Nueva edición anotada e ilustrada de ‘La doble hélice’ de James Watson

Leemos en The Guardian las dificultades que tuvo que pasar el libro La doble hélice de James Watson antes de ser publicado. Muchos consideran que se trata de uno de los mejores libros de ciencia del siglo XX, que combina la novela con una visión profunda de la investigación moderna.

Watson ha revelado que su obra estuvo a punto de no ver la luz. En una entrevista reciente con The Observer manifestó que cuando dio a leer el libro a sus colaboradores de sesenta años de trabajo les provocó hostilidad e indignación. Crick, por ejemplo, le acusó de haber invadido su privacidad. Wilkins dijo que ofrecía una idea distorsionada de los científicos. Los dos compartieron el Nobel con Watson.

Harvard University Press iba a encargarse de publicar el libro, pero desistió después de ceder a presiones. Fue necesario que interviniera Lady Alice Bragg, esposa del ex jefe de Watson. Para suavizar las tensiones le pidió que prologara el texto. Así lo hizo y finalmente el libró se editó en 1968. Pronto se convirtió en un éxito de ventas en todo el mundo. Se estima que en cuarenta y cinco años se han vendido más de un millón de copias.

Ahora, con motivo del 50 aniversario del Nobel para Watson, Crick y Wilkins, se ha publicado un versión comentada e ilustrada. El libro, editado por Alexander Gann y Jan Witkowski, contiene mucho material nuevo, incluyendo una serie de cartas escritas por Crick descubiertas recientemente.

Esta nueva revisión  contiene también una carta de la escritora Naomi Mitchison (hija del fisiólogo John Scott Haldane), cuyo hijo Avrion era amigo cercano de Watson, en la que describe el libro “como si fuera mi hijo”. Watson había escrito la mayor parte de la obradurante su estancia en Carradale, la casa Mitchison en el Mull of Kintyre, a la que se la dedicó. Naomi le dijo que quizás no volviera a escribir un libro así en su vida.

Fue profético. Ahora Watson tiene 84 años y en las últimas décadas ha tenido problemas como cuando hizo comentarios sobre la inteligencia de diferentes grupos raciales. A pesar de que dijo que fue mal interpretado, en los últimos años se ha hablado del desdén que sentía por sus colegas y del trato que propinó a Wilkins y también a Rosalind Franklin que murió de cáncer en 1958. Watson dijo a The Observer que quizás el más perjudicado fuera Wilkins porque a Franklin la investigación le fue impuesta por su jefe John Randall, quien no se lleva buenos calificativos en el libro.

En fin, detalles que es interesante conocer y que los historiadores deberían integrar a sus materiales sobre estos científicos. La historia de la medicina, que en muchas ocasiones carece de estos detalles, suele ofrecer imágenes positivas exentas de problemas – y, por tanto irreales- de los grandes hitos científicos. Recomendamos la lectura del artículo de The Guardian.

doblehelice

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s