Se inaugura la exposición permanente ‘Colección histórico-científica de la Universitat de València. 2: Medicina y Sociedad’

El rector de la Universitat de València ha inaugurado hoy la Exposición permanente Colección histórico-científica: 2. Medicina y sociedad. Como su título indica es la parte correspondiente a la Medicina, a lo que antes se denominaba Colección histórico-médica. Ha asistido numeroso público de instituciones valencianas como la Sociedad de Amigos del País y de la Real Academia de Medicina y de Ciencias afines de la Comunidad Valenciana, vicerrectores, decanos y vicedecanos, profesores de la Universidad, personal de administración y servicios, medios de comunicación, exalumnos, estudiantes y miembros de las familias que han donado objetos y piezas. Han hablado el prof. Federico Pallardó, decano; los profs. José L. Fresquet y Carla Aguirre, comisarios de la exposición; la Dra. María Luz López Terrada, directora del Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero (Universitat de València-CSIC); y el rector, prof. Esteban Morcillo.

Esta Colección nació a mediados de los años setenta gracias a la labor desarrollada por el profesor López Piñero. El modesto núcleo inicial estaba compuesto por objetos e instrumentos que pudieron reunirse de la propia Facultad y Hospital Clínico. Con el tiempo y la dedicación desinteresada de las generaciones de profesores y colaboradores que han pasado a lo largo de los últimos cuarenta años por la institución, se han organizado un buen número de exposiciones temporales a la vez que la Colección ha ido creciendo gracias a las donaciones desinteresadas de particulares,  así como de instituciones sanitarias.

Después de cinco años de obras, traslados y otros cambios, e inmersos en una profunda crisis social y económica, parecía que los iniciales proyectos habían entrado en un impasse. Gracias al interés del Vicerrectorado de cultura e igualdad y al Decanato de la Facultad de Medicina y Odontología, y a meses de trabajo, por fin se ha hecho realidad el proyecto. No recoge éste todo lo que se hubiera querido, pero se habla ya de posibles ampliaciones.

La intención de esta Colección es doble. Por un lado, como así ha sido desde sus inicios, su gran utilidad para la docencia y la investigación. Las fuentes iconográficas y materiales cobran cada vez más importancia para el historiador. Nuestra presencia en las carreras sanitarias en Valencia (grados y másteres) es amplia e intensa y el recurso a este tipo de fuentes resulta de gran interés para los estudiantes. Ahora queremos extender también este uso a otros niveles de la enseñanza elaborando materiales  ad hoc para los docentes y los alumnos de estudios secundarios y primarios. Por otro lado, se pretende difundir la cultura histórico-médica e histórico-científica al ciudadano y que éste pueda conocer de cerca qué se hace en la Universidad y cómo se utiliza el dinero de sus impuestos.

El discurso expositivo es muy neutro y recurre a grandes hitos de la historia de la medicina que dan contexto a las piezas que se exponen; hay que recordar que se trata de una exposición permanente. Los materiales que se presentan se han agrupado en una serie de módulos:

1) Se recogen las dos grandes tradiciones valencianas, la morfología y la terapéutica. Por eso la exposición comienza con la primera, que hace referencia a la importancia que tuvo el Movimiento vesaliano en Valencia, al significado que tuvo en su momento el Atlas anatómico de Crisóstomo Martínez, a la obra iniciada por Gómez Alamá y a la estancia de Santiago Ramón y Cajal en nuestra ciudad y sus consecuencias. El darwinismo y la terapéutica se exponen en el Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero, en el Palacio Cerveró.

2) La segunda parte de la exposición trata de ilustrar cómo se asimilaron en Valencia las corrientes aparentemente opuestas de la medicina hospitalaria y la medicina de laboratorio. Como denominador común se ha utilizado la idea lainiana de las tres mentalidades de la patología y clínica: la anatomoclínica, la fisiopatológica y la etiológica. De esa forma el visitante puede contemplar los tres estratos sobre los que se ha edificado la medicina contemporánea. En este apartado se ha incluido también todo lo relativo a la epidemia de cólera que afectó a Valencia en 1885 y la vacunación Ferrán.

3) La cirugía también ha gozado en Valencia de una larga tradición que se remonta incluso al periodo anterior en el que se fundó la Universidad. A ella se dedican las siguientes secciones de la exposición. Se muestra cómo era antes y después de lo que se ha dado en llamar Revolución quirúrgica. Se describe cómo la anestesia, la hemostasia, la antisepsia y la asepsia fueron penetrando en nuestro entorno y cambiando el aspecto de los quirófanos y abriendo nuevos caminos a la cirugía. Se pasa después a la constitución de las especialidades médico-quirúrgicas. La invención de instrumentos y las mejoras técnicas fueron responsables de la aparición de la oftalmología, la obstetricia y ginecología, la otorrinolaringología y la urología. De todas ellas se muestran interesantes materiales procedentes, sobre todo, del periodo de entreguerras. Finalmente la exposición integra también la Odontoestomatología cuyo estudio hoy se integra en la Facultad.

4) Como elemento útil para la docencia se ha incorporado además una vitrina que trata de mostrar la evolución humana y de ilustrar lesiones características de la Paleopatología o estudio de las enfermedades en la Antigüedad a través de los restos óseos que han quedado.

5) Completan la exposición bustos, placas conmemorativas, la Colección de materia médica y grandes aparatos, como el primer microscopio electrónico que funcionó en el Hospital La Fe, de Valencia.

En los depósitos quedan muchísimas  piezas que podrán utilizarse en exposiciones temporales que profundicen en aspectos concretos de la medicina. Al menos este es nuestro deseo.

Quedan ustedes invitados a una visita. Segunda planta de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universitat de València. La otra parte de la exposición “1: Ciencia y sociedad” se expone en el Palacio Cerveró.

Vista parcial de la Exposición

Museo virtual de la Universitat de Barcelona

El pasado día 25 la Universitat de Barcelona presentó el primer Museo Virtual universitario de toda España. Algunas Universidades tienen parte de su patrimonio en edición digital desde hace tiempo, pero se trata de iniciativas individuales. Quizás sí sea el primero en presentar de una manera integrada todas sus colecciones. De todas formas, con los recursos con los que cuentan los centros superiores, esta tarea debería estar hecha desde hace muchos años; y no solo me refiero a los centros españoles. Más vale tarde que nunca.

El Museo se organiza en principio en nueve colecciones y reúne 250 piezas. No sé, “la cifra me parece baja para una institución que lleva siglos funcionando”. De todas formas prometen ir ampliando las colecciones. La actualización y ampliación son fundamentales para todo lo que esté en la red. La riqueza del patrimonio de la Universitat de Barcelona es puesta de manifiesto por la vicerrectora de Artes, cultura y patrimonio, Lourdes Cirlot, en el apartado “Benvinguda” del sitio.

Las colecciones son las siguientes: Instrumentos científicos; fondos de reserva de la Biblioteca; la Colección Sabater Pí; el Museo de Farmacia Catalana; la Colección del Pavellón de la República; la Colección del Centro de Recursos de Biodiversidad animal; el Herbario del Centro de Documentación de Biodiversidad Vegetal; la Litoteca de la Facultad de Geología; a lo que se unen los fondos artísticos y arquitectónicos de la propia Universidad.

El sitio web, de diseño minimalista y muy limpio, en su página inicial consta de un menú vertical en la columna izquierda con una Bienvenida; un Buscador simple y uno avanzado; las Colecciones; Los espacios museísticos; Visitas virtuales; Exposiciones temporales; Adquisiciones recientes; Tienda; Equipo; Preferidos; Donaciones, patrocinios y soporte corporativo; y finalmente, Aviso legal.

El acceso a las piezas de las distintas colecciones se puede realizar mediante una búsqueda simple o avanzada, a través del título de cada colección, o bien siguiendo el itinerario de los espacios. Hay que tener claro que, en principio, sólo accederemos a una ficha con imágenes de las piezas. En el fondo es una base de datos, lo que no es poco.

Una buena parte de los elementos del menú que hemos mencionado conducen a páginas que no contienen contenido a la espera de que se implementen. El comienzo es bueno y es de alabar la idea de centralizarlo todo. Desde una página se podrá acceder a materiales que están dispersos.

El apartado “Exposiciones temporales” es uno de los que está vacio, pero esperemos que en futuro se vaya más allá del mero boletín informativo o listado de exposiciones. Es una lástima que nunca quede nada del esfuerzo que se invierte, humano y económico, en la realización de exposiciones. A veces ni siquiera se edita el catálogo. Lo virtual es una solución barata que puede convivir con la exposición física y quedar, después, para el disfrute de quien le interese de todo el mundo.

Enhorabuena por la iniciativa con el deseo de que las colecciones crezcan día a día en su espacio virtual.