The Lancet: Informe sobre una sanidad convergente y equitativa para el 2035

La inversión en salud y en servicios sanitarios en todo el mundo se encuentra en un momento de incertidumbre. Incluso los países que invertían, como España, están recortando. Sin embargo, no es menester demostrar a estas alturas que la inversión trae consigo mejoras y que las consecuencias negativas de los recortes se perciben de inmediato. Según The Lancet, la mejora de la supervivencia infantil desde 1990 ha sido extraordinaria. Las muertes de menores de 5 años se ha reducido de 12,6 millones en 1990 a 6,6 millones en 2012, pero prácticamente se debe sólo a dos países: la India y China. En otros 38 países, por el contrario, se ha mantenido o ha aumentado. Ha habido otras mejoras, Chile, Costa Rica, China y Cuba han logrado reducir su tasa de mortalidad e igualarse a las de los países ricos.

The Lancet, aprovechando el vigésimo aniversario de la aparición del World Development Report (1993), ha creado una comisión que ha vuelto a examinar la conveniencia de las inversiones en salud. En 1993 ya se decía que gastar adecuadamente en salud basándose en evidencias científicas no solo era rentable para la salud en sí misma sino que también lo era en términos de prosperidad económica. Además de salvar vidas se genera riqueza. Entre el año 2000 y 2011, en torno al 24% del crecimiento de los ingresos de países con pocos y medianos recursos procedía de las inversiones en salud.

Un equipo de 25 personas especialistas en salud global y en economía han examinado las inversiones realizadas hasta ahora y han diseñado un plan con el objetivo de lograr mejoras sanitarias espectaculares en 2035: reducir las infecciones, la mortalidad materna y la infantil, prevenir enfermedades no transmisibles y alcanzar una cobertura sanitaria universal en países de recursos escasos y medios. Contiene cuatro mensajes clave. Cada uno se acompaña de oportunidades para la acción de los gobiernos, así como para la comunidad internacional.

¿Por qué invertir en salud? ¿Cómo convencer a los políticos, responsables y gobiernos que lo hagan? Para lograr un nivel de salud más alto, por una mayor justicia social y para disminuir las diferencias. Quizás esto les suene a poco y habría que resucitar los motivos que llevaron a los países occidentales a pensar en soluciones de salud pública en el siglo XVIII: una población sana es una población productiva que crea riqueza.

Por otro lado, se dice en The Lancet que los países y gobiernos deberían generar una convergencia en salud que podría llevar a una disminución de la mortalidad de un 10 por cien en 2035. Esta convergencia implica varios frentes: investigación, mejoras tecnológicas, invertir en sistemas de información, y proteger la salud pública, incluidas la prevención y la promoción de la salud. Uno de los frentes puede ser, por ejemplo, frenar la resistencia a los antibióticos. Otro, investigar en las enfermedades que afectan desproporcionadamente a los países de renta baja y media (Sida, tuberculosis y malaria). Otro camino, seguir invirtiendo recursos en la salud de los niños menores de 5 años, de las madres así como de los recién nacidos.

Las políticas fiscales también pueden ayudar. Se refieren, por ejemplo, a las tasas ligadas al consumo de tabaco y a buscar intervenciones clínicas cuya relación coste-beneficio sea la más adecuada. Cuando disminuye la mortalidad por enfermedades infecciosas se produce rápidamente un trasvase a otras enfermedades como el cáncer, enfermedades cardiovasculares y diabetes. La carga de las muertes por enfermedades no transmisibles y lesiones en los países de ingresos bajos y medianos se puede reducir para el año 2035 a través de intervenciones de bajo coste y alto rendimiento. Tampoco se puede olvidar reducir la contaminación ambiental que produce otras enfermedades.

Otro aspecto central para la mejora de la salud (aumento de ingresos y años de vida ganados) es la promoción de la cobertura sanitaria universal. Cada día más de cuatro millones de personas se ven empujadas a la pobreza como consecuencia de haber tenido que pagar su atención sanitaria.

¿Qué instituciones o grupos deben colaborar e implicarse para que esto sea una realidad?

-Instituciones de información, comunicación y generación de conocimiento

-Instituciones en las que se toman decisiones como parlamentos, gobiernos, poder judicial, sociedad civil, etc.

-Instituciones financieras

-Instituciones administrativas

-Instituciones que establecen normas, seleccionan las mejores prácticas y buscan la mejor rentabilidad en los servicios de prevención y tratamiento que ofrecen los sistemas de salud.

-Instituciones evaluadoras que miden los progresos y tratan de solucionar las deficiencias que se descubren.

Todo esto, según el informe, debe producirse en un escenario de desarrollo sostenible.

Remitimos a los interesados a las fuentes:

Horton, R.; Lo, S. Investing in health: why, what, and three reflections. The Lancet, Early Online Publication, 3 December 2013 [doi:10.1016/S0140-6736(13)62330-2]

Jamison, D.T. et al. Global health 2035: a world converging within a generation: The Lancet, Early Online Publication, 3 December 2013 [doi:10.1016/S0140-6736(13)62105-4]

Salud global

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