Frank Macfarlane Burnet (1899-1984) y la tolerancia a los tejidos transplantados

Tal día como hoy, pero de 1899, nacía en Traralgon (Australia), Frank Macfarlane Burnet. Recibió el Premio Nobel de Medicina en 1960 junto con Peter Brian Medawar (1915-1987) por sus trabajos sobre la tolerancia inmunológica adquirida.

Estudió medicina en la Universidad de Melbourne entre 1916 y 1922; obtuvo el doctorado en 1923. Completó su formación clínica entre 1923 y 1924 en el Hospital de Melbourne. Estuvo asimismo en el Walter and Eliza Hall Institute, de la Universidad de Melbourne, estudiando las reacciones de aglutinación en la fiebre tifoidea. Por influencia de su director, VC.H. Kellaway, se dedicó a la investigación biológica, orientación que le llevó al Instituto Lister de Londres con una beca.

De regreso a Australia (1928) fue nombrado ayudante de Kellaway. El Instituto comenzó a orientar sus programas de investigación hacia la bacteriología, fisiología y bioquímica. En 1932 regresó a Londres para una estancia de un año en el National Institute for Medical Research. En 1944 llegó a ser Director del Instituto y Profesor de Medicina experimental en la Universidad de Melbourne, hasta su jubilación.

Burnet ideó una nueva técnica para el cultivo de virus en embriones de pollos vivos. Este método fue adoptado rápidamente en todos los laboratroios de virología del mundo por sus grandes ventajas en la investigación. Sus primeros trabajos en el Hall Institute trataron sobre el estafilococo, el herpes, la psitacosis y la poliomielitis. En el Medical Journal of Australia (1935; 2: 687-9) publicó el trabajo “Propagation on the virus of epidemic influenza on the developing egg”. Descubrió el agente causal de la fiebre Q, la Rikettsia burnetti (Coxiella burnetti); al respecto publicó con Mavis Freeman un artículo en el Medical Journal of Australuia (2: 299-305), 1937).

Mención aparte merece su obra Principles of animal virology, publicada por Academic Press de Nueva York en 1955. Incluye una excelente introducción de carácter histórico. Con motivo de serle concedido el Nobel, resumió la investigación que le hizo merecedor del premio en el trabajo titulado “Immunological recognition of self” (Science, 1961;133:307–311). A pesar de haber dedicado muchos esfuerzos a la virología, Burnet obtuvo sus mejores logros en el campo de la inmunología.

En 1956 Niels H. Jerne (1911-1994) lanzó su hipótesis “selectiva”, según la cual la función de un antígeno era combinarse con las globulinas naturales mediante un ajuste al azar. Una vez que eran transportadas hacia las células productoras de anticuerpos, las mismas harían copias idénticas de ellas. Burnet señaló que esto sólo tenía sentido si las células producían un patrón característico por razones genéticas y eran después estimuladas para proliferar por el contacto con el determinante antigénico correspondiente. Para ello se requeriría un receptor sobre la célula con el mismo patrón como anticuerpo. En condiciones adecuadas estas células liberarían anticuerpos o darían lugar a descendientes que se encargarían de ello. Burnet afrontó el problema en términos de genética de poblaciones celulares mesenquimales que poseían una variedad de receptores de superficie, e inmunoglobulinas que surgen como resultado de una mutación somática o bien por algún otro “oscuro proceso” que sucede durante la diferenciación y desarrollo (The Clonal Selection Theory of Acquired Immunity. Cambridge, Cambridge University Press, 1959). Todo esto desencadenó una gran cantidad de trabajos de investigación.

Burnet había tratado de comprender cómo un animal distingue lo propio de lo ajeno, y de cómo los linfocitos son capaces de reconocer esta diferencia. En 1949 Burnet hizo una predicción importante sobre el tema en una monografía que tuvo como coautor a Frank Fenner; establecieron una analogía con las enzimas adaptativas. La capacidad de distinguir lo propio de lo ajeno, no era innata, tenía que ser aprendida por el sistema inmune durante la vida embrionaria. Si se introducía una célula o sustancia extraña a un embrión durante las etapas en que el sistema inmune aún era inmaduro, se podía burlar al organismo para que aceptara el material extraño como propio. Burnet intentó obtener evidencia experimental para esta teoría, pero no lo consiguió. Más tarde lo lograrían Peter Medawar y sus colaboradores Rupert Billingham y Leslie Brent. Introdujeron células vivas de bazo de una cepa de ratón en embriones de otra cepa de ratones. Cuando alcanzaron la vida adulta, aceptaron injertos de piel de animales de la cepa donadora, no así los de una tercera cepa donanate, que fueron rechazados. Habían reproducido así, en el laboratorio, el estado de tolerancia inmune. La teoría de Burnet y Fenner se había comprobado. Se establecía la posibilidad de trasplantes viables de tejidos y órganos.

Burnet recibió en vida numerosos premios y condecoraciones. Publicó una autobiografía con el título Changing Patterns: An Atypical Autobiography (Melbourne, Heinemann ). Falleció en Melbourne el 31 de agosto de 1984.

Otras obras:

Virus As Organism. Evolutionary and Ecological Aspects of Some Human Virus Diseases. Cambridge: Harvard Univ. Press 1945
The Integrity of the Body: A Discussion of Modern Immunological Ideas (Harvard Books in Biology). Harvard University Press, Cambridge, Mass., 1962
The Production of Ant. Bodies. (Con Frank Fenner). Melbourne: 1949. MacMillian.

Imagen procedente de Wikipedia
Frank Macfarlane Burnet

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