Modelo anatómico virtual interactivo, un proyecto de la Universidad de Gifu (Japón)

Un grupo de investigadores de la Universidad japonesa de Gifu está desarrollando un modelo anatómico virtual interactivo. Se está usando, de momento, en la enseñanza médica.

Como se puede observar en el vídeo, el dispositivo tiene un sensor que detecta la posición y orientación. De esta forma, cuando se mueve el maniquí, también lo hace la imagen en 3D. Esta simulación permite que los usuarios comprendan mejor las estructuras gracias al uso del 3D. Se pueden observar perfectamente los pequeños nervios con sus ramas y el movimiento de los músculos de expresión de la cara, por ejemplo. Cuando el usuario manipula objetos, los gráficos se mueven con él.

El sistema sólo necesita objetos, sensores y un proyector, por lo que sus creadores piensan que se puede comercializar sin grandes problemas. Tampoco supone ningún aprendizaje; cualquiera puede dominar su uso en poco tiempo.

Museo en red del Departamento de Anestesia de Nuffield

La Nuffield Division of Anaesthetics, del Nuffield Department of Clinical Neurosciences, tiene una sección dedicada a su Museo: The NDA Online Anaesthesia Museum.

Según leemos en el sitio Web, los objetos e instrumentos fueron recogidos por Richard “Dicky” Salt a lo largo de los años. Hacia 1997 se catologó la colección y posteriormente se fotografió.

El sitio web, de diseño muy sencillo, tiene cuatro secciones. La primera contiene información sobre el Museo; no es nada extensa. La segunda permite ver la colección según la categoría que el visitante seleccione: Airways, Anaesthetic machines, Bronchoscopes, Cylindres, Flowmeters, Laboratory equipment, Laryngoscopes, Masks & Facepieces, Mouthgags, Tracheotomy, Tracheal Tubes, Valves, Vaporizers, Ventilators, y Miscellaneous. Elegida una, aparecen los objetos de la misma con una fotografía en miniatura y algunos datos de su catalogación (si se elige que se muestren los resultados “en columna”. Si, por el contrario, se elige “en mosaico”, los datos descriptivos desaparecen; sólo se muestran las miniaturas. Reaparecen cuando elegimos sólo un objeto.

La tercera permite hacer búsquedas por palabras clave. En cuanto al resto de detalles, son los mismos que en el caso anterior. Finalmente, en “Contacts Page”, se proporcionan los datos para comunicarse con los responsables y el formulario correspondiente.

El sitio es interesante para los que estén interesados en la Historia de la anestesiología y para los que tienen que catalogar objetos e instrumentos de esta especialidad. A veces es muy difícil identificarlos y es importante disponer tanto de los textos impresos adecuados, como catálogos, como sitios web como el que reseñamos.

Una visión de la Terapéutica durante los últimos doscientos años a través del NEJM

El New England Journal of Medicine con motivo de celebrar el Ducentésimo aniversario publica artículos históricos de acceso abierto que toman como referencia textos publicados en su ya larga vida. En el número de fecha de 20 de septiembre viene el que lleva por título “Therapeutic Evolution and the Challenge of Rational Medicine“, escrito por Jeremy A. Greene, David S. Jones, y Scott H. Podolsky.

Su lectura no es nada complicada y ofrece una reflexión sobre los cambios extraordinarios que ha experimentado la terapéutica en estos últimos doscientos años. No sólo se refiere a los medicamentos sino que también aborda las ideas que subyacen al uso de esas sustancias. Vale la pena leerlo.

Las colecciones de Historia de la Ciencia de la Universidad de Oklahoma

Las Bibliotecas de la Universidad de Oklahoma tienen unas páginas web en las que han centralizado todas sus Colecciones de Historia de la Ciencia.

El visitante puede hojear el texto De revolutionibus orbium coelestium, de Nicolás Copérnico (1473-1543), página a página, en una digitalización de calidad y en color. Permite la impresión y la copia al ordenador.

Asimismo puede acceder a la Colección de textos geológicos clásicos en versión ePub. Con cada obra se proporciona una introducción sobre el autor y el contenido. En estos momentos hay disponibles veinticinco.

Otra sección es la que se dedica a lo que llaman ‘Galerías en red’, que contienen imágenes de alta resolución de placas, grabados, retratos, carátulas y mapas de los fondos bibliográficos de la Universidad.

En ‘Retratos’ se proporcionan imágenes de destacadas figuras de la Historia de la ciencia.

En ‘Libros raros’ se pone a disposición del interesado una serie de libros digitalizados; del Siderus Nuncius, de Galileo a El Origen de las especies de Darwin, pasando por textos de Kepler, Corpérnico, y Huygens, entre otros.

La sección ‘Instrumentos científicos y objetos históricos’, muestra las imágenes y la descripción básica de una serie de instrumentos que debe formar parte de la Colección de la Universidad.

Por último el visitante puede ver las portadas de 8.300 libros que forman parte de la Colección de Historia de la Ciencia de la Universidad de Oklahoma. Están clasificadas por periodos (Siglo XVI, Siglo XVII, Siglo XVIII, Siglo XIX, 1900-1950, 1950-2000, Fecha desconocida). Dentro de cada periodo están por autor. Se ofrece asimismo la ficha catalográfica del libro correspondiente.

Aunque de medicina hay pocas cosas, no está de menos echar un vistazo al sitio Web.

August Volney Waller (1816-1870)

Hemos insertado en la sección de biografías del sitio web historiadelamedicina.org, la de August Volney Waller (1816-1870).

De origen inglés, Waller pasó parte de su infancia en Francia. Estudió medicina en la Facultad de Medicina de París. Ejerció en Londres, aunque su verdadera vocación era la investigación. Marchó a Bonn con el oftalmólogo Julius Budge (1811-1884) con el que descubrió los nervios vasomotores e identificó los segmentos de la médula espinal que controlan los músculos ciliares. Después marchó a París al Jardin de Plantes, de París, para trabajar con Pierre Flourens (1794-1867). Sin embargo, su delicada salud le obligó a regresar a Inglaterra. Fue profesor de fisiología en el Queen’s College de Birmingham y médico del Queen’s Hospital. Finalmente se trasladó a Ginebra, donde falleció en 1870

Según su hijo, un destacado fisiólogo, las principales contribuciones científicas de su padre son: el estudio de la emigración de los leucocitos (1846); la degeneración de los nervios (1850); el estudio de inervación ciliar (1851); y la acción del simpático como vasoconstrictor (1853). A esta lista se podrían añadir los trabajos realizados sobre la compresión manual de los vasos sanguíneos y de los nervios cervicales en el hombre.

Se le conoce, sobre todo, por haber descrito lo que se conoce como “degeneración walleriana”.

Biografía en web

Biografía en pdf

Malas pautas de conducta entre los científicos. Dos artículos de The Guardian

Interesantes los dos artículos que han aparecido estos días en The Guardian y uno de sus blogs sobre el tema de la ética de los científicos y sobre el fraude y la mala conducta que amenazan la investigación científica. Aunque el de Alok Jha, “False positives: fraud and misconduct are threatening scientific research” se refiere al campo de la psicología, no faltan los ejemplos de medicina y de otras ciencias. El otro artículo “Fraud and the Decline of Science”, toma en consideración el anterior y hace algo de historia utilizando como referencia Reflections on the decline of science in England, and on some of its causes, de Charles Babage.

Si los artículos llaman mucho la atención e invitan a la reflexión, los comentarios que les acompañan también. Ahí se descubre, por ejemplo, al defensor acrítico a ultranza de los actuales procedimientos de control y evaluación, y de aquel que cree que todo lo científico está por encima del bien y del mal y lejos de cualquier opinión. Por suerte, otros señalan abiertamente que la actividad científica no es más que una actividad humana y, por tanto, sujeta a cualquier tipo de influencias.

En los artículos se habla de que el seguimiento del método científico riguroso debe dejar de lado cualquier tipo de subjetivismo y de influencias externas. Sin embargo, el fraude parece que es moneda común en la ciencia y no sólo en la actualidad. Entre las causas se señalan, la creciente competencia por llevarse parte de los presupuestos públicos para investigación y las recompensas desmesuradas que se otorga a los científicos por publicar en determinadas revistas. Creo que aquí podrían añadirse muchas más, algunas de las cuales se comparten en otros ámbitos profesionales: conseguir un puesto de trabajo fijo; lograr una línea de financiación segura de una empresa; buscar el reconocimiento público; utilizar la ciencia como trampolín para otros fines, etc. Otro hecho que resalta Alok Jha es lo que llama “Neofilia”, es decir, la obsesión actual que hay por la novedad.

Todo ello lleva a la falsificación de resultados, a ignorar o esconder datos que puedan afear el trabajo, a agregar nombres en las publicaciones de personas que realmente no han contribuido, a no revelar los conflictos de intereses cuando los hay, etc. Podríamos añadir la obsesión por publicar en determinadas revistas, la estrategia de publicar artículos de revisión, el uso abusivo de autocitas y de citas a amigos o colegas, cambiar las cosas de nombre para darles apariencia de novedad, etc.

Pero no sólo debe ternerse en el punto de mira a los científicos. El problema no se puede comprender bien si no se tienen en cuenta las empresas que aportan financiación en cada caso (la industria farmacéutica, por ejemplo), los lobbies de la publicación científica y académica, las políticas científicas de cada país,  así como las supuestas “ciencias” que dan objetividad y rigurosidad a todos los procedimientos de evaluación (cienciometrías, bibliometrías y otras ías). Todos defendiendo sus intereses. No hay más que echar un vistazo a lo que sucede a nuestro alrededor. La situación llega a estar tan extendida que es normal escuchar a científicos emitiendo juicios apoyándose en creencias de la misma naturaleza que la magia y la religión. En países como el nuestro, además, los ejemplos son más propios de una película de Berlanga que de otra cosa. Llama la atención que la autocrítica sea tan escasa entre los que más deberían practicarla. Por otro lado, hay casos como los que se señalan en los artículos, que atañen a enfermos, y las malas prácticas a los que nos estamos refiriendo pueden tener consecuencias catastróficas.

Buena ocasión, pues, para leer estos artículos y reflexionar sobre un tema que cada día se hace más acuciante y resulta más vergonzante.

Otro gráfico informativo sobre el uso de redes sociales por los médicos

Ayer llamamos la atención sobre un gráfico informativo relativo al uso de la web social por parte de los médicos europeos. Hoy ofrecemos otro que nos aporta más información, relativa en este caso, a los médicos de los Estados Unidos.

Según se observa, el 90 por cien de los médicos utilizan las redes sociales tanto en el terreno profesional como personal. La cifra está por encima de la media del resto de la población. Entre las más utilizadas están las redes o comunidades profesionales, LinkedIn, Facebook, Google, Blogs, YouTube, Comunidades o redes de pacientes y Twitter, entre otras.

A continuación se ofrece información sobre los médicos con más influencia en Twitter. Después se hace referencia a la relación y comunicación Médico-paciente y médico-médico. Respecto a esta última se proporcionan datos sobre el interés en el uso de redes seguras para el aprendizaje, para la discusión de casos clínicos, coordinar un grupo de trabajo, etc. En lo que se refiere a la comunicación con los pacientes, un 33 por cien de médicos de los Estados Unidos han recibido peticiones de amistad por parte de sus pacientes. El 75 por cien las han declinado. Se indican los principales motivos de preocupación de los médicos en el establecimiento de este tipo de relaciones. Completa este apartado una muy breve historia de la relación médico-paciente.

Después el gráfico informativo proporciona información sobre la comunicación entre pacientes. Muchos médicos recomiendan a algunos de sus enfermos que participen en sitios sociales de enfermos. Se ofrecen datos de los puntos de vista de los médicos sobre las comunidades de pacientes: enfermedades raras, cánceres, patologías crónicas, sitios dedicados a temas materno-infantiles, obesidad, etc. La mayor parte de los médicos recomiendan la participación en estas redes.

La información que se ha utilizado en la elaboración del gráfico procede de Mesotheliomapage.com.

Fuente: Rise of the Digital Doctor, Visual.ly