Fuentes iconográficas y materiales. Actualización

Hoy se han incorporado varios objetos e imágenes a la Colección de fuentes materiales e iconográficas de historiadelamedicina.org.

En primer lugar dos pulverizadores utilizados en otorrinolaringología, dermatología y cirugía que recuerdan al spray o pulverizador de Lister del periodo antiséptico de la cirugía. Estos son más pequeños, pero su funcionamiento es el mismo que el de Lister o el de Lucas Championnière. El primero procede de Francia, fabricado por los hermanos Rainal. El segundo no lleva ningún tipo de identificación.

Pulverizador de uso médico Rainal

Pulverizador de uso médico

En segundo lugar, el Pletismo-esfigmo-oscilómetro de E. Spengler, que se utilizaba para medir cambios en volumen de diferentes partes del cuerpo. Este examen se hacía para verificar si había coágulos sanguíneos en los brazos y las piernas. También para medir cuánto aire podían contener los pulmones.

Pletismo-esfigmo-oscilómetro de E. Spengler

En tercer lugar un Urómetro (instrumento graduado para medir la densidad de la orina) adquirido en el Reino Unido.

 

Urómetro

También se han incluido varias fotografías. La primera muestra un Grupo de enfermos, enfermeras y religiosa en Hospital durante la guerra civil. No se tienen más datos. La segunda, una enfermera de algún hospital valenciano en los años cincuenta. La tercera, al personal de enfermería del Servicio de Cirugía de Miguel Moraza Ortega, del Hospital Provincial de Salamanca (1925).

Las tres últimas muestran la visita que hizo una delegación de profesores y estudiantes de la Facultad de Medicina de Barcelona a los Laboratorios Merk en Dornstadt (Alemania) en 1932, y la que organizó Schering-Kahlbaum A.G. para otra delegación de la misma Facultad a Postdam, en febrero del mismo año.

Estudiantes y profesores de la Facultad de Medicina de Barcelona de visita a Postdam organizado por Schering-Kahlbaum, 1932

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Fuentes materiales e iconográficas de la historia de la medicina (actualización agosto 2017)

Se ha actualizado nuevamente la sección de fuentes materiales e iconográficas de historiadelamedicina.org.

En esta ocasión se han incorporado tres variantes nuevas del salvarsán a las ya existentes Salvarsán y Neosalvarsán. Se trata del Solusalvarsán, el Salvarsán sódico y el Sulfoxil-Salvarsán. Tras la creación del Salvarsán por Paul Ehrlich en 1910, también llamado compuesto 606, se siguieron buscando derivados que fueran igual de eficaces o más y con el mínimo de efectos secundarios o tóxicos para el organismo. Por otro lado, también quisieron encontrar sustancias más estables, mejor toleradas y más fáciles de administrar.

Sulfoxil-Salvarsan_2

También han entrado a formar parte de la colección tres aparatos de electroterapia. Los tres están en muy buen estado. El descubrimiento de la electricidad, como pasó con muchas sutancias farmacológicas (el yodo, el eucalipto, etc.), se convirtió pronto en una panacea para curar muchas enfermedades. Se fabricaron centenares de modelos de estos aparatos que se hicieron muy populares a finales del siglo XIX y primer tercio del siglo XX. Con el tiempo se clarificaron los efectos de “la electricidad” y pasó a usarse sólo en determinadas ocasiones tanto para el diagnóstico como para la terapéutica o rehabilitación. Los más utilizados en esa época fueron los aparatos farádicos. Los había de dos tipos: los volta-farádicos y los magneto-farádicos. Los primeros constan de una pila, una bobina y una lámina o martillo interruptor. La bobina suele ser un cilindro hueco de madera que contiene una barra de hierro dulce y que está cubierto por un hilo de cobre forrado de seda y arrollado en espiral, que está en comunicación con la pila. El interruptor es una laminita de acero que se encuenta entre uno de los hilos que vienen a la pila y la extremidad de la barra de hierro que encierra la bobina. Según se explicaba entonces, la corriente de la pila pasa al hilo arrollado de la bobina, y por inducción imanta la barra de hierro dulce, que atrae entonces a la lámina interruptor, y de esta manera se interrumpe la corriente. Se desimanta la barra de hierro, se separa el interruptor y vuelve a establecerse la corriente. De esta forma se producen las corrientes interrumpidas.

Los aparatos magneto-farádicos, la aproximación o alejamiento de un imán con relación a una bobina, desarrolla en el alambre de ésta corrientes de inducción. El mecanismo electro-generador es fácil de comprender. Todo consiste en que cuando se hace girar una armadura de hierro alrededor de su eje, de manera que cada vuelta se aproxime y se aleje de los polos del imán, dicha armadura se imanta y se desimanta. Si esta armadura de hierro se cubre con un hilo metálico en espiral, a la manera de una bobina, se desarrollarán en éste hilo corrientes de inducción. Los reóforos o elementos con los que se aplica la corriente al cuerpo son los mismos en ambos tipos de aparatos.

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Farad_2

Se incorpora igualmente un instrumento muy sencillo, el llamado fecundador de Pajot o tipo Pajot, ideado por el obstetra francés Charles Pajot (1816-1896).

Fecundador_de_Pajot1

Por último dos prótesis de cadera, la de Thompson Down (1950) y la de Moore (1952). La artroplastia total de la cadera es uno de los hitos más destacados de la historia de la cirugía ortopédica. Desde los primeros intentos de sustituir una cadera lesionada por un elemento artificial, han sido muchos los materiales utilizados con mayor o menor éxito.

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Prótesis de cadera Thompson (1950)

 

Fuentes materiales e iconográficas de la historia de la medicina (actualización)

Se ha actualizado la sección de fuentes materiales e iconográficas de historiadelamedicina.org.

Ha entrado a formar parte de la colección una serie de fotografías que retratan a un grupo de estudiantes de medicina en la facultad. Casi con toda seguridad se trata de la de Valencia, la que estaba situada en la calle Guillén de Castro. Por tanto deben datar de los años cuarenta o principios de los cincuenta.

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Por otro lado, una fotografía en la que se señala que se trata del laboratorio de la Universidad de Valencia. Por tanto serían dos mujeres estudiantes. Podría datarse en los años veinte o treinta.

En tercer lugar, dos fotografías que hemos titulado “Cuidado del enfermo“. De origen desconocido, en una de ellas se ve a una mujer junto al que podría ser su esposo enfermo acostado. En la otra se aprecia, además, al médico y a una criada sirviendo el café o té. En cuando a la época, debe tratarse de los años veinte o treinta.

Cuidado_del_enfermo_2

Se ha incluido también una hoja de revista (no consta el título) en la que se ofrece un pequeño reportaje con fotografías del Instituto del Cáncer del doctor Zamora, en Valencia.

Respecto a los objetos han pasado a integrarse en la colección los siguientes: la Insignia del Congreso Internacional de Historia de la Medicina, que se celebró en Madrid en 1935 y la Insignia del  Congreso Internacional de Medicina que también tuvo lugar en Madrid en el año 1903. Una centrífuga manual de 1953 fabricada en la antigua URSS. Un estuche que contiene los materiales necesarios para realizar un análisis de orina por el procedimiento de M. Moya (primer tercio del siglo XX). Una jeringa para enemas (Seamless enema Syringe), un irrigador nasal Parke Davis & Co, una jeringa para el oído de Boots Surgical Department Nottingham (todos ellos del primer tercio del siglo XX), y finalmente, un aplicador con vacuna jenneriana para cuatro personas, fabricada en el Instituto Llorente.

Insignia_XIV_Congreso_Internacional_Medicina_1903

 

El Thackray Medical Museum

En Leeds se encuentra el Museo Médico Thackray, el único de este tipo en el norte de Inglaterra, según se lee en su sitio web. En el mismo se proporciona abundante información sobre su contenido, organización, actividades, visitas organizadas, etc. Está dirigido a los que deseen verlo personalmente o a los que quieran alquilar o disponer de sus instalaciones para organizar alguna actividad.

Al lugar se accede cómodamente mediante el transporte público, pero cuenta también con una zona de aparcamiento. Está alojado en lo que era el Leeds Union Workhouse y destaca por su arquitectura y su gran vestíbulo. El edificio se inauguró en 1861 con el propósito de acoger a gente pobre, sin recursos ni un lugar donde ir. Con el tiempo se añadieron nuevos edificios incluida una enfermería que en 1925 se convirtió en el St James’s Hospital. En 1948 pasó a formar parte del National Health Service. En 1990 se consideró que no reunía las condiciones para desarrollar la medicina actual. Al estar protegido el edificio no se pudo demoler y se dieron los permisos para que albergara el Museo Thacray, que abrió sus puertas en 1997.

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Captura de pantalla del sitio web del Museo

El origen del museo está en una pequeña oficina de farmacia de gestión familiar que abrió Charles Thackray en 1902 en la calle Great George, de Leeds. El negocio fue creciendo y se convirtió en una importante firma de suministros médicos a todo el mundo. Uno de los descendientes creó en 1980 un pequeño museo con materiales que había recogido, catálogos comerciales, equipos etc. La compañía se vendió a una multinacional en 1990 y éste se dedicó a la colección. Con alguna que otra ayuda de diferente procedencia, fue creciendo hasta convertirse en lo que hoy es. De su contenido destacan los instrumentos quirúrgicos europeos desde 1600 a la actualidad, los equipos de dentista, materiales de primeros auxilios y de medicina familiar, remedios de charlatanes y medicamentos de patente, monedas y medallas, una extensa colección de audífonos y otra de botes de farmacia de cerámica. Tienen catalogados unos 47.000 objetos.

La colección se organiza en diez grandes secciones que combinan historia de la medicina con temas médicos actuales.  La primera muestra las opciones médicas disponibles que tenía un ciudadano en 1842. Había muchos medicamentos pero la mayoría eran ineficaces. Otros eran muy caros y sólo los ricos podían acceder a ellos. Mucha gente no veía la diferencia entre los charlatanes y los médicos de formación. Empezaron a circular drogas de patente de las que se hacía mucha publicidad aunque, por lo general, apenas tenían efecto o, peor aun, eran perjudiciales para quien las tomaba. El visitante podrá ver el “botiquín” personal del príncipe Alberto entre otros objetos.

La segunda reconstruye una calle victoriana de Leeds con sus casas, sus olores y sonidos característicos y los personajes que las habitaban. La reina Victoria accedió al trono en 1837 y con la revolución industrial en pleno apogeo miles de personas acudieron a las ciudades para trabajar en las nuevas fábricas. Las malas condiciones de vida y el hacinamiento condujeron a un saneamiento deficiente y a la aparición de enfermedades infecciosas como la tuberculosis, el cólera y el sarampión. Uno de cada cinco niños moría antes de los cinco años y el parto mataba a una de cada treinta mujeres. Un trabajador de 21 años sólo podía aspirar a vivir hasta los 50 años. El visitante puede elegir una de las casas de esta calle, entrar para conocer quien vive allí, qué enfermedades padecía y qué se hacía para ayudarles.

La tercera muestra la “enfermedad en retirada”, es un “antídoto” para la sección anterior. En ella se explica cómo los descubrimientos científicos llevaron de forma progresiva a comprender las enfermedades, a cambiar la práctica médica y a crear nuevos medicamentos útiles. Se hace especial hincapié en el extraordinario desarrollo de la microbiología, las vacunas y la elaboración de antibióticos que condujo a una mejora de la salud y del bienestar de la población.

En la cuarta se formula la pregunta ¿Preferiría ser atendido en un hospital de la época victoriana o en uno actual? Se cuenta la historia de Hannah Dyson, una niña de 11 años cuya pierna fue aplastada por una máquina de la fábrica donde trabajaba y lo que hicieron los médicos para salvarla. La situación en la actualidad sería muy distinta, sobre todo porque el trabajo de los niños está prohibido y los accidentes de este tipo son raros.

La quinta se ha rotulado como “Dolor, pus y sangre” y plantea la pregunta de si se pondría en manos de un cirujano que no tuviera formación regular en una universidad. Los ciudadanos de la época victoriana sólo tenían esta opción. La mitad de los pacientes sometidos a intervenciones de cirugía mayor morían, fuera a causa de las hemorragias, por shock o por infecciones. No sabían nada de gérmenes, no disponían de anestésicos todavía ni de sustancias antisépticas. Los cirujanos se formaban de forma artesanal como aprendices en hospitales o con otro cirujano. Adquirían experiencia en las fuerzas armadas o en los hospitales, y las intervenciones que realizaban eran sencillas. En esta sección el visitante podrá comprobar lo que ha cambiado la cirugía hasta hoy.

A la sexta se le ha dado el nombre de “Zona de vida” y son los niños los que más la disfrutan porque de forma activa aprenden sobre el funcionamiento de su cuerpo. Pueden seguir el progreso de un guisante a través de los intestinos, conocer el cerebro, descubrir lo alto que se puede saltar, averiguar cosas sobre los dientes, la diferencia entre los huesos humanos y de animales, el funcionamiento del corazón, etc. “Zona de vida”, según se lee en la página web, es una de las exposiciones más populares entre las familias

La séptima muestra la transformación de la cirugía desde mediados del siglo XIX a la actualidad, haciendo especial hincapié en lo que supuso la revolución quirúrgica o la superación del dolor, la hemorragia y la infección. La primera operación pública en un paciente anestesiado tuvo lugar en el Hospital General de Massachusetts en 1842. Sin embargo, las tasas de supervivencia no mejoraron hasta la década de 1870, cuando Joseph Lister inventó un espray que lanzaba una niebla de ácido carbólico sobre la superficie que se estaba interviniendo y sobre los cirujanos. Es lo que se conoce como “etapa antiséptica” a la que siguió la asepsia. Las tasas de mortalidad por infección disminuyeron mucho y los cirujanos pudieron intentar intervenciones más ambiciosas. De esta forma se allanó el camino para los trasplantes de órganos, que han transformado la vida de muchas personas: córnea, hígado, corazón, válvulas cardíacas, páncreas, riñones, piel y médula ósea. También se muestra la cirugía láser y la microcirugía.

La sección octava se titula “Tener un bebé”. Toma como base historias de la vida real para explorar el proceso del embarazo y del parto desde la década de 1890 hasta el presente. Tener un bebé en esta época era muy peligroso y era frecuente que las mujeres murieran durante el parto. Por otro lado, uno de cada siete recién nacidos morían antes de cumplir un año. Las mujeres solían tener en torno a seis hijos, parían en sus casas ayudadas por un pariente o vecino sin apenas cualificación. También se muestran los cambios y mejoras que se han producido hasta la actualidad: las mujeres tienen como mucho dos hijos, los partos tienen lugar en los hospitales y la mortalidad materna e infantil prácticamente ha desaparecido.

La Wilkinson Apothecary Gallery constituye la sección novena. Se muestra una colección de 600 albarelos, quizás la más grande del mundo. Incluye ejemplares de 1500 hasta 1800 de diferente procedencia. Fue donada por el Dr. John Frederick Wilkinson, un médico de Manchester que murió en 1998 a la edad de 101 años.

La décima y última, “¿Recuperación? De Flandes a Afganistán”, es una exposición en la que se conmemora el centenario de la primera guerra mundial. En la misma se reflexiona sobre la relación medicina y guerras y de cómo éstas la han hecho avanzar. Desarrollada con la ayuda de militares, la exposición se centra en la pérdida de miembros, de la audición y el shock desde la primera guerra mundial a los conflictos actuales. ¿Puede la medicina lograr una recuperación plena de estas personas?

Hasta junio se suma a lo anterior otra exposición que muestra cómo varios artistas han reinterpretado objetos de la colección permanente.

En la página de inicio del sitio web se accede fácilmente a “Planifique su visita” con enlaces a los horarios de apertura, precios, amigos del museo, actos especiales, etc. Debajo está el acceso a “Eventos que no deberían perderse” que contiene información sobre acontecimientos futuros, aspectos recomendables, etc.

El menú horizontal principal proporciona acceso a las siguientes secciones: “Visitar”, “¿Quién hay en…?”, “Educación”, “Reuniones”, “Biblioteca y colecciones”, y “Tienda en línea”.

La primera conduce a lo que ya se ha visto más i o menos en “Visítanos”: planificar una visita, contenidos, visitas en grupo, fiestas de cumpleaños y cafetería. La segunda sección muestra las posibilidades que ofrece el museo a los visitantes: talleres familiares, conferencias sobre medicina e historia, mañanas tranquilas y eventos especiales. En “Mañanas tranquilas” se proporcionan propuestas como resolver un crimen, los supersentidos, un “laboratorio corporal”, el uso de animales que mejoran a los pacientes, los detectives de enfermedades, etc. También se informa de su calendario, precio, etc.

En la sección “Educación” se informa de que el museo dispone de actividades para todo tipo de estudiantes, desde los de primaria a los universitarios. Se refieren a diversos tipos de talleres y visitas dirigidas, de eventos para educadores, de equipos o packs de recursos docentes, de juegos disponibles en línea, de una visita virtual, etc.

En “Reuniones” se ofrecen los espacios para eventos que organicen particulares, empresas, sociedades u otras instituciones así como de los servicios correspondientes.

En “Biblioteca y colecciones” se proporciona información sobre la Biblioteca, que cuenta con más de 23.000 libros incluidos los catálogos relacionados con la historia de la medicina y de la asistencia sanitaria. Muchos de estos están accesibles en línea y también disponen de los de otras bibliotecas en formato de microficha.

El museo tiene una colección de 15.000 volúmenes sobre farmacopeas, historia de las instituciones médicas, biografías, directorios locales y comerciales, etc. Cuentan también con una gran cantidad de libros de texto que ilustran los equipos y las técnicas desde 1500 hasta la actualidad. Conservan asimismo literatura comercial, es decir, de empresas de suministros médicos (medicamentos, instrumentos, material de laboratorio, etc.). Cuentan además con un archivo donde se conservan materiales de este tipo de empresas, y una colección de fotografías de 1800 que ilustran los problemas de salud pública en Leeds.

En esta sección también se mencionan las oportunidades que ofrece el centro para los investigadores. Aparte de los materiales expuestos conservan miles de piezas que están disponibles para su estudio. Se refieren asimismo a una red de personas y organizaciones interesadas en la medicina y las colecciones sobre la salud que se creó en 2005, que comparten e intercambian información y llevan a cabo proyectos conjuntos. Finalmente también se aborda el tema de las donaciones para el museo.

La última sección es la dedicada a la “Tienda”, que ofrece una amplia gama de regalos seleccionados para personas de cualquier edad. Los tienen de tipo educativo, extravagante, divertido y poco vistos, etc. Existe la posibilidad de compras online.

Sin lugar a dudas un museo que merece ser visitado. Sin embargo, no estaría de más que dispusiera de una muestra o de alguna exposición en red para aquellos que no puedan desplazarse.

Museo histórico-médico de la Escuela de medicina de Melbourne

La Escuela de Medicina de Melbourne dispone de un sitio web dedicado a su Museo histórico-médico. Su propósito es fomentar el interés por la historia de la medicina, su compresión así como su papel en la sociedad. Según se dice en el mismo, es muy importante en la enseñanza e investigación de la disciplina.

Su página inicial recoge el menú de navegación con las siguientes secciones: “Inicio”, “Acerca de”, “Programas públicos”, “Apoyo”, “Exposiciones”, y  “Colecciones”. Cada una de las mismas se subdivide en otras que aparecen en un menú emergente cuando se pasa el cursor por encima del enlace. Se complementa con secciones fijas del sitio de la Universidad: “Estudiantes”, “Personal”, “Alumni” y “Contacto”.

En el cuerpo de la página se proporciona información sobre el Museo en forma de carrusel, sobre las exposiciones vigentes y sobre las colecciones.

En “Exposiciones” se encuentra información sobre las realizadas en el pasado, las actuales y las previstas para el futuro. Entre las primeras se pueden mencionar las siguientes: “La fuerza de la mente: 125 Años de la mujer en Medicina”, “Veneno: Miedo, fascinación y descubrimiento”, “Un cuerpo de conocimientos: El arte de enseñar. Las escuelas clínicas”, “Un cuerpo de conocimientos: la lección de anatomía”, entre otras. En cuanto a las segundas, ahora se puede visitar la exposición titulada “Epilepsia: de los demonios a la ilustración”. Respecto a las futuras, se anuncia “Comienzos bulliciosos: Doctores en el distrito de Puerto Phillip”.

En “Colecciones” se accede a información detallada sobre las mismas. La principal cuenta con unas 6.000 piezas que abarcan más de 400 años de historia de la medicina occidental. Creada en 1967 incluye objetos, instrumentos, documentos, fotografías y otros materiales procedentes de la propia Escuela, de donaciones, de instituciones, etc. La creación de una base de datos ha supuesto un fuerte empuje. Una de las subseciones permite navegar a través de la colección, que se ha dividido en las siguientes partes: Escuela de Medicina de Melbourne; Historia de la farmacia; Medicina y sociedad; Equipamiento médico y quirúrgico; Especialidades médicas; Equipamiento científico; Fotografía, sonido y cine; Documentos; Material conmemorativo;  y Otros. El visitante también puede hacer una búsqueda en la base de datos que le llevará a las fichas catalográficas correspondientes, solicitar información o la reproducción de una imagen, así como obtener datos sobre las publicaciones y catálogos de las exposiciones.

Un sitio que el docente e investigador en historia de la medicina debe tener en cuenta.

Captura de pantalla del sitio web

Centro histórico-médico Dittrick

Tal como se lee en la página principal, el Dittrick Medical History Center, se dedica al estudio del pasado médico a través de colecciones de libros raros, instrumentos y objetos, archivos e imágenes. Originalmente formó parte de la Cleveland Medical Library Association. Hoy funciona como un centro interdisciplinar de la Facultad de Artes y Ciencias de la Case Western Reserve University de Cleveland, Ohio.

Según se lee en su página web, nació como el museo de un médico al que se unieron otros médicos que lo montaron para documentar la historia de la profesión médica. Desde hace unos años se ha ampliado la misión de este Centro en la dirección de abarcar una perspectiva más universal de la salud y de medicina.

El museo ha ido creciendo desde fines del siglo XIX gracias a los esfuerzos de Dudley Peter Allen, uno de los fundadores de la Asociación de Bibliotecas Médicas de Cleveland, para preservar el patrimonio médico. Dittrick fue nombrado conservador del museo en 1928 y más tarde director.

Desde 1981, bajo la dirección del conservador James Edmonson, el museo se ha centrado en la recogida de fuentes de interés del área geográfica próxima; se han incrementado las colecciones existentes, especialmente la de microscopía y la de instrumentos quirúrgicos; y se han creado otras como la de endoscopia. Desde la sección “Museo” podemos encontrar enlaces que nos llevan a la historia completa del mismo, a las noticias y acontecimientos relacionados, y también es posible recorrer las galerías donde encontraremos planos, imágenes y breves explicaciones.

La página principal contiene en la parte superior un menú horizontal que permite ir al “Museo”, “Próximas actividades”, “Colecciones”, “Exposiciones en línea”, a “Investigación”, al “Blog” y a la “sección de libros y posters”. Incluye, además, una breve reseña del mismo, noticias destacadas, convocatorias, etc. Si se accede a “Museo”, en  la parte izquierda de la pantalla se muestra un menú vertical con enlaces a la “Historia del Museo”, “Visite el Museo”, “Plano del mismo”, “Miembros”, “Contáctenos”, y “Newsletters”,

En la sección Museo se cuenta que reúne curiosas y completas colecciones de instrumentos quirúrgicos y de equipos médicos, microscopios, uniformes de enfermería, dispositivos para la anticoncepción, equipos de rayos X, etc.En el salón Blaufox se muestra una serie de instrumentos de diagnóstico que ilustran la evolución de la relación médico paciente.

En “Visite el Museo” se ofrecen todo tipo de informaciones detelladas para programar una visita, que puede completarse con los mapas y planos que se muestran en la sección siguiente. En “Afiliación” se describen los requisitos para convertirse en “amigo” del Museo y de cómo hacerlo.

Para acceder a los materiales hay que ir a “Colecciones” en el menú horizontal superior. Una vez allí los materiales se han clasificados en: Documentos de archivo; Objetos e instrumentos; Imágenes; y Libros raros. Dentro de Archivo encontramos una breve descripción del mismo. Fue creado en 1967.En Objetos e instrumentos, es donde se halla el contenido de la sala Blaufox, los instrumentos de la Colección Dittrick, un monográfico sobre dispositivos para evitar la concepción, los microscopios, etc. En la de Imágenes se nos da noticia de la colección y se puede recorrer parte de las colecciones de pintura, grabados y dibujos, así como de fotografías. En Libros raros se permite navegar igualmente por distintos apartados: anatomía, medicina, ciencia y tecnología, cirugía, la colección Sigmund Freud, etc.

En “Exposiciones en línea” el visitante hallará ahora “Brote de viruela, una ciudad al borde del desastre”, “Fotografías de las disecciones de los estudiantes de medicina”, “Explorando instrumentos”, “Imágenes de las lesiones dermatológicas” y “Una historia del control de la natalidad”, entre otros.

En el apartado “Investigación” se describen las facilidades que se ofrecen para consultar libros, documentos, instrumentos, etc. , muchos de los cuales no se encuentran expuestos al público.

El visitante puede consultar un Blog que va recogiendo entradas relacionadas con los temas y contenidos del Museo.

Se trata, pues, de un sitio web con gran cantidad de materiales para el investigador, para los estudiantes y también para el aficionado.

 

Captura de pantalla partial del sitio web

La Historia del Hospital general de Massachusetts

En el sitio web del Hospital General de Massachusetts se encuentra una sección dedicada a su historia. En 2011 celebraron el 200 aniversario de su fundación.

Dentro de la misma se ve un menú con los siguientes elementos: “Noticias y actividades”, “Historia”, Catálogo de arte, objetos e instrumentos”, “Exposiciones en línea y recorridos”, “Webs de los Departamentos”, y “Contacte con nosotros”.
En estos momentos dentro de “Noticias y actividades” se accede a una sección de noticias, publicaciones, actividades y otra de multimedia. Esta última contiene cuarenta y tres vídeos que abordan diferentes temas y entrevistas.
En “Historia” se puede leer una síntesis de la historia del Hospital General de Massachusetts que incluye personajes destacados, lugares e hitos desde su fundación en 1811.

En “Catálogo de arte, objetos e instrumentos” se accede, a su vez, a otras secciones: “Artefactos”, “Edificios y habitaciones”, “Libros y documentos”, “Mobiliario”, “Equipamiento médico y quirúrgico”, “Retratos, cuadros, placas, etc.”, “Esculturas”, “Otros” y una que reúne la totalidad. La parte más abundante es la del instrumental médico y quirúrgico, donde el visitante puede navegar a través de 442 piezas. Se muestra la fotografía, la descripción catalográfica así como una breve contextualización historicomédica.
En “Exposiciones en línea” se pretende que el visitante explore momentos memorables y hechos poco conocidos del Hospital.  Con texto e imágenes se revisa la relación del Hospital con las fuerzas armadas a cuyos miembros ha atendido en tiempos de guerra; la visita del presidente Kennedy al Hospital; el programa de Historia oral del Hospital; cómo se hizo el famoso cuadro de la primera aplicación de la anestesia con éter; un recorrido por veintidós puntos de interés histórico del Hospital; etc.

En los “Webs departamentales” se cuenta la historia de la creación de un departamento de pediatría y más tarde hospital de niños, la del Departamento de neurocirugía, la del Servicio de anatomía patológica, el Departamento de enfermería, el Servicio de urología,y la Biblioteca Treadwell, entre otros.

Un sitio para pasar un buen rato y útil para el historiador de la medicina y visitante interesado en estos temas. Sólo la Colección de artefactos, instrumentos, cuadros, etc. merece la pena por sí misma.

 

Captura de pantalla del sitio web