricidad a todas las casas y también instaló un cine.

En la actualidad una colección de sus aparatos y lámparas de rayos X se conservan en la parte coruñesa del Museo de Ciencia y Tecnología.

En 1911 el Ministerio de Ciencia e Innovación publicó un libro titulado OFF/ON, que contiene una colección de parejas fotográficas de tubos de vacío apagados y encendidos diseñados por Mónico Sánchez.

La bella obra está disponible en pdf y es un buen ejemplo de la relación ciencia/arte.

Captura de pantalla de una de las páginas del libro

Se inaugura la exposición permanente ‘Colección histórico-científica de la Universitat de València. 2: Medicina y Sociedad’

El rector de la Universitat de València ha inaugurado hoy la Exposición permanente Colección histórico-científica: 2. Medicina y sociedad. Como su título indica es la parte correspondiente a la Medicina, a lo que antes se denominaba Colección histórico-médica. Ha asistido numeroso público de instituciones valencianas como la Sociedad de Amigos del País y de la Real Academia de Medicina y de Ciencias afines de la Comunidad Valenciana, vicerrectores, decanos y vicedecanos, profesores de la Universidad, personal de administración y servicios, medios de comunicación, exalumnos, estudiantes y miembros de las familias que han donado objetos y piezas. Han hablado el prof. Federico Pallardó, decano; los profs. José L. Fresquet y Carla Aguirre, comisarios de la exposición; la Dra. María Luz López Terrada, directora del Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero (Universitat de València-CSIC); y el rector, prof. Esteban Morcillo.

Esta Colección nació a mediados de los años setenta gracias a la labor desarrollada por el profesor López Piñero. El modesto núcleo inicial estaba compuesto por objetos e instrumentos que pudieron reunirse de la propia Facultad y Hospital Clínico. Con el tiempo y la dedicación desinteresada de las generaciones de profesores y colaboradores que han pasado a lo largo de los últimos cuarenta años por la institución, se han organizado un buen número de exposiciones temporales a la vez que la Colección ha ido creciendo gracias a las donaciones desinteresadas de particulares,  así como de instituciones sanitarias.

Después de cinco años de obras, traslados y otros cambios, e inmersos en una profunda crisis social y económica, parecía que los iniciales proyectos habían entrado en un impasse. Gracias al interés del Vicerrectorado de cultura e igualdad y al Decanato de la Facultad de Medicina y Odontología, y a meses de trabajo, por fin se ha hecho realidad el proyecto. No recoge éste todo lo que se hubiera querido, pero se habla ya de posibles ampliaciones.

La intención de esta Colección es doble. Por un lado, como así ha sido desde sus inicios, su gran utilidad para la docencia y la investigación. Las fuentes iconográficas y materiales cobran cada vez más importancia para el historiador. Nuestra presencia en las carreras sanitarias en Valencia (grados y másteres) es amplia e intensa y el recurso a este tipo de fuentes resulta de gran interés para los estudiantes. Ahora queremos extender también este uso a otros niveles de la enseñanza elaborando materiales  ad hoc para los docentes y los alumnos de estudios secundarios y primarios. Por otro lado, se pretende difundir la cultura histórico-médica e histórico-científica al ciudadano y que éste pueda conocer de cerca qué se hace en la Universidad y cómo se utiliza el dinero de sus impuestos.

El discurso expositivo es muy neutro y recurre a grandes hitos de la historia de la medicina que dan contexto a las piezas que se exponen; hay que recordar que se trata de una exposición permanente. Los materiales que se presentan se han agrupado en una serie de módulos:

1) Se recogen las dos grandes tradiciones valencianas, la morfología y la terapéutica. Por eso la exposición comienza con la primera, que hace referencia a la importancia que tuvo el Movimiento vesaliano en Valencia, al significado que tuvo en su momento el Atlas anatómico de Crisóstomo Martínez, a la obra iniciada por Gómez Alamá y a la estancia de Santiago Ramón y Cajal en nuestra ciudad y sus consecuencias. El darwinismo y la terapéutica se exponen en el Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero, en el Palacio Cerveró.

2) La segunda parte de la exposición trata de ilustrar cómo se asimilaron en Valencia las corrientes aparentemente opuestas de la medicina hospitalaria y la medicina de laboratorio. Como denominador común se ha utilizado la idea lainiana de las tres mentalidades de la patología y clínica: la anatomoclínica, la fisiopatológica y la etiológica. De esa forma el visitante puede contemplar los tres estratos sobre los que se ha edificado la medicina contemporánea. En este apartado se ha incluido también todo lo relativo a la epidemia de cólera que afectó a Valencia en 1885 y la vacunación Ferrán.

3) La cirugía también ha gozado en Valencia de una larga tradición que se remonta incluso al periodo anterior en el que se fundó la Universidad. A ella se dedican las siguientes secciones de la exposición. Se muestra cómo era antes y después de lo que se ha dado en llamar Revolución quirúrgica. Se describe cómo la anestesia, la hemostasia, la antisepsia y la asepsia fueron penetrando en nuestro entorno y cambiando el aspecto de los quirófanos y abriendo nuevos caminos a la cirugía. Se pasa después a la constitución de las especialidades médico-quirúrgicas. La invención de instrumentos y las mejoras técnicas fueron responsables de la aparición de la oftalmología, la obstetricia y ginecología, la otorrinolaringología y la urología. De todas ellas se muestran interesantes materiales procedentes, sobre todo, del periodo de entreguerras. Finalmente la exposición integra también la Odontoestomatología cuyo estudio hoy se integra en la Facultad.

4) Como elemento útil para la docencia se ha incorporado además una vitrina que trata de mostrar la evolución humana y de ilustrar lesiones características de la Paleopatología o estudio de las enfermedades en la Antigüedad a través de los restos óseos que han quedado.

5) Completan la exposición bustos, placas conmemorativas, la Colección de materia médica y grandes aparatos, como el primer microscopio electrónico que funcionó en el Hospital La Fe, de Valencia.

En los depósitos quedan muchísimas  piezas que podrán utilizarse en exposiciones temporales que profundicen en aspectos concretos de la medicina. Al menos este es nuestro deseo.

Quedan ustedes invitados a una visita. Segunda planta de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universitat de València. La otra parte de la exposición “1: Ciencia y sociedad” se expone en el Palacio Cerveró.

Vista parcial de la Exposición

Colección de instrumentos antiguos de obstetricia y ginecología

He descubierto por casualidad en la Red una interesante colección de instrumentos antiguos de obstetricia y ginecología (The Gapultos Collection). Al tratarse de un particular no es raro que comparta espacio web con otra dedicada a objetos relacionados con la cocacola. El autor relaciona las dos colecciones haciendo referencia al “secreto” que rodea a la formula de la popular bebida y al que envolvía todo lo relacionado con los partos y enfermedades propias de la mujer.

Desde la página de inicio se puede elegir el recorrido: la Coke o los instrumentos del partero (llama la atención de que se trate de un hombre y no de una mujer). Si seguimos el orden secuencial, a continuación el visitante encuentra una página a modo de introducción más o menos acertada.

Después se presentan los instrumentos “destructivos” de obstetricia, siguen los fórceps obtétricos, las cajas o sets de utensilios de obstetricia y ginecología, dispositivos vaginales y uterinos, otra página que reúne datos e instrumentos variados como una mesa de parto, objetos de anestesia, medicamentos, transfusión, libros, etc.). Finalmente, en otra unidad se recogen los espéculos vaginales.

El sitio web debe estar elaborado por el propio coleccionista o allegado y no sigue los estándares. Recuerda las páginas de la llamada segunda generación web. Sin embargo lo que interesa es la gran cantidad de instrumentos, algunos de ellos raros, que reúne. Por ejemplo la rica colección de fórceps, los espéculos y las cajas completas e instrumental. Pueden tener gran valor para la identificación de piezas.

Captura de pantalla del sitio web