Henrietta Hyde (1857-1945) y la lucha por el acceso de la mujer a la educación superior

Tal día como ayer (8 de septiembre), pero de 1857, nacía en Davenport, Iowa, Henrietta Hyde. Su madre, Babette Loewenthal, fue una mujer de negocios y su padre, Meyer Heidenheimer, comerciante. Tras emigrar de Alemania cambiaron su apellido a Hyde. Su padre les abandonó y su madre se enacargó de mantener a sus hijos, aunque perdieron todo lo que tenían en el incendio de Chicago de 1870. Henrietta fue una de las primeras luchadoras para que las mujeres pudieran tener acceso a todos los grados educativos, incluido el superior.

De joven trabajó en una fábrica de ropa y también en un comercio durante varios años. Sin embargo, lo que deseaba era estudiar ciencias, influenciada por la lectura de un texto de Humboldt. Asistió a las clases nocturnas de la Universidad de Illinois. Cuando su hermano se graduó quiso formar parte del mundo académico, que le fascinaba. En contra de los deseos de su familia, realizó los exámenes para ingresar en la Universidad, pero, tras caer enfermo su hermano, tuvo que dejar sus planes en suspenso durante unos años para cuidarle. En 1881 se inscribió de nuevo en la Universidad para seguir un curso de historia natural.

Realizó los cursos preclínicos de medicina en la Universidad Cornell y continuó después en el Bryn Mawr College, de Pensilvania, con Jacques Loeb (1859-1924), destacado investigador de los procesos físico-químicos de los animales. En verano estuvo en el Woods Hole Marine Laboratory investigando diversas especies marinas, como pulpos, medusas, etc. Sus resultados impresionaron a Alexander Goethe, quien cursó una invitación para que prosiguiera su formación en Estrasburgo. Lo hizo gracias a una beca otorgada por lo que después se llamó American Association of University Women.

Sus trabajos eran excelentes, pero chocó con una serie de problemas sobre la investigación con animales y con la negativa a ofrecer un doctorado a una mujer. Entonces se trasladó a la Universidad de Heilderberg donde reinaba un ambiente más liberal. Analizados sus trabajos se le dio opción a presentar su tesis. Sim embargo, todavía tuvo que enfrentarse a un nuevo escollo. El conocido fisiólogo Wilhelm Kuhne (1837-1900) la rechazó y no le permitió entrar en sus laboratorios y clases. Tuvo que estudiar indirectamente y trabajar de forma aislada. Tras un largo examen, ganó el respeto de los profesores y en vez del summa cum laude, se le dio multa cum laude superavit.

Con la recomendación de Kuhne ganó un puesto para el programa de posgrado que desarrolló en el Laboratorio de Biología Marina de Nápoles, donde estudió la naturaleza y función de las glándulas salivares. Pasó después a la Universidad de Berna y, más tarde, ganó una beca para el Radcliffe College de la Universidad de Harvard, convirtiéndose en la primera mujer investigadora en la Escuela de Medicina de esta Universidad. Un trabajo suyo, titulado “The Effect of Distention of the Ventricle on the Flow of Blood through the Walls of the Heart”, que publicó en el American Journal of Physiology, recogía los primeros resultados de su trabajo.

Pasó después a formar parte de la plantilla de profesores de la Universidad de Kansas con el encargo de que consolidara allí los trabajos de investigación en fisiología. Se incriminó en la docencia y en el cambio de planes de estudio. Publicó dos manuales: Outlines of Experimental Physiology (1905) y Laboratory Outlines of Physiology (1910).

En 1902 fue elegida la primera mujer miembro de la Sociedad Americana de Fisiología. Incluso después de que fuera promovida a dirigir el Departamento de Fisiología, continuó encontrándose con dificultades procedentes del sexismo. Por ejemplo, su sueldo era inferior al de sus compañeros. Fue de las pocas que se atrevió a enseñar aspectos de la sexualidad y de la reproducción que entonces se consideraban temas tabú. También creó un ambiente favorable que estimuló a muchas mujeres a estudiar carreras científicas en esta Universidad.

Sus trabajos de investigación abarcaron varios aspectos. Ideó un microelectrodo, un dispositivo para producir estímulos eléctricos o químicos a una célula y poder registrar su actividad eléctrica. El microelectrodo revolucionó la investigación en neurofisiología.

A la edad de 55 años completó los requisitos para obtener el título de médico en el Chicago’s Rush Medical College. Se preocupó también de las enfermedades de transmisión sexual así como de la salud maternoinfantil. En 1920, año en que la mujer ganó el derecho a voto, Hyde se jubiló de la enseñanza, pero prosiguió su lucha y su labor investigadora. En Heilderberg estudió los efectos de las radiaciones sobre los tejidos humanos.

Creó becas en la Universidad Cornell y estableció la Beca Hyde, en la Universidad de Kansas, para mujeres que quisieran investigar en biología, química y física. También dotó la Ida H. Hyde Woman’s International Fellowship de la American Association of University Women.

Murió el 22 de agosto de 1945 de una hemorragia cerebral, en su casa de Berkeley, a los 88 años de edad.

José L. Fresquet
Universitat de València (Spain)

Bibliografía

Butin, Jan. Ida Henrietta Hyde (1875-1945). Jewish Women’s Archive. Disponible en: http://jwa.org/encyclopedia/article/hydeida-henrietta Consultado el 1 de septiembre de 2014.

Johnson, EE. Ida Henrietta Hyde: early experiments. Physiologist, 1981; 24(6): 10-11

Tucker, Gail. Ida Henrietta Hyde: The first Woman member of the Society. Physiologist, 1981; 24(6): 1-9

Imagen procedente de Wikipedia
Henrietta Hyde (1857-1945)

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