Números y palabras: análisis de la literatura

Aunque algo antiguo, he encontrado en un ejemplar del New York Times de diciembre de 2010 un artículo que me ha llamado la atencion: Analyzing Literature by Words and Numbers, de Patricia Cohen . Se enmarca en el tema del uso de las nuevas tecnologías en la investigación en humanidades. En este caso concreto se trataba de buscar palabras y frases clave en los libros publicados en inglés entre la Revolución francesa y la Primera guerra mundial; esto supone un total de 1.681.161 ejemplares.

Los creadores del proyecto son dos historiadores de la ciencia (Dan Cohen y Fred Gibbs) de la Universidad George Mason. Entre las palabras seleccionadas figuraban “Dios”, “amor”, “trabajo”, “ciencia” e “industrial” que aparen frecuentemente en los títulos de los libros publicados en el periodo indicado, 1798-1914. Este resultado corrobora de alguna manera la idea que se tenía de la etapa victoriana y su fe en el progreso y en la ciencia.

Es sólo un ejemplo de cómo las nuevas tecnologías transforman el estudio de las humanidades como la literatura, la filosofía y otras que apenas han recurrido a los análisis cuantitativos. Este proyecto fue posible gracias a una generación de herramientas digitales y bases de datos muy potentes.

Los títulos de los libros fueron lo primero; después se anunciaba en el artículo la investigación en los contenidos. La digitalización masiva de textos hace posible que se analicen cantidades de libros, revistas, periódicos y otros documentos que sería impensable que fueran leídos por una persona, incluso por centenares.

También me llama la atencion que se considere novedosa esta técnica. Quizás en algunas áreas de las humanidades lo sea y quizás algunas herramientas utilizadas también, pero la idea se utiliza desde hace mucho tiempo. Sin ir muy lejos, a mis estudiantes que realizan trabajos basados en entrevistas les sugiero que utilicen un programa que les desglosa en cuestión de un segundo todos los términos que aparecen en un texto y la frecuencia de los mismos. Algo más atrás en el tiempo y sin disponer de las actuales herramientas, mantuvimos con el profesor López Piñero largas discusiones sobre lo que él denominaba “semántica documental” y content analysis aplicado a los textos médicos cuyo estudio formaba parte de mi tesis de doctorado. Por otro lado, en el terreno más exigente de la investigación cualitativa, existen aplicaciones sofisticadas que realizan esta tarea y otras mucho más complejas.

La Historia es una de las ciencias humanas o sociales que más ha utilizado “nuevas técnicas” que han surgido a lo largo del tiempo. Es verdad que las “nuevas tecnologías” se van incorporando con naturalidad a la investigación, especialmente en lo que se refiere a la disponibilidad de fuentes, pero pueden ayudarnos también a demostrar viejas hipótesis y plantear otras nuevas.

libros_antiguos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s