El Instituto Médico Valenciano en 1916 (II)

El año 1916 fue un año de actividad intensa para el Instituto Médico Valenciano. Su presidente era Manuel Martí Sanchis, como se vio cuando se revisaron las actas en un post anterior. El diario Las Provincias, que ese año celebró el 50 aniversario, dio cuenta ampliamente de las actividades que desarrolló la Corporación. Muchas de ellas aparecieron en primera página.

Hubo visitas de personajes notables, como los doctores Gómez Ocaña e Iranzo, y cursos impartidos por miembros del Instituto. Dada la amplitud de las reseñas en número y extensión, vamos a exponerlas en dos posts.

Instituto Médico Valenciano. El Dr. Gómez Ocaña en Valencia
Las Provincias, 10 enero de 1916, p. 1

Instituto Médico Valenciano. La conferencia del doctor Gómez Ocaña
La Provincias, 12 de enero de 1916, p. 1

Instituto Médico Valenciano [Conferencia del Dr. Llisterri]
Las Provincias, 10 de marzo de 1916, p. 1

Instituto Médico Valenciano [Continuó la conferencia de Llisterri sobre “Medicina de los accidentes de trabajo”.]
Las Provincias, 17 de marzo de 1916, p. 1

Instituto Médico Valenciano [Continuación conferencia de Llisterri]
Las Provincias, 31 de marzo de 1916, p. 1

Instituto Médico Valenciano. Septuagésimo quinto aniversario de su fundación
Las Provincias, 1 de abril de 1916, p. 1

[Transcripción]

Instituto Médico Valenciano

Septuagésimo quinto aniversario de su fundación

“Ayer tarde a la hora anunciada, tuvo lugar la sesión solemne con que esta sabia corporación celebra el 75 aniversario de su fundación.

Ocupaban el estrado el señor Inspector municipal de Sanidad don Miguel Fabregat, en representación del alcalde; el señor Fernández Salvador, en representación del capitán general del distrito; el doctor Gómez Ferrer, por la Real Academia de Medicina; don Francisco Gustavino, por el Ateneo Científico Literario; don Julio Oltra, por Lo Rat Penat; don José Rodrigo Pertegás, por la Congregación médica San Cosme y san Damián y don Félix Blanch, presidente de la Juventud Católica; la junta directiva del expresado Instituto Médico y algunos invitados.

Entre los socios que concurrieron recordamos a los señores Torrens, Barberá Martí, Rodríguez Dalmau, Orensanz, Cañizares, Barral, Aguilar Martínez, Rius, Pérez Pau, Pérez Feliu, Gay Méndez, Prósper, Alcuza, Esplugues, Alcober, Calvo, Llisterri, Oliver, Moltó Boatella, Millán, Olmos, Sarrió y otros que sentimos no recordar.

El presidente del Instituto, doctor Martí Sanchis, abrió la sesión, y el secretario general, doctor don Julio Perales, dio lectura a la Memoria en que se hacen constar los premios ofrecidos en el concurso de este año, y los concedidos, éstos son:

Sección de Medicina.- Título de socio honorario al doctor don Francisco Reig Pastor, por su Memoria ‘Juicio crítico acerca de la eficacia de los tratamientos modernos de la fiebre tifoidea’.

Sección de veterinaria.- Accésit al título de socio honorario a don Miguel Trigo, por su monografía ´Leishmaniosis canina’.

Fundación Röel.- A don José Abad Monzó, 2.000 pesetas en metálico y título de socio honorario, por su ‘Topografía Médica de Villavieja’.

500 pesetas en metálico y título de socio honorario a don Joaquín Mestre Medina, por su ‘Topografía Médica de Utiel’.

Dichos señores recibieron sus premios entre una nutrida salva de aplausos de la docta Asamblea que rebosaba el local.

El premiado señor Mestre Medina, en nombre de los demás premiados y en el suyo propio, dio las gracias a la Corporación, que los recibía en su seno con laureles y honores. Su discurso, muy elocuente y de tonos elevados y vibrantes, fue muy aplaudido.

El señor Presidente de la Corporación contestó al señor Mestre en forma no menos elocuente.

Concedida la palabra al doctor don Ricardo Albert Prósper, dio lectura a un discurso, recuerdo apologético del doctor Francisco Franco, médico del siglo XVI, demostrando documentalmente que si bien los historiadores portugueses afirman que nació en Villaviciosa, otros varios demuestran que nació en Játiva.

El doctor Franco fue catedrático de las Universidades de Alcalá de Henares, Coimbra y Sevilla, como asimismo médico del Rey don Juan III, de Portugal.

Escribió varias obras, haciendo el doctor Albert Prósper, el estudio bibliográfico de las mismas, demostrándose que se distinguió en los trabajos de epidemiología y materia médica; siendo digno por todos conceptos de recuerdo apologético que se le ha dedicado.

El disertante fue muy felicitado por los bibliófilos y demás concurrentes.

El señor presidente terminó el acto felicitando a los premiados y haciendo votos para que la labor de los mismos sirva de estímulo a todos los socios y en bien de la ciencia.

Programa de los premios extraordinarios para el concurso de 1917.

Sección de Medicina.- Premio: Título de socio honorario al autor de la Memoria que mejor desarrolle el tema: ‘Neuritis de los arrozales’.

Sección de Cirugía.- Premio: Título de socio honorario al autor de la mejor Memoria sobre el tema: ‘Valor práctico de la cirugía intra-craneal’.

Sección de Farmacia.- Premio: Título de socio honorario al autor de la Monografía que mejor estudie el tema: ‘Técnica de preparación de algún producto químico-farmacéutico que pudiera obtenerse en la región valenciana’.

Sección de veterinaria.- Premio: Título de socio honorario al autor de la mejor monografía que desarrolle el tema: ‘Inspección de carnes. Caracteres diferenciales de las carnes de carnicerías. Diferencias osteológicas. Signos objetivos suministrados por la carne y por la grasa’.

Asunto libre.- Premio ‘Título de socio honorario al autor de una Monografía que mejor desarrolle cualquier tema referente a las ciencias médicas o a sus auxiliares.

Fundación Röel.- Premio: Tres mil pesetas en metálico, título de socio honorario e impresión de la Memoria premiada. Accésit, Mil quinientas pesetas en metálico y título de socio honorario. Tema: ‘Memoria crítica que, con pruebas verídicas y clínicas, analice los legítimos y aceptables adelantos científicos nacionales y extranjeros realizados dentro del quinquenio último, poniendo de relieve, con justificante, aquéllas que deban calificarse de inadmisibles o perjudiciales’”

Instituto Médico Valenciano [Continuó la conferencia del Dr. Llisterri]
Las Provincias, 7 de abril de 1916, p. 1

[Estas anotaciones se han podido realizar gracias al Proyecto de Investigación del Ministerio de Educación, HAR2008-04023].

Anuncios

Aleluyas de Higiene

La palabra Aleluya tiene en nuestro diccionario varias acepciones. Entre ellas “cada una de las estampas, con la palabra aleluya escrita en ellas, que, al entonar el Sábado Santo el celebrante la aleluya, se arrojaban al pueblo”. Igualmente, “Cada una de las estampas de asunto piadoso que se arrojan al pasar las procesiones.” y “Cada una de las estampas que, formando serie, contiene un pliego de papel, con la explicación del asunto, generalmente en versos pareados”. Las había en el siglo XVI que no eran de tema religioso. En el siglo XVII fueron muy populares las aleluyas de los oficios. En el siglo XIX, época de esplendor de estas hojas impresas, las hubo de tema político, moral, histórico, educativo, taurino, etc. En catalán se les llama Auques, plural de Auca. Algunos señalan que su origen estuvo en el siglo XVI en Francia. Se les considera como una modalidad de la historieta.

Uno de sus usos fue educar de forma sencilla y comprensible a los que iba dirigida, por ejemplo, los niños o adultos sin formación. La primera Aleluya que presentamos formaba parte de las llamadas estampas de Épinal. El nombre procede de la Imagerie d’Épinal que fue una casa fundada en 1796 en Francia por Charles Pellerin, nacido en Epinal, al nordeste del país. Esta ciudad se convirtió durante la etapa decimonónica y primeras décadas del siglo XX, en el centro productor de hojas de imágenes de Francia y por extensión de toda Europa. Su popularidad llegó a España y también se imprimieron en castellano. No obstante, ya se ha señalado que aquí también se editaban. Está producida por Pellerin & Cie y no está fechada. Su título es La Higiene en imágenes. Está compuesta por dieciséis escenas distribuidas en cuatro filas y cuatro columnas. En cada una se proporciona un consejo formado por unas treinta palabras; no hay rima. Destinada a un público adulto. Respecto al contenido, sigue pesando la idea galénica en torno a las cosas naturales, con alguna nota religiosa. Apenas aparecen elementos de la medicina del siglo XIX.

La otra aleluya es de los años cincuenta o sesenta: Aleluyas de higiene, dedicadas a los niños de las escuelas primarias. Adopta la forma de cartilla de doce páginas sin numerar con portada y contraportada. Cada página contiene dos escenas acompañadas de sendos pareados, en la parte superior, y las mismas escenas sin colorear en la inferior. Estaba destinada a los niños de las escuelas, a la educación primaria como se indica en el título. Añade la peculiaridad de que el niño podía dar color a las viñetas inferiores, recurso didáctico para reforzar la eficacia del mensaje. La teoría microbiana de la infección ya está asumida, se incide en las conductas saludables y se muestra al médico como el profesional al que se ha de acudir para las cuestiones relacionadas con la salud y la enfermedad.

El autor es José Robledano Torres, nacido en Madrid en 1884, ciudad en la que murió en 1974. Se formó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando donde tuvo como maestro a Antonio Muñoz Degrain. Trabajó sobre todo para la prensa como ilustrador. Estuvo en el equipo de la Revista crítica, Nuevo mundo, La Esfera, Mundo gráfico y Blanco y Negro. También colaboró con los diarios El Liberal, El Imparcial, y El Sol. Militante socialista contribuyó esporádicamente en El Socialista. Ilustró algunos cuentos infantiles de la Editorial de Saturnino Calleja. Después de la guerra fue encarcelado y condenado a muerte, pero se le conmutó la pena capital. Estuvo en distintos penales hasta 1944. Uno de los géneros que más cultivó fue precisamente el de las aleluyas de temas diversos. Más tarde también participó en campañas publicitarias.

Materiales de Radiología para la educación médica continuada y la enseñanza

MedPix es una base de datos totalmente multiplataforma y destinada para la web. Integra imágenes e información textual. Inicialmente está dirigida  a médicos y a profesionales de enfermería, estudiantes de medicina, estudiantes de postgrado de enfermería y de otros estudios relacionados. Las dos grandes secciones son ‘Anatomía’ y ‘Enseñanza’. El material se organiza por categoría de enfermedades, localización de las mismas, etc. Se presenta un caso cada semana.

Este sitio está mantenido por los Departamentos de Radiología y de Informática biomédica, de los Uniformed Services University, Bethesda, Maryland. Se trata de materiales con copyright que si se quieren utilizar fuera de la página requieren el permiso de sus autores.

MedPix ™ permite realizar diferentes tipos de búsquedas. Además, pueden enviarse directamente a PubMed o a otros motores de búsqueda externos con un solo clic. Los usuarios que se registren pueden ver las miniaturas de las imágenes de la base de datos a través del módulo especial, aparte de disfrutar de otras ventajas.

El sitio incluye una guía sobre qué es la Radiología. Recoge cerca de 12.000 casos y casi 55.000 imágenes. Es de gran utilidad para aprender y para los que se dedican a la enseñanza. Se puede elegir entre la zona u órgano, casos clínicos, tutoriales, exámenes y seminarios.

La navegación es un poco complicada y confusa. La traducción automática, lejos de ayudar, se convierte en un obstáculo. No obstante, el sitio ofrece muchos materiales de calidad y puede ser interesante desde el punto de vista de la educación médica continuada.

Información de confianza sobre salud: Healthfinder

Healthfinder es un sitio web que forma parte del Department of Health & Human Services de Estados Unidos y está mantenido por la Oficina de Prevención de la Enfermedad y Promoción de la Salud.  Tiene una versión en español, con un diseño algo distinto.

Según se lee en el propio sitio:  contiene materiales sobre una gran variedad de temas de salud de más de 1.600 organizaciones gubernamentales o sin fines de lucro para poder ofrecerle la mejor información confiable del Internet. Le invitamos a leer nuestras pautas de calidad para que aprenda más sobre la forma en que se revisan y se escogen los materiales que aparecen en healthfinder.gov.

Uno de los servicios que presta este sitio Web es proporcionar consejos sobre salud con tan solo introducir la edad y el sexo y si se trata de uno mismo, de algún hijo o de otra persona. De esta forma se seleccionan los más adecuados.

También cuenta con una enciclopedia de temas sobre salud escrita por profesionales y con información contrastada. Los temas o entradas se ordenan alfabéticamente. En cada artículo se redirige al interesado a otra página especializada o a documentos en pdf. Desde la misma se puede acceder a la sección ‘Preguntas más frecuentes’ con el fin de refinar la búsqueda.

Desde la página inicial también se puede visitar la sección que recoge noticias sobre la salud. Se proporciona la opción de suscribirse para que lleguen vía correo electrónico a tu buzón.

En la sección ‘Guía de salud’ se ofrece información destinada a uno mismo o a la familia organizada por grandes temas como ‘Para mujeres’, ‘Para hombres’, ‘Para personas mayores’, Cáncer’, ‘Diabetes tipo 2’, ‘Consejos para comer saludablemente y hacer más ejercicio’, etc.

Sin duda se trata de un buen recurso que se puede recomendar sin miedo a que la información que se proporciona sea errónea.

Google y las búsquedas sobre salud

Desde hace unos años insisto en explicar a mis estudiantes de medicina que los pacientes buscarán en Internet -y eso en nuestro país es decir en Google- lo que les ha dicho el médico, el diagnóstico que ha emitido o el medicamento que les ha recetado. También lo harán aunque no acudan en busca de ayuda especializada. Esta es una realidad que no se puede obviar.

El tema de la información médica destinada a la población sobre asuntos de salud ha sido objeto de serios análisis, debates intensos y propuestas que no han prosperado. No es el momento de ocuparse de ello.

Google es consciente de la gran cantidad de búsquedas sobre salud que se realizan a través de su buscador. Se trata normalmente de síntomas o de signos que un paciente o sus familiares y allegados perciben o experimentan. A esto sigue la búsqueda de la condición o de la enfermedad que provoca ese síntoma o que lo explica.

Visto lo importante del tema en Google han decidido refinar y facilitar este tipo de búsquedas. Introducido el nombre de un síntoma o de varios se proporcionará una lista de problemas de salud relacionados. La lista estará generada por sus algoritmos. Por ejemplo, si se introduce la expresión ‘dolor abdominal en el lado derecho’,  se sugerirán enlaces que apuntan a las enfermedades o condiciones que pueden provocar el síntoma en cuestión. Ya se avisa que los link dirigen a páginas web que pueden o no estar escritas por profesionales.

Por tanto, se facilita la búsqueda, pero no se garantiza que la información que suministren las páginas web a las que dirigen los enlaces, sea la adecuada o no, esté o no contrastada, etc.

De momento parece que no se ha puesto en marcha esta novedad. Se hará de forma progresiva comenzando por la versión en inglés. Esperaremos a que esté disponible para seguir opinando.

Fuente: Google Inside Search. The official Google Searc blog

Se recuerda el fallecimiento de Joseph Lister hace 100 años

En algunos medios e instituciones británicas se ha celebrado el centenario del fallecimiento de Joseph Lister (5 abril de 1827 – 10 de Febrero de 1912). Véase, por ejemplo, el artículo de Lee Randall ‘The chief of surgeons: our debt of gratitude to Joseph Lister‘, publicado en Scotsman.com.

A lo largo del siglo XIX la cirugía encontró soluciones para los tres grandes problemas que tenía todavía planteados: el dolor, la infección y la hemorragia. La superación de estas tres barreras es lo que se conoce como “Revolución quirúrgica”. Las aportaciones de Joseph Lister fueron decisivas para solucionar la temible infección.

Cuando Lister se hizo cargo de la Clínica quirúrgica de Glasgow, debía enfrentarse a lo que era uno de los principales problemas: de un 30 a un 50% de los enfermos ingresados sucumbían víctimas de la gangrena hospitalaria, la erisipela, la piemia o el edema purulento. Como otros cirujanos en el pasado, quiso rebelarse contra la doctrina del pus loable, pero lo hizo de manera distinta. Pensó que la infección de las heridas y la formación de pus eran equiparables a la putrefacción.

Lister estaba al corriente de las ideas de Pasteur. Por una parte, sabía que éste había demostrado que este fenómeno se debía a la llegada de gérmenes vivos hasta la materia putrefascible, y por otra, que ésta se conservaba inalterable si se mantenía fuera del contacto del aire o si éste llegaba filtrado. Trasladó estas nociones al terreno de la cirugía, especialmente a los casos de fracturas abiertas. Había observado que las simples curaban sin demasiados problemas, mientras que las abiertas o con heridas acababan supurando e infectadas. Pensó que el aire atmosférico era el responsable porque aportaba los gérmenes. Por tanto, había que «filtrarlo» de alguna manera. Probó el cloruro de cinc y los sulfitos, pero pensó que podía emplear el ácido fénico, sustancia que se obtenía facilmente del alquitrán de hulla y que, desde 1859, se venía empleando para evitar putrefacciones. Sabía que se usaba para evitar la fetidez de los albañales y que en los campos por donde discurrían las aguas fenicadas desaparecían los entozoos que parasitaban al ganado.

En 1857 publicó el trabajo titulado Nuevo tratamiento de las fracturas abiertas y de los abcesos; observaciones sobre las causas de la supuración, que apenas tuvo resonancia entre los científicos. En 1867 presentó los resultados de un nuevo estudio sobre el tema ante la Asociación médica británica. Un año más tarde lo hizo en la Sociedad Médico-quirúrgica de Glasgow. En 1869 lo tomó como tema de la lección de apertura de curso de su Universidad. Este material lo publicó en forma de libro en 1867 con el título On the Antiseptic Principle in the Practice of the Surgery.

Entre la primera publicación y la segunda depuró la técnica. Primero aplicaba compresas de agua fenicada y después pulverizó el ambiente y los objetos que podían entrar en contacto con la herida completándolo con el uso de pomadas fenicadas. Poco a poco fue acumulando una serie de casos fruto de una experiencia continuada. En 1867, por ejemplo, decidió operar a un enfermo con una fractura de tibia que había consolidado defectuosamente, usando su método antiséptico. Normalmente en estas situaciones el desenlace era funesto. Sin embargo, el paciente curó sin ningún problema.

Pronto el “listerismo” comenzó a tener adeptos en el continente, aunque también tuvo detractores. Conociendo el valor de la estadística, Lister acumuló datos y cifras. En 1870 presentó resultados relativos a amputaciones. Antes del empleo de la antisepsia la mortalidad era del 45 % y después descendió al 15 %. A partir de 1871 la tendencia a aplicar el método de Lister se generalizó con rapidez en todos los países.

Lister murió el 10 de febrero de 1912 habiendo recibido toda clase de honores, homenajes y reconocimientos. Se celebró el funeral en la Abadía de Westminster, donde se grabó su efigie junto a la de Hunter y Willis.

Convenio entre la ULPGC y la Fundación Juan Negrín

Parece que se ha firmado un convenio de colaboración entre la Fundación Juan Negrín y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria para estudiar las más de 150.000 fichas que forman los fondos de la F. Negrín. Las áreas implicadas son Medicina e Historia contemporánea.

Tras completar la catalogación de los documentos será posible profundizar en la vida y obra del eminente científico y político español  y estudiar su carrera como médico y fisiólogo, como político y presidente de gobierno de la II República, su vida familiar y las relaciones con amigos y colegas.

Recordemos que Negrín nació en Las Palmas de Gran Canaria el 3 de febrero de 1892 y murió en París el 12 de noviembre de 1956.

De forma paralela se está restaurando el edificio que albergará la Casa Museo Juan Negrín y que se encuentra en Vegueta. Parece que allí estarán disponibles los documentos originales que se han digitalizado.

Buena noticia para la Historia de la Medicina. Deseamos que ambos proyectos lleguen a feliz término.

Fuente: Laprovincia.es Diario de Las Palmas