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La Medicina en su contexto histórico y social

George Wells Beadle (1903-1989), “un gen, una enzima”

22 octubre 2014

Tal día como hoy, pero de 1903, nació en Wahoo, Nebraska, George Wells Beadle. Fue distinguido con el Premio Nobel en 1958 junto con Edward Lawrie Tatum y Joshua Lederberg, por su contribución al conocimiento de un delicado mecanismo genético. A fines de los años treinta del siglo XX encontraron la conexión que sospechaba Archivald Garrod (a quien se debe el estudio de los errores congénitos del metabolismo) entre genes y metabolismo. Usaron Rayos X para provocar mutaciones en una cepa del hongo Neurospora. Afectaban a un solo gen y a una sola enzima de vías metabólicas específicas. Beadle y Tatum propusieron la hipótesis “un gen, una enzima”. Como las reacciones que suceden en el organismo están mediadas por enzimas y éstas son proteínas, debía existir una relación genes-proteínas. Beadle, en los años cuarenta, propuso que la mutación en el color de los ojos de la mosca de la fruta Drosophila, estaba causada por el cambio de una proteína en una vía biosintética.

Beadle estudió ciencias en la Universidad de Nebraska. Se graduó en 1927. Obtuvo después el grado de doctor en la Universidad de Cornell, Nueva York (1931), donde se centró ya en los problemas genéticos. Entre 1931 y 1936 investigó en el Instituto de Tecnología de California, en Pasadena, con T. Dobzhansky, A.H. Sturtevant y S. Emerson, aunque en 1935 estuvo en el Institut de Biologie Physico-Chimique de París con E. Ephrussi.

En 1936 fue profesor de genética en la Universidad de Harvard y, entre 1937 y 1946, lo fue de la Universidad de Stanford, combinando docencia e investigación. En esta última Universidad entabló amistad con Edward Lawrie Tatum. Entre 1946 y 1961 estuvo otra vez en el Insituto de Tecnología de California, hasta que este último año fue nombrado presidente de la Universidad de Chicago.

En 1933, como se ha señalado, mientras se encontraba en el Instituto Tecnológico conoció a Boris Ephrussi con motivo de una visita. Después trabajó con él en París durante seis meses. Ambos desarrollaron una pesquisa sobre la pigmentación ocular en la Drosophila. Buscó después un campo de investigación en el que fuera factible indagar los factores químicos que intervienen en el mecanismo genético. Beadle y Tatum realizaron pruebas en mohos, concretamente en el hongo rojo Neurospora crassa, que resultó ser desde el punto de vista genético un organismo ideal para los experimentos. Su trabajo “Genes and Chemical reactions in Neurospore”, (Science, 1959; 129: 1715-9) resume bien las etapas de las investigaciones realizadas. En 1941 formuló la teoría “one geneone enzyme”, que viene a significar que los genes actúan como patrón para la formación de enzimas. Sus hallazgos tuvieron consecuencias en el terreno de la clínica para explicar la génesis de estados patológicos derivados de transtornos metabólicos ligados al mecanismo genético.

Beadle recibió numerosos premios y distinciones de muchas universidades y asociaciones científicas. Se casó dos veces. Murió el 9 de junio de 1989.

J.L. Fresquet. Universitat de València (España)

Bibliografía

Beadle, G. W.; Tatum, E. L. “Genetic Control of Biochemical Reactions in Neurospora”. Proceedings of the National Academy of Sciences, 1941; 27 (11): 499.

Horowitz, N.H. Georg Wells Beadle. Biographical Memoir. National Academy of Sciences, 1990, pp. 27-52

Horowitz, N. H. “George Wells Beadle. 23 October 1903-9 June 1989″. Biographical Memoirs of Fellows of the Royal Society, 1995; 41: 44–26.

Stern, C. “George W. Beadle”. Science, 1954; 119 (3086): 229–230.

 

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George Wells Beadle (1903-1989)

Jean Dausset (1916-2009) y la “medicina predictiva”

20 octubre 2014

Tal día como ayer (20 de octubre, pero de 1916), nació en Toulouse Jean Dausset. Su padre, médico y capitán del ejército, procedía de la región de los Pirineos y su madre de La Lorena.

Dausset ha trabajado fundamentalmente en inmunología humana y, en particular, en los antígenos tisulares comparables a los eritrocitos. Su descubrimiento del sistema HLA supuso un importante avance, ya que permitió comprender mejor el mecanismo de rechazo de los trasplantes. La investigación sistemática de la compatibilidad máxima entre donante y receptor ha permitido aumentar de manera considerable la proporción de buenos resultados en las operaciones de este tipo.

Después de la guerra su padre se dedicó a la fisioterapia y a la reumatología en París y otras ciudades. Fundó en el Hôtel-Dieu el primer servicio de estas especialidades. Los primeros años de la vida de Jan Dausset transcurrieron en Biarritz. Después, cuando tenía once años, su familia se trasladó definitivamente a París. Estudió en el liceo Michelet, donde obtuvo el grado de bachiller en la opción matemáticas.

Comenzó después sus estudios de medicina en París, que se vio obligado a interrumpir al ser movilizado por la eclosión de la Segunda Guerra Mundial, en 1939. Regresó a la capital ocupada por los nazis al año siguiente, donde se dedicó de lleno a preparar los exámenes para ser interno de los hospitales de París. Tras aprobar tuvo que marchar con las tropas al Norte de África. En Túnez fue hematólogo, transfusor y reanimador (1943). Liberado París, regresó en 1944 y obtuvo el doctorado con una tesis sobre la fisiología del riñón y la exanguinotransfusión en el adulto, donde describe una técnica que permite la remisión de enfermos con leucemia y de las insuficiencias renales agudas secundarias a maniobras abortivas. Trabajó en el Centro Regional de Transfusiones, del Hospital Saint-Antoine. Durante esta época recogió muestras de sangre del área de París. En cuanto terminó la guerra inició sus trabajos de investigación.

En 1948 marchó al Hospital Infantil de Boston con una beca del Plan Marshall donde trabajó con los profesores K. Diamond y Sydney Farber, y asistió como fellow a la Harvard Medical School. De nuevo en París estuvo en el centro regional de transfusión de sangre, donde se interesó en las nuevas técnicas de inmunohematología de los hematíes que rápidamente aplicó al resto de células sanguíneas. Buscó anticuerpos dirigidos no contra los glóbulos rojos, sino contra los glóbulos blancos y las plaquetas. En 1952 pudo observar por vez primera una aglutinación de los glóbulos blancos de una persona por el suero de otra inmunizada por transfusiones anteriores de diversa procedencia. También comprobó el fenómeno en las plaquetas. Llamó a estos hechos “leucoaglutinación” y “tromboaglutinación”. Esto le llevó a pensar que había diferentes grupos humanos según sus leucocitos, igual que sucedía con los hematíes con la identificación de los grupos ABO, en 1901.

En 1958 observó y describió en la superficie de los glóbulos blancos unas estructuras proteicas en forma de antena, capaces de provocar la aparición de un anticuerpo que se fija a ellas de forma específica: el antígeno Mac, el primer isoleucoanticuerpo, precursor del HLA (Human Leucocyte Antigen). Relacionó este hecho con la defensa del organismo frente a toda agresión exterior o interior, que se basaba en la capacidad de distinguir entre constituyentes propios y ajenos, es decir, con el problema del rechazo de los transplantes de órganos o de transfusiones sanguíneas. Siguiendo el método científico validó su hipótesis: las moléculas HLA del donante, al ser distintas de las del receptor, se perciben como extrañas e inducen la respuesta inmunitaria que conduce al rechazo del transplante.

Más adelante señaló que el reconocimiento de todo lo que no era del propio organismo entraba en la esfera del sistema HLA. Surgieron así las leyes de la histocompatibilidad en el humano por el sistema HLA. El tiempo de supervivencia de un injerto era inversamente proporcional al número de incompatibilidades entre los genes HLA donante-receptor. Los hallazgos le valieron el respeto de la comunidad científica, un editorial en The Lancet y un elevado número de citas en las revista médicas. Se descubrieron después los HLA-A, HLA-B y HLA-C, presentes en la superficie de todas las células del organismo. Descubrió asimismo que las personas portadoras de cierto grupo de tejidos orgánicos HLA son más propensos a desarrollar ciertas enfermedades. En 1967 comunicó la relación exacta entre HLA y diferentes enfermedades y elaboró un listado de cincuenta enfermedades que se asociaban más al sistema HLA. Esto le llevó a elaborar un nuevo concepto: “medicina predictiva”, como un sistema que permite anticipar la aparición de una enfermedad aplicando un tratamiento preventivo precoz en el caso de que exista.

Según Dausset cada célula es portadora de la identidad de un sujeto, y cada uno de nosotros es genéticamente distinto y único.

A la vez que se dedicaba a la investigación, Dausset también se preocupó de la situación de la investigación en los hospitales de Francia. Junto con Robert Debré llevó a cabo una reforma como consejero del ministerio de educación. Lograron introducir las ciencias básicas en los hospitales con contratos a tiempo completo y con funciones en los centros asistenciales. También ayudó a modificar los estudios universitarios de medicina.

En 1958 fue nombrado profesor auxiliar de hematología de la Facultad de Medicina de París y en 1963 profesor de la misma materia y jefe de departamento de hamatología del Hospital Saint-Louis.

Participó en la creación del instituto de Investigación en enfermedades de la sangre, que dirigió Jean Bernard. Fue su director adjunto hasta 1968. Uno de los departamentos bajo su dirección fue la unidad de investigación en inmunogenética de los transplantes humanos, unidad del INSERM (instituto nacional de la salud y de investigación médica). Fue fundador en 1969 y presidente del Grupo France – Transplant. En 1977 el Collège de France lo llamó para ocupar la cátedra de medicina experimental, aunque su laboratorio de investigación permaneció en el Hospital Saint-Louis.

En 1980 compartió el Premio Nobel de Medicina y Fisiología con los estadounidenses Baruj Benacerraf y George Snell por sus trabajos en inmunología y su descubrimiento del primer antígeno de trasplante (HLA-2). Un rasgo excepcional fue que, con la aportación que recibió del Premio Nobel, creó con Howard Cann y Daniel Cohenel el Centro de Estudios para los Polimorfismos Humanos (CEPH) en París, cuya misión es recibir, ofrecer y procesar DNAs de enfermedades genéticas para poder aplicar, en el futuro próximo, medidas de medicina predictiva y preventiva basadas en la genética molecular. Después se convirtió en la Fundación Dausset-CEPH. En 1982 fundó y presidió el Registro Francés de Donantes de Médula Ósea, que ha dado la oportunidad de vivir a miles de pacientes.

En 1993 creó el Movimiento Universal de Responsabilidad Científica (MURS), y formó el Comité de Bioética Internacional para la aplicación de los avances de la Medicina moderna y del Proyecto del Genoma Humano. Es profesor honoris causa de varias universidades y miembro de Academias de Ciencias de siete naciones. Es autor de más de 450 trabajos de investigación originales, editor de numerosos libros y autor de un gran número de capítulos de carácter científico. Jean Dausset fue miembro del Consejo Asesor de la Fundación Ciudad de las Artes y las Ciencias, de Valencia. El 24 de mayo de 2000 donó su legado científico al Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, donde permanece expuesto junto a los trabajos de Severo Ochoa y Santiago Ramón y Cajal.

Se casó en los años sesenta con Rosa Mayoral, de Madrid. Psicóloga de profesión, fue nombrada hija predilecta de Valencia. Murió en Palma de Mallorca el 6 de junio de 2009, donde pasó los últimos años de su vida junto a su mujer.

J.L. Fresquet. Universitat de València

Bibliogrtafía

Carosella, Edgardo. “From MAC to HLA: Professor Jean Dausset”. Human immunology. Proc. 2009; 70 (9): 661–662

Jean Dausset – Biographical. En The Nobelprize.org Disponible en: http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/1980/dausset-bio.html Consultado el 13 de octubre de 2014.

Jean Dausset. En: NNDB tracking the entire world. Disponible en: http://www.nndb.com/people/825/000131432/ Consultado el 13 de octubre de octubre de 2014

 

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Jean Dausset (1916-2009)

Konrad Emil Bloch (1912-2000) y el estudio del metabolismo del colesterol

15 octubre 2014

Tal día como hoy (15 de octubre), pero del año 2000, murió Konrad Emil Bloch. En 1964 recibió el Premio Nobel de Medicina y Fisiología junto con Feodor Lynen (1911-1979), por sus contribuciones al conocimiento del mecanismo y regulación del metabolismo del colesterol y ácidos grasos.

Bloch nació el 21 de enero de 1912 en Neisse, provincia de Silesia, entonces Alemania. Asistió a la escuela elemental y después al Real gymnasium de su ciudad natal. En 1930 marchó a Munich para estudiar química en el Technische Hochschule. Pronto se sintió atraído por la química orgánica y, de forma especial, por la composición de los productos naturales. Recibió las influencias de Hans Fischer (1881-1945), Adolf Otto Reinhold Windaus (1876-1959), Reinrich Otto Wieland (1877-1957) y Richard Martin Willstätter (1872-1942), todos ellos galardonados con el Premio Nobel. A algunos los conoció en las sesiones de la Münchener Chemische Gesellschaft, donde acudía con frecuencia.

Finalizó estudios en Munich con el título de ingeniero químico en 1934 y tuvo que huir debido a la persecución nazi de los judíos. Marchó a Suiza donde trabajó en el Schweizerische Forschungsinstitut, de Davos. Allí se dedicó al estudio de los fosfolípidos del bacilo tuberculoso. En 1936 emigró a los Estados Unidos. Con el soporte de la Wallerstein Foundation ingresó en el Departamento de Bioquímica del Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia. Hizo allí su doctorado, grado que obtuvo en 1938. Schoenheimer le propuso que se uniera a su grupo de investigación. Estudió el metabolismo intermediario y los problemas de la biosíntesis. En 1942 comenzó sus trabajos con David Rittenberg sobre la síntesis biológica del colesterol, tema que le llevó dos décadas.

Hoy se conocen con detalle la mayoría de las etapas de la síntesis enzimática del colesterol gracias a las contribuciones del propio Bloch, de Lynen en Alemania, y de Popjak y Cornforth en Gran Bretaña. Bloch y sus colegas demostraron que los átomos de carbono de un acetato marcado en los carbonos, administrado a ratas per os, se incorporan al colesterol del hígado. Tanto el núcleo esteroide como la cadena lateral de ocho átomos de carbono aparecían etiquetados. De la comparación de resultados obtendios con acetato marcado en el grupo metilo con los del marcado en el grupo carboxilo, se dedujo que ambos átomos de carbono del ácido acético se incorporan al colesterol, aproximadamente, en cantidades iguales. Se observó de hecho que todos los átomos de carbono del colesterol derivan del acetato. El esquema de etiquetaje sirvió posteriormente de guía para elucidar la senda que desde el acetato conduce al colesterol.

En el año 1946 Bloch fue a la Universidad de Chicago como profesor de bioquímica. Pasó a ser asociado en 1948 y profesor pleno en 1950. El clima en el laboratorio que dirigía E.A. Evans jr era muy estimulante. Siguió los estudios iniciados sobre el colesterol y con J. Snoke investigó la síntesis enzimática del tripéptido glutation.

En 1953 Bloch fue fellow de la Fundación Guggenheim. Estuvo en el Instituto de química orgánica del Eidgenössische Technische Hochschule de Zurich con Leopold Ruzicke (1887-1976) y Vladimir Prelog (1906-1998). Fue un periodo experimental muy fructífero que le sirvió después cuando volvió a los Estados Unidos.

En el año 1954 fue contratado Higgins Professor de bioquímica del Departamento de Química de la Universidad de Harvard, del que fue su director en 1968. Aparte de continuar con el estudio de diferentes aspectos de los terpenos y los esteroles, también se interesó en la formación enzimática de los ácidos grasos insaturados.

Bloch, por tanto, contribuyó al conocimiento del metabolismo intermedio de las grasas y lípidos, que han sido decisivos en el estudio de las enfermedades circulatorias y el posterior tratamiento de la arterioesclerosis. También fue uno de los primeros investigadores que descubrió el importante papel que tiene el colesterol en la formación de las hormonas sexuales, descubrimiento que abrió el camino de la biosíntesis de esteroides activos.

Bloch es miembro de la American Chemical Society, National Academy of Sciences U. S., American Academy of Arts and Sciences, American Society of Biological Chemists, Harvey Society, y de la American Philosophical Society; miembro honorario de la Lombardy Academy of Sciences, y “fellow senior” de la Australian Academy of Science. Fue Presidente de la American Society of Biological Chemists (1967), director de la sección de bioquímica de la National Academy of Sciences (1966-1969), y director del National Committee for the International Union of Biochemistry (1968).

Bloch también recibió premios y menciones honoríficos de varias universidades e instituciones.

Bibliografía

Konrad Bloch. Biographical. En: Nobelrize.com, disponible en: http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/1964/bloch-bio.html Consultado el 5 de octubre de 2014.

Konrad Bloch, Nobel Lecture, The biological synthesis of cholesterol. Nobel Lecture, december 11, 1964. Disponible en http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/1964/bloch-lecture.pdf Consultado el 5 de octubre de 2014.

Westheimer, F. H.; Lipscomb, W. (2002). “Konrad Bloch. 21 January 1912 – 5 October 2000″. Biographical Memoirs of Fellows of the Royal Society 48: 43. Disponible en http://en.wikipedia.org/wiki/Biographical_Memoirs_of_Fellows_of_the_Royal_Society Consultado el 5 de octubre de 2014.

 

colesterol

 

 

Sir John Simon (1816-1904) cirujano y funcionario de sanidad

10 octubre 2014

Tal día como hoy (10 de octubre), pero de 1816, nació en Londres John Simon, conocido cirujano y reformador sanitario. Se educó en la Escuela preparatoria de Pentoville. Estuvo después siete años en la Escuela del Dr. Burney en Greenwich y unos meses en Prusia.

Su padre quería que estudiara cirugía. Comenzó los de medicina en 1833. Fue aprendiz de Joseph Henry Green, conocido cirujano del St Thomas’’s Hospital y amigo de Samuel Taylor Coleridge. En 1838 fue miembro del Royal College of Surgeons y fellow en 1844. Posteriormente fue contratado como demostrador anatómico en el King’s College de Londres, puesto que ocupó durante nueve años. También fue cirujano ayudante en el King’s College Hospital entre 1840 y 1847. Ganó el premio Astley Cooper por un ensayo con ilustraciones sobre el timo. Fue elegido fellow de la Royal Society en 1845.

Más tarde, en 1847 fue contratado como lector de patología en el St Thomas’s Hospital, donde también fue cirujano entre 1853 y 1876. Su primera lección trató sobre “Propósitos y método filosófico de la investigación patológica”. Prestaba especial atención a los distintos aspectos de la patología general en relación con los principios del diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad. Fue Officer of Health de la ciudad de Londres entre 1848 y 1855. También fue vocal médico de la Junta General de Higiene. La misión de esta Junta fue asumida después por razones políticas y administrativas por el Privy Council, en 1871 por el Local Government Board, cuyas funciones se incluyeron en las del Ministerio de Sanidad tras su creación en 1919. Simon también fue presidente del Royal College of Surgeons (1878-1879) y presidente de la Royal Society (1879-1880).

Sus áreas de trabajo fueron la cirugía y la salud pública. En lo que se refiere al primer campo, Simon publicó muchos trabajos entre los que destacan los dedicados al estudio de la inflamación. Se le recuerda más, sin embargo, por sus contribuciones en el terreno de la medicina preventiva y la salud pública. Hay que tener en cuenta que el gran movimiento sanitario que transformó la salud de los habitantes de Inglaterra tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XIX. La salud pública se transformó en un asunto de naturaleza política, legislativa y administrativa. La primera ciudad que tuvo un funcionario médico de sanidad fue Liverpool en 1847. Una año después el Ayuntamiento de Londres se sumó a la iniciativa y nombró, como hemos visto, a Simon. Después de Thomas Southwood Smith y Edwin Chadwick fue la figura más destacada de la historia de la higiene británica.

Mientras Simon fue funcionario médico de sanidad de Londres transformó por completo las condiciones de la zona. Bajo su dirección los inspectores sanitarios llevaron a cabo inspecciones habituales de casas, viviendas subterráneas, talleres, fábricas y locales industriales. Durante su mandato se cerraron los pozos ciegos tanto de las casas ricas como de las pobres del distrito central. Mejoró el alcantarillado y la traída de aguas y también cerró industrias perniciosas para la salud, como muchos mataderos. Creó un servicio de eliminación de desechos y un gran cementerio. Organizó un servicio con el registro general mediante el que éste le proporcionaba los lunes por la noche la lista de los fallecidos durante la semana anterior. Este hábito fue importante porque se visitaban las casas donde había habido algún fallecido por infección y se tomaban las correspondientes medidas.

Simon fue partidario de abandonar las complicadas y costosas cuarentenas establecidas desde el siglo XVIII. Creó un servicio por el que aplicaba las mismas medidas preventivas para las infecciones que procedían del exterior y las que lo hacía del interior. Se apoyó para ello en investigaciones de laboratorio y en la estadística; alguien dijo que la aritmética de Simon se convierte en argumentos. Elaboró otros informes (Reports relating to the sanitary condition of the city of London, 1854) que se vieron plasmados en la célebre ley de higiene de 1875, que reguló la salud pública inglesa durante setenta años. Con la aprobación de la National Health Insurance Act de 1911, el Estado asumió mayores responsabilidades que antes en el terreno de la asistencia individual.

Se jubiló en 1876 y murió el 23 de julio de 1904.

José L. Fresquet. Universitat de València (España)

Bibliografía

Simon, Sir John (1816-1904). RCS Advancing Surgical Standards. Olarr’s Lives of the Fellows Online. Disponible en: http://livesonline.rcseng.ac.uk/biogs/E000204b.htm Consultado el 2 de octubre de 2014.

Simon, John. Reports relating to the sanitary condition of the City of London. London, J.W. Parker and son, 1854

Sir John Simon, London Historical References and Sights. Disponible en http://www.ph.ucla.edu/epi/snow/1859map/simon_john.html Consultado el 2 de octubre de 2014.

 

John Simon (1816-1904)

John Simon (1816-1904)

 

Premio Nobel de Fisiología y Medicina a los neurólogos descubridores de las células que forman el sistema de posicionamiento en el cerebro

6 octubre 2014

John O’Keefe, May Britt Moser y Edvar I. Moser han sido galardonados con el Nobel de Fisiología y Medicina de 2014 por el hallazgo de células que constituyen un sistema de posicionamiento en el cerebro, una especie de “GPS interno” que hace posible que nos orientemos espacialmente.

John O’Keefe (University College London) encontró en 1971 un tipo de células nerviosas en el hipocampo de las ratas que se activaban siempre en un lugar determinado de un habitáculo. Si cambiaba el espacio, se activaban otras células diferentes. Se vio que ayudaban a crear un mapa interno del entorno. En 2005 May Britt Moser y Edvar I. Moser (Norwegian University of Science and Technology de Trondheim) identificaron otras células clave de este sistema de posicionamiento; las llamaron “células cuadrícula”. Trazaron  las conexiones en el hipocampo de las ratas que se desplazaban en una habitación y descubrieron un patrón de la actividad en la corteza entorrinal. Se activaban determinadas células cuando la rata pasaba por varias ubicaciones dispuestas en una cuadrícula hexagonal. Cada una de estas se activaba con un patrón espacial singular o característico. Éstas generan un sistema de coordenadas y permiten un posicionamiento preciso así como la búsqueda de caminos o la navegación espacial. Junto con otras células de la corteza entorrinal que reconocen la dirección de la cabeza y los límites de la habitación o espacio, forman circuitos con las células de posicionamiento del hipocampo. Así, pues, ambos tipos de células permiten determinar la posición y el desplazamiento sin errores.

En el caso de algunas enfermedades, como el Alzhéimer, están afectados el hipocampo y la corteza entorrinal, lo que hace que los pacientes no sean capaces de reconocer el entorno.

De alguna manera, estos tres investigadores y algunos otros relacionados, contestan la pregunta que científicos y filósofos se han formulado siempre: cómo crea el cerebro un mapa del espacio que nos rodea y cómo podemos abrirnos paso en un entorno complejo.

JLF. Universitat de València

Tasas de suicidio en el mundo en 2012 según las OMS

6 octubre 2014

La OMS tiene un espacio en su sitio web en el que se pueden consultar las tasas de suicidio por edad. En 2012 hubo un total de 804.000 muertes por esta causa en el mundo, lo que viene a significar aproximadamente una tasa de 11,4 por cada 100.000 habitantes (15 para los hombres y 8 para las mujeres). En España es de 8,2 para los hombres y 2,2 para las mujeres. Hay países con tasas muy altas, como Sri Lanka,: 46, 4 y 12,8 respectivamente.

Las tasas de suicidio de mujeres de edad avanzada y de adultos jóvenes es superior en los países con ingresos bajos y medios; las de los hombres de mediana edad es superior en los países de ingresos altos.

En esta misma página el visitante encuentra un enlace que le lleva al Atlas de Salud mental de 2011. Ahí puede consultar la última estimación de los recursos disponibles de salud mental de cada país para prevenir y tratar los transtornos mentales y proteger los derechos humanos de las personas que viven en estas condiciones.

Otro enlace permite ir a un mapa interactivo que muestra el número de psiquiatras y graduados en enfermería por cada 100.000 habitantes. En España, por ejemplo, es de 8,59 y 6,57 respectivamente.

Toda esta información y otra que se incluye, puede ser útil para los profesionales, estudiantes, profesores y políticos.

JLF. Universitat de València

Captura de pantalla del sitio web

 

 

Hermann M. Biggs (1859-1923) y los comienzos de la salud pública en los Estados Unidos

29 septiembre 2014

Tal día como hoy, pero de 1859, nacía en Traumansburg, Condado de Tompkins, Nueva York, Hermann M. Biggs, una de las figuras más destacadas de la historia de la salud pública de los Estados Unidos. Se graduó en la Universidad de Cornell e hizo la residencia en el Bellevue Hospital Medical College. Posteriormente amplió estudios en las Universidades de Berlín y Greifswald.

Biggs fue designado instructor en el laboratorio del Carnegie en 1884, que fue el primer laboratorio de bacteriología que se erigió junto al edificio del Hospital Bellevue, después de los profundos cambios que Pasteur y Koch habían provocado en la medicina y que para Biggs inauguraban un periodo de grandes esperanzas.

Se le atribuye el mérito de ser el primero en introducir de forma regular la enseñanza de la bacteriología en los Estados Unidos. Fue también quien creó el primer laboratorio bacteriológico de carácter municipal y el primero en dirigirlo. Recurrió a los métodos microbiológicos para el control de enfermedades infecciosas, entre ellas las venéreas. Introdujo la antitoxina diftérica y organizó su producción en la ciudad de Nueva York en 1895.

En 1892 organizó un laboratorio de diagnósticos urgentes durante un brote de cólera y buscó la colaboración de William Hallock Park (1863-1939), unos de los escasos bacteriólogos bien formados de su época.

En cuanto a la tuberculosis inició los métodos para controlarla e introdujo la obligatoriedad de declararla (“The Registration of Tuberculosis”, Philad. med. J., 1900, 6, 1028). El sistema preventivo que organizó Biggs fue alabado en su época por el propio Robert Koch.

Según Biggs la enfermedad era un mal del que la sociedad podía desprenderse. Continuaba afligiendo a la humanidad por los pocos conocimientos sobre sus causas y la carencia de una adecuada higiene individual y pública. En su opinión también contribuían factores como las condiciones económicas, la industrialización y la congestión de las ciudades. Era necesaria una mejor organización social. La disminución de la mortalidad y otras tasas eran para él el mejor indicador de progreso de una sociedad. Esto significaba alargar la vida de los ciudadanos, de prolongar los periodos de trabajo en mejores condiciones, de prevenir la miseria y el sufrimiento. Estos avances se podían lograr, para Biggs, con una reforma social organizada; la salud se podía crear y este tipo de servicios públicos eran los instrumentos más eficaces para ello.

Entre 1901 y 1914 fue General Medical Officer del Departamento de Sanidad de Nueva York, que llegó a convertirse en el modelo a seguir en el resto de ciudades de los Estados Unidos. En enero de 1914 fue contratado como State Health Commissioner, puesto que ocupó hasta su fallecimiento, por bronconeumonía, el 28 de junio de 1923.

José L. Fresquet
Universitat de València (España)

 

Bibliografía

“Dr. Hermann M. Biggs”. Amer J Pubklic Health (NY), 1923; 13(9):760-761.

Dubos, R.J. “Biological and social aspects of Tuberculosis; the Hermann M. Biggs lecture. Bull NY Acad Med., 1951; 27(6):351-369.

“Models for public health workers: Charles V. Chapin, Hermann M. Biggs, and Joseph W. Mountin”Journal of Public Health Policy, 1985, 6(3):300-306.

“Models for action”. Journal of Public Health Policy, 1980, 1(2): 103-109.

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