El Instituto Médico Valenciano en 1919 (I)

Comenzó el año 1919 con la Presidencia de Tomás Blanco Bandebrande. Desde el principio uno de los temas que se abordó en casi todas las reuniones fue la necesidad de un nuevo local. Una de las primeras posibilidades que se barajó fue la de ocupar el segundo piso del edificio del Ateneo mercantil, que parece no cuajó. En esos momentos el Colegio de Médicos buscaba también un nuevo edificio. Algunos socios de la Junta expresaron pronto la posibilidad de hacerlo conjuntamente. El Colegio de Farmacéuticos manifestó asimismo su interés en unirse al proyecto. Hacia el mes de abril se concretó el tema. Se trataba de constituir la Unión Sanitaria Valenciana, que incluiría al Colegio de Médicos, al de Farmacéuticos y al de Odontólogos, así como al Instituto Médico Valenciano. Más tarde se uniría el Colegio de Veterinarios. Todos estarían en un mismo local, mantendrían su independencia y colaborarían en los gastos comunes. Habría un Junta de Juntas y un Boletín común para todos. El edificio que se menciona en las Actas era el que ocupaba en la calle de la Paz el Centro Liberal.

Uno de los problemas que se planteó al ponerse en marcha definitivamente el Colegio de Médicos era la pérdida de socios. Muchos no verían adecuado pagar dos cuotas. A lo largo de varias reuniones se decidió que los médicos colegiados que desearan pertenecer al Instituto pagaran 0,50 pesetas, y los que no, 2,50 pesetas (cuota conjunta de 3 pesetas). También se estudió la contribución económica del Instituto a la Unión Sanitaria así como los gastos del traslado. En este asunto el Colegio de Médicos ofreció todas las facilidades. A través de las Actas sabemos que uno de los aspectos que más se analizó fue el de la Biblioteca del Instituto y su instalación en el nuevo edificio.

El hermano del Dr. Tomás Blanco murió y esto parece que le llevó a una depresión. En abril dimitió y, a pesar de que se le solicitó que continuara en el cargo, no quiso. Mientras tanto, Juan Peset Aleixandre se encargó de sustituirle. Más tarde moría también de forma luctuosa un sobrino de Tomás Blanco.

El Instituto se solidarizó con las peticiones de los médicos sobre mejoras en varios aspectos dirigidos al Gobierno, así como con las reivindicaciones económicas para hacer realidad los edificios de las Facultades de Medicina y Ciencias, cuya primera piedra se había puesto en 1909. También emitió un dictamen sobre la autonomía universitaria, la titulación y la especialización médica.

4 de enero de 1919, Junta general ordinaria

Se propusieron como socios a los siguientes Sres: Mariano izquierdo Alemany, José Candela Ortells, José Moncho Herrando (farmacéutico residente), Vicente Escolano Olmos, Enrique Muñoz Barrachina, José Garcerá Córdoba, Salvador V. Bonet Jordán, Alfonso Ferrer Pérez, Tomás Barona Moragues, Camilo Aguado Vitoria, Rafael Climent Pardo, Manuel de Espinosa Ventura, y Faustino Pérez Manglano, todos ellos residentes médicos.

El Presidente señaló que el objetivo principal de la Reunión era dar posesión a los miembros nuevos elegidos para la Junta directiva. Se leyeron los nombres.

El Presidente excusó la asistencia del Dr. Peset por obligaciones perentorias.

A continuación el Dr. Blanco dio la bienvenida a los nuevos integrantes de la Junta y les animó a trabajar para que no decayera el nombre del Instituto Médico, en beneficio de la ciencia y de la Patria.

El Dr. Ballester de los Reyes contestó en nombre de los que acababan de tomar posesión.

El Dr. Aguado pidió a la Presidencia que se interesara para que el Dr. Rodríguez Fornos diera pronto su anunciada conferencia sobre la gripe.

El Presidente señaló que el Dr. Fornos estaba en el asunto y que esperaba terminar la estadística que se estaba realizando sobre la epidemia.

27 de enero de 1919, Junta directiva

El Presidente informó de que el Dr. Peset había hablado con el Dr. Ferrán y que éste estaba pendiente de entregar su memoria oficial al Ministerio. En cuanto lo hubiera hecho, vendría a dar la conferencia.

Fue elegida la comisión de cuentas, que quedó constituida por los siguientes Sres: Manuel Auban, Ricardo Albert y Federico Cuesta.

El Presidente consideró oportuno insistir para dirigirse al Ministro de la Gobernación para que se ocupara cuanto antes de la reforma sanitaria nacional y para que se abonaran las pensiones a las viudas y huérfanos, sin que ello implicara censura para nadie.

García Brustenga informó de que el Cuerpo de Médicos titulares había enviado una comisión a Madrid con una lista de aspiraciones y mejoras para tratarlas con los compañeros de las demás provincias, por lo que propuso que de ello se ocupara el Colegio. Así se aprobó.

El Dr. García Brustenga propuso que se diera el pésame a la familia de la Srta. Chalmeta, alumna de 6º curso de Medicina, fallecida a causa de la epidemia reinante. Se aprobó.

Brustenga propuso que la mejora del local para el Instituto podría llevar a hacer gestiones con el presidente del Ateneo mercantil para ocupar el segundo piso de dicha Sociedad, que reunía condiciones. Para ello se creó una comisión formada por los Sres. Ballester de los Reyes y García Brustenga.

El Dr. García dijo que el local para conferencias extraordinarias del Instituto era pequeño y que había que reservar otros salones.

Se acordó solicitar al Dr. Rodríguez Fornos que anunciara la fecha próxima de la segunda conferencia, ya que otros socios habían manifestado su interés de ocuparse de algunos aspectos de la epidemia.

El Sr. Marcos propuso que el Instituto se suscribiera al diario local El Pueblo, igual que lo estaba a otros periódicos políticos de la ciudad. Así se acordó.

1 de Febrero de 1919, Junta general ordinaria

Se dio lectura de la relación de trabajos presentados al certamen de premios. La Presidencia propuso nombrar las comisiones para juzgarlos y el Sr. Gay señaló que debía haber un miembro común a todas las comisiones para aquilatar el valor del mejor trabajo entre los seleccionados. El Sr. Campos señaló que debía haber una comisión amplia con ponentes especiales para cada trabajo, que facilitara su labor.

Se nombró la Comisión censora:

-Röel: Tema libre nº 1: Dr. Moliner

-Röel: Tema libre nº 3: Cervera Moltó

-Röel: Tema libre nº 6: López Vicent

-Röel: Tema libre nº 9: Aguilar Jordán

-Röel: Tema libre nº 10: López Trigo

Vocales: Gómez Ferrer, Chabás,

Topografía: Un solo trabajo: Comisión: Izquierdo Sánchez, Abad Monzó y Durán Martínez

-Premios Instituto

Sección de medicina: Comisión formada por Aguado, Escolano Sabater y Pérez Martínez

Sección de Higiene: Comisión formada por López Romeu, Mauro Guillén y Tomás Babi

Sección asunto libre: Comisión formada por Ximénez del Rey, López López y Uberos Castell

El Sr. Gay propuso que la Presidencia pudiera nombrar sustitutos para los casos de renuncia. Se aprobó. También solicitó que las sesiones se celebraran puntualmente con el fin de no perder tiempo.

El Sr. Aguado pidió información sobre las conferencias para médicos que iba a impartir el Dr. Rodríguez Fornos.

El Presidente dijo que el Sr. Fornos no podía concretar debido a que tenía exceso de trabajo y pidió que se desarrollara la actividad sobre la epidemia de gripe independientemente de la conferencia de Fornos. También señaló que envió los antecedentes a la sección de medicina.

El Dr. Gay solicitó información sobre el traslado a un nuevo local.

El Dr. Brustenga contestó diciendo que las gestiones se habían iniciado y desearía que se le uniera el Sr. Moncho y Bataller en representación de los farmacéuticos.

El Dr. Albert advirtió que deseaba conocer el estado de los fondos del Instituto para no poner en peligro su vida con traslados.

Brustenga opinó que la vida del Instituto no era mala, pero que había que hacer lo posible para que mejorara.

Albert Prósper manifestó que el Instituto debía vivir junto al Colegio para no morir y evitar cuotas dobles.

El Presidente informó de que el traslado sólo se haría después de un detenido estudio y que los Colegios de Médicos y Farmacéuticos, no tributarían lo que estaban aportando porque gozaban de vida propia y podían, conservando el nombre de Instituto, apoyarlo y defender su existencia. Por otro lado, las gestiones que se estaban realizando no obligaban a nada.

El Dr. Moncho señaló que la carga correspondía a los Colegios, pero el de Farmacéuticos no eludía ni obligaba, pero desearía se realizara un cambio para poder desarrollar mejor sus actividades.

La Presidencia estaba de acuerdo pero, mientras tanto, ponía a disposición del Colegio de Farmacéuticos todas las instalaciones de la casa.

El Dr. Alber pidió que se nombrara una comisión mixta de los colegios y del Instituto para resolver.

El Dr. Brustenga señaló que formaba parte como representante de la Junta provincial de la Asamblea y como socio del Instituto, pero deseaba que se unieran los farmacéuticos.

El Dr. Vila Belda propuso se diera el pésame a Germán Bonet por el fallecimiento de su hija. Se aprobó.

1 de marzo de 1919, Junta general ordinaria

El Presidente dio cuenta del telegrama que se había dirigido al Ministro de Instrucción pública interesándole consignaran en presupuesto la cantidad necesaria para el edificio de las Facultades de Medicina y Ciencias.

El Ministro contestó diciendo que haría todo lo que estuviese en sus manos.

Se informó del dictamen de los socios censores de las cuentas del último año y se aprobó.

García Brustenga propuso ampliar las armariadas de la Biblioteca. Se quedó en hacer las gestiones. También propuso que se pusiera teléfono.

El Presidente contestó diciendo que cuando los fondos lo permitiesen se haría.

El Sr. Alcober propuso una lista de obras para la biblioteca. El Presidente señaló que se vería la cantidad que se había consignado.

El Sr. Chabás renunció a estar en la comisión censora de premios por conocer a uno de los que se presentaban.

10 de marzo de 1919, Junta directiva

El Dr. Ballester propuso que se pusiera marco a las fotografías recuerdo de la Asamblea Regional, que habían sido regaladas por el Dr. Peset. Se acordó.

El Presidente informó de que el Dr. Fornos había solicitado impartir la segunda conferencia prometida y que si el local era insuficiente se podía hacer en la Económica de Amigos del País.

El Dr. Vila señaló que era asunto de la Sección de medicina, pero que se podían hacer las gestiones porque el presidente de la Sección estaba ausente.

El Dr. Peset propuso que el Presidente del Instituto, al serlo de todas las secciones, podía quedar con el Dr. Fornos para concretar los detalles sobre la conferencia.

El Presidente lamentó que se produjeran problemas en la conferencia del Dr. Moliner debido a que el presidente de la Sección estuvo ausente, y el vicepresidente, de luto. En estos casos manifestó que debía presidir el acto el socio de cargo en la Junta directiva.

Se dio lectura a un oficio del Colegio de médicos para que se nombrara una comisión que examinara el tema de la reforma del local.

El doctor Llisterri y García Brustenga informaron sobre las gestiones y proyecto económico del nuevo local. Proponían para Casa social la que abandonaba el Centro Liberal en la calle de la Paz. Podían adquirirlo los Colegios de Medicina, Farmacéuticos y Odontólogos para establecerse allí como la vida moderna exigía.

Se acordó que el Colegio Médico convocara a las cuatro instituciones para discutir el tema.

El Dr. Llisterri hizo entrega del Discurso apologético.

El Dr. Peset suplicó al Instituto médico que tomara en consideración el próximo viaje del Dr. Edmond Vidal, acudiera a las conferencias anunciadas y oficiara a los socios para que hicieran lo propio.

5 de abril de 1919, Junta general ordinaria

Presidencia del Dr. Peset

Se leyó una carta del presidente del Ateneo Mercantil invitando a una reunión para la defensa de la clase medica.

El Presidente felicitó al Dr. Pastor Reig en nombre del Instituto por el éxito obtenido en las oposiciones verificadas y el Dr. Pérez López, en nombre de la clase farmacéutica, se adhirió al homenaje suplicando que se realizara un acto con tal ocasión.

El Dr. Pastor agradeció las felicitaciones, prometió seguir trabajando por el Instituto y rechazó cualquier acto público que pudiera realizarse en su honor.

La Presidencia dio cuenta de la desgracia del Dr. Blanco por el fallecimiento de su hermano, y el Dr. Durán por la de su padre, acordando que constara en acta el sentimiento de la corporación.

El Sr. García Brustenga propuso que no se pudieran sacar los libros nuevos adquiridos hasta pasados tres meses y el Sr. Carbonero solicitó que un mismo socio pudiera sacar varios libros a la vez.

El Bibliotecario pidió que se cumpliera el Reglamento.

El Sr. Vila Belda propuso que el Bibliotecario estudiara las modificaciones que pudieran introducirse en el Reglamento para llevarlas a Junta.

El Dr. García Brustenga informó de que el Colegio de Médicos recabó la libertad de acción en el asunto del nuevo local, pero que había decidido invitar al Instituto a que nombrara un representante que se agregara a la comisión gestora para que pudiese informar al Instituto de las gestiones y por si tuviera interés en adherirse.

Después de una discusión se acordó que el Presidente acudiera a esa comisión.

El Secretario, a petición de Brustenga, dio cuenta de que el Dr. Rodríguez Fornos pensaba impartir la semana próxima su segunda conferencia.

El Dr. Aguado preguntó si las conferencias estaban patrocinadas por el Instituto o eran ajenas al mismo.

El Dr. Peset hizo leer el Acta de una sesión anterior en la que se decía que el Dr. Fornos deseaba que las conferencias de divulgación científica sobre la última epidemia se pusieran bajo la tutela del Instituto aun cuando esta labor fuese independiente de la que pudiera realizar la Sección de medicina.

El Dr. Aguado agradeció las atenciones de la Presidencia.

2 de mayo de 1919, Junta directiva

Se acordó oficiar al Gobernador, que pedía un representante del Instituto para formar parte de la Junta Provincial de Protección a la Infancia, comunicándole el nombre de Alejandro García Brustenga.

Se dio por enterada la Junta de una comunicación del Dr. Jesús Marín.

Se dio lectura de una carta de D. Germán Boned agradeciendo al Instituto el pésame por el fallecimiento de su hija.

Se leyó un B.L.M. del Capitán general invitando al Instituto a la recepción de honor de S.A.R. la Infanta Doña Isabel. Fueron designados los Sres. Llisterri y Ballester de los Reyes.

Se dio lectura a un B.L.M. del Colegio de Veterinarios solicitando local social.

El Presidente expuso su criterio sobre el cambio de local y dijo que convenía.

El Dr. Llisterri dijo que, habiendo sido una carga para el Instituto Médico el Colegio, y habiendo adquirido vida próspera sin perjuicio para la Corporación, entendía en representación del Colegio que se debía cambiar de local y que el Instituto procediera como mejor conviniera.

El Presidente le preguntó ¿En qué condiciones?

Llisterri contestó diciendo que en las que propusiera el Instituto.

El Dr. García Brustenga señaló que la separación llevaría a muchos socios a darse de baja del Instituto y que debía modificarse la cuota.

El Dr. Llisterri indicó que se corría el peligro de que el Colegio absorbiera al Instituto por lo que no convenía la unificación de cuotas; en su opinión, el Instituto debía seguir manteniendo su personalidad histórica. Que fuera el Colegio para el Instituto lo que había sido éste para el Colegio durante once años en concepto de inquilino. El aumento o disminución de las cuotas era un asunto venidero.

Campos Igual se adhirió a lo dicho por Llisterri y dijo que debía exponerse a la Junta el traslado, fijando el canon de condiciones cuando el Colegio se hubiera establecido en el nuevo local.

Se acordó el traslado y se recabó autorización para concertar oportunamente las condiciones del traslado al Colegio y dando en su día cuenta a la Junta general de las condiciones.

3 de mayo de 1919, Junta general ordinaria

El Presidente informó de las gestiones llevadas a cabo por la comisión de traslado y solicitó la opinión de los socios.

El Sr. Villarroya señaló que convenía aplazar la decisión y esperar a una Junta general con más asistencia.

El Dr. Ballester de los Reyes propuso, por el contrario, que en la Junta debía tomarse ya la decisión de si aceptaban o no la invitación del Colegio.

Muñoz Carbonero y Gar pusieron sobre la mesa el tema de la baja de socios.

El Sr. Aguilar señaló que no debía volverse sobre el asunto sin haber realizado un estudio previo y detallado de las condiciones en las que se había de realizar el traslado o convivencia en el nuevo local del Colegio.

Después de opiniones a favor y en contra el Presidente expuso su criterio de que no debía resolverse el asunto con prisas y se acordó por unanimidad aceptar la invitación del Colegio de Médicos y autorizar a la directiva para acordar con esta entidad las condiciones del traslado.

7 de junio de 1919, Junta directiva

Se leyó una invitación de la Real Academia de Medicina al Instituto a la toma de posesión del Dr. Brugada. Se designó a Juan Peset.

El Presidente informó de que la Sociedad Económica había invitado al Instituto a que cooperara en la empresa moralizadora y profiláctica que había iniciado contra los Bares.

Se acordó contestar que el Instituto estaba dispuesta a colaborar en cualquier campaña sanitaria.

Se acordó adquirir la obra del Dr. Durán de Cottes, “Fiebres de Malta”.

14 de junio de 1919, Junta general extraordinaria

Se presentaron los dictámenes de las comisiones censoras de los trabajos presentados a premio:

-Sección de Medicina: Estudio clínico y patogénico de las ictericias. Se acordó patrocinar su publicación en las revistas profesionales. Abierta la plica, su autor resultó ser Francisco Reig Pastor, profesor auxiliar de la Facultad de Medicina.

-Sección de cirugía y sección de oftalmología: se declararon desiertos.

-Sección de Higiene: La Comisión, al tratarse de un trabajo de laboratorio, se inhibía. Se nombró otra formada por Juan Peset, Rincón y Bigue para que emitieran juicio a la mayor brevedad.

-Asunto libre: desierto

Fundación Röel

-Topografía médica: La Comisión propuso que, tras algunas correcciones, el trabajo era publicable y premiable. Abierta la plica, su autor resultó ser Antonio García Romero.

-Asunto libre de investigación: La Comisión dictaminó que ninguna memoria debía tomarse en consideración excepto la que llevaba por lema ‘Dr. Moliner’.

Algunos socios señalaron que al ocuparse del primer caso de Sodoku que se había dado en la región, debía premiarse. Abierta la plica, su autor era Pascual Escolano.

Se acordó después redactar el nuevo programa de premios.

20 de junio de 1919, Junta general extraordinaria

Se leyó el dictamen de Peset, Rincón de Arellano y Bique sobre la memoria ‘Hay tantas lepras como leprosos’. Se quemó la plica número 2.

Se informó de los temas para el concurso de 1920:

-Sección de Medicina: Crisis reaccionales de hiper o hipotiroidismo; importancia de su conocimiento en la clínica.

-Sección de cirujía: Estudio clínico de los transtornos del codo

-Sección de oftalmología: Estudio crítico de los procederes de extracción total del cristalino

-Sección de Historia y Literatura médicas: Médicos valencianos que contribuyeron a la diferenciación clínica de la viruela y fiebres eruptivas

-Sección de higiene: Etiología y profilaxis de la gripe

-Sección de Farmacia: Técnica de preparación de algún producto químico-farmacéutico que pudiera obtenerse en la región valenciana

-Un asunto libre

El Dr. García Brustenga dijo que había estado haciendo gestiones para que algunos Sres. concedieran cantidades en metálico para premios en las distintas secciones y que confiaba en el éxito de su iniciativa.

El Dr. Muñoz Carbonero dijo que esos señores podían poner el tema de los premios, pero Brustenga le contestó que no podía ser porque esas personas deseaban permanecer en el anonimato.

El Sr. Presidente señaló que esto tenía el peligro de convocar el premio y que luego, por cualquier circunstancia, el donante retirara el ofrecimiento, lo que obligaría al Instituto a desembolsar la cantidad prometida.

El Sr. Muñoz manifestó que nadie que ofrecía un premio lo iba a retirar después.

El Sr. Presidente preguntó si se podía saber el nombre de los señores.

García Brustenga propuso que se firmaría un oficio con los nombres del Presidente y los de las secciones para dejar constancia del compromiso.

Se dio un voto de gracias a García Brustenga.

Brustenga solicitó que se aumentara el premio o subvención para imprimir la Topografía de 500 a 1000 pesetas. Se acordó estudiar si era posible.

En los Premios de 1920 se suprimía el de tema libre de la Fundación Röel quedando solo el de la Topografía con 2.000 pesetas de premio y 500 pesetas de subvención para imprimir la memoria.

1 de julio de 1919, Junta directiva

Se acordó aprobar el concierto económico con el Colegio de Médicos.

Se aceptó el dictamen de la Comisión de autonomía.

Ponencia dictamen ‘Autonomía universitaria’, por los Dres. Llisterri, Alcober, Campos Igual y Moliner.

El Dr. Pastor Reig señaló que debían modificarse las condiciones del concurso para mayor garantía nombrándose un Jurado inapelable que se ajustara a las bases y que sólo interviniera el Instituto en si hubo o no quebrantamiento de la forma.

Respecto al cartel anunciador de los Premios, Brustenga propuso que se modificaran las cantidades que se concedían como premio y las de las impresiones de las memorias.

El Dr. Vila propuso que se subvencionaran las memorias premiadas con quinientas pesetas con la obligación, por parte del autor, de imprimirlas y entregar al Instituto tanto ejemplares como socios existieran.

Se acordó imprimir el trabajo de tema libre de la Fundación Röel y el accésit de la Topografía quedando un solo premio de 2.000 pesetas y 500 pesetas de subvención para la impresión de la Memoria con la obligación de que el autor la imprimiera y entregara a la Corporación tantos ejemplares como socios.

18 de julio de 1919, Junta directiva

Se leyó el dictamen sobre Autonomía universitaria. Ponentes: Llisterri, Alcober, Campos Igual, Moliner y Marco.

El Dr. Campos Igual presentó y explicó el espíritu que había guiado a los autores del dictamen,  encauzándolo en el sentido que lo hacía y basado en lo que regía en las universidades extranjeras “siempre teniendo en cuenta lo importante en la rama médica y ciencias similares, en las que haciendo falta desde luego la prueba de ingreso en el profesorado y las necesarias que luego se consideren, preparen, el ascenso con especialización que debe existir hasta llegar al término de la carrera o escalafón, pues la práctica demuestra que más garantías ofrece para la enseñanza el que cultivó un grupo que aquel que dedicándose a otro distinto al que opositó, por conveniencia personal, regente o titule una cátedra distinta a la de su ingreso”.

Se propuso que existieran las pruebas necesarias para poder ser llamado “especialista” mediante cursos de agregados, memoria y prácticas que se exigieran para recibir el Certificado de aptitud. Pidieron asimismo que se suprimieran las carreras médicas que especializaran sin ser médico español, lo que sucedía con la Odontología.

El dictamen quedó aprobado.

Se concedieron tres meses de permiso al Dr. Ballester de los Reyes.

29 de septiembre de 1919, Junta directiva

Presidencia del Dr. Peset

El Dr. Peset propuso y se aprobó por unanimidad que se ofreciera testimonio de pésame al Presidente del Instituto por la pena que afligía a la familia.

El Dr. Alcober propuso que se remitiera un telegrama de pésame al Ministro de Gracia y Justicia en nombre del Instituto Médico Valenciano por la muerte luctuosa del Sr. Carlos Blanco, sobrino del Presidente. Se aprobó.

4 de octubre de 1919, Junta general ordinaria

Presidencia del Dr. Peset

Se dio lectura a unas cuartillas que condensaban la reunión tenida con los Presidentes de los Colegios Médico y Farmacéutico:

1º Los Colegios de Médicos y Farmacéuticos ofrecían al instituto local apropiado para su instalación, alumbrado, etc. (Esto lo aceptó la Junta general)

2º. El Instituto Médico, al trasladarse al nuevo local, hará inventario de todos sus enseres a fin de conservar su propiedad absoluta en toda época, pudiendo retirarlos el día en que por cualquier circunstancia se separase de aquellas entidades.

3º. Los Colegios… aceptarían un préstamo reintegrable de dos mil pesetas por parte del Instituto. Se éste accede, los Colegios se encargarían de los gastos de traslado e instalación. Si no fuera posible hacer el préstamo, el Instituto pagará los gastos… que podrá hacer con amplia libertad en la forma que tenga por convencimiento, pero con la máxima urgencia posible.

4º. Los Colegios… ruegan al Instituto estudie la cuestión de la oportunidad de una disminución de la cuota actual en el caso de que preguntados los colegiados no socios del Instituto, hubieran bastante número de estos que se darían de alta en esta última Corporación.

El Sr. Chabás se congratuló de que el Instituto hubiera aceptado el ofrecimiento.

Se habló sobre la contribución económica del Instituto, que debía ser en la medida de sus posibilidades.

Chabás habló de una Unión sanitaria. Es decir, cada corporación funcionaría de forma independiente, pero habría una directiva de una futura unión sanitaria, una directiva de directivas.

Cada sociedad tendría su presupuesto y pagaría los gastos propios y la parte que le correspondiera en la Unión Sanitaria, y el Instituto pagaría lo que quisiera o nada.

El Presidente señaló que el Instituto era libre de pagar lo que pudiera en el futuro.

Se aprobó hacer el traslado lo más rápidamente posible.

No pudiendo hacer presupuesto para ello se acordó que el Dr. Muñoz Carbonero se encargara del mismo y de recoger las facturas que se fueran generando.

Se habló de reducir las cuotas para que los que pertenecían al Colegio de Médicos, pudieran hacerse socios del Instituto. Hubo opiniones encontradas de sobre si hacerlo de inmediato o esperar a ver el número de los que se dieran de baja.

García Brustenga rogó que se avisara al dueño de la actual casa para que si ésta se alquilaba rápidamente, devolviera el dinero aportado en pago hasta final de año.

El Sr. Gay, presidente del Colegio de Farmacéuticos, señaló que cuando estuvieran en el mismo local, se rompía el convenio que mantenía con el Instituto.

El Sr. Chabás propuso que las bibliotecas de cada corporación siguieran siendo propiedad de las mismas. Así se acordó.

23 de octubre de 1919, Junta directiva

Presidencia del Dr. Peset

El Presidente dio cuenta de una carta del Dr. Tomás Blanco en el que presentaba su dimisión. Se acordó que lo visitaran el vicepresidente y el secretario en nombre de la Corporación para rogarle que retirara su renuncia. En caso de que resultara infructuosa se convocaría la provisión del cargo con arreglo al artículo 61 del Reglamento.

Se informó de una carta de la Junta provincial del Censo manifestando que el Instituto formaba parte de dicha Junta para el bienio 1919-20.

Se dio cuenta de una comunicación del Instituto Iberoamericano de Hamburgo pidiendo que se mandaran las publicaciones de la Corporación. Se acordó hacerlo.

Se informó de una carta de la Casa Oliver en la que se decía que la reparación de la máquina de escribir costaba 50 pesetas. Se aprobó arreglarla.

El dueño de la casa social de la calle del Mar pedía hacer obras para otra sociedad que quería instalarse. Se aprobó mientras siguiera allí el conserje. La nueva asociación pedía que se le vendiera la instalación eléctrica, a lo que se accedió.

El Presidente propuso que la Corporación expresara agradecimiento a los Colegios por su atención al ofrecerle un lugar más decoroso. Se aprobó.

También se informó de que dos miembros de la Junta debían formar parte de la Junta directiva. Se acordó que fueran el presidente y el secretario.

Se acordó comprar una mesa para secretaría (125 pesetas).

García Brustenga pidió que el Instituto votara un crédito de 1.000 pesetas para instalar la Biblioteca, y ver si los Colegios querían aportar lo que faltaba hasta las 3.000 que suponían que era el coste total. Se tomó en consideración la propuesta y se acordó que el contador y el tesorero estudiaran el asunto e informaran para pasarlo a la Junta general. Por otro lado, que los señores del Instituto con representación en las directivas de los Colegios y los que formaban parte de la Junta directiva global, vieran en qué tesitura se encontraban las demás entidades para ver si el gasto podía hacerse por terceras partes si no se llegaba a las 3.000 pesetas.

Se dio cuenta de que el Dr. Francisco Reig Pastor se encargaba del discurso bianual del Instituto.

31 de octubre de 1919, Junta directiva

Presidencia de Juan Peset.

García Brustenga solicitó que se adquiriera cuanto antes la mesa para secretaría. Se aceptó.

El vicepresidente informó de que se estaba estudiando la instalación de la Biblioteca con las otras entidades (presupuestos, modelos, armarios, etc.).

Campos Fillol informó del estado económico del Instituto advirtiendo que cada vez se daban de baja más socios. Esto obligaría a reconsiderar las cuentas antes de finalizar el año.

El Dr. Peset recordó que los socios pedían que se redujera la cuota, por lo que había que estudiar el asunto.

Campos propuso que se debía obligar a los médicos de la capital a que se inscribieran por 0,50 pesetas. El Dr. Peset sugirió que se debía estimular a los socios actuales a que no dejaran morir el Instituto y para ello sería de gran ayuda que siguieran pagando la cuota mensual de forma independiente o bien en conjunto con la que se pagaba a la Unión Sanitaria Valenciana.

El Dr. Mestre preguntó si se podía imprimir el Boletín científico por la sección de Historia. García Brustenga señaló que la Unión Sanitaria pensaba editar un Boletín amplio que condensara todas las secciones que lo integraban.

Se acordó proponer a la Junta general del lunes que las elecciones se celebraran el sábado próximo.

3 de noviembre de 1919, Junta general ordinaria

Presidencia del Dr. Peset.

El Dr. Peset informó de la dimisión de Tomás Blanco por motivos de la desgracia familiar sufrida. Dijo que se intentaría que reconsiderara la decisión, pero que si no se lograba respuesta afirmativa se procedería a la elección junto con la del resto de cargos.

Peset informó del gran número de bajas por no querer pagar doble cuota y que había que tomar una decisión al respecto. Propuso una cuota conjunta de 3 pesetas o de 2,5 para los médicos no colegiados. Se aprobó.

Se informó que era necesario comprar estanterías para libros, ya que no había suficientes. Se acordó solucionar el tema de la forma más económica posible.

A propuesta del Dr. Alcober se admitió como socio a Pedro Tamarit Olmos.

García Brustenga suplicó que se mejoraran los muebles del salón de actos. Se tomó nota.

5 de noviembre de 1919, Junta general extraordinaria

Presidencia del Dr. Peset.

Dado que las gestiones para que Blanco retirara su dimisión no dieron fruto, se procedió a elegir todos los cargos vacantes.

Los resultados fueron:

-Presidente: Juan Peset Aleixandre

-Vicecontador: Camilo Aguado Victoria

-Presidente de la sección de Higiene: Mariano Pérez Feliu

-Presidente de la sección de Beneficencia: Ricardo Albert Prósper

Peset tomó posesión, agradeció su elección y prometió hacer cuanto pudiera en beneficio del Instituto.

Al quedar vacante la vicepresidencia, se eligió para ocuparla a Francisco Moliner Alio, por 20 votos.

9 de noviembre de 1919, Junta directiva

El Sr. Pérez Feliu pidió disculpas por no haber podido asistir a la sesión anterior debido a que había recibido la convocatoria tarde, y agradeció su elección como presidente de la sección de Higiene.

El resto de los elegidos también dieron las gracias.

La Presidencia preguntó si se debía celebrar sesión inaugural y en qué condiciones debía hacerse.

Ballester de los Reyes propuso que se celebrara al día siguiente de la inauguración del Colegio. Se acordó que el Presidente se pudiera de acuerdo con el resto de entidades de la Unión Sanitaria para resolver estos extremos.

Se acordó que se elaborara una lista de los compañeros fallecidos por la epidemia de gripe para hacerles un homenaje: Un médico de Vallada; tres de Algar; uno de Valencia (Dr. Serrano); uno de Anna (Dr. García); uno de Algemesí; y uno de Benisa (Dr. Torres Mengual). Se acordó completar la lista con los datos de la Inspección Provincial de Sanidad.

Para la sesión apologética se acordó el ofrecimiento del Dr. Espinosa de encargarse de la figura de Peregrín Casanova.

La Presidencia propuso que se expusieran iniciativas para el nuevo curso. Una de ellas podía ser la celebración de sesiones científicas ordinarias como lo hacían las sociedades científicas. A tal efecto convenía enviar a todos los socios una circular informativa en la que se solicitara su colaboración. Los trabajos de las sesiones podían publicarse en el Boletín de la Unión sanitaria. Las sesiones serían quincenales. Se acordó convocar a los presidentes de las secciones para que llegaran a un acuerdo.

El Sr. Mestre propuso que se invitara a colaborar en el Boletín de la Unión Sanitaria.

La Junta del Colegio de Médicos comunicó al Instituto que todos sus socios ingresaban en la entidad.

El Tesorero declaró que era imposible elaborar unos presupuestos debido al cambio de domicilio y a la modificación de las cuotas.

Pastor Reig propuso que se convocara a la Junta general para conocer su opinión sobre este extremo y solicitar autorización para seguir con los actuales presupuestos durante el periodo de transición. Se acordó.

Se acordó comprar un marco para el retrato del Dr. Roure.

Para otra junta quedó el tema de organizar un banquete en honor del Dr. Pastor Reig.

6 de diciembre de 1919, Junta general ordinaria

Se informó de la toma de posesión de los señores elegidos.

Se propuso celebrar la inauguración de curso en el periodo de festejos de la apertura de la Unión Sanitaria Valenciana y buscar la fórmula para homenajear a los compañeros fallecidos durante la epidemia. Tomás Babi propuso que se ampliara a los farmacéuticos fallecidos. Quedó la Junta directiva encargada de organizar el acto.

Se propuso que los presidentes de sección organizaran las sesiones científicas y se informó de que Sanchis Bergón había ofrecido un curso sobre enfermedades mentales.

Se produjo una discusión en la que intervinieron Peset, Sanchis Bergón, Rey, Muñoz Carbonero y Vila Belda. Se acordó que el Instituto dirigiera las sesiones y que las secciones aportaran su trabajo particular.

Se acordó aceptar el puesto de honor que se ofreció por la Unión Sanitaria para la Directiva de directivas de dicha Unión.

Se acordó agradecer al Colegio de farmacéuticos el ofrecimiento de aportar listas de socios de su seno para aumentar los de este Instituto.

Ante la imposibilidad de elaborar un presupuesto se acordó:

1.- que se modificara la cuota desde primeros de 1920 en el sentido de rebajarla a 0,50 pesetas con las siguientes excepciones:

-los señores que no figuren en la Unión sanitaria como socios abonarían la cantidad de 2,50 pesetas mensuales.

Sanchis Bergón reiteró el ofrecimiento de dar un cursillo, a lo que la Junta contestó afirmativamente agradeciendo la iniciativa.

Torres Babi preguntó si podía colocar el busto del Dr. Gómez Ferrer durante los días de fiesta médica y la Presidencia y el Dr. Sanchis Bergón informaron de que la obra artística estaba muy adelantada, pero que la económica no. No obstante se harían las gestiones con la Junta del monumento.

[Estas anotaciones se han podido realizar gracias al Proyecto de Investigación del Ministerio de Educación, HAR2008-04023].

4 comentarios en “El Instituto Médico Valenciano en 1919 (I)

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