Homenaje a Darwin de los estudiantes de medicina de Valencia (1909). Parte 30

Segumios insertando los artículos que aparecieron en la prensa de la época sobre el Homenaje que se tributó a Darwin en Valencia en 1909. Hoy, un artículo que hace referencia a Unamuno y la “descatolización”. Después de cien años, creemos que muchas cosas de las que se dicen siguen vigentes. Fue publicado en El Pueblo, el 3 de marzo de 1909.

“… Voila l’ennemi”

Las conferencias de Unamuno

Importancia extraordinaria han revestido los discursos pronunciados por el sabio humanista, dignísimo rector de la Universidad de Salamanca, D. Miguel de Unamuno, en el paraninfo de nuestro primer centro docente y en la rotonda de nuestro primer centro político, con motivo de la apoteosis científica, que ha coincidido con el centenario del gran Darwin.

El eximio orientalista ha tenido la fortuna de encender en las inteligencias el fuego de la filosofía, que se manifiesta en las múltiples discusiones, por los varios efectos que los discursos del orador han producido en los ánimos de los oyentes; mágico y misterioso efecto de la palabra, de siglos designado con el calificativo de “don de lenguas”, cuya inexplicable grandeza se refirió a la inspiración divina, descendida de lo alto en forma de lenguas de fuego.

La tesis general del Dr. Unamuno, lo mismo en el terreno de los hechos que en de las ideas, de la historia que de la filosofía, está condensada en el principio fundamental de la descatolización ética y científica.

El principio de la sabiduría no es el temor de Dios; la religión no es suficiente garantía de la moral y de las buenas costumbres.

Se impone un cambio radical de orientación de los entendimientos que investigan las causas primeras para que las ciencias corran libres de todo obstáculo, de todo prejuicio, por despejadas sendas, y una nueva moral, congruente con el verdadero concepto de humanidad, dulcifique el trato y suavice las costumbres de los hombres, uniéndoles con los lazos del amor en una sola y gran familia.

El doctor Unamuno supone, con tanta razón como acierto, que para llegar a aquella solución general hay un obstáculo histórico —entre nosotros el principal y acaso el único:— el catolicismo; de aquí su empeño, que no es solo el suyo, de descatolizarnos.

El insigne rector de la universidad de Salamanca cree, como muchos creemos, que el catolicismo no puede resistir a la crítica científica y desearía que todos fuéramos teólogos para poder emprender con acierto la disección de los dogmas hasta llegar con el escalpelo a la misma unidad de esencia y trinidad de personas y convencernos de que esta clase de dioses los hizo el hombre a su fantástica imagen y semejanza.

La idea de Dios, tal como la sorprendemos en la historia, ha sido impuesta, efectivamente, por los teólogos. Los primeros códigos de los pueblos más antiguos son de carácter esencialmente religioso.

Los Vedas, el Avesta, la Iliada y el Pentatéuco son obra de fundadores de nacionalidades que se hicieron pasar por familiares de la divinidad: Moisés, Manou, Buda, Confucio, Menés, Minos, Numa, Orfeo, Hermes y Zoroastro, son teólogos y sagrados legisladores, inventores de dioses que encajan en el ambiente de sus épocas, de los que son copias o trasuntos el Baiame, el Nambajandi y el Wuruagura de los australianos.

Los polinesios adoran a Raitubu y a Taaroa; los isleños de Borneo, a Tenabi; los Pieles Rojas a Michabu; los iroqueses a Tarouhiwagou.

Las razas autónomas de la América Septentrional adoran: los guaranís a Tamoi, los araucanos a Pillan, los incas a Viracocha y los mejicanos a Tezcalipoca.

Es decir, que el ignorado origen del mundo y de la humanidad lo ha fingido el hombre y lo ha personificado, según el periodo histórico de su existencia, y con arreglo a sus grados de civilización y cultura. esto es, a su imagen y semejanza; constituyendo un fenómeno psicológico y un hecho histórico el instinto reconstituyente del proceso de la existencia, en el que la fantasía, el interés o la necesidad han sido los únicos datos del problema.

El hombre se encontró agrupado en la superficie del planeta, y queriendo, con natural ansiedad, conocer su origen, se ha visto, con la imaginación, mecido en su cuna por manos divinas, allá en las vetustas regiones del misterio.

El Júpiter de los griegos, Zeus Pitar de los helenos, el Jehová de los israelitas, el Deus de los romanos o el Alah de los africanos, como el Siwa de los chinos, no son más que creaciones menos groseras de los teólogos de Oriente y Occidente.

El catolicismo, en su afán de acreditar el adjetivo, ha reunido en sus teogonías con el auxilio de la escolástica, todas las aberraciones, todos los horrores de todos los dioses personales; y del Panteón romano y del Olimpo griego, se ha construido un cielo para perpetuo alojamiento de sus innumerables deidades, mayores y menores, masculinas y femeninas.

Naturalmente que si todos conocieran a fondo la teología católica, desaparecería el catolicismo, y más pronto si conocieran su moral y si tuvieran noticia de su historia.

Todos los grandes impugnadores del catolicismo fueron teólogos como Focio, Miguel Cerulario, Basilides y Marcial, Juan Hus, Jerónimo de Praga, Lutero, Calvino, Mahoma, Zuinglio, Wiclef, Carlostadio, Jordán Bruno, Savonarola, Teyerand, Matamoros, Voltaire y los enciclopedistas; y entre nosotros, basta con leer la historia de los heterodoxos españoles, de Menéndez Pelayo, para convencerse de que no vamos a la zaga de la universal protesta.

Ahora; que la lucha del presente contra el catolicismo, entiendo que no tiene carácter teológico, que no es religiosa, porque nadie piensa en sustituir el catolicismo por otra religión cualquiera; para eso haría falta, como primera materia, la fe, y la fe se ha perdido completamente.

Nuestro intento de descatolizar no debe ser teológico, sino político, social y ético. Las creencias ajenas y sus naturales manifestaciones, son dignas de todo respeto cuando son tranquilas, cuando no molestan a los demás. El catolicismo es de suyo batallador, rebelde, agresivo, dominante, absorbente y explotador; y no es que le ataquemos, es que nos colocamos prudentemente a la defensiva de sus ataques.

Nosotros no queremos descatolizar los sentimientos, sino la política y las costumbres.

No pensamos descatolizar por los medios que empleó el catolicismo contra los paganos, los judíos, contra los mahometanos, contra los protestantes, a quienes quemó vivos, arrojó de sus dominios y robó sus haciendas.

Ni siquiera emplearemos contra los católicos la difamación ni el boicotaje, tan corrientes en sus menguados procederes. Unicamente les apartaremos de nuestro camino como un estorbo, sin concederles otros derechos que los comunes y ordinarios que corresponden a las instituciones humanas en los Estados libres. La humanidad ya no tolera legisladores en íntimo contacto con los dioses, ni cifra sus esperanzas en halagadoras promesas de eternas bienaventuranzas ni le inquietan los temores del Tártaro.
Y porque el catolicismo ha conturbado la paz de los espíritus, de los hogares y de la nación, hemos de someterle a duros reglamentos y a extrema vigilancia; por lo menos hasta que se considere fracasado y vencido. Y ¡ay de nosotros si no consiguiéramos lo uno y lo otro!

Todo esto no lo ha dicho Unamuno en Valencia, sin duda por delicada cortesía, por figurarse, atenido a las apariencias, que este pueblo es devoto, lleno de atávicos prejuicios; cuendo es todo lo contrario: un pueblo cultisimo, eminentemente progresivo y racionalista. Si en alguna parte se desea con ansiedad la secularización del estado y de todos los servicios públicos es en Valencia; si la descatolización de las costumbres ha de comenzar, comenzará por Valencia.

Yo jamás me he propuesto ganar el ánimo de los católicos burocráticos, de los que viven y prosperan a la sombra de sus iniquidades, porque de ellas están bien convencidos; y no me llama la atención que muchos liberales disimulen que saben que no es posible ser a la vez católicos y liberales, que el liberalismo no sólo es pecado, sino una verdadera herejía, muchísimas veces condenada con excomuniones de todo género, en Bulas, Encíclicas, Rescriptos y Motus propios de los Papas, pastorales de obispos y toda clase de documentos oficiales eclesiásticos.

Nuestras leyes fundamentales, nuestros códigos, nuestra magistratura, nuestro Gobierno, nuestras instituciones, por ser liberales, están fuera del gremio de la Iglesia católica; sin embargo, nadie quiere declararlo; y porque van a misa y se acercan de vez en cuando al confesionario de un jesuita mañero o cura agradecido (de los que están en el secreto) o se tratan con el señor obispo, se dan por engañados, suponiendo que engañan a los demás.

Este sistema, que no me atrevo a calificar de hipócrita por temor a ofender a las tres cuartas partes de los españoles, es la última fase del catolicismo burocrático, explotada por el clericalismo, con abuso manifiesto de los irritantes privilegios que disfruta.

El comerciante, el industrial y hasta el obrero, han de fingirse católicos al uso, muchas veces, para salvar el pan de sus familias, ante otros que lo fingen también para acrecentar sus honores y sus rentas. Concluir con esta situación, harto violenta, es verdaderamente descatolizar las costumbres y a ello vamos con entusiasmo y con decisión, seguros de prestar a la patria y a la humanidad, a la ciencia y a la libertad un gran servicio.

Descatolicemos el Estado, a título de legítima defensa, de injustas agresiones y de continuos peligros; que cuando obispos… [se corta aquí].

El Pueblo, 3 de marzo de 1909

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Homenaje a Darwin de los estudiantes de medicina de Valencia (1909). Parte 29

Es continuación de la parte 28:

Es lo mismo que ocurre en el fraile —en cuyos goces no creo tanto como la generalidad de las gentes—. Lo único que hace es limitar sus necesidades para limitar el trabajo.

Y es esto, es un fraile lo que llevamos dentro.

Lo que importa es no molestarse mucho, no luchar.

Alguna vez hacemos como el salvaje que come inmoderadamente un día y luego duerme tres días en laboriosa digestión.

Como ocurre en los goces y diversiones. No son continuos y apacibles. Se producen con violentas intermitencias. Se baila localmente, salvajemente, durante los días de Carnaval y después se duerme en el resto del año.

Y algo de esto influye en la emigración, que para mí no es un mal como algunos creen.

Es de notar que emigrantes más en las regiones donde hay más frailes.

Advertir también, como en España disminuye el número de escolares en los seminarios, mientras aumenta en las Normales.

Es porque el Estado va preocupándose en pagar a los maestros y todos en mayor o menor escala encuentran medios de vida.

Claro está que este problema no es otro que el de la oferta y la demanda.

Mientras la carrera eclesiástica va hacia la quiebra, la del magisterio adquiere mejores condiciones de subsistencia, como antes ocurría a los primeros. Es una sencilla cuestión económica. Ni unos ni otros tenían ni tienen vocación.

He dicho que la emigración es ventajosa.

En primer término porque hay menos familias, es verdad, pero son más numerosas y hay por lo tanto mayores lazos de relación colectiva. Y además, porque los indianos que vuelven a la patria son elementos de progreso, no sólo por el dinero que traen consigo, sino también porque importan un espíritu de amplitud, de innovación, y con todo ello crean necesidades materiales y espirituales.

Aconsejaban pan y catecismo —esto no importa mucho— y yo digoque necesitamos carne y ciencia.

No es sólo la carne en el sentido material, sino en lo que influye en el orden físico, en cuya acción encuentra sin duda influjo lo espiritual.

Es de seguro poco atrayente —y poco limpio—la vulgaridad y pobreza de los muebles, el ridículo adorno de las habitaciones.

En muchas veréis un mal retrato, una vulgar pintura de San Antonio o de San Vicente junto a la de Mazzantini.

Falta un cierto refinamiento como falta mucho jabón para la limpieza y aseo del cuerpo.

A muchos debiéramos amarrarles a un poeta y rascarles con un estropajo y hasta a cañonazos.

En cuanto a la ciencia, hace falta, pero hay que andar con cuenta.

En las clases populares hay afán de aprender. Y esto tiene sus peros.

¿Qué lee el obrero?

Libros por los que las cosas de la ciencia llegan a él deformadas por la fe supersticiosa que es la misma y del mismo gérnero que la de los milagros.

Creen muchos en los de la ciencia.

Y esto me recuerda a un médico que en París ejercía de curandero.

Le denunciaron por lo ilícito de su oficio y enseñó el título, añadiendo que se anunciaba como curandero porque uno de estos es quien le quitaba toda la clientela cuando se exhibía como médico.

Y las misma fe se pone en la ignorancia que en la ciencia, cuando se considera a ésta como sobrehumana.

En una conferencia sobre Astronomía los oyentes quedaron anonadados al decirles los millones de distancia que medían entre una y otra estrella, creyendo cosa de misterio el estudio de tal extremo.

Cuando se les explicó cómo se medían tales distancias, viendo que en ello no había nada de sobrenatural despreciaron a la ciencia y al científico.

Es la superstición de los principios religiosos trasladada a la ciencia.

Así se lee a Kropotkin y a Haeckel.

Cogen cosas ‘ad probandum’ y creen que en ellas no hay enigmas.

Y quien diga que estos se han acabado, es un fanático o un contumaz.

Así se ha creado una pseudo-filosofía y una pseudo-ciencia de superstición.

‘La conquista del pan’ no resiste el más ligero examen, y sin embargo ha sido origen de superstición.

Y es que pasa de una cosa a otra que, aunque parecen distintas u opuestas, son lo mismo vuelto del revés. Esos son, como dijo Clarín, teólogos puestos patas arriba.

Dije en cierta ocasión que había que descatolizar a España. Y ahora digo que hay que cristianizarla.

Yo no puedo creer que la vida acabe, porque esto sería muy triste. Hay algo que alimenta el espíritu; y si no lo hubiera, yo quiero que lo haya.

Porque para la vida es necesaria la ciencia, pero también lo que se sueña.

Creo que la vida es una chispa entre dos eternidades de tinieblas.

Yo, pues, que allá en otra parte he dejado siete hijos que perpetuan mi memoria, dejo entre vosotros pedazos de mi alma para que mi vida perdure entre vosotros y entre vuestros hijos.

El eminente pensador fue aplaudido varias veces durante su brillante e intenso discurso, y al terminar oyó una ovación estruendosa, cariñosísima.

El Pueblo, 25 de febrero de 1909

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El portal ‘leer.es’

Se ha creado el portal para el fomento de la lectura leer.es, iniciativa del Ministerio de Educación, con la colaboración de las Comunidades autónomas, la Real Academia de la Lengua y el Instituto Cervantes.

A primera vista no se parece nada a las páginas institucionales, aburridas, con mucho texto, con poco diseño, sino más bien todo lo contrario.

Hay un gran menú con tres solapas: “leer.es”, “Familias” y “Docentes”.  Cada una de ellas cuenta con un submenú de opciones. Por ejemplo, en “Familias” nos ofrecen “10 Ideas”, “Preguntas y respuestas”, “Actividades”, “Con firma”, “Canal” y “+Recursos”. En el fondo, de una forma clara se explica a los padres la importancia de la lectura, de crear hábitos, de las dificultades que comporta, del tipo de libros adecuados para cada grupo de edad, etc. Propone asimismo actividades para comprender, compartir, descubrir y “para siempre”. En “Con firma” se incluyen de momento dos trabajos en formato pdf, y en “+Recursos”, una colección de enlaces a otros sitios web que pueden ser de interés.

En “Docentes” se ofrecen materiales para los profesores. En primer lugar una serie de recursos para trabajar la competencia en comunicación lingüística, con un banco de materiales, leer en la era digital y una serie de trabajos con firma. Después se habla de las bibliotecas escolares en toda su extensión (claves para empezar, acciones del ministerio, buenas prácticas, vídeos, recursos y enlaces). En tercer lugar se aborda el tema de la evaluación de la comprensión lectora. En cuarto, de la formación, que reúne materiales, cursos y novedades al respecto. Por último, como en el caso anterior, una página de enlaces externos que pueden llegar a ser de utilidad para quien busque más información.

En “leer.es” se ha colocado la información sobre el portal en toda su extensión con los siguientes apartados: la “Acción especial”; “Agenda”, que utiliza una serie de señales en un mapa de Google maps para ver en qué sitios hay actos programados relacionados con la lectura;  “Noticias”; “Participa”, que invita precisamente a eso e incluye cómo hacer un podcast y un vídeo; “Blogs”, que recoge entre otros los de los que colaboran; “Estudiantes”, con recursos que les ayudarán a trabajar para una mejor comprensión lectora y reforzarán la idea de que la lectura es una actividad fundamental en todos los ámbitos de la vida, así como en todas las materias del currículo (esta sección está también presente en el apartado “Docentes”); por último, “CCAA”, que recoge los planes de lectura y otras iniciativas relacionadas que tienen lugar en las comunidades autónomas.

Otra ventaja es que el sitio se puede consultar en cualquier lengua del Estado.

El portal está muy trabajado y es muy atractivo. Utiliza todos los media. Sin duda puede ser de utilidad para los docentes, estudiantes, familias y para cualquier persona que le guste la lectura. Vale la pena divulgar la existencia de este sitio, por eso lo hacemos en nuestro blog.

La noticia del fallecimiento de Virchow en ‘El Heraldo de Madrid’

En un post anterior hablaba de la noticia del fallecimiento de Rudolf Virchow en Las Provincias. En el artículo se hacía referencia a la vez al artículo que había aparecido en otro diario, El Heraldo de Madrid. Reproduzco hoy esta noticia:

«Rodolfo Virchow
Datos biográficos

Muy joven llegó a las alturas de la gloria el sabio médico prusiano, cuyo nombre, autoridad y reputación universal llenan los anales de la Medicina desde la publicación en 1850, de su gran obra, la Patología celular, unánimemente aceptada y reconocida como la base de los principios que informan la ciencia moderna.

Virchow, Lister, Pasteur son las tres grandes figuras médicas que, con sus estudios y descubrimientos, realizaron una verdadera revolución científica durante la última mitad del siglo XIX.

Virchow llegó primero, y llegó joven, a ser el gran patriarca de la Medicina, el Papa —Rudolfus Virchow, Pontifex maximus—, como se le designó desde su célebre llamamiento para el estudio de la lepra en 1859, y de él pudo contarse lo que de aquel otro a quien, en siglos pasados, se le enviaban y recibía cartas desde cualquier punto de la tierra con esta sencilla inscripción: «A Boerhaave.v En el mundo».

Nació Rodolfo Virchow el día 15 de Octubre de 1821 en Schivelbein (Pomerania). Hízose doctor en Medicina, eligiendo por tesis de su discurso De rheumate praesertim corneae, en 1843, siendo muy pronto elegido profesor por la Universidad de Wurburg.

No tardó en aparecer gloriosamente en el mundo científico. En una solemne sesión que para festejar su 50 aniversario celebró el 2 de Agosto de 1845 el Instituto Médico-quirúrgico de Federico Guillermo, de Berlín, asombró Virchow a la Asamblea, como después al mundo médico, con su doctrina sobre la Embolia tal y como hoy la conoce la Ciencia, aunque perfeccionada después con sus concienzudos estudios e investigaciones, tenazmente perseguidos durante diez años, desde la publicación de su primer artículo Über Verstopfung der Lungenschlagader (Embolia de la arteria pulmonar) en Neue Notizen von Froriep, 1816, número 794, hasta la de su magnífica obra Gesamelte Abhandlungen zur wissenschaftlichen Medizin, Frankfurt über Mein, 1856, en cuyo volumen, de más de mil pághinas, más de la mitad, desde la 219 a la 732, está consagrada a la Embolia.

Desde esta época la celebridad del sabio médico alemán, que en 1847 fue trasladado como profesor a Berlín, donde fundó en el mismo año sus célebres Virchow’s Archiv für path. Anat. und Phys., und für klinische Medizin, en cuyas páginas está encerrada toda la ciencia médica contemporánea.

No fueron obstáculo sus estudios y trabajos científicos para comenzar también brillantemente su vida política.

En 1848 fundó un club democrático, en el que muy pronto se distinguió como notable orador popular. Eligiéronle representante de la Asamblea nacional, en la que no pudo ser admitido por no tener la edad reglamentaria. Fundó entonces su Reforma Médica, que fue suspendida cuando triunfó la reacción, destituyéndole a Virchow de su cargo de profesor de la Universidad de Berlín, volviendo a Wurzburg, que le ofreció una cátedra.

En ese mismo año de 1848 le envió su Gobierno a estudiar la epidemia de fiebre tifoidea en la Silesia, publicando después sus observaciones, así como del cólera en 1848-49, trabajos que fueron el comienzo de la higiene moderna en Alemania.

En 1856 Mantenffel le volvió a llevar a su cátedra de Berlín y fue nombrado director del Instituto Patológico.

Nombrado concejal de Berlín en 1859, diputado con triple acta y alcalde después, llegó rápidamente a ser uno de los jefes de la oposición liberal progresista, valiéndole la enemistad del gran canciller Bismarck, por el que fue desafiado en 1865.

Ingresó en el Reichstag en 1880 y mezclose en la lucha del Estado con la Iglesia, y pasa por el inventor del Kulturkampf, nombre dado a esta lucha.

En este mismo año 1880 vino a España, visitando varias poblaciones, entre ellas Madrid, cuyo Museo de Pinturas le entusiamó en general, pero particularmente la parte donde estaban los cuadros de la antigua sala de Isabel II, hoy rotonda de la colección de Velázquez.

Llegó a Granada el 9 de Octubre  de 1880, con el objeto de ver los estudios de la lepra hechos por D. Benito Hernando, principal objeto de su viaje, y el sabio catedrático de Madrid, entonces de Granada, conserva, como un archivo, notables recuerdos del hombre eminente, por quien sentía veneración.

Dice D. Benito que conocía el griego y el latín a la perfección, y en este idioma entendíase con todos, prefiriéndole a las lenguas vivas, que también poseía.

Diéronle broma acerca de si eran jóvenes o viejas las células óseas, y contestó que las hacía el amor fumando en pipa, porque no había aún cigarrillos de papel en Alemania cuando realizó este gran descubrimiento. Es decir, que tenía entonces diecinueve años.

A la Concepción, de Murillo, llamábala Optima inmaculata.

Era hombre insaciable. Sin apenas limpiarse el polvo del camino salió por la noche a recorrer las calles de Granada, para admirar su aspecto moruno.

En el hospital de San Lázaro, de Granada, vio confirmadas las ideas que él había expuesto, deduciéndolas de la anatomía patológica, y dio una magnífica lección acerca de ello, de la atrofia muscular y de la mano gafa.

Al hacer este hospital, los Reyes católicos —dijo— resumieron en sus planos todas las ideas contagionistas de la Edad Media, a las que hoy se vuelven los ojos, considerándole como el modelo más acabado del mundo.

Dijo que lo que más había llamado su atención era el Museo de Pinturas, de Madrid; el hospital de Leprosos, de Granada; el panorama de la torre de la Vela y palacio de la Alhambra, el palacio de Carlos V y la fachada de la puerta del Perdón, de la Catedral.

Le preguntaron por qué era hombre de política, y contestó que para que le pudieran oír los Gobiernos, y pedirles mejoras en beneficio de la salud pública y de los enfermos.

En estos últimos años mostrose Virchow adversario de la policía colonial alemana en África, por la insalubridad del clima tropical e imposibilidad de la aclimatación del europeo en estas regiones.

Poseía altas distinciones, conferidas por los Emperadores de Alemania y otras naciones, y pertenecía a todas las más reputadas Academias y Sociedades científicas del mundo.

La relación de sus obras llenaría gran espacio. Su Patología celular, sus Estudios sobre la Sífilis y su Patología de los tumores (1867 a 1876) constituyen verdaderos monumentos científicos.

También ha escrito una Geografía de Troya (1880). Tumbas y cráneos troyanos (1882), Educación de la mujer (1865), La libertad de la Ciencia en el Estado moderno (1877), etc.

Seguramente Alemania honrará como merece al gran hombre que perdió ayer tarde.

La Ciencia también está de duelo, aunque Virchow es inmortal».

Dr. A.Muñoz

El Heraldo de Madrid, 6 de septiembre de 1902.

Junto a la noticia-artículo se inserta también esta información:

«Por teléfono
De la Agencia Fabra
Berlín 5
El célebre doctor Virchow ha fallecido la tarde de hoy.

De nuestro corresponsal.

Telegrama de pésame
Berlín 5 (6,30 L)
El Emperador ha enviado a la viuda de Virchow un telegrama de pésame.

La Prensa de todos los matices dedica al finado largas biografías y expresa su sentimiento por la muerte del sabio.
Los gastos del entierro serán costeados por la ciudad de Berlín».

Firefox cumple cinco años

Desde que vio la luz, utilizo como navegador por defecto Firefox. Acabé  bastante harto del Explorer. Cuando regresé a mac después de un largo periodo de PC, lo he seguido utilizando. Veremos en el futuro si sigo con él. Safari lo utilizo poco y veremos qué pasa con la versión Chrome de Google para mac, anunciada para diciembre.

Ahora, parece que el 9 de noviembre, Firefox cumple cinco años, desde que se lanzó la versión 1.0. Mi versión actual es la 3.5.5. Firefox tiene unos 330 millones de usuarios en todo el mundo. Está traducido a más de setenta lenguas.

Una de sus características principales son los complementos que se le pueden añadir, que facilitan la navegación y agregan nuevas funciones.

Los administradores de WordPress.com han analizado los navegadores que utilizan los usuarios que consultan los blogs que tienen alojados. Es la primera vez que Firefox se coloca en cabeza. Este es el resultado:

1. Firefox — 45.7%

2. Internet Explorer — 38.7%

3. Safari — 8.75%

4. Chrome — 5.2%

Pues nada, desear Feliz cumpleaños y larga vida a Firefox. Aquí dejo un videoclip de YouTube en el que se cuenta esta corta historia de Firefox:

Louis Braille. Su legado e influencia

La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos presenta un sitio web dedicado a la exposición Louis Braille. Su legado y su influencia. Es complemento de una exposición física que tiene lugar en el edificio James Madison de la Biblioteca desde el 5 de noviembre de este año al 30 de enero de 2010.

Louis Braille, cuando tenía tres años, jugando con unas cuñas del taller de su padre se perforó el ojo derecho. Poco después perdía el izquierdo debido a una oftalmía simpática. Estudió en el Instituto de jóvenes ciegos de París del que, desde 1828, fue profesor. Llegó a ser un reconocido organista y violonchelista pero, sobre todo, su nombre se asocia al sistema de lectura y escritura que creó para que los ciegos pudieran leer letras, números, signos matemáticos y notas musicales. Louis Braille nació en Coupvray, Paris, el 4 de enero de 1809 y murió el 6 de enero de 1852, víctima de una tuberculosis pulmonar.

En el sitio web encontramos un menú con los siguientes elementos: Página principal; Acerca de; Objetos; Actividades; y Créditos.

En la Página principal nos encontramos con una pequeña descripción y un enlace a una noticia más extensa sobre Baille, su legado e influencia (coincide con la información que se proporciona en la sección “Acerca de”. La parte más importante se encuentra en “Objetos”, donde se recogen una selección de aparatos, imágenes, gráficos, fotografías, etc., con su correspondiente explicación. Pueden verse con una aplicación multimedia de microsoft no demasiado últil; podría haberse resuelto mejor con flash. También es posible acceder a la colección en formato HTML.

Exposición sencilla pero interesante. Quizás falten elementos para poder profundizar así como materiales educativos.

Captura de pantalla del sitio web

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La noticia del fallecimieto de R. Virchow en ‘Las Provincias’ (1902)

Revisando Las Provincias, de 1902, me he encontrado con la noticia del fallecimiento de Rudolf Virchow en la portada del día 8 de septiembre. Falleció tres días antes, el 5 de septiembre, en Berlín. Había nacido el 13 de octubre de 1821 en Schivelbein, Pomerania (Prusia). Me ha llamado la atención, aunque este diario veo que recogía muchas noticias relacionadas con la medicina:

«Con la muerte del Dr. Virchow desaparece el más ilustre cultivador de las ciencias biológicas y médicas de Alemania.

Era un hombre de baja estatura, delgado, de poca resistencia al parecer; pero enérgico, activo y de una claridad de entendimiento bien rara a la edad de ochenta y un años. Su larga vida ha sido un triunfo continuo, una marcha progresiva hacia la gloria y los honores. Sus obras sobre la flebitis, la tromosis y la embolia son clásicas en todo el mundo; la excelente policía sanitaria y la incomparable higiene pública de Berlín, son obras de Virchow en gran parte.

Fundó una ciencia: la patología celular y deja en todas las grandes ciudades del mundo discípulos de gran valor que siguen su escuela y método.

Fue catedrático de anatomía patológica, de patología general y de terapéutica en la Universidad de Berlín, y desempeñó en estos últimos años el cargo de director del Instituto anatomopatológico.

Era presidente de la Sociedad de Medicina de Berlín, fundador de la Sociedad de Antropología, individuo de la Academia de Ciencias, de la diputación de médicos en el ministerio de Instrucción pública y miembro del Landtag.

Durante su larga carrera de catedrático, Virchow fue suspendido una vez del cargo por un ministro reaccionario, a causa de sus ideas liberales».

El día siguiente, es decir, el 9 de septiembre, también en portada, se hace referencia a una visita que hizo Virchow a España, que se toma de un artículo publicado en el Heraldo. Proporciona interesantes datos. Veamos lo que dice:

«El Dr. Muñoz recuerda en un artículo del Heraldo una visita hecha a España por el ilustre sabio Rodolfo Virchow, en 1880, con objeto de ver los estudios sobre la lepra hechos por el entonces catedrático de Granada, actualmente en Madrid, D. Benito Hernando.

Virchow visitó varias poblaciones españolas, entre ellas Madrid. El Museo Nacional de Pintura le entusiasmó extraordinariamente.

El Dr. Hernando recuerda que Virchow conocía el Griego y el Latín a la perfección, y en este idioma entendíase con todos, prefiriéndole a las lenguas vivas, que también poseía.

Era hombre incansable. Sin apenas limpiarse el polvo del camino, salió por la noche a recorrer las calles de Granada, para admirar su aspecto nocturno.

En el Hospital de San Lázaro, de Granada, vio confirmadas las ideas que él había expuesto, deduciéndolas de la Anatomía patológica, y dio una magnífica lección acerca de ello, de la atrofia muscular y de la mano gafa.

“Al nacer este Hospital, los Reyes Católicos —dijo— resumieron en sus planos todas las ideas contagionistas de la Edad Media, a las que hoy se vuelven los ojos, considerándole como el modelo más acabado del mundo.

Dijo que lo que más había llamado su atención, era el Museo de pinturas de Madrid, el Hospital de leprosos de Granada, el panorama de la torre de la Vela y el palacio de la Alhambra, el palacio de Carlos V y la fachada de la puerta del Perdón, de la Catedral».

Tumba de Rudolf Virchow

Imagen de Andreas Steinhoff tomada el 24 de abril de 2006. Procede de Wikimedia commons.

Benito Hernando Espinosa (1846-1916) estudió ciencias físicas y químicas en la Universidad de Madrid. Después, medicina. En 1872 obtuvo la cátedra de terapéutica de la Universidad de Granada, donde permaneció hasta 1887. Ese año marchó a ocupar la misma cátedra en Madrid. Su relieve (lo que explica la vista de Virchow) se debe a su libro De la lepra en Granada (1881), excelente estudio de la patología, la clínica, la profilaxis y la terapéutica de la enfermedad. Fue fruto de diez largos años de trabajo en los que Hernando colaboró con otras figuras como Eduardo García Solá. Aparte de la colaboración de Virchow, también recibió la ayuda de Hansen, Neisser, y Cornil.  Costeó personalmente la edición de su libro, pero no le alcanzó para incluir las láminas y los cuadros estadísticos.