Monumento a Tolosa Latour

Como esta semana hemos subido un nuevo vídeo al Canal de Youtube Medicina, historia y sociedad, vamos a incluir en esta entrada el guión del anterior, que estuvo dedicado al médico Manuel Tolosa Latour (1857-1919).

«Este grupo escultórico se inauguró el 12 de noviembre de 1925. Su autor es José Ortells, de Villarreal, Castellón. Está situado en el Parque del Retiro, casi frente al conocido monumento a El Ángel caído y al lado de la Rosaleda. Realizado en piedra y bronce, el pedestal está formado por una base cruciforme inscrita en un cuadrado sobre la que se eleva un prisma cuadrangular en cuyo frente se lee la inscripción: Tolosa Latour; en el lateral izquierdo: Ley de Protección a la Infancia 12 de agosto de 1904. Sanatorio del Santa Clara (Chipiona) 12 de octubre 1892; y en el derecho: Al Excmo. D. Manuel de Tolosa Latour. Nació el 8 de agosto 1857. Murió el 12 de junio de 1919. Patricio insigne y médico abnegado, protector de la madre y el niño.

Sobre el pedestal se sitúa un sencillo busto en piedra que representa a Tolosa Latour y, frente a él, un grupo de bronce que representa a una joven madre, ataviada con una túnica y con un manto de corte clasicista, que sostiene y acerca hacia el médico a su pequeño hijo, simbolizando La Gratitud.

Al acto acudió numeroso público de Madrid y puede verse a su amigo Ángel Pulido leyendo unas cuartillas. Se ganó el sobrenombre de “apóstol del niño”.

A finales del siglo XIX la gran mortalidad infantil y la desprotección social del niño en España se convirtieron en el llamado «problema de la infancia». La situación social, económica y política hacían que esta situación se arrastrara durante décadas. Mientras en otros países se hablaba de reformismo social aquí se trataba de solucionar estos problemas con la caridad y la beneficencia.

La biografía
Tolosa Latour nació en Madrid en 1857. Era hijo de un médico sevillano y de una institutriz. Estudió bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros, de Madrid. Se matriculó después en la Facultad de Medicina donde estuvo muy influido por el gran cirujano Rafael Martínez Molina (fundador del Instituto Biológico). Se licenció en 1878.

Obtuvo el doctorado con la tesis Bases científicas a que debe ajustarse la educación física, moral y sentimental de los niños que después se convirtió en libro y que desvelaba la que sería su actividad posterior así como la de su esposa y entorno familiar y social.

Actividad como escritor y traductor
Fue traductor minucioso de obras médicas.

Ayudó a fundar y publicó en Archivos de Ginecología y Enfermedades de la InfanciaEl Hospital de Niños y La Madre y el Niño.

Redactó la cartilla Instrucciones populares para evitar la propagación y estragos de la difteria, que fue premiada por la Sociedad Española de Higiene en 1886. Llegó a ser tan popular que fue traducida a otros idiomas.

Escribió también en periódicos generales sobre temas diversos. Se casó con la conocida actriz Elisa Mendoza Tenorio y tuvo gran amistad con Benito Pérez Galdós.

Actividad institucional
Fue cofundador de sociedades científicas como la de Terapéutica, Higiene, Ginecología y Fisiología, y Pediatría. Presidió la Sociedad Frenopática Española en 1882. Quizás en la que desarrolló más actividad fue en la de Pediatría, que llegó a presidir.

Elegido miembro de número de la Real Academia Nacional de Medicina en 1899, pronunció su discurso de ingreso en 1900: Concepto y fines de la higiene popular.

También fue miembro de la Academia Médico-quirúrgica y socio del Ateneo (sección de Ciencias naturales).

Perteneció a la Sociedad de Biología de París y a las de Higiene y de Medicina Pública e Higiene Profesional francesas.

Representó a España en los congresos internacionales de Protección a la Infancia de París (1883), Amberes (1890) y Ginebra (1896).  Aquí mostró su preocupación por los niños que entonces llamaban “anormales” o “incorregibles” tratando de estudiar las razones médicas y biológicas que justificaran estos comportamientos y poder tratarlos. Llamó la atención asimismo de las causas sociales de los comportamientos antisociales de estos niños.

También participó en el Congreso Internacional Pedagógico (Madrid, 1892), Congreso internacional de Educación familiar (Bruselas, 1910) y el Congreso Internacional de Higiene Escolar (París, 1910).

Actividad asistencial
Ejerció como pediatra en el entonces recién creado Hospital del Niño Jesús. Por desavenencia con la duquesa que lo creó fue separado del servicio cinco años después. Dirigió el Asilo de Huérfanos del Sagrado Corazón de Jesús. Organizó una enfermería con 200 camas. Aquí fue uno de los primeros lugares de España donde se pusieron en marcha en España los estudios de antropometría pedagógica. Fue uno de los pioneros en la formación en España de la Pediatría.

Cofundador de la primera gota de leche de Madrid junto con Rafael Ulecia y Cardona siguiendo el modelo francés. Impulsó los sanatorios y hospicios marinos y de montaña para combatir el escrofulismo y el raquitismo en la infancia. El de Trillo (Guadalajara) fue uno de los que funcionó bajo el amparo de la Sociedad Protectora de Niños.

El más genuinamente suyo fue el de Santa Clara (Chipiona), creado en 1892, que costeó a sus expensas y las de sus amigos (por ejemplo Pérez Galdós contribuyó con los beneficios de la publicación de su obra El Abuelo) y que fue una de las primeras empresas de este tipo llevadas a cabo en España.

Tuvo consulta privada que finalmente dejó en manos de su hermano Rafael, que también fue pediatra y médico del Instituto Municipal de Puericultura de Madrid (1923).

Actividad higienista y social
Tolosa perteneció al grupo de reformistas sociales que se plantearon la misión dirigida a tutelar y proteger al niño desamparado, por un lado, y a educar y corregir al niño delincuente, por otro.

Quizás su contribución más importante fue la Ley de Protección a la Infancia, conocida también como Ley Tolosa Latour, promulgada en 1904. El Reglamento tardó tiempo en realizarse y la ley entró en vigor mucho después de promulgada. Vigente hasta 1941.

Creó el Consejo Superior de Protección a la Infancia y Represión de la Mendicidad, actuando varios años de secretario de la institución. Creó el boletín: Pro Infantia. Boletín del Consejo Superior de Protección a la Infancia y Represión de la Mendicidad, órgano de expresión de sus puntos de vista sobre este terreno y a la que dedicó sus esfuerzos hasta que falleció.

También fue director general del primer Servicio de inspección Médico Escolar, vocal del Consejo de Sanidad y del Patronato de Sordomudos y Ciegos,

Méritos
Aparte de los mencionados, le fue concedida la Gran Cruz de la Beneficencia (1912);  la Gran Cruz de Isabel la Católica desde 1915;  la Cruz de Carlos III; y la Encomienda de Cristo de Portugal. Oficial de la Legión de Honor francesa.

Murió el 12 de junio de 1919.

Bibliografía
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López Piñero, J.M.; Brines Solanes, J. (2009). Historia de la Pediatría. Valencia, Ed. Albatros.
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–Zafra Anta, M.A.; Gorrotxategi Gorrotxategi, P.; Girón Vallejo, O.; Medino Muñoz, J.; García Barba, S.; García Nieto, V.M. (2020). En el centenario del fallecimiento de Manuel Tolosa Latour, pionero de la pediatría higiénico-social y divulgativa. Contribuciones a la incorporación de la mujer en el espacio público español de principio del siglo XX. Acta Pediátrica, vol. 78, nº 1-2, pp. 20-27-
–Zafra Anta M.A.; García Nieto, V.M. (2015). Historia de la pediatría en España. Pediatr Integral, vol. , 19, nº4, pp. 243-250. Disponible en: http://www.pediatriaintegral.es/wp-content/uploads/2015/ xix04/01/n4-235-242_20anivers-PI.pdf

Monumento al doctor Cortezo

Hemos subido al canal Youtube Medicina, historia y sociedad un nuevo vídeo: Monumento a Tolosa Latour, por lo que es el momento de dejar aquí el guión del anterior que, si recuerdan, estuvo dedicado al doctor Cortezo: Monumento al doctor Cortezo.

«Una vez más nos vamos a Madrid y en concreto al Parque del Retiro. Si entramos por la puerta de Herrero Palacios y seguimos por el Paseo de Fernández Núñez hasta la Escuela de Patinaje El Retiro, muy cerca veremos el conjunto escultórico dedicado al Dr. Cortezo. Fue inaugurado en abril de 1921 bajo el patrocinio del Colegio de Huérfanos de Médicos, asistiendo el propio Cortezo. El autor fue Miguel Blay y Fábrega.

Veamos quién fue este médico.

[INTRO]

Cortezo procedía de una familia de clase media culta. Nació en Madrid el 1 de abril de 1850. Su padre murió cuando era pequeño, lo que dejó a la familia en circunstancias económicas delicadas. Estudió en el Colegio San José y obtuvo el bachiller en letras en el Instituto San Isidro.

Comenzó a estudiar medicina en 1866. La mayor parte lo hizo en los tiempos del llamado  sexenio revolucionario. También se matriculó en la Facultad de Letras. No tenía claro qué camino seguir hasta que se matriculó en un curso libre de Terapéutica que impartía Ezequiel Martínez de Pedro en su clínica del Hospital general. Finalizó el año 1870 y unos meses más tarde obtuvo también el doctorado con la tesis  La influencia de las bebidas alcohólicas en la Patología y Terapéutica.

Desde el positivismo y el republicanismo participó activamente en la discusión científica, sobre todo desde la prensa profesional y general.

Ingresó en la Academia Médico-quirúrgica en 1871 y llegó a dirigir la sección de Medicina entre 1875 y 1876. También fue su vicepresidente en 1876 y vicepresidente de la Academia Histológica que había fundado Aureliano Maestre de San Juan en 1874, que se fusionó con la anterior en el curso de 1876-77.

Con este perfil no es raro que participara en la Sociedad Española de Historia Natural y en la Institución Libre de Enseñanza como manera de defenderse del pensamiento reaccionario. Como otros conocidos colegas también formó parte de la Escuela Libre de Medicina que fundó González de Velasco en el Museo Antropológico en 1875.

Pronto adquirió fama de descubrir a personas que podrían llegar a destacar y a conseguir recursos. Desde la tertulia del Café Fornos lanzó al joven Luis Simarro. Con éste llegó a promover una Sociedad para el adelanto de las Ciencias como las que existían en otros países. La iniciativa no tuvo repercusión, pero en 1908 y con la insistencia de Luis Simarro se creó la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias. Presidida por Moret, formaban parte de la junta Simarro, Cortezo, Pulido, y Rodríguez Carracido, entre otros. Uno de los primeros congresos que celebraron tuvo lugar en Valencia con motivo de la Exposición Nacional de 1910.

Más tarde, ya en la madurez y como otros de sus amigos, se moderó. Con la restauración monárquica se afilió al Partido Conservador siendo seguidor cercano a Silvela y Romanones.

Cultivó libremente la medicina aunque también obtuvo una plaza de médico sustituto de la Beneficencia Municipal y, por oposición, un puesto en el Hospital de la Princesa. Él y otros colegas tuvieron como objetivo convertir su hospital en el centro de referencia científica de Madrid —lo que significaba una dimensión docente—. No dudaron en hospedar entre ellos, el Instituto de Terapéutica operatoria de Federico Rubio tras su frustrada embajada republicana en Londres. No obstante, hubo algunos que plantearon problemas porque allí ya había excelentes cirujanos. Como sabemos, más tarde, Federico Rubio fundó su propio Instituto en la zona de Moncloa, Madrid.

Una aportación de Cortezo fue la cura antiséptica de las heridas mediante la aplicación inmediata sobre las mismas de algodones empapados con cloruro de cal y ácido oxálico y protegidas del ambiente mediante un vendaje cerrado. Este procedimiento era parecido al que se utilizo durante la Primera Guerra Mundial. También regentó en el Hospital un laboratorio de análisis químico y de estudio anatomopatológico con intención docente y asistencial.

Quiso hacer carrera académica pero no obtuvo la cátedra de Patología médica de Barcelona. Sí ganó la de Fisiología de Granada, pero no era lo suyo. Sólo impartió una clase. Sabía que su puesto estaba en Madrid donde la politización de la Universidad no le permitió ganar nunca una cátedra.

Entre 1880 y 1881 abandonó su puesto en el Hospital para dedicarse sólo a su consulta privada. Llegó a tener una abundante y selecta clientela hasta que en 1914 sufrió una importante pérdida de la vista.

Ya nos hemos referido antes a su participación en la prensa. En 1872 creó la Revista Médico Quirúrgica y en 1874 entró a formar parte de la redacción de El Siglo Médico que dirigían Méndez Álvaro y Matías Nieto Serrano. En 1918 se hizo con su propiedad y fue integrando a lo más destacado de la medicina española: Lafora, Pittaluga, Hernando, Marañón, Urrutia, Cajal, Amalio Gimeno, Francos Rodríguez, etc.

Junto con Méndez Álvaro y otros creó la Sociedad Española de Higiene en 1882.

Entre 1885 y1886 mantuvo una conexión con la bacteriología práctica a través de un grupo informal en torno a Antonio Mendoza en el hospital de San Juan de Dios, que luego pasó, como “sociedad libre” a la calle Gorguera. Allí se produjo el encuentro de Santiago Ramón y Cajal con Luis Simarro

Ingresó en el Real Consejo de Sanidad. Fue académico de la Real Academia de Medicina desde 1891 (su discurso de ingreso fue contestado por Ángel Pulido). Se dio de baja en la Academia Médico-quirúrgica. Presidió la Real Academia de Medicina entre 1914 y 1928, año en el que dimitió. Fue nombrado presidente de honor, puesto del que también dimitió en 1932.

A partir de 1887 inició cargos de representación internacional. Fue delegado español en distintas conferencias y congresos de medicina e higiene. Uno de los más importantes fue la Conferencia sanitaria internacional de Venecia, en 1902, donde se fijaron las nuevas bases de la profilaxis sanitaria internacional habiendo asumido las novedades bacteriológicas que se habían producido recientemente. Fue presidente de la Asociación Internacional de la Prensa Médica entre 1903 y 1906. Perteneció también a la Real Academia Española (desde 1918).

Fue elegido diputado por una circunscripción leonesa en las elecciones de 1891, y por circunscripciones gallegas en 1898, 1899, 1901,y 1903. En 1905 fue senador por Orense, cargo que pasó a ser vitalicio a partir de 1906. Durante este periodo luchó por ayudas a las familias numerosas.

Ocupó el cargo de director general de Sanidad unos meses entre 1899 y 1900 y entre diciembre de 1902 y diciembre de 1903 con el gobierno Maura. Tuvo que lidiar con la extensión de la peste que se presentó en Portugal y más tarde con un brote de tifus que tuvo lugar en Madrid cuando se celebraba el Congreso Internacional de Medicina. Sentó las bases de la modernización de la Sanidad en España.

También fue ministro de Instrucción pública entre abril y junio de 1905. En este corto espacio de tiempo se tomó la decisión de instalar un monumento a Cervantes en el tercer centenario de la edición del Quijote, dotar un edificio para la Real Academia de Medicina y organizar la restauración del patrimonio nacional.

Desde 1909 fue consejero de Estado. Lo llegó a presidir de forma interina tras el golpe de Primo de Rivera y como titular entre 1925 y la llegada de la República. También presidió el Consejo de Protección a la Infancia.

En 1903 preparó la Instrucción general de Sanidad, que adecuaba los servicios sanitarios regulados por una disposición que se remontaba a 1855. Además de reglamentar la organización sanitaria y el ejercicio profesional, se disponía el régimen sanitario interior, con atención a los pormenores de la higiene municipal y escolar, y que incluía, además, la práctica de la desinfección en casos de enfermedades infecto-contagiosas.

Su último compromiso profesional fue la implantación de un Colegio para Huérfanos de Médicos, en cuya fundación por Real Decreto de 15 de mayo de 1917 influyó junto con José Pando y Valle, Manuel Tolosa Latour y Concepción Aleixandre cerca del ministro Julio Burel, y cuyo Patronato dirigió hasta 1932, cuando se produjo su absorción por Previsión sanitaria.

En 1915 le fue tributado un magno homenaje nacional con asistencia de las más destacadas figuras de la Ciencia, el Arte y la Política.

Condecorado varias veces, destacan la Gran Cruz y Collar de Carlos III y el Toisón de oro.

Murió en Madrid el 25 de agosto de 1933».

Bibliografía

–Cortezo y Prieto de Orche, Carlos Mª. Académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina. (sf). Disponible en: https://www.ranm.es/academicos/academicos-de-numero-anteriores/902-1891-cortezo-y-prieto-de-orche-carlos-mo.html, Consultado el 15 de diciembre de 2021.

–Cortezo, C.M. (1923). Paseos de un solitario. Vol 1, Madrid, Ruíz hermanos editores.

–Cortezo, C.M. (1923). Paseos de un solitario Hombres y mujeres de mi tiempo. Vol 2, Madrid, Imprenta de Enrique Teodoro.

–Marset Campos, P.; Rodríguez Ocaña, E; Sáez, J.M. (1997). [Historia de] La Salud Pública en España. En F. Martínez Navarro et al., Salud Pública, Madrid, McGraw-Hill, pp. 25-47. 

–Rodríguez Ocaña, E. (1994). La Salud Pública en España en el contexto europeo, 1890-1925, Revista de Sanidad e Higiene Pública, vol. 68, pp. 11-28.

–Rodríguez Ocaña, E. (sf). Carlos María Cortezo y Prieto. Diccionario biográfico español, Real Academia de la Historia. Disponible en: https://dbe.rah.es/biografias/5153/carlos-maria-cortezo-y-prieto, Consultafo el 15 de diciembre de 2021.

–Sampelayo, Juan (1974). Carlos María Cortezo, señor de la medicina y de las letras. Madrid, Instituto de Estudios Madrileños, CSIC.

Schoendorff Ortega, J. (1988). El Dr. Carlos María Cortezo y su obra (1850-1933). Madrid, Tesis, Universidad Complutense, dirigida por Agustín Albarracín.

Carl Voegtlin (1879-1960)

[Portrait de Carl Voegtlin, collection du National Cancer Institute des États-Unis. Dominio público]

Entre los principales nombres representativos de la historia de la farmacología científica está el de Carl Voegtlin. Nacido en Zofingen (Suiza) en 1879, se trasladço con su familia a Basilea. Su madre murió cuando tenía 9 años y su padre y sus dos hermanos lo hicieron al poco tiempo en un accidente de ferrocarril.

Comenzó sus estudios en Basilea y siguió los de física y química en la Universidad de Munich. Hizo su doctorado en Ginebra con Carl Graebe (1841-1927) y con Ludwig Gattermann (1860-1920) leyó su tesis en Friburgo. Marchó después a la Universidad de Manchester al laboratorio de química orgánica del profesor William Henry Perkin (1860-1929).

Voegtlin pasó luego a la Universidad de Wisconsin donde aprendió todo sobre análisis cuantitativo y cualitativo. Recibió después una oferta de la Johns Hopkins para montar el primer laboratorio de bioquímica. Al conocer a John Jacob Abel (1857-1938) en la misma universidad, decidió trabajar con él en el área de farmacología entre 1908 y 1913. Todavía hizo una estancia de unos meses en el Laboratorio de Emil Fischer (1852-1919), en Alemania.

En 1913 Voegtlin fue nombrado Jefe de División de Farmacología del Laboratorio de Higiene de los Estados Unidos (Division of Pharmacology at the U.S. Hygienic Laboratory), precursor de los National Institutes of Health. Después fue nombrado Director médico en el Servicio de Salud Pública.

Una ley de 1937 creó el Instituto Nacional del Cáncer. Un año después, en 1938, Voegtlin fue designado primer jefe del mismo, cargo que ocupó hasta su jubilación en 1943. Durante la guerra y a lo largo de varios años, fue profesor de farmacología en la Universidad de Rochester, recibiendo un doctorado honoris causa en ciencias por sus contribuciones a la guerra y otras investigaciones.

Voegtlin trabajó en muchos campos como el del estudio del metabolismo, la función de las paratiroides y el tratamiento de la tetania con calcio, la acción de la digital sobre las coronarias, la etiología de la pelagra, las vitaminas, la anafilaxia, la quimioterapia con arsénico y el antimonio, el papel del glutatión, la bioquímica del tejido canceroso y sano, y finalmente, la toxicidad de los compuestos de uranio. Aunque socialmente sea, quizás, más conocido por sus estudios sobre el cáncer, sus investigaciones sobre farmacología fueron extensas e importantes. Murió el 9 de abril de 1960.

El doctor Moliner

Con motivo de haber subido nuevo vídeo al canal de Youtube «Medicina, historia y sociedad», insertamos en este blog la transcripción del anterior vídeo, dedicado en esa ocasión al doctor Moliner o Francisco Moliner y Nicolás (1855-1915).

[Intro]
«Estoy frente al Hospital que hoy se llama Dr. Moliner. Fue inaugurado el 15 de julio de 1899 en las dependencias de la antigua Cartuja, en la sierra Calderona, como Sanatorio de Porta-coeli. Estaba destinado a los enfermos pobres.

Tras la guerra civil, las habitaciones de los enfermos de un hospital todavía en construcción, se convirtieron en celdas y su patio en zona de reclusión. Llegaron a concentrarse más de diez mil presos políticos.

El actual hospital se reconstruyó a finales de 1942 como Sanatorio Nacional Antituberculoso dado que la TBC volvió a convertirse en un problema. En 1943 fue adquirido por la Diputación provincial. En 1987 fue adscrito al INSALUD y se destinó a enfermos crónicos de media y larga estancia y terminales.

Tras este “Sanatorio” se encuentra la voluntad de un médico valenciano que luchó siempre por los derechos de los enfermos pobres y la “reconstrucción” de una verdadera sanidad pública y de la enseñanza de la medicina. A pesar de los pocos logros que consiguió, luchó incansablemente hasta el día de su muerte manteniendo sus principios. Nos referimos al conocido como Doctor Moliner, o Francisco Moliner y Nicolás.

[Rótulo]
Ya existían los sanatorios antituberculosos para las clases acomodadas, como el de Busot, y para niños, como el de Chipiona, pero no para las clases trabajadoras y pobres. Moliner también quería acoger a los soldados enfermos repatriados a la península desde Ultramar.

Moliner propuso la creación de sanatorios para ellos donde la disciplina, una buena alimentación, aire limpio, sol y reposo, les devolvería la salud. De lo contrario supondrían un peligro para toda la sociedad.

Creía que los gastos debían correr a cargo del estado, las instituciones provinciales y locales. Sabía que era difícil pues denunció que el estado dedicaba la irrisoria cantidad de 480.000 pesetas a la Sanidad, de las cuales 350.000 se dedicaban a sueldo del personal.

Moliner comenzó la campaña de 1 céntimo diario que convenció a a 14.000 obreros valencianos. A ellos se sumaban algunas donaciones y las colectas organizadas por los estudiantes.

Las obras del sanatorio comenzaron en 1898.

Obtuvo el favor (sólo eso) de la protección de la reina regente y de su hijo. Se nombró una junta de patronos. José Juan Dómine presentó el proyecto en la Conferencia Internacional Antituberculosa que se celebró en Berlín en 1899.

Moliner era el director, José Chabás (que después creó una revista especializada en tuberculosis) era el jefe clínico. Había además un practicante, un farmacéutico, dos enfermeros, dos ordenanzas, dos limpiadoras, dos cocineras, un repostero, un pinche, un mozo de limpieza, dos sirvientes de cocina, una jefa de comedor y dos camareros.

A finales de 1899 el gobierno declaraba de utilidad pública el Sanatorio y aceptaba una propuesta de ley para convertirlo en nacional.

En mayo de 1901 se habían atendido a 320 enfermos. Algunos médicos criticaron el derroche de dinero ofreciendo seis comidas abundantes a los pacientes.

Al no recibir subvenciones oficiales de forma regular el sanatorio tuvo que cerrar en 1902 con unos treinta enfermos.

En 1905 logró que el rey visitara el centro. Le hizo promesas como una subvención de 25 millones de pesetas, que, por unas razones u otras, tampoco se cumplieron.

Esbozo biográfico
Francisco Moliner nació en Valencia en 1855 y no en 1851 como se suele decir en algunos textos, en el seno de una familia acomodada. Estudió el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Valencia.

Se matriculó después en la Facultad de Medicina. En 1874 consiguió una plaza de alumno interno y en 1876 obtuvo la licenciatura con la calificación de sobresaliente y premio extraordinario. Cursó el doctorado en Madrid, grado que ganó en 1878 con la tesis “De la bomba del estómago y sus aplicaciones generales”. En la misma describe las propiedades exploratorias y terapéuticas del aparato ideado por Kussmaul y Weiss.

Ese mismo año ganó por oposición la plaza de Ayudante del Disector del Museo Anatómico de Valencia. En 1880 ganó la de profesor clínico, puesto que ocupó hasta 1883 cuando ganó las oposiciones a la cátedra de Patología de la Universidad de Zaragoza. En junio obtuvo la cátedra de Obstetricia de Granada y el 16 de julio la permutó por la de Fisiología de Valencia.

En Valencia vivió activamente la epidemia de cólera de 1885. Se declaró seguidor de la nueva bacteriología, pero se enfrentó a Ferrán y a Amalio Gimeno y seguidores por “problemas en la experimentación” y “falta de fiabilidad de las estadísticas”. Se enfrentó así a una serie de personas que luego se encontraría en el camino. Quizás los directores generales de sanidad Cortejarena y Pulido fueron poco receptivos en atender sus peticiones por ese motivo. Es difícil afirmarlo, pero conociendo el carácter patrio no sería extraño. Contrapuso a la vacunación, un método para el tratamiento del cólera, denominado «lavado de la sangre», que pretendía la disolución de las toxinas microbianas y su posterior eliminación por la orina, mediante la inyección endovenosa de grandes cantidades de suero salino.

En 1887, tras el fallecimiento de José Crous, pasó a ocupar la cátedra de Patología especial de Valencia hasta 1908. En 1889 publicó Lecciones clínicas dadas en la Facultad de Medicina durante el curso 1888 a 1889.

Poco a poco los intereses de Moliner se desplazaron hacia temas médico-sociales. En 1890 pronunció el discurso inaugural del Instituto Médico Valenciano: Necesidad de crear cátedras de Medicina popular. Ese mismo año fue comisionado por el Ayuntamiento y la Academia para que fuera a Alemania a estudiar el procedimiento de Koch contra la tuberculosis.

En 1893 publicó Tratado clínico de la pulmonía infecciosa. Ese mismo año fue nombrado rector de la Universidad.

En 1894 hizo hincapié en la importancia de «las granjas-sanatorios en el tratamiento de los tísicos pobres» y publicó dos años después su discurso “Aspecto social de la tuberculosis”, en el que defendió, principalmente, con datos epidemiológicos, que «la tuberculosis es una verdadera enfermedad social, por su extensión, por su naturaleza, por las condiciones biológicas de su germen, por su modo de propagación, por su distribución geográfica y social, por los problemas que provoca y por la terapéutica que reclama».

En 1895 fue nombrado presidente del Ateneo Científico y Literario de Valencia. Inauguró el curso con la conferencia Aspecto social de la tuberculosis.

En otoño de 1897 se produjeron abundantes lluvias en Valencia y ocasionaron el desbordamiento del río Turia. Las entidades culturales organizaron actos para recaudar dinero para ayudar a los damnificados. El Ateneo organizó una corrida de toros benéfica cuya presidencia fue aceptada por la reina regente. Mientras tanto fue nombrado rector. Se celebró la corrida y asistió a la misma como tal. Esto se consideró como una vergüenza nacional por la prensa de Madrid. El Gobierno consideró la corrida poco adecuada para un rector y lo destituyó.

En 1899 creó la Liga Nacional contra la tuberculosis y de socorro a los tísicos pobres en el seno del Instituto Médico Valenciano. Sus objetivos eran atender a los enfermos sin recursos y fomentar la creación de sanatorios para ellos. Pretendía extenderse por todas las provincias. Sin embargo fue languideciendo poco a poco.

Aquí situaríamos ahora todo lo dicho al principio del vídeo sobre el Sanatorio.

Tras el fracaso en parte del Sanatorio de Portaceli inició otra campaña para la creación de este tipo de sanatoriospopulares en todo el estado. A pesar de los miles de apoyos esta iniciativa tampoco se atendió.

Se presentó a elecciones por la “Candidatura médica independiente” con el fin de lograr, entre otras cosas, una ley para la protección de los tuberculosos pobres. Su insistencia y modos resultaron ser incómodos y se hizo lo posible para expedientarlo e incapacitarlo.

El 8 de abril de 1905 presentó su dimisión de la cátedra de Valencia por falta de medios para enseñarla. Su renuncia no fue aceptada.

En 1908 publicó Por la enseñanza y la salud. Mostraba su indignación porque las cortes habían denegado cinco millones para la mejora de la enseñanza y concedido doscientos para la marina de guerra. Incitaba a los estudiantes valencianos a que reclamasen un empréstito de cien millones para la enseñanza y la salud pública.

Encabezó las revueltas de los propios estudiantes y el gobernador le mandó encarcelar junto a ellos. Estuvo un mes encerrado, lo que le supuso la separación de la cátedra.

En 1909 pidió la creación de un ministerio de sanidad independiente, lo que fue desestimado.

En 1911 escribió el folleto Pidiendo una revisión en defensa de la verdad y de la justicia. En el mismo reivindicaba la cátedra y criticaba a quienes lo atacaron en los sucesos de 1908.

En 1914 se presentó de nuevo a diputado por el Partido Conservador. Siguió luchando por la defensa de los enfermos pobres, por la dignificación de la enseñanza y la sanidad pública.

Uno de sus últimos objetivos fue la aprobación de un proyecto de ley sobre epidemias.

Moliner falleció el 21 de enero de 1915 de una hemorragia cerebral.

En Madrid fue trasladado desde la casa mortuoria hasta la Estación de Mediodía. A los lados del coche mortuorio iban los porteros del Congreso con hachas encendidas. La presidencia estaba compuesta por los presidentes del Consejo de Ministros y del Congreso de Diputados. El ministro de Gobernación, el hijo de Moliner, el alcalde de Valencia, los doctores Pulido, Cortezo y Albiñana.

Su entierro en Valencia fue un auténtico acontecimiento social, fiel reflejo de la popularidad y del gran aprecio que el pueblo valenciano sentía por Moliner. Presidió el capitán general, el arzobispo, el gobernador civil, el alcalde y demás autoridades. En una segunda presidencia estuvieron el decano de la Facultad de Medicina, el presidente de la Academia, del Instituto Médico y representantes de la Casa del Pueblo y de los escolares.  En el cementerio leyeron discursos el hijo de Moliner y su fiel seguidor el doctor Albiñana.

Monumento y calle homenaje a Moliner en Valencia
Inmediatamente se formó una junta pro-monumento a Moliner. Fueron llegando las donaciones. En 1916 se hizo un concurso que ganó el escultor José Capuz. Sin embargo, tardó en realizarla al surgir numerosos problemas. Debió terminarse en 1920 o 1921. Se montó sin inauguración.

En el centro aparece la figura de Moliner revestido con toga universitaria sobre un pedestal en el que figura la inscripción “PAZ Y ARMONÍA SOCIAL POR EL AMOR Y LA CIENCIA”. Abajo, “AL DR. MOLINER”. A ambos lados le flanquean dos matronas que simbolizan el amor y la ciencia. Ambas recostadas sobre enormes volutas. En la trasera existe un relieve que deja constancia de la fecha. En torno al monumento se dispuso después una alberca con juego de surtidores e iluminación nocturna (1972).

Valencia le dedicó también una calle en 1924, la actual calle Sueca. Después se cambió por otra que va desde Micer Mascó (antes Luis Simarro) al actual Blasco Ibáñez a la altura del Hospital Clínico y la Facultad de Medicina. Data de 1936 y fue solicitada por el concejal médico García Brustenga.

Bibliografía

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–De las Heras Esteban, H. (2001). El monumento al Dr. Moliner en la Alameda de Valencia, obra del escultor José Capuz Mamano. Archivo de Arte Valenciano, nº 81, pp. 109-115.

–El doctor Moliner. Heraldo de Madrid, 21 de enero de 1915, p. 1

–El doctor Moliner. La Hormiga de Oro, 30 de enero de 1915, pp. 8-10.

–Fresquet Febrer, J.L. (2012). Dr. Moliner: la corrida de toros que le costó el rectorado. En Medicina, historia y sociedad. Disponible en: https://historiadelamedicina.wordpress.com/2012/11/08/dr-moliner-la-corrida-de-toros-que-le-costo-el-rectorado/, consultado el 12 de mayo de 2020.

–La Unión Ilustrada, 31 enero de 1915, pp. 20

–Lo que dice Capuz. El monumento al Dr. Moliner. Las Provincias, 16 de agosto de 1919, p. 2.

–La Ilustración Artística, 1 de febrero de 1915, p. 107.

–Manaut Noigués, J. Un monumento “paz y armonía social por el Amor y la Ciencia”. La Esfera: ilustración mundial, 8 de octubre de 1921, p. 23.

–Micó Navarro, J. (1991). Francisco Moliner y Nicolás (1851-1915), fundador de la moderna patología respiratoria en Valencia y del sanatorio antituberculoso de Porta-coeli. Médicos, nº 36, pp. 7-9.

–Molero Mesa, J. (1990). Francisco Moliner y Nicolás (1851-1915) y el inicio de la lucha antituberculosa en España. Asclepio, vol. 42, pp. 253-279.

Mundo Gráfico, 27 enero de 1915, p. 15.

–Perales Birlanga, G. (2009). Católicos y liberales. El movimiento estudiantil en la Universidad de Valencia (1875-1939). Valencia, Publicacions de la Universitat de València.

–Perales Birlanga, G. (2012). Francisco Moliner y Nicolás, de la cátedra al escaño. Matrícula y lecciones: XI Congreso Internacional de Historia de las Universidades Hispánicas, Valencia, Universitat de València, vol. 2, pp. 157-175.

–Peydró Olaya, A. (). Recuerdo histórico académico del Excmo. Sr. Prof. D. Francisco Moliner Nicolás, fundador del Sanatorio Antituberculoso de Portacoeli, con motivo del centenario de su fallecimiento. Anales de la Real Academia de Medicina de la Comunitat Valenciana, 15, disponible en: https://www.uv.es/ramcv/2015/6_16_128_Amando_Peydro.pdf, consultado el 12 de mayo de 2020.

–Toro, M. de (2019). El campo de concentración de Portaceli (1939-1942). En elestado.net Comunicación contra la desinformación. Disponible en https://elestado.net/campo-concentracion-portaceli/ Consultado el 15 de mayo de 2020.

–VV.AA. El Camp de Concentració de Portaceli (1939-1942). Tavernes Blanques, València, L’Eixam Edicions.

Louis Ombrédanne (1871-1956)

Hemos añadido a la sección de Biografías y epónimos médicos de historiadelamedicina.org la de Louis Ombrédanne.

Ombredanne

Nació en París en 1871 y murió en la misma ciudad en 1956. Estudió medicina y se formó en cirugía sobre todo con Auguste Nélaton. Sus áreas de trabajo fueron la cirugía general, la anestesia, la cirugía pediátrica y la cirugía plástica y reconstructora. Entre otros hospitales, dirigió uno de los servicios de cirugía pediátrica y ortopedia del Hôpital des Enfants malades-Necker, de París. También fue profesor de la Facultad de Medicina.

Conocido, sobre todo, por la invención de un inhalador de éter que lleva su nombre. Por su facilidad de uso se hizo popular en toda Europa continental y Latinoamérica entre 1908 y finales de los años treinta del siglo XX.

Describió, junto con Armingeat, el síndrome de palidez-hipertermia que lleva el nombre de los dos y que se caracteriza «por su aparición gradual, en una o dos etapas, con una palidez impresionante, con ojeras, una enorme aceleración del pulso que se vuelve incontable, mientras que la temperatura alcanza los 42º y la muerte ocurre repentinamente por síncope cardíaco».

También hay otra intervención que lleva el nombre de Ombrédanne: la orquidopexia transcrotal en el niño. Por otro lado dedicó gran parte de sus investigaciones a la cirugía plástica y reconstructora, campo en el que también investigó. Buena parte de sus hallazgos los aplicó a la cirugía pediátrica, especialmente a la corrección de las malformaciones congénitas y adquiridas.

Autor de numerosos libros, artículos y comunicaciones a congresos, academias y sociedades científicas.

Vicenzo Cervello (1854-1918)

Hemos añadido a la sección de biografías y epónimos médicos de historiadelamedicina.org la del Italiano Vicenzo Cervello (1854-1918).

Seguimos insertando biografías de los científicos que contribuyeron a incorporar nuevos fármacos a la terapéutica desde las bases científicas de la nueva farmacología experimental. En este caso traemos la del italiano Vicenzo Cervello. Nació en Palermo el 13 de marzo de 1854. Su padre era profesor de la vieja asignatura de «materia médica y terapéutica» en la Universidad de Palermo, en la que estudió Vicenzo. Después se formó con el fisiólogo Angelo Mosso en su Instituto de Turin y pasó tres años con Oswald Schmiedeberg en su Instituto de Farmacología experimental de Estrasburgo.

Vicenzo Cervello acabó sustituyendo a su padre en la cátedra e introdujo la nueva farmacología experimental en Italia. Entre sus contribuciones está el aislamiento del principio activo de la Adonis vernali, el estudio de la acción de varias sales metálicas y la introducción en terapéutica del paraldehido, sustancia sintetizada por Widenbusch en 1829.

Cervello también colaboró en la lucha contra la epidemia de cólera de 1887 en Italia y fue un incansable luchador contra la tuberculosis. Cervello formó parte de la comisión designada por el gobierno para la revisión periódica de la farmacopea oficial del reino. También fue presidente de la Real Academia de ciencias médicas y de la Real Academia de ciencias, letras y artes de Palermo. Fue miembro del consejo provincial de salud y concejal de higiene del Ayuntamiento de Palermo. En 1893 fundó la revista Archivio di farmacologia e terapeutica, de la cual también fue su director entre 1893 y 1913. Murió en Palermo el 4 de diciembre de 1918.

Crimen y suicidio. Francisco Villanueva Esteve (1857-1915)

Hace ya unas semanas subimos al canal de Youtube «Medicina, historia y sociedad» un vídeo dedicado a Francisco Villanueva Esteve (1857-1915) que también dedicamos a los profesionales sanitarios que son agredidos. Está disponible tanto en castellano como en valenciano.

Nuestra intención es proporcionar pequeñas historias que caben dentro del rótulo «Medicina, historia y sociedad», invitando a los visitantes a que completen la información que se proporciona, si es su deseo. En este caso pueden dirigirse a la biografía de F. Villanueva Esteve.

Canal en Instagram

 

El pulsoconn del Dr. Macaura

En nuestro canal de Youtube añadimos hace dos semanas un vídeo sobre el Pulsoconn del Dr. Macaura.

El masaje es un remedio terapéutico de tipo físico que viene utilizándose desde la antigüedad clásica hasta hoy. Está descrito en la medicina científica y en otras formas de medicina o sistemas médicos, como las medicinas de los pueblos aborígenes o indígenas, las medicinas arcaicas o, incluso, en las medicinas populares. En éstas se utiliza de forma empírica y a menudo se acompaña de elementos mágico-religiosos. Por si esto fuera poco, en el extenso grupo de medicinas complementarias se encuentran algunas que se basan en la manipulación de los huesos, articulaciones y músculos y utilizan también el masaje. Tanto es así que hoy en día al ciudadano le resulta difícil diferenciar unos masajes de otros y, sobre todo, los que tienen una base científica de los que no.

Durante el siglo XIX y primera parte del XX se produjo en el mundo más desarrollado  abundante literatura sobre el uso de los masajes con fines terapéuticos. También se inventaron aparatos singulares para aplicarlos. Sus creadores prometían curar todo tipo de enfermedades, pero detrás se escondían suculentos negocios. Hoy comentaremos la historia del que se llamó Pulsocón del Dr. Macaura.

El Pulsocón del Dr. Macaura fue creado, como su nombre indica, por Gerald Joseph Macaura. ¿Quién era este señor? Su biografía está plagada de zonas oscuras. Parece que nació en Skibbereen, condado de Cork, Irlanda. (No se conoce la fecha exacta). Como muchos compatriotas en aquella época, emigró a los Estados Unidos donde se unió a la comunidad de trabajadores irlandeses de Nueva Jersey.

Él decía que había estudiado medicina en Chicago. Sin embargo, algún artículo señala que estudió en el Sheerin Psychological College (Columbia), pero no medicina.

Si consultamos la base de datos internacional de patentes, observamos que en 1901 solicitó la de su Movement-Cure Apparatus (US716448 (A)) y en los años siguientes lo hizo también en el Reino Unido y Francia. Después continuó patentando cambios en su artefacto como se aprecia en la lista de la base de datos SPACENET.

Tenemos noticias de que en 1904 vivía en la zona donde nació y que colaboró en la instalación de la estación telegráfica en Brown Head. Adquirió una mansión en las afueras de Skibbereen. Para dar a conocer su aparato comenzó a viajar por diversas ciudades donde lo presentaba públicamente. Su técnica, la de un showman, consistía en alquilar grandes salones, reunir a mucha gente y hacer demostraciones de su invento. Ganó mucho dinero. Su ciudad se benefició de sus ganancias: Contribuyó a la Fundación de los Voluntarios de Skibbereen en 1914, pagó los instrumentos para crear una banda de música (todavía sigue hoy en día) e incluso llegó a construir un cine que fracasó porque no se pudo mantener debido a los pocos habitantes que tenía el pueblo.

Macaura quiso expandirse por otros países del continente. Abrió lo que se llamaron Institutos Macaura en diferentes ciudades europeas en donde se atendía a enfermos.

En circos, casinos, salones, teatros…, como hemos dicho, presentaba este aparato y otro también ideado por él que utilizaba la corriente galvánica.  Llegó a galvanizar a 20.000 personas en el Royal Albert Hall de Londres en 1911. En 1912 había Institutos Macaura en Bélgica, Holanda, Alemania, Suiza, etc.

En Francia, sin embargo, llegó a tener problemas. Tuvo centros en Bordeaux, Tolouse y en el conocido boulevard Haussmann de París. Fue denunciado por intrusismo.

Se le acusó de vender el aparato como una panacea útil contra gran número de enfermedades, porque sus argumentos basados en la fisiología eran falsos, y porque su supuesto diploma en medicina, que no pudo mostrar jamás, no le servía para ejercer en Francia.

Fue arrestado en 1912 pero salió libre el mismo día con una fianza de 50.000 francos. Según expertos una cantidad altísima para su época. La investigación y el juicio se prolongó mucho tiempo y en 1914 fue condenado por fraude a tres años de cárcel y 3.000 euros de multa junto a otros colaboradores que fueron condenados como cómplices a penas menores. No obstante, durante el proceso, los expertos no pudieron demostrar que las vibraciones no tuvieran eficacia contra la excitabilidad nerviosa, el tono muscular, etc. sobre todo porque había otros muchos aparatos que hacían lo mismo y habían sido inventados incluso por médicos de gran prestigio.

En 1923 adquirió la nacionalidad británica y pasó a residir en Londres. Mientras tanto seguía patentando modificaciones de su aparato en varios países como hemos dicho. Su aparato seguía fabricándose y vendiéndose por millares. Llegó a tener diferentes nombres: el Pulsocon, que ya conocemos, El de vibrador de mano Pulsocon de Macaura, y también el Circulador de sangre del Dr. Macaura.

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Se vendía dentro de una caja que se acompañaba de un folleto titulado “El libro de la salud” y de unas hojas en las que trataba de contestar las preguntas más frecuentes de los usuarios.

Macaura murió en 1941 y fue enterrado en el cementerio de Belfast.

De todos las variantes del pulsoconn, la más popular fue la patentada con el número 13.932. Está compuesta por un mango de madera, dos carcasas situadas dentro de otra, que es la que se observa exteriormente, una plataforma en forma de corona que podía estar hecha de vulcanita, y por último, el lugar donde se aloja el cabezal de caucho. Se suministraba con tres: uno en forma de pera, otro en forma de tronco de cono vacío y otro que es un círculo del que sobresalen unas púas.

El mecanismo es sencillo: un movimiento circular que se convierte en otro rectilíneo de vaivén. La velocidad que puede alcanzar depende de la que se imprima a la manivela. No sólo se recomendó para dar masajes sino que acabó como panacea para curar gran cantidad de trastornos: Cura completa de desórdenes nerviosos (neuralgia, neurastenia, debilidad nerviosa, insomnio, asma, corea… etc.); problemas de estómago (dispepsia, indigestión, “catarro gástrico”, úlceras de estómago… etc; problemas de hígado; tratamiento de las enfermedades de la mujer; tratamiento de las enfermedades del hombre (impotencia, alteraciones de la próstata, falta de vigor); para la reactivación de la función muscular; en la ataxia locomotora; para el reumatismo (gota, inflamación, tumores, etc.); para la ciática; para enfermedades de la sangre (anemia); entre otras.

Biblografía

–Goldstone, L.A. (2000). Massage as an orthodox medical treatment past and future. Complementary therapies in nursing and midwifery, vol. 6, nº 4, pp. 169-175.
–Martin, J.-P. (2013). Le Pulsoconn du Dr. Maura. Clystere, nº 19, pp. 14-18.
–Thoinot, L. (1915). L’affaire Macaura, exercise illegal de la médecine et escroquerie. Annales d’hygiène publique et de médecine légale, ser. 4, nº 24, pp. 97-109; 208-222.
–Le docteur Macaura en correctionnelle (1913). Paris Médical, la semaine du clinicien, nº 12, p. 696.
–Petitdant, B. (2018). Le Docteur Macaura et son Pulsoconn, appareil de massage vibratoire. Kinesither Rev, vol. 18, nº 199, pp. 36-42.

Elie Metchnikoff (1845-1916)

He insertado en historiadelamedicina.org una nueva biografía, la de Elie Metchnikoff (1845-1916). Científico ruso que trabajó en los campos de la anatomía y embriología comparadas y en el de la inmunología. Es conocido por haber descrito el fenómeno de la fagocitosis. Después de estar en varios sitios de Europa como en la Universidad de Odessa, de San Petersburgo y en Messina, acabó trabajando en el Instituto Pasteur de París, ciudad en la que falleció en 1916. En 1908 le fue otrogado el Premio Nobel de Medicina que compartió con Paul Ehrlich.

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Elie Metchnikoff

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