Un recorrido por los Eugenic Archives

La idea de la mejora de los rasgos hereditarios humanos mediante intervenciones y métodos selectivos humanos, arraigó a finales del siglo XIX con el surgimiento del darwinismo social. El Consejo de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades de Canadá ofrece el sitio web Eugenics Archives, resultado de la colaboración de docentes e investigadores, estudiantes, supervivientes de las campañas eugenésicas y otros miembros de la comunidad de Canadá y de los Estados Unidos. Ofrece información exhaustiva del tema a través de doce secciones:

1. Enciclopedia: Se revisan más de cien conceptos claves relacionados con la historia de la eugenesia y de sus implicaciones en la vida actual. Permiten entender qué es la eugenesia.

2. Mundo: Se revisa la situación de la eugenesia en cada país.

3. Juego: Se trata de un videojuego relacionado con el tema.

4. Conexiones: A través de una serie de nodos conecta ideas, personas, libros, etc. relacionados.

5. Nuestras historias: Acerca al visitante a historias de supervivientes de la eugenesia.

6. Cronología: Ofrece una cronología o “time-line” de la historia de la eugenesia de sus inicios hasta la actualidad.

7. Figuras o personajes: Presenta en forma de fichas a personas relacionadas con los movimientos eugenésicos. Permite acceder a una biografía más amplia de cada uno de ellos cuando interese.

8. Instituciones: Muestra asilos, hospitales y escuelas especiales de Canadá donde se segregó a todo aquel portador de rasgos considerados “defectuosos”. Investiga la compleja relación entre institucionalización y eugenesia desde el siglo XIX hasta hoy.

9. Entrevistas: Abogados, académicos, estudiantes, afectados, etc. hablan de la eugenesia.

10. Caminos: Recorre distintos temas de eugenesia dispuestos en forma de árbol y con códigos de colores.

11. Media: Muestra las imágenes y vídeos recogidos en la base de datos.

12. Base de datos: En realidad se trata de un directorio de todos los contenidos, especialmente sobre legislación, de distintos lugares de Canadá y estados Unidos.

Uno de los puntos fuertes de este proyecto es lo bien que ilustra las diferentes maneras en que la eugenesia fue a la vez un movimiento social, legal y académico.

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Los créditos estudiantiles en los Estados Unidos

Es frecuente leer en la prensa extranjera, sobre todo la de los Estados Unidos, la preocupación por la deuda estudiantil. Entre 2004 y 2012 ha pasado de los 350 millones de dólares al billón norteamericano (1.000 millones de dólares). En el año 2008 esta deuda era la menor de las que forman el conjunto de las deudas de los hogares. Hoy es la segunda más importante superando a la de las tarjetas de crédito.

Uno de cada 3 graduados termina sus estudios con una deuda promedio de 26.000 dólares y pocas posibilidades de encontrar empleo. Se ha hablado repetidas veces de que puede estallar en cualquier momento esta burbuja. Algunos expertos señalan que las condiciones para una nueva crisis se pueden estar gestando en este inesperado flanco. El problema contiene ingredientes potencialmente explosivos: costos de la educación que crecen más que los salarios, mayor necesidad de ayuda financiera externa y tasas preocupantes de desempleo juvenil. Y a medida que las deudas incrementan y se dificulta el pago del dinero pendiente, también crece el riesgo tanto para el prestatario como para la economía en general.

De los 3,6 millones de personas que empezaron a pagar sus préstamos entre septiembre de 2008 y septiembre de 2009, unas 320.000 entraron en cese de pagos el 30 de septiembre de 2010.

En este documento del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, Measuring Student Debt and Its Performance, se puede encontrar un análisis de este complejo tema.

 

Universidad

Hermann M. Biggs (1859-1923) y los comienzos de la salud pública en los Estados Unidos

Tal día como hoy, pero de 1859, nacía en Traumansburg, Condado de Tompkins, Nueva York, Hermann M. Biggs, una de las figuras más destacadas de la historia de la salud pública de los Estados Unidos. Se graduó en la Universidad de Cornell e hizo la residencia en el Bellevue Hospital Medical College. Posteriormente amplió estudios en las Universidades de Berlín y Greifswald.

Biggs fue designado instructor en el laboratorio del Carnegie en 1884, que fue el primer laboratorio de bacteriología que se erigió junto al edificio del Hospital Bellevue, después de los profundos cambios que Pasteur y Koch habían provocado en la medicina y que para Biggs inauguraban un periodo de grandes esperanzas.

Se le atribuye el mérito de ser el primero en introducir de forma regular la enseñanza de la bacteriología en los Estados Unidos. Fue también quien creó el primer laboratorio bacteriológico de carácter municipal y el primero en dirigirlo. Recurrió a los métodos microbiológicos para el control de enfermedades infecciosas, entre ellas las venéreas. Introdujo la antitoxina diftérica y organizó su producción en la ciudad de Nueva York en 1895.

En 1892 organizó un laboratorio de diagnósticos urgentes durante un brote de cólera y buscó la colaboración de William Hallock Park (1863-1939), unos de los escasos bacteriólogos bien formados de su época.

En cuanto a la tuberculosis inició los métodos para controlarla e introdujo la obligatoriedad de declararla (“The Registration of Tuberculosis”, Philad. med. J., 1900, 6, 1028). El sistema preventivo que organizó Biggs fue alabado en su época por el propio Robert Koch.

Según Biggs la enfermedad era un mal del que la sociedad podía desprenderse. Continuaba afligiendo a la humanidad por los pocos conocimientos sobre sus causas y la carencia de una adecuada higiene individual y pública. En su opinión también contribuían factores como las condiciones económicas, la industrialización y la congestión de las ciudades. Era necesaria una mejor organización social. La disminución de la mortalidad y otras tasas eran para él el mejor indicador de progreso de una sociedad. Esto significaba alargar la vida de los ciudadanos, de prolongar los periodos de trabajo en mejores condiciones, de prevenir la miseria y el sufrimiento. Estos avances se podían lograr, para Biggs, con una reforma social organizada; la salud se podía crear y este tipo de servicios públicos eran los instrumentos más eficaces para ello.

Entre 1901 y 1914 fue General Medical Officer del Departamento de Sanidad de Nueva York, que llegó a convertirse en el modelo a seguir en el resto de ciudades de los Estados Unidos. En enero de 1914 fue contratado como State Health Commissioner, puesto que ocupó hasta su fallecimiento, por bronconeumonía, el 28 de junio de 1923.

José L. Fresquet
Universitat de València (España)

 

Bibliografía

“Dr. Hermann M. Biggs”. Amer J Pubklic Health (NY), 1923; 13(9):760-761.

Dubos, R.J. “Biological and social aspects of Tuberculosis; the Hermann M. Biggs lecture. Bull NY Acad Med., 1951; 27(6):351-369.

“Models for public health workers: Charles V. Chapin, Hermann M. Biggs, and Joseph W. Mountin”Journal of Public Health Policy, 1985, 6(3):300-306.

“Models for action”. Journal of Public Health Policy, 1980, 1(2): 103-109.

Pruebas diagnósticas y mercado en los Estados Unidos

Leo un interesante artículo en el New England Journal of Medicine que es una ejemplo más de lo que está sucediendo en todo el mundo: la codicia sin límites de los más ricos. Su título es “The Thousand-Dollar Pap Smear” (La prueba del Papanicolau, mil dólares) [Por Cheryl Bettigole, N Engl J Med 2013; 369:1486-1487].

En esta no demasiado extensa nota un médico explica que cuando se fijó en que los laboratorios cobraban un número de tres cifras por un Papanicolau, creyó que era una error, pero que, cuando ha observado que algunos cobran ya un número de cuatro cifras, decidió ver lo que pasaba.

El Papanicolau es una prueba barata (entre 20 y 30 dólares) que ha ayudado a disminuir de forma extraordinaria la mortalidad por cáncer en las mujeres de los Estados Unidos desde que se introdujo en 1970. Lo mismo cabe decir en casi todo el mundo. El cáncer cervical prácticamente se da sólo en mujeres que nunca se han sometido a este examen o que hace décadas que no lo han hecho. Es, pues, una prueba asequible que permite detectar el cáncer cervicouterino en sus inicios.

Comenta el autor de la mencionada nota que muchos médicos piden otros análisis o pruebas innecesarias junto al Papanicolau, como la prueba del virus del papiloma humano, recomendado sólo para mujeres de determinado intervalo de edad, así como pruebas de detección de enfermedades de transmisión se sexual, que deberían ser sólo para cuando hay sospechas fundadas. Esto, como es lógico, aumenta el precio innecesariamente.

Con la existencia de formularios impresos o en forma de documento electrónico en los que el médico sólo tiene que poner una cruz, es fácil poner más marcas que menos, sobre todo cuando los representantes de los laboratorios les empujan a pedir lo que ahora llaman “pruebas mejoradas” . Vienen a ser cuadros ordenados y cruzados de decenas de pruebas costosas sin ningún beneficio claro para el paciente o el médico, o dicho de otra manera, totalmente innecesarias. De esta forma los laboratorios facturan e ingresan más dinero. A las personas sin seguro les cobran cantidades infladas y a las aseguradoras dicen hacerles descuentos jugosos.

Finaliza la nota recomendando que estos aspectos se expliquen a los estudiantes de medicina ya que llegará el momento en el que se tendrán que enfrentar con el agresivo marketing de las empresas que trabajan (?) “para la salud”. Y los gastos por atención siguen creciendo en los Estados Unidos mientras no se obtienen mejores beneficios.

Recomendable la lectura de este artículo así como los comentarios que han añadido los lectores.

exploraciongineclogica

SEP: Apoyo a la educación científica de calidad para estudiantes K-12 en California

Science & Health Education Partnership es un fruto de la colaboración de la Universidad de California, San Francisco y el San Francisco Unified School District. Juntos colaboran en apoyo de una educación científica de calidad para los estudiantes de primaria y media que incluso pueden ser de utilidad para alumnos de niveles más altos.

Su fundación se remonta a 1987 y en la actualidad se le considera como un modelo de colaboración entre una universidad y el sistema de educación pública local. Su financiación proviene del Howard Hughes Medical Institute, la Fundación Bechtel, un NIH-Science Education Partnership Award del National Center for Research Resources, la UCSF Chancellor’s Office, la Escuela de Medicina de la Universidad de California y por el California Science Project.

Para alcanzar los fines que pretende desarrolla programas para apoyar la enseñanza y el aprendizaje entre docentes, estudiantes y científicos; promueve la comprensión de la ciencia como una disciplina creativa, un proceso y un cuerpo de conceptos integrados; y proporciona modelos y estrategias a las instituciones que estén interesadas en promover la asociación de comunidades científicas con la educación.

Los participantes están invitados a adoptar los tres roles, el de científico, el de profesor y el de estudiante. Como investigadores se incorporan los conocimientos previos y se generan otros nuevos. Como profesores deben tomarse decisiones sobre la formación, crear estrategias pedagógicas y evaluar el aprendizaje. Como estudiantes, se aprende y se descubren nuevos conocimientos y prácticas. .

Cada año la SEP coordina los esfuerzos de más de 300 participantes que contribuyen con cerca de 10.000 horas de servicio con más de 400 profesores del SFUSD y sus estudiantes, lo que representa un 80-90 por ciento de estudiantes K-12 del distrito escolar.

Un ejemplo del trabajo desarrollado se muestra en su sitio web. Podemos navegar por las distintas lecciones según el grado, el tema, los programas de la SEP, etc. También podemos realizar búsquedas más complejas. Con esto es suficiente para hacerse una idea del trabajo desarrollado por el SEP y lo interesante y útil que puede llegar a ser. El visitante puede acceder a esta base de datos a la que se incorporan nuevas lecciones de forma regular. Las secciones para crear herramientas para nuevas lecciones y todos los materiales que generan los equipos sólo son de acceso para participantes.

Captura de pantalla del sitio SEP

Las extremidades y la vida. El peaje de la guerra

Life and Limb. The Toll of the American War (La vida y las extremidades. El peaje de la Guerra), es una exposición realizada por la National Library of Medicine. Sólo nos ocuparemos de la que está disponible en Red. Hace referencia a la guerra que se desarrolló en los Estados Unidos entre 1861 y 1865 en la que murió más de medio millón de personas y hubo otros tantos heridos que quedaron discapacitados de por vida. Estos hombres sirvieron como símbolo de una nación fracturada y como crudo recordatorio de los costes del conflicto.

El sitio se estructura en una serie de secciones. Dispone de un menú vertical izquierdo donde se pueden seleccionar cada una de ellas. La primera lleva como título “Los horrores de la Guerra”, donde se habla de la juventud de los soldados y de su falta de preparación. Al principio se dijo que iban para unos pocos días, pero el conflicto se alargó. Las armas y la munición produjeron muchas heridas a los soldados que, por lo general se infectaban. Sólo quedaba el remedio de la amputación. Por si fuera poco, tenían que luchar también contra las enfermedades infecciosas que se instalaron pronto en el lugar como la fiebre amarilla, viruela, paludismo y enfermedades diarréicas. También hicieron estragos el sarampión, las paperas y la difteria entre los que no habían estado expuestos jamás a ellas.

En “Hombres mutilados”. se da cuenta de que unas 60.000 intervenciones quirúrgicas fueron amputaciones. Muchas veces se realizaban sin anestesia y en otras quedaban en el paciente  sensaciones dolorosas en los nervios cortados. En esta época los médicos tenían ideas muy limitadas en lo referente a la esterilización. Se dejaba morir a los que tenían heridas graves, como las de estómago.

En “Honorable Scars” (cicatrices honorables) se dice que hubo gran número de ciudadanos que quedaron discapacitados. Se intentó buscar soluciones para estas personas. Algunos trabajaron como ayudantes de cocina, otros como secretarios  y otros como asistentes de hospitales. Con el fin de restituir los cuerpos, entre 1691 y 1873 el gobierno federal aprobó dar asistencia  de 75 dólares por comprar una pierna ortopédica y 50 dólares por un brazo. Creció el número de patentes de extremiades artificiales y aumentó el número de fabricantes.

El gobierno estatal  estableció el Cuerpo de Inválidos en 1863 para emplear a veteranos discapacitados. Se dividieron en dos batallones según la gravedad de las lesiones. Los menos afectados podían llevar armas y luchar en combate. Los segundos realizaron labores de cocineros, enfermeros o guardias de prisión.

La siguiente sección recibe el nombre de “Sacrifices forgotten”. Los pagos de pensiones se incrementaron con regularidad con el tiempo y los hombres que buscaron cargos políticos descubrieron la utilidad de sus lesiones y discapacidades para atraer votos. Pero poco a poco los norteamericanos fueron perdiendo el interés por su guerra y los afectados, salvo para conmemoraciones concretas.

Imágenes, documentos, textos, etc. componen cada una de las secciones comentadas.

Fuera de la Exposición propiamente dicha, se tienen en cuenta los aspectos educativos. Se propone Programas de lecciones, un Plan para Educación superior, Actividades en línea y Recursos adicionales.

También se proporciona información sobre la itinerancia de la exposición. Finalmente en otra página se puede consultar los nombres de los que han intervenido en diseñar y montar la Exposición.

Captura de pantalla

Sitio web de la Robert Wood Johnson Foundation: Mejorar la salud

Curioso el sitio web de la Robert Wood Johnson Foundation. Como se lee en la presentación, “Nuestra misión es mejorar la salud y la salud de todos los estadounidenses. Nuestro objetivo es claro: ayudar a nuestra sociedad a que se transforme para mejorar”.

El menú principal se divide en tres secciones: “Acerca de RWJF”, “Nuestro trabajo” e “Investigación y Publicaciones”. Debajo, otros enlaces en pequeño: “Subvenciones”, “Temas” y Blogs”.

Desde esta sección, “Acerca de la RWJF“, se puede acceder a su “Misión”, “Informes anuales”, “Nuestras políticas”, “Áreas programáticas”, “Sala de prensa”, “Cronología interactiva”, “Oportunidades de trabajo”, “40 aniversario”, “Ubicación de la Oficina”, “Del Presidente”, “Liderazgo y staff”, “Crónica de logros”. A destacar el timeline, que nos ofrece una historia visual de la RWJF. Durante cuatro décadas esta Fundación ha trabajado para mejorar la salud de los ciudadanos de los Estados Unidos

En “Nuestro trabajo”  el visitante puede optar por leer sobre las prioridades: “Políticas de salud”, “Prevención”, “Coste y valor”, y “Liderazgo”. Políticas de salud: proporcionar investigación y análisis sobre cuestiones clave que afectan a la salud. Uno de los temas destacados es cómo la obsesidad amenaza el futuro de los Estados Unidos.

La prevención salva vidas y ahorra dinero. Se nos informa de que el 75 por cien del gasto en salud en los Estados Unidos va destinado a tratar enfermedades crónicas. Siete de cada diez muertes en los Estados Unidos en un año se deben a enfermedades crónicas. Invirtiendo sólo 10 dólares por persona y año en prevención se podrían ahorrar miles de millones de dólares. En este apartado se habla también de que una mejor educación conduce a una mejor salud. Se acompaña de un vídeo al respecto.

En “Costes y valor” se dice que Estados Unidos no obtiene un buen rendimiento de lo que gasta en salud. Se invierten 2,6 millardos de dólares (x 10.000), pero en cuanto a resultados siguen estando por detrás de muchos países. Esto se refleja bien en indicadores como la esperanza de vida y la mortalidad infantil. También se ofrece un videoclip sobre el asunto.

En “Liderazgo” se habla de los que están transformando la asistencia sanitaria y la salud. Grupos de personas que se acercan al tema de la salud y cuidado de la salud desde nuevas perspectivas. Crean soluciones audaces que traspasan las fronteras y los límites de disciplinas, organizaciones, comunidades, etc. Se acompaña de un video relativo al condado de San Bernardino, California, y a su iniciativa “Comunidades saludables de San Bernardino”.

Asimismo en “Nuestro trabajo” se habla de temas concretos o áreas: “Revertir la obesidad infantil”, “Garantizar la cobertura para las personas que no tienen seguro”, “Invertir en las personas para mejorar la salud”, “Fomentar ideas pioneras”, “Mejora de la salud”, “Avanzando la calidad asistencial”, y ”Como ayudar a las poblaciones vulnerables”.

En la sección “Investigación y publicaciones” un vídeo resume cuarenta años de investigación y se puede enlazar con “Evaluar nuestro impacto”, “Cómo trabajamos”, “Centro de datos” y “RWJF DataHub”. Otro enlace lleva al visitante a poder encontrar investigaciones desarrolladas y publicadas, por grupo y en forma de directorio. Se pueden ordenar por relevancia, por orden alfabético y por fecha de publicación. También se pueden hacer búsquedas concretas por contenido, área, así como por variables demográficas como la edad, género, etnia, ubicación, y estados y territorios.

Bajo el menú principal, como hemos dicho anteriormente, el visitante puede elegir enlaces que lo llevan a obtener información sobre las subvenciones que reciben, temas (un directorio por orden alfabético; entre los destacados, por ejemplo, “Enfermeras y enfermería”, “Tabaco”, “Determinantes sociales de la salud”, y “Fin de la vida”), y finalmente, blogs.

Aparte de lo ya mencionado, el usuario descubrirá en cada una de las secciones aspectos no comentados que pueden ser de su interés. Por ejemplo, el interesante tema de que mejores datos pueden significar mejor salud. El rápido aumento de datos y las nuevas posibilidades de recogerlos, abre un universo de posibilidades para mejorar la atención en salud. El 35 por cien de los estadounidenses tienen teléfono inteligente que se puede utilizar como apoyo de la prevención así como para mejorar aspectos de gestión. Se plantean nuevas formas de comunicación entre médicos y pacientes tanto para la atención como para la prevención. Los visitantes, para empezar, pueden leer la conversación con Steve Downs, “Mejores datos = mejor salud“. Este asunto da mucho de sí.