El síntoma como la figura de un trazado gráfico fijo y mensurable

Como es habitual, presentado un nuevo vídeo en el Canal Medicina, historia y sociedad, insertamos aquí la transcripción del anterior; en este caso “El síntoma como la figura de un trazado gráfico fijo y mensurable”

Guión

En los dos vídeos anteriores hemos conocido que el cuadro sintomático es la expresión del desorden procesal que puede estudiarse desde la física o de la química. Hemos visto la consideración del síntoma como un proceso energético y como un proceso material.

A los médicos, a los que llamamos fisiopatólogos, también les resultó significativa la reducción del síntoma a la figura de un trazado fijo y mensurable.

[INTRO]
En primer lugar. El caso de los síntomas cuya expresión principal es un movimiento mecánico.
La invención del kimógrafo por parte de Carl Ludwig en 1847 fue un modelo de inspiración.
El kimógrafo es un dispositivo que dibuja una representación gráfica de la posición espacial a lo largo del tiempo. Consta de un tambor giratorio mecanizado envuelto con una hoja de papel, sobre la cual se mueve un lápiz o una punta entintada que registra los cambios en fenómenos como la presión arterial, el movimiento muscular, la actividad nerviosa y la respiración. El kimógrafo puede registrar, y luego se puede cuantificar y estudiar los cambios temporales en los fenómenos fisiológicos y la interacción entre ellos.

Uno de los primeros usos que tuvo fue la medición de la presión sanguínea. Su funcionamiento no era del todo perfecto pero de él nacieron los esfigmógrafos de Vierordt (1818-1884) y el de E.J. Marey (1855 y 1860 respectivamente).

Karl von Vierordt estudió en Berlín, Göttingen, Viena y Heildelberg. En 1849 fue nombrado profesor de Tubinga. Desarrolló técnicas y dispositivos para monitorizar el sistema circulatorio. Uno de sus trabajos más conocidos fue un tratado sobre al pulso y la presión arterial Die Lehre vom Arterienpuls im gesunden und kranken Zustände (1855). También publicó un Grundriss der Physiologie des Menschen (1871), un esquema o de la fisiología humana.

Otro de los más destacados es el de Marey. Este médico nació en Beaune (Francia) en 1830 y falleció en París en 1904. Se graduó en 1859 y montó un pequeño laboratorio en París donde estudió la circulación de la sangre. Autor de Du mouvement dans les fonctions de la vie (1868). En 1863 realizó mejoras en el esfigmógrafo que monitorizaba el movimiento del sistema circulatorio (especialmente el pulso) haciendo que fuera transportable.

La esfigmografía objetiva las ondas pulsátiles en forma de curvas características que se desarrollan en el tiempo y cuyos detalles nos informan acerca de la frecuencia y forma del pulso, así como del trabajo cardíaco tanto auricular como ventricular.

Presentamos aquí un modelo inspirado en el de Marey que se denomina Philadelphien.

Wundt, W. en su  Traité élémentaire de Physique médicale y diferentes autores en otros textos, presentan varios esfigmógrafos: aparte del de Marey, el de Longuet, el de Brondel, el de Béhier, etc.

Y aquí tenemos algunos trazados obtenidos con los esfigmógrafos.

Otro ejemplo es la flebografía con la que se obtenía el flebograma. Con el mismo se obtenían datos acerca de del funcionamiento del corazón derecho y del miocardio. Sobre el flebograma también se dejaba sentir el funcionamiento del corazón izquierdo, circulación capilar, circulación venosa periférica incluso la pulmonar, la respiración, y el funcionamiento de la válvula tricúspide. Ahora no tiene este significado pues se utilizan procedimientos radiográficos.

También se puede hablar de fonocardiografía o registro gráfico de los ruidos del corazón para objetivar los datos de auscultación en forma de cardiofonogramas. Más completo era combinar cardiograma con fonocardiograma. El método eléctrico de Einthoven, por ejemplo funcionaría así:

[Se explica el funcionamiento en un esquema]

Desde finales del siglo XVIII, Galvani y después Volta, estudiaron la presencia y el efecto de la electricidad en los seres vivos. El primero diseñó en 1820 un galvanómetro para medir la corriente eléctrica. En 1843 el fisiólogo Bois-Reymond detectó un pequeño potencial eléctrico o diferencia de voltaje en músculos animales en reposo que cambiaba cuando estos se contraían. En 1856 estudiaron los potenciales eléctricos del corazón. El fisiólogo August Waller publicó un trabajo en el que demostraba los cambios electromotores que acompañan al latido cardíaco en la persona. Usaba cables conectados a manos y pies en vez de en el corazón. William Baylis y Ernest Starling mejoraron la técnica y asociaron los cambios eléctricos a fases de la contracción y relajación cardíacas. Einthoven estuvo en una de las demostraciones de Waller en 1889. En 1893 acuñó el término “Electrocardiograma” y comenzó a construir aparatos y métodos de registro y análisis del ECG.

Einthoven convirtió el ECG en realidad combinando varias innovaciones. En 1895 utilizó un galvanómetro mejorado que le permitió identificar 5 picos: P Q R S T. En 1901 inventó un galvanómetro de cuerda que tenía un delgado cable de cuarzo cubierto de plata colocado entre dos electroimanes potentes Modificar las corrientes del cable provocaba movimientos que podían verse cuando un microscopio de transmisión los proyectaba sobre una cinta de papel fotográfico de registro continuo. En 1906 publicó la primera serie de ECGs normales y caracaterísticos de diez enfermedades. En 1924 recibió el Nobel y murió en 1927.

Con esta selección de instrumentos hemos visto la reducción de los síntomas a trazados fijos y mensurables Con el estudio de los mismos como procesos energéticos y como procesos materiales, completamos las principales características de la enfermedad desde la perspectiva fisiopatológica.

Bibliografía
Marey, E.J. (1868). Du mouvement dans les fonctions de la vie. Paris, Germer Baillière.

Rivera-Ruiz, M; Cajavilca, C; Varon, J (2008). Einthoven’s string galvanometer: the first electrocardiograph. Tex Heart Inst J. vol. 35, nº 2, pp. 174–178.

Roguin, A. (2005). Scipione Riva‐Rocci and the men behind the mercury sphygmomanometer. The International Journal of Clinical Practice, vol. 60, nº 1, pp. 73-79.

Wundt, W.M.; Imbert, A.; Monoyer, F. (1884). Traité élémentaire de Physique médicale.  Paris, Baillière.

Vierordt, K. (1855). Die Lehre vom Arterienpuls im gesunden und kranken Zustände. Braunschweig, Druck und Verlag von Friedrich Vieweg und Sohn, 1855

Vierordt, K. Die Pulskurven des Hämodynamometers und des Sphygmographen. Arch f physiol Heilk, 1857, Bd 1, pp. 552.

Vierordt, K. (1863). Die Anforderungen an den Sphymographen. Arch d Heilk, vol. 4, p. 513

Vierordt, K. (1871). Grundriss der Physiologie des Menschen. Tübingen, Verlag der H. Laupp’schen Buchhandlung.

Historia de la medicina. Noticias en español (febrero, 2021 #1)

Imagen de Markus Winkler (unspash)

La peste negra: la peor epidemia de la humanidad
Fuente: Ciencia y Biología

Anton Erkoreka: ‘El cambio climático está provocando un verdadero cataclismo en nuestros ecosistemas’ Por Nerea Mazkiaran
Fuente: Noticias de Navarra

2021, año de homenaje al premio Nobel de Medicina César Milstein
Fuente: télam (Argentina)

¿Cómo funcionan las vacunas de ARN mensajero frente al coronavirus? Por Pedro Gargantilla
Fuente: huffingtonpost

La historia de la mítica Florence Nightingale. Por Ana Sierra Arzuffi
Fuente: Homosensual

El Octavo día: Historia de una real expedición filantrópica de la vacuna (1903). Por Jua José Rodríguez
Fuente: Noroeste (México)

Las drogas a lo largo de la historia: de medicamentos a sustancias prohibidas. Por Francisco López-Muñoz y Cecilio Álamo.
Fuente: National Geographic

Quimioterapia: esta es la historia detrás del tratamiento más conocido contra el cáncer. Por Oriana Linartes.
Fuente: Tekcrispy

Olimpia Valencia, la primera gallega licenciada en Medicina. Por Iván Fernández Amil.
Fuente: quincemil

Ya son historia de la medicina. El blog de Jaime Merino.
Fuente: Información

Sheddad Kaid-Salah Ferrón. Físico, farmacéutico y divulgador científico, autor de ‘Microbios’
Fuente: Webconsultas

Así transcurrió la tercera ola de la gripe de 1918: predicciones para covid-19. Por Anton Erkoreka Barrena
Fuente: ABC

Antivacunas y política
Fuente: La Capital (Argentina)

Busca reconstruir la historia de un médico a partir del relato de sus pacientes.
Fuente: Diario de San Rafael (Argentina)

2020: El año de una nueva revolución científica
Fuente: Alponiente

La medicina basada en la evidencia y el covid-19. Por Eduardo Vázquez Martul
Fuente: La Voz de Galicia

Así nacieron los antibióticos.
Fuente: TN (Argentina)

Medicina. Ciencia social. Por Luis Omar Montoya Arias.
Fuente: El Sol de Salamanca

El estudio de las disfunciones como procesos materiales

Como hemos subido un nuevo vídeo al canal de Youtube “Medicina, historia y sociedad“, vamos a insertar aquí en el blog la transcripción del guión del anterior: El estudio de las disfunciones como procesos materiales:

En el vídeo anterior decíamos que dos eran las posibilidades de estudio de las alteraciones funcionales en la enfermedad: investigar las alteraciones como procesos energéticos, estudiables por la física, y como procesos materiales, estudiables por la química. Vimos las primeras con el ejemplo de Wunderlich y la termometría clínica. En otro vídeo abordaremos otros ejemplos.

Hoy vamos a ver la segunda posibilidad, es decir, el estudio de las disfunciones como procesos materiales, estudiables desde la química. Se suele ejemplificar siempre con la obra de Friedrich T. von Frerich (1819-18885).

Nacido en Aurich (Alemania) fue profesor en varias universidades como Kiel, Breslau y Berlín. En 1859 sucedió a Johann Lukas Schönlein como jefe médico de la Charité de Berlín hasta que murió. Dedicó mucho tiempo al estudio de la química fisiológica y aplicó sus conocimientos y técnicas a la investigación de las enfermedades renales y hepáticas así como la diabetes.

Descubrió, por ejemplo, que la atrofia amarilla de hígado, en la que se produce una destrucción masiva de células hepáticas, es una alteración del metabolismo de las proteínas que acaba por hundirse totalmente conduciendo a la muerte del enfermo. A causa de esto, en la orina del paciente aparecen sustancias de desecho como la tirosina y la leucina. Esto se convirtió en signo fisiopatológico, una señal objetiva del trastorno de un proceso orgánico. Es decir, si en la orina de una persona hallamos estas sustancias nos hace sospechar que padece…

También fueron importantes los estudios de Felix Hoppe-Seyler sobre la hemoglobina, que posibilitaron también la introducción de sus alteraciones como signos fisiopatológicos. Este campo se aborda en su Handbuch der physiologisch- und pathologisch-chemische Analyse (Tratado de análisis fisiológico y patológico (1858-1883). Nació en Freyburg en 1825. Fue profesor en Greifswald, Tubinga y Estrasburgo. Murió en Wasserburg en 1895.

A continuación se muestra el Albuminómetro de Esbach, instrumento ideado por Georges Hubert Esbach en 1874 y modificado en 1880. Consiste en precipitar la albúmina con ácido pícrico y cítrico. Se llena el tubo de orina hasta la marca U y el reactivo hasta la marca R. Se tapa y se invierte 12 veces. Se deja reposar 24 horas, después de las cuales se mide la altura del coágulo en la escala grabada en el tubo. Equivale al número de gramaos de albúmina por litro. La presencia de albúmina en la orina nos puede estar indicando un mal funcionamiento del riñón.

En España se popularizó el Manual de análisis químico aplicado a las ciencias médicas del farmacéutico Juan Ramón Gómez Pamo.

Las bases de la colorimetría datan del siglo XVIII y en ella intervinieron varios científicos. Sus hallazgos fueron de gran importancia para los estudios fisiológicos y fisiopatológicos. Se trata de determinar la concentración de una sustancia disuelta al comparar el color de la disolución con un patrón.

El colorímetro de Jules Dubosq (1854), gracias a su sencillez, se incorporó a la clínica a finales del XIX. William Richard Gowers ideo uno formado por dos tubos de cristal, uno de los cuales se había graduado. El primero se dedicaba a poner el líquido de referencia y el otro al líquido problema. Cuando las dos soluciones eran iguales se miraba la marca correspondiente y el tubo graduado del 0 al 140% , dando el porcentaje de hemoglobina. Haldane mejoró el aparato debido a que daba muchos errores.

Suprimido en la grabación: [Otro que incluso sigue utilizandose hoy en países en vías de desarrollo es el que ideó el suizo Hermann Sahli (Berna, 1856 – 1933). Es parecido al de Gowers pero utiliza una solución de ácido clorhídrico al 1% para acercarse  o aproximarse al color del tubo de referencia. De fácil manejo y fiable con el que se consigue una gran reproducibilidad de las muestras.

En el tubo problema, a una solución de ácido clorhídrico hasta la señal 10 se vertían 20 mm cúbicos de sangre obtenida por punción digital. Después se añadían pequeñas cantidades de agua destilada hasta conseguir igualar el color del contenido del tubo con el testigo. Más tarde, como la intensidad del color del tubo testigo variaba por la acción de la luz y del tiempo, la solución fue sustituida por una referencia sólida basada en un cristal de composición y color inalterables.

Sahli también utilizó un hemocitómetro para contar las plaquetas que se conoce con el nombre de Hayem-Sahli]

Para el conteo de células (eritrocitos, leucoctos y plaquetas se utilizaron varios instrumentos. Uno de ellos fue la cámara de Bauer. Ideado por Carl Theodor Neubauer (1830-1879), que ahora veremos que incorpora este equipo, el Aparato de Bürker para el recuento de los glóbulos rojos y blancos de la sangre. Este hemocitómetro fue ideado por Karl Bürker (1872-1957) que simplificó el sistema de conteo y precisión entre finales del siglo XIX y principios del XX. Este tipo de instrumentos facilitó el nacimiento de la hematología.

Recordemos que el hemocitómetro sirve especialmente para el recuento de células en un medio líquido, que puede ser un cultivo celular, sangre, orina, líquido cefalorraquídeo, líquido sinovial, etc.

El conocido como Citron-Kanitz, de origen checo, sirvió para medir la cantidad de glucosa en sangre, en orina así como la hemoglobina.

Ha habido otros instrumentos más sencillos y para una primera aproximación, como el de Laboratorios Boehringer y el de Marucelli. Se hace una pequeña punción en el dedo, se extrae una pequeña cantidad de sangre con una pipeta; se deposita una gota en el círculo y se espera un tiempo. Luego se compara con la rueda de colores.

Aquí tenemos otro instrumento que nos mide la hemoglobina en sangre pero por el procedimiento de la espectrometría. Colorimetría es la técnica utilizada para determinar la concentración de una solución que tiene color. Mide la intensidad del color y relaciona la intensidad con la concentración de la muestra.

La espectrometría es un método científico que se utiliza para medir cuánta luz absorbe una sustancia química, midiendo la intensidad de la luz cuando un haz luminoso pasa a través de la solución muestra. También puede usarse para medir la cantidad de un producto químico conocido en una sustancia.

Fabricado por la Casa Hellige creada por Fritz Hellige en 1895. Consta de un visor, en la parte superior de un botón rojo, la escala regulable en el frontal y en la parte posterior el cajetín donde se inserta la muestra.

Este otro de la American Optical Company es el mismo que el anterior con alguna variación. El visor está a un lado; en el contrario está la conexión a la corriente; en la parte frontal las escalas regulables y en la cara posterior, el lugar donde se pone la muestra en esta especie de cajoncitos.

Volvemos al estudio de la orina. Aquí mostramos este estuche M.Moya. Con cada uno de estos reactivos podremos conocer la concentración de sustancias presentes como la glucosa, la acetona, etc.

Este otro utiliza 4 reactivos; dos de ellos para conocer la glucosa, otro para la albúmina y un último para la acetona (acidosis). En la tabla se indica el número de gotas de orina en la columna izquierda y los gramos de glucosa por litro en la columna de la derecha.

El Metrorin Barry sirve igualmente para determinar la albúmina, la glucosa y la acetona en orina. En el mismo se incluye un pequeño manual.

Por último éste sirve para hacer el test de azúcar en orina Sheftel, elaborado por Lilly and Company, Indianápolis. Las pastillas azules son de sulfato de cobre, las blancas de Metenamina. Igualmente se acompaña de un pequeño manual y de la escala de colores correspondiente,

Salvando la distancia en tiempo, viene a ser como éste actual, el COMBUR 5 HC, que nos mide varias cosas en orina: glucosa, leucocitos, nitritos, proteína, presencia de sangfre y de hemoglobina

También fueron apareciendo pruebas funcionales, exámenes clínicos rigurosamente estructurados para obtener información sobre el estado funcional del organismo o de alguna de sus partes cuando se les somete a una exigencia nueva y calculada.  Por ejemplo la exploración funcional del riñón tras ingestión de yoduro potásico, de azul de metileno, o de agua.

O  el examen de la capacidad funcional del diabético frente a los hidratos de carbono como la prueba de Külz, las pruebas de Naunyn y Strauss, o la de la “glucemia provocada” de Noorden y Rosenberg.

Siguieron otras pruebas funcionales renales, hepáticas, cardíacas, etc.

Lo mismo que sucedió con la forma de pensar o la mentalidad anatomoclínica que dio lugar a una nueva semiología, en este caso sucedió lo mismo. Así, capítulos de la patología actual se edifican sobre estos criterios: enfermedades de las glándulas de secreción interna, metabolismo y nutrición, etc.

Esta mentalidad condujo a la aparición de una nueva disciplina: la patología experimental o la investigación en los animales de experimentación de los procesos disfuncionales. Uno de sus creadores fue Ludwig Traube (1818-1876), amigo de Virchow y muy influido por los experimentalistas franceses Magendie y Claude Bernard. Éste último reunió valiosos trabajos en su Cours de pathologie expérimentale (1859).

El representante de la institucionalización de esta disciplina es Julius F. Conheim (1839-1884), discípulo de Virchow de quien modificó algunas de sus explicaciones sobre la inflamación mediante investigación.  Demostró que los leucocitos pueden salir de los vasos sanguíneos y aparecer en los focos inflamatorios. Fue autor de una Vorlesungen über allgemeine Pathologie (Leccions sobre patología general, 1877-80). En éstas ofreció una exposición del estudio científico de la enfermedad basada en supuestos fisiopatológicos y en los resultados de la patología experimental. Esta institucionalización también estuvo presente en los Archiv de Naunyn y Shmiedeberg. Hay que tener en cuenta que la farmacología también se benefició del enfoque fisiopatológico. Se crearon gran número de medicamentos que actuaban sobre síntomas y signos, aunque no sobre las causas.

En el próximo vídeo seguiremos hablando de la enfermedad desde el punto de vista de las funciones alteradas.

Bibliografía

–Bynum, WF et al (2006). The Western Medical Tradition 1800 to 2000. Cambridge, Czmbridge University Press

–Cámara de Neubauer. En Wikipedia. Disponible en https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A1mara_de_Neubauer , Consultado el 2 de enero de 2021.

–Fresquet Febrer, J.L. (2009). William Ricahrd Gowers (1845-1915). En: Biografías y epónimos médicos. historiadelamedicina.org. Disponible en: https://www.historiadelamedicina.org/gowers.html Consultado el 2 de enero de 2021.

–Fresquet Febrer, J.L. (2010). Albuminómetro de Esbach. Museo de Historia de la Medicina y de la Ciencia. Material didáctico. Disponible en: https://www.uv.es/fresquet/Expo_medicina/Patologia_XIX/Albuminometro_de_Esbach.pdf Consultado el 2 de enero de 2021.

–Karl Bürker. En Wikipedia alemán. Disponible en https://de.wikipedia.org/wiki/Karl_Bürker , Consultado el 2 de enero de 2021.

–Laín Entralgo, P. (1978). Historia de la medicina. Barcelona, Salvat.

–López Piñero, J.M. (2010). Historia de la medicina universal. Valencia, Ajuntament de València.

–Obituario de Georges Hubert Esbach (1890). Br Med J, vol. 1, nº 1523, p. 577.

–Sánchez González, MA (2012). Medicina y humanidades médicas. 2ª ed., Barcelona, Elsevier

–Verso, ML (1971). Algunos pioneros de la hematología del siglo XIX. Medical History,, vol.15, nº 1, pp. 55-67.

Nuevas fuentes materiales e iconográficas de historia de la medicina (enero, 2021)

La sección de Fuentes materiales e iconográficas del sitio web historiadelamedicina.org se ha incrementado con una serie de nuevos objetos e imágenes. Entre estos podemos mencionar los siguientes:

Hemoglobinómetro de Gowers

Hemoglobinómetro de Sahli (Gebrauchsanweisung zum Farbstat Haemometer)

Hemómetro con cámara de Neubauer

Juego de lancetas para sangrar

Jeringa para enemas

Fotografía: Sesión operatoria en la Sala del Dr. Antonio Cortés Lladó del Hospital Central de Sevilla

Wilder G. Penfield (1891-1976)

Hemos insertado en la sección de “epónimos y biografías médicas” de historiadelamedicina.org, la biografia de Wilder G. Penfield.

Conocemos los epónimos “homúnculo de Penfield”, “síndrome de Penfield” y “disectofres de Penfield”. Penfield significa en la Historia de la medicina excelente neurocirujano que creó el Instituto Neurológico de la Universidad McGill, de Montreal, que contribuyó con importantes avances en el estudio del tejido nervioso, de las enfermedades neurológicas –especialmente la epilepsia– y en técnicas neuroquirúrgicas.

Nació en Spokane, Washington, en 1891. Tuvo la suerte de formarse con los mejores anatomistas, fisiólogos, médicos, histólogos y cirujanos de de su época. Estuvo en Princeton. Después marchó becado a Oxford, donde conoció a Sherrington y Osler. Se graduó en la Escuela de Medicina de la John Hopkins. Estuvo interno en el Hospital Brigham donde conoció a Cushing. Regresó a Oxford para completar su formación con Sherrington. De regreso a los Estados Unidos, fue ayudante en el Hospital Presbiteriano de la Universidad de Columbia en el Departamento que dirigía Whipple. Hizo una estancia en Madrid para aprender las técnicas de estudio del sistema nervioso de Cajal y su escuela. En Alemania trabajó con Otfrid Foerster, quien había ideado un método para evaluar las funciones de las diferentes áreas del cerebro.

En 1933 Penfield fue nombrado profesor de neurocirugía de la Universidad McGill. En Montreal desarrolló el Instituto Neurológico, centro de formación, investigación y tratamiento de trastornos del sistema nervioso y del cerebro. Se centró, sobre todo, en la intervención de los epilépticos que no tenían cura médica. Describió dos áreas cerebrales especiales: la corteza motora y la corteza somatosensorial y también cartografiar las distintas zonas o áreas cerebrales. Sin dejar la investigación, en la segunda parte de su vida se dedicó a viajar y dar conferencias y a escribir sobre temas médicos desde la perspectiva de la divulgación así como novelas. Es lo que él denominó “su segunda carrera”. Murió en abril de 1976.

(*) Imagen procedente de Wikipedia

Historia de la medicina. Noticias en español (enero, 2021 #1)

Pestes y pandemias en los ojos de la historia. Por Juan Carlos Talavera.
Fuente: Excelsior (México)

La pandemia entre los indígenas en América, 500 años después. Por Gema González, Miguel Souto y Gaspar Llamazares.
Fuente: Redacción Médica

El pionero de las vacunas que el mundo olvidó. La vacuna desarrollada por Waldemar Haffkine salvó un incalculable número de vidas.
Fuente: Ecuavisa

Ribera acoge la cátedra Emilio Balaguer en el Hospital de Vinalopó.
Fuente: Redacción Médica

Una base de datos digital ofrece miles de documentos sobre la medicina de la corona de Aragón.
Fuente: Heraldo

Qué ha pasado en la historia de España para estar tan atrasados en ciencia. Entrevista a José M. Sánchez Ron.
Fuente: El Asombrario

Y la cirugía descubrió el látex. Por Anabel Herrera.
Fuente: La Vanguardia

Tabaré Vázquez, el médico que hizo historia en la política uruguaya. Por Concepción oreno.
Fuente: La Vanguardia

Finlay y el legado de la medicina cubana en Panamá. Por Nuria Piqueras Grosso.
Fuente: Prensa Latina

¿Quién fue Isabel Zendal, la mujer que da nombre al nuevo hospital de emergencias de Madrid? Por Lara Gómez Ruiz.
Fuente: La Vanguardia

Sida: la pandemia permanente.
Fuente: Público

La verdadera historia de la anestesia. Por Alberto Halabe.
Fuente: SDPnoticias.com

Se cumplen 217 años de la expedición que llevó a todo el mundo la vacuna de la viruela. Por Alfonso Delgado.
Fuente: ABC

Movistar+ estrena ‘Pioneras’, serie documental sobre grandes mujeres de la historia.
Fuente: OKDIARIO

‘La ciencia frente al COVID’: historia de las pandemias.
Fuente: rtve

Concepción Criado, la primera mujer de España en tener plaza de médico en Xirivella y originaria de una familia de Buñol. Por Victoria Sir.
Fuente: comarcalcv

En busca del Museo de la Medicina
Fuente: TeleMadrid

Dra. Judith Galperín: adiós a una pionera y referente de la medicina en Zapala. Por Daniel Alberto Signorile.
Fuente: Minuto NQN

¿Quiénes son y que defienden los antivacunas? Por Anabel Piñar Ramírez.
Fuyente: La Vanguardia

Descifrando el virus: ¿Vamos camino de cometer el mismo error en 1918? Por A. Villarino.
Fuente: El Confidencial

Un dolor más allá de la muerte: descubren el primer tratamiento ginecológico de la historia.
Fuente: ABC

El Hospital de Santa Lucía de Cartagena organiza el XIV Curso de Bioética y Dercho Sanitario
Fuente: 20 minutos

Reflexiones sobre las pandemias a lo largo de la historia
Fuente: La Gaceta

Javier Sanz publica la ‘Historia de la Medicina de la Ciudad de Sigüenza’
Fuente: Nueva alcarria.com

Médicos piden a Infomed incluir a Rodrigo Álvarez Cambras en la Historia de la Ortopedia y Traumatología en Cuba.
Fuente: DDC

Fue Fleming el único padre de los antibióticos?
Fuente: La Vanguardia

Wunderlich y la termometría clínica

Subido un nuevo vídeo al canal Medicina, historia y sociedad, insertamos en este post la transcripción del anterior: Wunderlich y la termometría clínica.

“En el vídeo anterior hablábamos de la importancia de la lesión y de las alteraciones estructurales en patología. Sin embargo, esto solo nos proporciona información de la enfermedad en un determinado momento y en localizaciones concretas.

A lo largo de las primeras décadas del siglo XIX Alemania salía de un periodo en el que habían florecido los sistemas especulativos por la influencia de la llamada Naturphilosophie. La química y la física seguían proporcionando apoyo para la construcción de una patología científica. Ahora era necesario estudiar la enfermedad desde el punto dinámico.

Dos eran las posibilidades: investigar las alteraciones como procesos energéticos, estudiables por la física, y como procesos materiales, estudiables por la química.

Carl Reinhold August Wunderlich, hijo de alemán y francesa, fue uno de los primeros en adentrarse en el primer campo. Veamos cómo.

[INTRO]

Wunderlich nació en 1815 en Sulz, junto al Neckar (suroeste de Alemania). Su padre era médico y trabajó en salud pública. Falleció en 1824. Con su madre y su abuela se trasladó a Stuttgart donde finalizó sus estudios secundarios en 1833. Estudió después medicina en Tubingen –donde se ofrecía una enseñanza libresca– hasta 1837. Allí fue influenciado por Albert Frederich Schill (1812-1839), un profesor que había estado en Francia e Inglaterra, que le recomendó que aprendiera percusión y auscultación, lo que hizo durante tres viajes a Viena. Con otros dos renovadores (Wilhelm Roser (1817-1888) y Wilhelm Greisinger (1817-1868) fundó el el Archiv für Physiologische Heilkunde en 1842, donde clamó por una nueva medicina basada en la observación científica y en particular por la obra fisiológica de Johannes Müller (1801-1858). Uno de los artículos de la introducción llevaba el título “Sobre las deficiencias de la medicina alemana actual y sobre la necesidad de una firme orientación científica de la misma”, donde decía: ‘La medicina, como ciencia empírica e inductiva, tiene que vestir el mismo atavío y progresar con los mismos métodos que las ciencias físicas exactas… La medicina fisiológica, apoyándose en hechos comprobados, tiene que formular las leyes según las cuales el organismo vive y enferma, sana y perece’.

Estuvo un año en París donde aprendió especialmente de Pierre Charles A. Louis (1787-1872) y también de Louis D. Jules Gavarret (1809-1890), empirismo y estadística aplicada.

Regresó a Stuttgart donde presentó su tesis en 1838 sobre la nosología del tifus. De nuevo estancia en París y después, en 1840, se trasladó a Viena. Publicó un libro (Wien und Paris) en el que realiza un agudo análisis crítico en el que comparaba la medicina que se hacía en ese momento en Francia y la que se desarrollaba en el área germánica. París era para él el lugar más adecuado para formarse. También se refería al renacimiento de la escuela vienesa en torno a las figuras de Rokitansky y Skoda.

Habiéndose habilitado en 1839 como profesor en la Universidad de Tubinga, pasó por asistente y sustituto. En 1846 fue nombrado profesor ordinario de clínica médica. Hubo reacciones en contra por parte del profesorado conservador y tuvo que interceder por él el ministro de educación del reino de Württemberg.

En 1845 publicó Versuch einer pathologischen Physiologie des Blutes (1845) y al año siguiente comenzaron a ver la luz los tres volúmenes de su Handbuch der Pathologie und Therapie (1850-1852). El libro sobre la fisiopatología patológica de la sangre es una muestra de que Wunderlich hizo investigación experimental de laboratorio. El segundo indica que la fuente principal de su obra de investigación fue la observación y la exploración clínica.   

En 1850 Wunderlich aceptó una de las cátedras de más prestigio de Alemania, la de la Universidad de Leipzig. Allí estuvo a lo largo de veinticinco años durante los cuales publicó una Geschichte der Medizin (1858) y su obra central Das Verhalten der Eigenwärme in Krankheite (El comportamiento de de la temperatura corporal en las enfermedades) (1868). Convirtió su servicio del Jakobshospital en uno de los más importantes de Alemania. Dio clases de patología y terapéutica, de psiquiatría y también de historia de la medicina

Wunderlich culminó el grueso de su trabajo sobre termometría mientras estuvo en Leipzig. A lo largo de dieciocho años antes de publicar Das Verhalten der Eigenwärme in Krankheiten, recogió datos del examen clínico de más de veinticinco mil pacientes. Reunió miles y miles de registros de las lecturas de la temperatura. El análisis de estos datos produjo una veintena de trabajos sobre termometría además del libro.

El termómetro
Galileo ya utilizó el termoscopio que Sanctorius empleó con fines médicos. Varios médicos franceses y alemanes del siglo XIX se interesaron también por el termómetro. Sin embargo, el mérito de haber sentado de modo sistemático los fundamentos científicos de la termometría clínica es de Wunderlich, así como haber convertido el termómetro en un instrumento imprescindible de la práctica médica.

Aquí vemos distintos tipos de termómetros algunos muy antiguos. Muy recientemente se sustituyó el mercurio de los mismos. [Se muestran varios termómetros de diferentes épocas].

En el contexto de la mentalidad fisiopatológica Wunderlich se interesó por la fiebre, el signo más adecuado a una consideración energética y procesal. Buscó descubrir por vía experimental que las modificaciones de la temperatura en las enfermedades se hallan fundamentadas en una ley. 

Los principios de los que partió Wunderlich fueron: (a) la constancia de la temperatura en las personas sanas, y (b) la variación de la temperatura en la enfermedad. Recogió millones de registros, como hemos dicho. Trató de buscar regularidades en los trazados termométricos de las enfermedades. Los halló a pesar de que con frecuencia había variaciones que dependían de influencias accidentales. Por tanto, muchas especies morbosas se corresponden con tipos bien delimitados de temperaturas alteradas.

Wunderlich extrajo las curvas térmicas típicas del tifus abdominal, el tifus exantemático, la fiebre recurrente, el sarampión, la viruela, la neumonía, la escarlatina y el paludismo reciente. Otras eran relativamente típicas, como la de la septicemia, rubeola y varicela, erisipela, amigdalitis, meningitis, reumatismo agudo, pleuritis, etc.

El espectacular desarrollo de la microbiología en la segunda mitad del siglo XIX y la aparición de medicamentos eficaces contra las infecciones a principios del siglo XX oscurecieron de alguna manera la excelente labor de Wunderlich.

Mientras Wunderlich trabajó en el tema, el también alemán Justus von Liebig (1803-1873) acababa de descubrir que el calor animal se originaba en los procesos químicos orgánicos, especialmente en las oxidaciones. Por otro lado, los trabajos de Meyer, Joule y Helmholtz habían llevado a la formulación del primer principio de la termodinámica.

Wunderlich falleció cuatro años después que su hijo, en septiembre de 1877″.

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Albert Kölliker (1817-1905)

Se ha insertado en la sección de “Epónimos y biografías médicas” de historiadelamedicina.org la de Albert Kölliker.

Cuando se habla de histología, embriología y fisiología en el siglo XIX, no puede faltar la figura de Albert Kölliker. Nació en Zurich (Suiza) el 6 de julio de 1817. Comenzó los estudios de medicina en Zürich. Cursó un semestre en Bonn y tres en Berlín. En esta Universidad se encontró con Johannes Müller (1801-1858), Friedrich Gustav Jakob Henle (1809-1885) y con Robert Remak (1815-1865). Se graduó en Heilderberg en 1842.

Regresó a Zurich donde ahora se encontraba Henle, quien le aceptó como prosector, con el que estableció una amistad permanente y con el que comenzó su carrera de investigación. Cuando Henle se marchó, fue nombrado profesor extraordinario de anatomía comparada y fisiología. En septiembre de 1847 cambió de universidad; esta vez a Würzburg como profesor de fisiología y anatomía comparadas con la condición de que se le diera la cátedra de anatomía tan pronto como quedara vacante. Permaneció allí hasta su jubilación y muerte en 1905.

Su obra más conocida fue “Handbuch der gewebelehre des Menschen” (Manual de histología humana, 1852), que pronto pasó a ser considerado uno de los textos más influyentes en la teoría celular. Su contenido fue variando a lo largo de las diferentes ediciones y recogiendo los avances que se producían en esta disciplina. En 1879 publicó “Entwicklungsgeschichte des Menschen und der höhern Tiere (Embriología humana y de los animales superiores). También investigó en fisiología. Fue el principal valedor de la obra de Cajal en Europa.

Historia de la medicina. Noticias en español (diciembre 2020 #1)

Christian Barnard y la historia del primer trasplante de corazón. Por José Narosky.
Fuente: TN (Argentina)

¿Cuánto sabes sobre el Renacimiento?
Fuente: National Geographic Historia

Dolores Aleu, la primera médica española. Por Guiomar Huguet Pané
Fuente: National Geographic Historia

Global Market Research Report Medicina herbaria 2020 – Industry tendencias y perspectivas de negocio, factores de crecimiento de mercado. Compartir, tamaño, las demandas y los principales fabricantes y consumidores hasta 2025.
Fuente: 100tek

Viejo Hospital San Roque: una reliquia en medio de la ciudad.
Fuente: Cadena 3

Fallece el químico fármaco biólogo e historiador, Uziel Gutiérrez de la Isla. Por Rafael de Santiago.
Fuente: La Jornada zacatecas

Helicobacter Pylori: la fascinante historia de la bacteria “Nobel”. Por Alberto Cormillot.
Fuente: infobae

Entre Balmis (1803) y Balmis (2020) de la mano de la innovacion. Por Raúl Casado.
Fuente: La Vanguardia

Hace 106 años, Luis Agote hacía la primera transfusión.
Fuente: Perfil

La Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins. Por Vicente Aboites.
Fuente: am (México)

Así son las 10 vacunas que encabezan la mayor carrera de la Historia de la Medicina. Por Pablo Herráiz.
Fuente: El Mundo

Cuando Severo Ochoa almorzó en el restaurante Alameda acompañado del doctor Manuel Pombo.
Fuente: El Correo Gallego

El Hospital de Dionisio Uribe Santamaría. Por Javier González Sánchez.
Fuente: La Patria.com

Las epidemias centran el curso de Historia Política Comtemporánea del Museo del Telde.
Fuente: Teldeactualidad

Dolor, el primer miedo del hombre del siglo XXI. Por Mayka Sánchez.
Fuente: La Razón

Gran Canaria analiza el impacto de las epidemias en las sociedades contemporáneas el próximo 11 de noviembre.
Fuente: el.Diario.es

Otro retrato de 2020. Por Alfredo C. Villeda.
Fuente: Milenio 2020

¿Validar o no validar la medicina tradicional ? He ahí el dilema. Por Marina Vera Ku.
Fuente: El Sol de México

‘Pioneras’ es una serie documental que visibilizará a grandes mujeres que la Historia ha olvidado.
Fuente: La Sexta

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