El Instituto Médico Valenciano en 1914 (I)

Tras la crisis de 1913 el Instituto Médico Valenciano se recompuso completamente. La lectura de las actas de las múltiples juntas que tuvieron lugar a lo largo de 1914 recuerdan la etapa más esplendorosa de la Corporación. A su cabeza Manuel Martí Sanchis, del que poco se sabe -de momento-. Ideas claras, decisión y disciplina fueron el denominador común de los miembros de la Junta directiva. En poco tiempo se reformaron el Reglamento y los Estatutos, cada una de las secciones desarrolló actividad científica, se impartió un curso de Análisis químico y empezaron las clases de francés y alemán para los asociados. El número de socios fue creciendo mes a mes. En otro post nos referiremos a las actividades que quedaron reflejadas en la prensa y que tenemos pendientes de comprobación. Finalizó el año con la que se llamó Semana biológica. Fueron una serie de conferencias que impartió con gran éxito en el Paraninfo de la Universidad, el reverendo Jaime Pujiula, de la Estación o Instituto Biológico del Ebro.

Una de las claves de la buena marcha del Instituto fue la unión de lo que entonces se llamaban clase médica, clase farmacéutica y clase veterinaria, para vehiculizar sus reivindicaciones. Otra fue la iniciativa y colaboración de los socios para organizar actividades científicas. Por último, el apoyo de personas como Faustino Barberá, Francisco Torrens y Julio Perales. Tanto ellos como el Presidente del Instituto debían gozar de buenas influencias en la ciudad.

Reformados el Reglamento y los Estatutos se convocaron de nuevo elecciones. Volvió a ser elegido Manuel Martí Sanchis. Se clarificaron las listas de socios, el escalafón, el inventario, el catálogo de la biblioteca, etc.

3 enero de 1914, Junta directiva
El Dr. Barberá, leída el acta de la sesión anterior, señaló que le había llamado la atención que entre los documentos que la Junta anterior transmitió a la actual, no figurara nada relativo a una cuenta de la Caja de Ahorros donde se guardaba lo que sobró del Congreso Médico-Regional. Según él esa cantidad debía guardarse para celebrar un segundo congreso.
El Sr. Torrens contestó diciendo que de esa cuenta se habían extraído cantidades hasta quedar reducida a 70 pesetas, aunque en la actualidad existían 1.677,88 pesetas por los ingresos sucesivos que el Instituto había realizado. Se invirtió en el último traslado de sede y su adecuación correspondiente. Los gastos se efectuaron con aprobación de la Junta general a la que se consultó previamente.
El Sr. Olmos añadió que el dinero era de la Corporación y que si se hubiera producido déficit cuando se celebró el Congreso, el Instituto se hubiera tenido que hacer cargo del mismo.
Intervino también el Dr. Perales que señaló que los fondos prescribían.
El Sr. Barberá opinó que no podía entender cómo el depositario de un dinero se lo había gastado parcial o totalmente sin dar cuenta al depositante. Sostuvo que la Junta general se equivocó tomando la decisión que había tomado. En el Congreso participaron muchas personas que no tenían vinculación con el Instituto y había un acuerdo según el cual el dinero sobrante debía invertirse en una asamblea o reunión semejante a la realizada. Dijo además que hubo muchos presidentes, entre los cuales se contaba, que respetaron ese fondo a pesar de haber vivido etapas de dificultades económicas.
Barberá informó de que el dinero se ingresó en 1895. La cantidad era de 1.837,35 céntimos a los que habría que añadir los intereses devengados. El Instituto no participó en los gastos y las cuentas se llevaron siempre por separado. Respecto a la prescripción apuntada por el Dr. Perales, Barberá apuntó que eso era un subterfugio de la ley civil pero no de la ley moral.
Insistió en que el Instituto debía reintegrar dicho depósito y que su destino debían decidirlo quienes fueron sus contribuyentes.
El Presidente se alegró de haber pedido la transmisión de los documentos precisamente para analizar asuntos de tanta trascendencia como el que se estaba discutiendo. Recordó que estaba a la espera de recibir el inventario, donde quizás se daría cuenta de lo que ocurrió.
Se propuso la creación de una ponencia compuesta por el Dr. Faustino Barberá, el tesorero saliente, Dr. Torrens, y el entrante, Sr. Boned, para estudiar el tema y proponer una solución.
Se agradeció el trabajo realizado por el que durante mucho tiempo fue secretario del mismo, el Dr. Olmos, quien agradeció el gesto.

7 de enero de 1914, Junta directiva
El Presidente habló de la solemnidad que debía tener el acto inaugural que se celebraría el sábado siguiente. Propuso que se contratara iluminación supletoria. Después de intervenir los Dres. Torrens y Gay, se aprobó.
Se acordó también facultar al Presidente para que, ayudado del socio que él designase, hiciese lo necesario y conveniente para llevar a la práctica el acto y realzarlo, dentro de los márgenes económicos del Instituto.
A continuación el Presidente expuso su programa:

1º.- Reforma del Reglamento
2º.- Dar conferencias invitando a personas destacadas fueran o no del Instituto
3º.- Promover las conversaciones científicas
4º.- Llevar a cabo sesiones apologéticas
5º.- Organizar un curso de alemán y otro de análisis químico.
6º.- Creación de una Biblioteca circulante
7º.- Fomentar el uso de la Biblioteca

Se aprobó por unanimidad.
El Dr. Torrens pidió ayuda para la clase farmacéutica, que estaba amenazada por un proyecto de ley que el ministro de la Gobernación iba a presentar.
El Presidente contestó que él y la Corporación estarían siempre dispuestos a defender por todos los medios lícitos los intereses de su público y asociados.
Se acordó que formaran parte de la Comisión que había de recibir a los invitados el día de la inauguración, a los Sres. Torrens, Barberá, Ferrer, Martí Pastor y Calvo.
Se acordó también compensar al cobrador de los recibos con 12 pesetas por sus buenos servicios.

10 de enero de 1914, Sesión inaugural
El Dr. Gay leyó la Memoria de los trabajos del curso anterior. “Dolorosa impresión produjo en las personas el primer párrafo de la indicada memoria por el pesimismo que encierra respecto a la marcha de la Corporación, pesimismo que impidió se apreciara en todo su valor el trabajo del Dr. Olmos al reseñar las conferencias y discusiones sucedidas en el Instituto. No produjo mejor impresión el número tan considerable de bajas de socios consignado en la misma memoria”.
Después se entregó al Sr. Durán Martínez el premio obtenido de 1.500 pesetas, medalla de plata y diploma de socio de mérito.
Posteriormente el Dr. Moltó Boatella leyó el discurso inaugural sobre ‘La prolongación de la vida hasta su término natural’.
El Presidente terminó el acto con un breve discurso. “Resumió procurando convencer al auditorio de que el Instituto había tenido, tenía y tendrá vida exuberante”. Sintetizó la historia del mismo. Manifestó su confianza de que el futuro sería brillante, fundándose en los entusiasmos de la nueva Junta directiva.
Señaló que se iba a reformar el Reglamento y que pretendía conectar con las sociedades, los centros oficiales y los grupos científicos de forma especial.

15 de enero de 1914, Junta directiva
Se habló de que el diario Pueblo no había publicado la gacetilla que se le había enviado. Se dijo que se le remitió junto con una petición de suscripción. Se acordó escribir de nuevo comunicando que no se diesen por enviadas las dos notas señaladas.
Se acordó renovar la suscripción de las revistas científicas.
Se acordó nombrar al Dr. Manuel Desfilis Pascual para preparar el discurso inaugural del próximo curso.
Se acordó que para imprimir la Topografía médica de Meliana el autor debía corregir todos los detalles que fueron señalados por la Comisión que dictaminó sobre el mismo.
Se acordó escribir a la sindicatura de la Fundación Röel comunicándole la renovación de la Junta y adjuntándole cuatro ejemplares del discurso inaugural.
Se designó al Dr. Gay para que impartiera un curso de Análisis químico.
Se acordó invertir en láminas de la Caja de Ahorros el dinero sobrante.

24 de enero de 1914, Junta general ordinaria
A petición del Dr. Torrens se acordó que constara en acta el sentimiento de la Corporación por el fallecimiento del padre del Dr. Américo Montoro.
Se propusieron para socios residentes a Ricardo Albert Próser y José Tarancón Sánchez.
Se propuso para constituir la Sección de Medicina a los Sres. Clemente Ramón y Tomás, Francisco Serra Juan, Joaquín Vila Belda y Vicente Gimeno Márquez.
Se propuso para constituir la Sección de Cirugía a los Sres. Salvador Valero Estopiñá, Vicente Pallarés Iranzo, José Picazo Pérez y José Tomás López Trigo.
Se propuso para constituir la Sección de Higiene a los Sres Julio Perales y García, José Castañer Martí, Tomás Alcober Alafont y Mauricio Herráez García.
Se propuso para constituir la Sección de Farmacia a los Sres. Alfredo Moscardó Valero, Aurelio Gamir Sáez, Rafael Morant Giralt y Carlos López Moreno.
Se aprobó por unanimidad.
Se acordó nombrar a Manuel Desfilis Pascual para la redacción del discurso inaugural del próximo curso.
Se aceptó el ofrecimiento del Dr. Gay de impartir un curso de Análisis químico para los socios adaptado al programa de doctorado. Se le autorizó a resolver todo lo relativo a los gastos, importe de la matrícula, etc.
Se autorizó al Sr. Luis Calvo para que pudiera realizar operaciones en el Banco de España en beneficio de la Corporación y sin límite alguno. Lo mismo respecto a la Caja de Ahorros.
El Presidente señaló que, enterado de la pretensión de algunas sociedades obreras de establecer en sus cooperativas oficinas de farmacia, no podía permanecer indiferente la Corporación a una reforma que estimaba peligrosa para la salud pública y lesiva para los intereses de los farmacéuticos. Abrió una discusión al respecto.
Hablaron Torrens, Trigo, Barberá, Aguilar, Perales y el Presidente.
Se acordó que se constituyeran en ponentes los Sres. Agustín Trigo, Faustino Barberá y Francisco Torrens, y redactaran un documento para elevarlo al ministro de la Gobernación.
El Dr. Torrens se comprometió a que estuviera listo para la sesión de 26 de enero.

26 de enero de 1914, Junta extraordinaria
Se trató el asunto que afectaba a los farmacéuticos.
Se leyó el documento redactado por el Sr. Torrens:

Excmos. Sres:= El Instituto Médico Valenciano constituido por profesores habilitados legalmente para el ejercicio de las ciencias: médicas farmacéuticas, físico-químicas, naturales y la especial de veterinaria; que desde su fundación (1ño 1841) tiene por principal objeto el progreso de las ciencias médicas, empleando al efecto como uno de los medios “Reclaman de quien corresponda la adopción de las medidas favorables a la humanidad”, no podía permanecer callado ante el peligro que para los intereses de la salud pública significaría la modificación o ampliación de las vigentes Ordenanzas de farmacia en el sentido de conceder a las Sociedades Cooperativas de Obreros la autorización que solicitan para fundar y sostener boticas de su propiedad para el despacho de medicamentos, fórmulas y específicos autorizados, y en sesión celebrada ayer acordó por unanimidad comparecer ante V.E. y con el mayor respecto =Exponerle: Que sin entrar en los fundamentos legales y de otra índole que tan magistralmente consigna en instancia la “Unión Farmacéutica Nacional”, que desde luego hace suyos y suscribe, se cree obligada esta Corporación a añadir otros humanitarios o sociales, de tal gravedad e importancia, que confiadamente cree bastará su sola iniciación para que V.E. con su elevada mentalidad deniegue la autorización con tanto empeño solicitada= En primer lugar, entiende esta Corporación que no es caprichoso ni tiende exclusiva y principalmente a favorecer los intereses de la clase farmacéutica la limitación que las Ordenanzas de farmacia en su art. 4º para el ejercicio de la profesión; aunque bien pudiera hacerlo, toda vez que no se trata de un privilegio concedido exclusivamente a determinadas personas, como sucede con título nobiliario, p.e., sino otorgado a todos, hombres y mujeres, ricos y pobres, que con los debidos estudios y pagando o ganando en reñidas oposiciones los tributos que el Estado exige, hayan acreditado en debida forma que reúnen las condiciones prescritos por la actual legislación, hecho constar su suficiencia ante tribunal competente y posean el título correspondiente; pero seguramente el legislador, al redactar las Ordenanzas de farmacia, tuvo en cuenta una mira más elevada, el bien público en general, procurando las mayores garantías posibles para el Estado y la Sociedad, y buenas pruebas de ello son los innumerables deberes y responsabilidades que sobre el farmacéutico pesan al otorgársele el derecho de poseer y dispensar al público los medicamentos, las substancias venenosas y las de acción muy heroica junto con otras explosivas o que puedan servir para prepararlas que tienen empleo en medicina y de que debe estar provista toda farmacia, exigen que la persona que las posea tenga conocimiento, ilustración y responsabilidad suficiente para que el Estado y la Sociedad estén tranquilos y garantidos de que en ningún caso hará mal uso de esta posesión. De aquí que el art. 8º de las referidas Ordenanzas de farmacia exija que el farmacéutico las resguarde en un armario y en su art. 9º, que la llave del mismo obre siempre en su poder de aquí también que la ley sólo autorice a determinadas personas y corporaciones para que con la regencia de un farmacéutico puedan poseer farmacia, pero sólo a aquéllos que por sus especiales condiciones ofrezcan la deseada garantía, y aun así no puedan expender al público ni prestar servicios fuera del establecimiento; ¿ofrecen las Sociedades particulares, sean o no obreras, porque al concederse a unas no habría justificación para negarlo a las demás, por su organización, conocimientos, ilustración y responsabilidad las mismas garantías que el Real Patrimonio y los hospitales civiles y militares, únicas Corporaciones autorizadas por la ley para poseer farmacias? ¿No equivaldría la concesión del derecho que solicitan las Sociedades Cooperativas de Obreros a tanto como declarar libre de posesión de las substancias tóxicas, muchísimo más peligrosas que las explosivas, que tantas víctimas han ocasionado, no solo por su actividad, sino por la impunidad en que podían quedar muchos delitos, dadas las dificultades que ciertos análisis toxicológicos presentan? = Hay además que tener en cuenta, que uno de los principales males que a nuestra querida y desgraciada Nación afligen y que la desconceptúan en el resto de Europa es, sin duda alguna, el gran número de analfabetos que en ella existen y la falta de ilustración general, y mal medio resultaría, seguramente para presentarla el postergar a toda una Facultad arrebatándole sus legítimos derechos para otorgárselos a una clase, muy respetable siempre y que merece nuestra más viva simpatía, pero de escasa instrucción por lo general y que no puede alegar razón alguna de fundamento para que lo conceda el derecho que pretende = Esta apreciación nuestra en el terreno jurídico no envuelve el concepto de que los intereses obreros no merezcan toda nuestra simpatía, pues nuestro pasado abona el amor entrañable que sentimos por las clases proletarias, ya que farmacéuticos fueron algunos de los grandes bienhechores de la humanidad: Parmentier, el ilustre introductor del cultivo de la patata en Europa cuyo centenario de su muerte acaba de celebrar la República francesa; Margraf, el creador de la gran industria de azúcar de remolacha; Moisan, haciendo prácticas del acetileno y sus aplicaciones, y otros tantos pudiéramos citar, que han hecho más por el bienestar actual de las clases obreras de lo que pueden creer muchos, prontos a olvidar el bien recibido. = Por todo lo cual, este Instituto Médico Valenciano a V-E- respetuosamente = Suplica: que sin más recurso sea desestimada la instancia de las Sociedades de Obreros o cuando menos se sirva pasarla a informe del Real Consejo de Sanidad y de la Real Academia de Medicina, uniendo a ella estas observaciones y las formuladas por la Unión Farmacéutica Nacional y otras entidades. = Gracia que no duda en alcanzar de su reconocida justificación de V.E. cuya vida guarde Dios muchos años = Valencia 27 de Enero de 1914 = Al Excmo. Sr. Presidente del Consejo de Ministros y al Excmo. Sr. Ministro de la Gobernación = Ponente, Dr. Torrens Roig.

Después de varias intervenciones, se aprobó el texto. Se leyó la adhesión del Sr. Aldrover, farmacéutico de Gandía y, a propuesta del Dr. Quesada, se aprobó por todos los presentes un voto de gratitud al Instituto Médico Valenciano por sus iniciativas y actividad en este asunto.
El Presidente respondió que el Instituto no había hecho mas que corresponder a la confianza que en él habían depositado sus socios.

3 de Febrero de 1914, Junta directiva
El Presidente hizo que se leyera el art. 35 del Reglamento y visto el mismo, propuso se encargara la Directiva de redactar los nuevos Estatutos y Reglamento que hacía años había acordado el Instituto en Junta general reformar. Así se acordó.

11 de Febrero de 1914, Junta directiva
El Dr. Perales dio lectura al proyecto de Estatutos y Reglamento de Archivo y Biblioteca, de empleados y de Biblioteca circulante. Después de una larga discusión y de realizar pequeñas modificaciones se acordó llevar el asunto a Junta general.

14 de Febrero de 1914, Junta general ordinaria
Se admitieron como socios residente previa votación, los Sres. Ricardo Albert Prósper y José Tarancón Sánchez.
Se propusieron para socios residentes los siguientes Sres.: Daniel Abad Abad, Tomás Duch Belmonte, José Pérez Pau, Galileo Montoro Gómez, Arturo Ortigosa Barroso, José Sanchis Banús, José Casanova Dalfó, José Orensanz Moliné, Lorenzo Cuello Pardenilla, Alfonso Criado López, Mariano Moreno García, Juan Ferrer Cerderá, José Juan Albiñana, Jesús Oliver García, Rafael Bover Albi, Vicente Ferrer Ciurana (reingreso), Salvador Monmeneu Jorro.
Se propuso para correspondiente a Ricardo García Vilaplana (Silla).
El Sr. Caravaca manifestó que trasladaba su residencia a Madrid y solicitó se le pasara a correspondiente.
Se dio lectura a la dimisión de Pedro Valero Almudéver como Secretario de actas por problemas de salud.
Se admitió la dimisión y se declaró el cargo vacante.
A propuesta del Presidente se acordó aumentar en dos vocales la Comisión de Cirugía. Se propuso a Manuel Auban Amat y Ramón Morell Berenguer.
Para la Comisión de cuentas fueron nombrados Ramón Alapont Ibáñez, Tomás Alcober Alafont y Alfredo Moscardó Valero.
Se informó de las publicaciones recibidas en el mes de enero.
El Presidente dio cuenta de que pudo comprobar que el Instituto no figuraba entre las Asociaciones que tenían representación en la Junta provincial del Censo electoral. Ordenó al oficial de Secretaría que hiciese gestiones para que se volviera a incorporar. Así se hizo, figurando con la antigüedad completa desde 1841. Dijo que esto le confería derechos y que podrían ejercitarse en el bienio 1916-17.
Se acordó dar las gracias al Sr. Viché, oficial de Secretaría, por las gestiones realizadas.
El Presidente hizo leer el art. 35 del reglamento. Explicó que había encargado a la Junta directiva la redacción de un proyecto de nuevos Estatutos, que quedaban sobre la mesa para quien lo quisiera leer. Se discutiría en la próxima junta.
El Presidente agradeció al Sr. Perales las clases de alemán, con quince matriculados, y al Sr. Gay, por su curso de Análisis químico. Como estos eran alicientes para dar vida a la Corporación, propuso que constara en acta el agradecimiento.
El Sr. Mur señaló que también había que agradecerle al Presidente sus esfuerzos por el buen funcionamiento del Instituto. Así se hizo.
El Dr. Perales solicitó que se recordara a los socios que debían ceder al Instituto una copia de todo lo que publicaran.

21 de Febrero de 1914, Junta general ordinaria
El Presidente comunicó que debía nombrarse interinamente un sección de veterinaria para la defensa de su clase y propuso para presidente a José Orensanz y para vocales a Lorenzo Cuello, Juan Ferrer, Alfonso Criado y Mariano Moreno.
Leyó después una carta del Sr. Herrero, senador por la Universidad, referente a la petición de la Sección de Farmacia. Se acordó darle las gracias.
Se votaron y admitieron como socios todos los propuestos en la sesión anterior.
Se procedió a elegir a la persona que ocupara el cargo de Secretario de actas. Por 17 votos a favor y uno en blanco, recayó en Ramón Morell Berenguer.
Se acordó dar de baja por impago a los socios Joaquín Férriz Olmos y José Izquierdo; y a José Ribes, a petición propia.
Se acordó figurara en acta el sentimiento de la Corporación por el fallecimiento de la esposa de Carlos Benítez.
Se leyó después el proyecto de Estatutos, que se aprobó por unanimidad.

28 de febrero de 1914, Junta general ordinaria
Se dio cuenta de una carta enviada por Benito Martínez Díaz, vecino de Madrid y director del periódico ‘La Veterinaria Española’, en la que demostraba ser el autor del trabajo ‘Lasciati ogni speranza’ que se presentó al programa de premios. Rogaba se le dejara su trabajo al subdelegado de Sanidad veterinaria del distrito del Mercado para que elaborara una copia del mismo. También solicitaba que en el concurso de premios se indicara que podían participar los veterinarios.
Se dejó sacar el trabajo y que constara en la convocatoria de premios que podían participar veterinarios.
El Sr. Orensanz dio las gracias a la Presidencia en nombre de la clase veterinaria, a lo que se adhirió el Dr. Faustino Barberá.
Se leyó una petición de los Sres. Jorge Perrón, Luis Rizo, Tomás Alcober y Mariano Herraéz en la que decían que no se aprobaran los Estatutos hasta que no se discutiera el Reglamento porque podían producirse contradicciones entre ambos.
El Presiente dijo que lo sentía, pero que ya habían sido aprobados. Lo único que se podía hacer era retrasar la entrega al Gobierno civil hasta colocar el articulado con la debida correlación.
El Secretario leyó el articulado del Reglamento de empleados. Tras discusión se leyó un acuerdo de diciembre de 1912 en el que figuraban ya las obligaciones del oficial de secretaría.
Después se discutió sobre si la Junta directiva debía obrar interinamente o no, lo que suscitó una largo debate.
El Sr. Carsí señaló que la Junta directiva y la General debían ir siempre aunadas. El Sr. Perales dijo que, como se había dado plena confianza a la Junta directiva, debía obrar ésta como mejor le pareciese sin trabas ni cortapisas y luego dar cuenta a la Junta general.
Se sometieron a votación estos dos aspectos: ¿La Junta directiva debe tomar sus acuerdos interinamente?, ¿La Junta directiva debe tomar sus acuerdos como definitivos?
Después de una nueva discusión sobre si era oportuno o no votar, se procedió y salió que la Junta tomaría sus acuerdos como definitivos, con el voto en contra de los Sres. Carsí, Rizo y Pérez Feliu.
Se leyó el artículo 2º y se aprobó con el voto en contra de Pérez Feliu.
Tras discusión, se aprobaron por unanimidad los artículos 2º, 3º, 4º, 5º y 6º.

5 de Marzo de 1914, Junta general
Se leyó el artículo 7º del Reglamento de Empleados. Se aprobó.
Se discutió después sobre las obligaciones del empleado de Secretaría. Se acordó que durante el curso académico trabajara cuatro horas diarias, y dos en vacaciones. Respecto a los incumplimientos y faltas se decidió que primero sería amonestado por el Presidente. Si reincidiese, recibiría la amonestación de la Junta directiva y separación del cargo.
A petición de Faustino Barberá se acordó felicitar al Presidente por sus acertadas gestiones en el desempeño de su cargo.
El Presidente señaló que los cambios que se producían relativos a las normas se debían a D. Julio Perales.
Se procedió después a la elección del cargo de vicesecretario de actas, que recayó sobre Augusto Cervera Moltó por la totalidad de los votos (24).
Se acordó dar de baja por impago y a petición propia dea los socios: Ricardo Beneito, Vicente Cabedo, Lorenzo Colomer, Alfredo Ferrer Peris, Joaquín Iborra, Américo Montoro, Gregorio Orduna, y Francisco Vilata.
Se acordó dejar de pasar recibos al Sr. Oliete por su condición de socio de mérito.

7 de marzo de 1914, Junta general
Se propuso como socio residente a Luis Valencia Negro.
Después de una larga discusión se aprobó el horario del Conserje: de once a trece y de dieciséis a veinte.
Se dio lectura al articulado del reglamento de la Biblioteca circulante y quedó sobre la mesa.

14 de marzo de 1914, Junta general
Se aprobó el ingreso del socio Luis Valencia Negro.
Tras discusión, se aprobó el Proyecto de Reglamento de la Biblioteca circulante.
El Presidente leyó una carta del Dr. Calatraveño al Dr. Barberá en la que instaba a los compañeros a que se asociasen para pedir a los Poderes Públicos que implantasen en los hospitales gabinetes para la aplicación del radio y mesotorio para el tratamiento del cáncer y otras enfermedades. Se acordó que la Presidencia se adhiriera en la forma que creyese más conveniente.

21 de Marzo de 1914, Junta general extraordinaria
Se leyó el Proyecto de Reglamento de la Biblioteca y Archivo, que quedó sobre la mesa.

31 de Marzo de 1914, Junta directiva
El Dr. Rodrigo Pertegás informó de sus gestiones sobre el homenaje al Dr. Guillem, como vocal de la Comisión que se nombró a tal efecto.
El Dr. Barberá dio cuenta de haber dedicado un número de su revista al Dr. Guillem, en el que habían participado los Dres. Peset y otros. Señaló que no habría problema para llenar una sesión apologética. Respecto a la parte musical que se pensó en un principio, dijo que no continuó debido a que no había costumbre en el Instituto de incluir conciertos en las sesiones.
El Presidente agradeció la labor realizada y dijo que debía prepararse el salón de actos, las invitaciones, las intervenciones, etc. e imprimir estas últimas en un volumen para repartirlos a los socios.
Se acordó que constara en acta el sentimiento de la Corporación por el fallecimiento de la abuela del Dr. Picazo.

2 de Abril de 1914, Junta directiva
Se acordó el programa de la sesión apologética en honor al Dr. Guillem:

-Lectura del acta en la que se acordó el homenaje
-Discurso del Dr. Fernández Martí
-Poesía del Dr. Vilanova
-Discurso del Dr. Rodrigo Pertegás
-Poesía del Dr. Cebrián Mezquita
-Discurso del Dr. Barberá Martí
-Poesía del Dr. Martí Sanchis
-Resumen de la Presidencia

25 de Abril de 1914, Junta general ordinaria
Se propuso como correspondientes a los siguientes Sres.: Saturnino Villarrota, Ricardo Aznar, Joaquín Soriano Zapater, José Moncho Herrando (reingresado), todos ellos licenciados en Farmacia.
Para socios residentes se propuso a Ferrán Solsona, Valentín Palacios Ferri y Leopoldo Ciurana Carles el licenciado en medicina, José Serra Bort.
Se acordó que figurara en acta el sentimiento de la Corporación por el fallecimiento de la madre del Dr. Crú Miralles.
El Dr. Perales leyó el Proyecto de Reglamento de la Biblioteca y Archivo y, a continuación, se aprobó.
El Dr. Barberá propuso que se diera el nombre de Museo Histórico Valentino al que proyectaba crear el Instituto.
La Presidencia contó que con motivo de la inauguración de los trabajos de la Sección de Higiene, el Dr. Barberá había pronunciado un brillante discurso sobre ‘Importancia social del ozena’. Solicitó que las conclusiones se elevaran a las autoridades advirtiéndoles de los peligros de dicha enfermedad y remedios para atenuar su propagación.
El Dr. Barberá leyó las conclusiones y fueron aprobadas.
El Dr. Perales dijo que era el Instituto el que debía dar las gracias al Dr. Barberá y que se votaran el crédito necesario para los gastos.
A propuesta de la Presidencia se nombró una Comisión compuesta por Barberá, Perrón y Vila Belda para que llevaran a cabo los acuerdos.
Se acordó dar de baja a los socios siguientes: Salvador Albelda, José Barbarrós y Luis Miralles.
A petición del Dr. Barberá se acordó que constara en acta el sentimiento de la Corporación por el fallecimiento del médico de Crevillente Dr. Más, y que se comunicara a su hijo.
La Presidencia informó de que se había celebrado la sesión apologética en homenaje al Dr. Guillem.
Presidencia también informó de haber celebrado una misa por las almas de los socios fallecidos.

16 de Mayo de 1914, Junta general
Se acordó aceptar el reingreso de José García Royo y de José Izquierdo Tamarit (farmacéuticos).
Con carácter de correspondientes, también se acordó el reingreso de Mariano Durán, Miguel Eugenio Cardona, José Muñoz, Mariano Pamblanco y Arturo Torregrosa.
Se votó y admitió a los socios propuestos en la sesión anterior.
Se propusieron como socios residentes a Ramiro Calvo Roselló (médico), Fernando Fabergat Ripollés (farmacéutico), Fernando Prósper Pano (médico), Antonio Sala Igual (farmacéutico).
Se propusieron para correspondientes a: Francisco Aldrover, José Aguilar Brunet, Luis Artigues Soler, Enrique Baixauli, Juan B. Beltrán, Salvador Boquera, Joaquín Burgueño, Fernando Cantarino, Juan B. Catalá, José Cerrada, José Colubi Borje, Ricardo Compañ, Vicente Cucarella, Federico Doménech, Luis Durán, Evaristo escribá, Pedro Esteban, Leopoldo Fabregat Simó, Bernando Fontana, Pedro Fuxet Tubiá, Cayetano García, Manuel Gari, Eduardo Goig, Juan B. Guardiola, Víctor Herrando, Tomás Jordán, Manuel Saliga Gómez, Cayetano Llatas Gimeno, Fulgencio Emilio Marín, Ignacio Martínez Villanueva, Francisco Mezquita, Gerardo Modesto, Blas Moliner, Eulogio Piqueras, Santiago Querol, José Ricard, José Roig Mendoza, Julio Selfa, José M. Sempere, Joaquín Soler, Sixto Soler, Ramón Trullenque y José Valls.
Se acordó dar de baja a Manuel Alcaide Llopis, Vicente García Ibáñez, Ramón Gómez Pérez, José Juan Almiñana, Pedro Valero Almudéver y Arturo Villarroya.
El Presidente explicó los trabajos que estaban desarrollando las distintas secciones y agradeció el esfuerzo. De forma especial felicitó a la de Farmacia y a los Sres. Torrens, Trigo y Gay.
Se dio lectura al dictamen de la Comisión de liquidación de cuentas del año anterior y quedó aprobado.
Se presentó una propuesta para que se diera prórroga en la entrega de trabajos para el certamen de premios. Quedó sobre la mesa.
Se leyeron las conclusiones que presentó la ponencia nombrada para emitir dictamen sobre lo que propuso el Dr. Barberá. Se aprobó.
El Presidente informó de los catálogos que se habían recibido y que quedaban expuestos en la Biblioteca.
El Presidente informó de la celebración de la sesión de la Sección de Higiene para repartir los premios ofrecidos por el Dr. Barberá y que obtuvieron los escolares Sres. Mestre y Gómez. Recibieron la cantidad de 50 pesetas. Dieron sus discursos que después cerró el Dr. Barberá con unas palabras.
Tras discusión se aprobó hasta el segundo título inclusive del Reglamento del Instituto.

23 de mayo de 1914, Junta general
Se admitieron los socios propuestos en la sesión anterior. Se aceptó como reingreso a Rafael Vilar Ridaura.
Se propuso como correspondientes a los farmacéuticos Francisco Ramos, Ricardo Pérez, Ernesto Tena, Luis Grimalt, Antonio Carbó Ferrer, Domingo Simarro y Porfirio Ruíz.
La presidencia señaló que como se había recibido una memoria para los premios, no procedía prorrogar el plazo.
El Presidente informó de que al día siguiente se iba a reunir la Asamblea de veterinarios.
El Dr. Olmos presentó una enmienda al proyecto de tributación de los socios permanentes. Se acordó tenerla en cuenta cuando se discutiera ese aspecto.
Siguió leyéndose el reglamento del Instituto. Hubo varias intervenciones.
Se aprobó hasta el artículo 27.
Se leyó una petición de los veterinarios en la que exponían y solicitaban apoyo al Instituto en referencia a la creación de cátedras de Medicina veterinaria. El Dr. Lorenzo Cuello explicó con detalle la petición y los motivos. Pidió que el Instituto lo estudiara y emitiera dictamen.
Se acordó nombrar para ello una ponencia formada por los Dres. Torrens (farmacéutico), Lorenzo Cuello (veterinario), Fernández Martí (médico y Dr. en ciencias).

28 de mayo de 1914, Junta general
Se admitieron los socios propuestos en la sesión anterior.
Se admitió en concepto de reingreso a Francisco de Fez con carácter de residente.
Se propusieron para socios correspondientes a los farmacéuticos Antonio Fons y Miguel Vila; a los veterinarios José A. Cantó, Miguel Fecé, Juan González, José Muñoz, Salvador MOntón, Victoriano Arévalo, José M. Comes, Pedro Marín, y Santos Rubio. Se propuso como residente al veterinario Miguel Marcó.
El Presidente dio cuenta del fallecimiento de Jaime Mur, padre del actual vicepresidente. Propuso que constara en acta el sentimiento de la corporación y que una comisión pasara por su domicilio para dar el pésame a la familia.
Se indicó que no se había hecho constar en acta la contestación al Presidente de la Comisión Permanente contra la Tuberculosis en la que se decía que el Instituto veía con simpatía la obra llevada a cabo, pero que era imposible acceder a su petición.
Se leyó después la petición en la que solicitaban apoyo económico de los socios del Instituto.
Tras intervención de los Sres. Perales y Aguilar Martínez se acordó que el Presidente recomendara particularmente a los socios que prestaran apoyo económico, pero sin darle carácter oficial.
Se leyó un oficio de agradecimiento de los veterinarios por la adhesión del Instituto a la Asamblea Veterinaria.
Se leyó una proposición de los veterinarios en la que solicitaban la creación de una Facultad de veterinaria en Valencia.
El Presidente se mostró conforme con lo solicitado y propuso a la sección de veterinaria que recabara adhesiones de las fuerzas vivas de Valencia y que redactara una petición formal que el Instituto pudiera remitirla a la superioridad.
Continuó después la lectura del articulado del reglamento. El Dr. Vila Belda indicó la conveniencia de dar cabida a la clase escolar médica en el Instituto a fin de que se estableciera desde la primera edad simpatía hacia la casa de los médicos, el Instituto.
El Presidente propuso crear una ponencia para que estudiara la proposición.
Se aprobó hasta el artículo 56 título 4º, capítulo 2º del Reglamento.

4 de junio de 1914, Junta general
Se aprobó el ingreso de los socios propuestos en sesión anterior.
Continuó la lectura y discusión del Reglamento. Finalmente se aprobó por unanimidad.
Con el fin de que los no asistentes pudieran leer el nuevo Reglamento y hacer propuestas, quedó sobre la mesa por un periodo de ocho días.
El Dr. Vila manifestó que debía estudiarse la manera de socorrer a los compañeros necesitados. El Presidente le contestó que en el Reglamento se decía algo al respecto, pero que debía estudiarse cada caso en concreto. Se aprobó.
Se nombró la comisión que debía redactar el programa de premios para 1915: Faustino Barberá, Germán Boned, Agustín Trigo, José Orensanz y como secretario, Manuel Olmos Moreno.
También se nombraron las comisiones censoras de las memorias presentadas para el programa de premios de 1914:
-Para los trabajos presentados a los premios de Instituto: Martí Sanchis, Boned, Rodríguez Fornos, Moscardó y Cuello.
-Para el trabajo de Topografía: Faustino Barberá, José Rodrigo Pertegás y José Fernández Martí.
-Para los trabajos sobre la esterilización de aguas por los rayos ultravioleta: Gómez Reig, Villanueva Esteve y Gay Méndez.

10 de Junio de 1914, Junta general
Se aprobó el ingreso de socios propuestos en la sesión anterior.
Se propuso como socio residente a Antonio Rosell Brotóns, farmacéutico, y para correspondientes a Josquín Gómez Aparicio, farmacéutico. Asimismo, para residentes a Vicente Esplugues Martí, Francisco Hernández Miguel, Porfirio Ruíz y Julián García.
Se acordó el reingreso de los residentes Ramón Martí García y Ramón Roig Pascual.
A propuesta de la Presidencia se acordó autorizar a la Junta directiva para que cuando lo creyese oportuno estableciera en el Instituto una sección escolar reglamentando su funcionamiento y facilitando a la expresada Junta para suprimir dicha sección cuando lo creyese conveniente.
Se acordó añadir al reglamento el siguiente artículo transitorio: ‘Dentro de los ocho días siguientes a la aprobación oficial de estos Estatutos y Reglamento, se elegirá nueva Junta directiva’.
Asimismo se aprobó que para las elecciones a que se refería el articulado transitorio anterior no regirían las limitaciones que señalaban los nuevos Estatutos y Reglamento.

12 de Junio de 1914, Junta general
Se admitieron los socios propuestos en la sesión anterior.
Se aprobó el programa de premios para 1915 y se acordó imprimirlo y darle publicidad.
Ya que nadie había formulado ninguna objeción, se dieron por aprobados definitivamente los los Estatutos y Reglamento del Instituto.

24 de Junio de 1914, Junta general extraordinaria
Se informó de que el Gobernador había aprobado los nuevos Estatutos y Reglamento.
Se leyó el artículo transitorio y se pasó a la elección de nueva Junta. Los resultados fueron:

-Manuel Martí Sanchis (64 votos a favor y 1 en blanco).
-Vicepresidente primero: Jaime Mur Sancho (61 votos)
Vicepresidente segundo: Francisco Torrens Roig (60 votos)
-Secretario general: Julio Perales García (60 votos)
-Secretario Actas: Ramón Morell Berenguer (59 votos)
-Tesorero: Luis Calero Lucia (59 votos)
-Contador: Francisco Aguilar Martínez (60 votos).
-Archivero Bibliotecario: Tomás Alcober Alafont (60 votos)
-Vicesecretario general: Vicente Barberá Ferrer (59 votos)
-Vicesecretario de actas: Marino Herráez García (60 votos)
-Vicearchivero Bibliotecario: Enrique Gay Méndez (votos)
-Vicecontador: Diego Sarrió Tamarit (59 votos)
-Vicetesorero: Pedro Aranda Alcaraz (59 votos)
-Presidente sección de Medicina: Germán Boned Ferrer (46 votos)
-Presidente sección de Cirugía: Miguel Martí Pastor (44 votos)
-Presidente sección de Higiene: Faustino Barberá Martí (44 votos)
-Presidente sección de Veterinaria: José Orensanz Moliné (44 votos)
-Presidente sección de Beneficencia: José Moltó Boatella (42 votos)
-Presidente sección de Farmacia: Agustín Trigo Mezquita (44 votos)
-Presidente de la sección de Historia y Literatura: Jaime Albiol Aguilella (46 votos)

A continuación, el Dr. Barberá, que actuó como Presidente de la sesión, invitó a los elegidos a tomar posesión de sus cargos.

26 de Junio de 1914, Junta directiva
El Presidente dio las gracias por su elección y señaló que había aceptado porque sabía que iba acompañado por personas dispuestas a trabajar y colaborar.
Invitó a los presidente de sección a reanudar los trabajos y a elegir a las personas más idóneas. Propuso la impresión en verano de los nuevos Estatutos y Reglamento.
Se habló después de los empleados de la Casa. Se encargó al Secretario que les leyera sus obligaciones. Se acordó poner una placa con información de las horas en las que se podía encontrar al Conserje.
Se rogó a todos que respecto a quejas, ruegos, comunicaciones y peticiones las hicieran por escrito y se la dieran al Conseje para que las llevara al lugar o persona de destino.
El Presidente se interesó por la marcha de la evaluación de las memorias presentadas a premio. Barberá contestó que tenía en su poder la Topografía de Ribaroja y que había pedido a la Biblioteca una Topografía para comparar.
El Presidente solicitó que se le enviaran al Dr. Rodríguez Fornos los trabajos sobre secreciones internas.
El Dr. Moltó, como presidente de la sección de Beneficencia, solicitó se le indicaran cuáles eran sus límites. El Presidente le hizo algunas indicaciones y se leyeron los artículos del Reglamento relativos a lo preguntado.
El Dr. Albiol agradeció su nombramiento como presidente de la Sección de Historia y Literatura. Preguntó si los miembros de la Junta podían pertenecer a más de una comisión de las secciones. Se le contestó que sí, excepto el Presidente.
El Presidente y el Sr. Boned, presidente de la sección de Beneficencia, solicitaron ayuda para un compañero que estaba ingresado en el Hospital provincial y ver la manera de que uno de sus hijos ingresase en un Colegio para que pudiera recibir ‘alimento corporal e intelectual’. El Dr. Boned dijo que ya había conseguido 17,5 pesetas mensuales para el pago de la pensión, pero veía difícil que pudiera llegar a las 30 pesetas. Se acordó que continuara las gestiones.

11 de Julio de 1914, Junta directiva
El Sr. Boned informó de sus gestiones para auxiliar al compañero ingresado en el Hospital y a su familia. Informó de que uno de los hijos había ingresado en la Protectora de los niños. Después de un amplio debate, se acordó enterarse bien de sus necesidades y de los recursos con que contaba dicho señor.
El Dr. Torrens informó de que el oficial de Secretaría había solicitado un mes de licencia. Pidió que, como era la primera vez, se pronunciara la Junta. Se acordó no concedérsela debido a la gran cantidad de trabajo que había que hacer debido al cambio de los Estatutos.
Se acordó que los presidentes de las secciones presentaran las actas de los trabajos.
Se rogó a los presidentes de las comisiones que debían emitir dictamen sobre las memorias presentadas a premio que no se demorasen en su tarea.
Por unanimidad, a propuesta del Dr. Barberá, se aprobó la adhesión al proyecto de Ley del Dr. Moliner creando el Cuerpo de Sanidad civil, y que se le comunicara.
El Sr. Orensanz propuso que se pidiera a los ayuntamientos que abonasen los atrasos que se debían a médicos, farmacéuticos y veterinarios. Se acordó.

9 de octubre de 1914, Junta directiva
Se notificó que los Sres. Vicente Domínguez Roca y Lorenzo Arroyo se habían dado de baja como socios.
Se leyó una comunicación de la Comisión permanente de la Liga contra la Tuberculosis agradeciendo la contestación a su oficio y solicitando subvención del Instituto. Se acordó contestarles que el Instituto no podía conceder este tipo de ayudas y que comunicaría a sus socios contribuyeran a título personal.
Se leyó el agradecimiento del Dr. Moliner a la adhesión del Instituto a su proyecto de creación de un Cuerpo de Sanidad civil.
Se acordó que una comisión fuera a visitar al Dr. Moliner antes de la apertura de las Cortes para solicitarle protección para las clases farmacéutica, médica y veterinaria.
Se leyó una comunicación del Gobernador civil en la que se pedía que se abriera una suscripción en favor de los repatriados. Así se acordó.
Se discutió sobre la apertura de curso, la organización de la Biblioteca local y circulante, la creación de las cátedras de idiomas y se acordó pasar los temas a la Junta general.
Se agradeció la labor realizada por los Dres. Torrens y Perales por los trabajos realizados en verano sobre los derechos del Instituto en el Cementerio general con motivo del Panteón que adquirió para sus socios, el escalafón de los socios y el inventario de la Corporación.
Sobre el Panteón se informó de que el Instituto adquirió uno que cambió después por otro situado en mejor lugar y que, más tarde, canjeó por once nichos en los que fueron inhumados otros tantos socios. Que no había prescrito el derecho a los mismos, pero que se ignoraba si las cartas de pago o documentos acreditativos del canje estaban extendidos a nombre de las familias de los yacentes o a nombre de la Corporación. Se acordó que una Comisión presidida por el Dr. Torrens siguiera haciendo averiguaciones sobre el asunto.
Se acordó que constara en acta el sentimiento de la Corporación por el fallecimiento de la madre del Dr. Calvo, tesorero del Instituto.

30 de Octubre de 1914, Junta general
El Presidente agradeció la notable asistencia. Después se lamentó de los acontecimientos que estaban sucediendo en Europa. También dedicó un recuerdo a los socios y familiares fallecidos.
Se propuso como socios a Miguel Trigo Mezquita (veterinario), Pedro Aliaga Millán (Dr. en ciencias), Joaquín Aliaga Romagosa (Dr. en ciencias), Teófilo Pérez (veterinario). Se acordó pasar a corresponsal a Eduardo Algarra Moreno y se acpetaron las bajas de los Sres. Domínguez Roca y Lorenzo Arroyo.
Se leyó un oficio del Colegio Farmacéutico participando la toma de posesión de la nueva Junta y saludando al Instituto.
Se leyó una carta del Director del Instituto Geográfico y Estadístico comunicando el envío regular del Boletín Demográfico.
El Dr. Casanova, por medio de un escrito, acusó recibo del nuevo reglamento y felicitó a la Junta por su trabajo.
Se leyó un escrito de la Junta local contra la Tuberculosis solicitando algún donativo. El Presidente señaló que la situación económica del Instituto no permitía dar este tipo de ayudas o donativos. No obstante, dejó el asunto para Junta general. Se acordó escribirles ofreciendo cualquier ayuda de tipo médico sin remuneración alguna.
Se acordó contestar al cónsul de Montenegro, que solicitó ayuda para sus heridos, que no era posible porque debían atenderse las necesidades de los repatriados de nuestro país.
Se leyó la carta de agradecimiento del Dr. Moliner al Instituto.
El Presidente puso a disposición de los socios el escalafón de los mismos así como el Inventario de la Corporación, que habían realizado en verano los Dres. Perales y Torrens.
Se comentó el dictamen de la memoria ‘Esterilización de las aguas’ y se acordó no concederle premio.
Después el Dr. Barberá leyó el dictamen sobre la ‘Topografía médica de Ribaroja’, señalando que, a pesar de algunos defectos, merecía premio de accésit.
Respecto a los trabajos sobre Secreciones internas se acordó conceder un accésit a una de las memorias, ya que no se trataba de trabajos rigurosamente originales.
Quedaron sobre la mesa los dictámenes y las memorias.
El Presidente propuso la creación de cátedras de idiomas. El Dr. Perales señaló que se podía averiguar el número de socios dispuestos a recibir clases y de qué idiomas, para crear una comisión que estudiara el tema.
El Dr. Alcober propuso agradecer al Gobernador sus gestiones en favor de las clases médicas.
El Presidente informó de que se habían realizado gestiones en el Estado, Diputación y Municipio para que destinaran alguna ayuda para la Biblioteca.
El Dr. Alcober, haciendo de intérprete del Dr. Zuloaga, propuso la adhesión al homenaje del Conde de San Diego.
A propuesta del Dr. Barberá se acordó que quien quisiera fuera el día de Todos los Santos a visitar las sepulturas de los socios al Cementerio.

7 de noviembre de 1914, Junta general
Se admitió la propuesta de socios de la sesión anterior.
El Presidente informó de haber contestado al Gobernador civil, Comisión permanente de la Liga contra la Tuberculosis, director del Instituto Geográfico y Cónsul de Montenegro.
Después se abrió discusión sobre los informes relativos a las memorias presentadas al programa de premios. Tras un debate se acordó conceder accésit a la ‘Topografía médica de Ribarroja’. Se trató después el dictamen sobre las memorias del tema ‘Secreciones internas’. Sin discusión se aprobó conceder el accésit al trabajo que llevaba por lema ‘Por muchos que…’ A propuesta del Presidente se aprobó su impresión.
Se quemaron después las plicas de las memorias no premiadas y se abrieron las de las premiadas: Salvador Cerveró Bataller, autor de la Topografía, y Emilio Bové Piqué, el de la otra.
El Presidente informó de que el lunes comenzarían las clases de francés y alemán.

13 de Noviembre de 1914, Junta directiva
Se leyó un oficio del Sr. Cerveró contestando al del Instituto en el que se le comunicaba la concesión del premio.
El Presidente propuso invitar al padre Pujiula, director del Laboratorio Biológico del Ebro, para dar una serie de conferencias al Instituto que se celebrarían en el local o bien en el Paraninfo de la Universidad. Señaló que disponía de los extractos de las conferencias para imprimirlas y repartirlas diariamente a los concurrentes.
El Sr. Barberá dijo que se trataba de una persona de relieve, autoridad en la materia, y que ensalzaría el nombre del Instituto. Propuso dar permiso al Presidente para que llevara adelante el plan. Otros se sumaron a la petición y así se acordó.
El Presidente señaló que las invitaciones serían personales y se extenderían también a las autoridades, corporaciones científicas y personalidades. Como no había consignaciones económicas específicas en el presupuesto, dijo que los gastos se pagarían con los sobrantes de otros capítulos.
El Presidente propuso también a la Junta que estudiara las obligaciones que debían imponerse a los matriculados de francés y alemán.

21 de Noviembre de 1914, Junta general extraordinaria
En esta sesión asistieron los premiados Sr. Cerveró y Sr. Bové Piqué, de Barcelona, para recoger sus premios.
El Secretario leyó los acuerdos al respecto.
El Presidente felicitó a los premiados. Subió al estrado el Sr. Cerveró al que se le entregó el Título de socio honorario y 1.000 pesetas. Lo hizo después el Sr. Bové, que recibió el Título de Socio con mención honorífica.

28 de Noviembre de 1914, Junta general extraordinaria
El Presidente se refirió al éxito de las seis conferencias sobre Biología del Reverendo padre Pujiula que llenaron el Paraninfo y quedó mucha gente que no pudo entrar a oírle.
A propuesta del Presidente se nombró al P. Jaime Pujiula Dilmé socio de mérito y que se le extendiera en artístico pergamino, así como la medalla de plata de la Corporación.
El Sr. Benítez propuso celebrar una sesión en su honor en el cine ‘Libreros’, tema que quedó en estudio.

5 de Diciembre de 1914, Junta general
Se admitió como socio a Enrique Pelluch Escribá. Se propuso como socios residentes a Ezequiel Ballester de los Reyes, Fernando Sanz Martí y José Abad Monzó.
Se informó de haber recibido de la Real Academia de Medicina unas hojas de propaganda sobre contagios y la invitación de la Alcaldía al acto de entrada del Arzobispo.
El Presidente informó que la matrícula a las clases de idiomas sería gratuita.
Se aprobó el gasto ocasionado por la celebración de la Semana biológica y agradecer a los Sres. Martí Ortells y al Presidente del Centro Escolar y Mercantil su apoyo moral y material a la celebración de la misma.
El Presidente dijo que había propuesto al Sr. Pujiula el homenaje y que no aceptó de ningún modo. Se acordó mandarle el título de socio de mérito y la medalla.
El Presidente informó de haber hablado con el Gobernador quien le indicó la existencia de una Ley altamente beneficiosa para las clases médicas, a las que se les adeudaran atrasos. Intervino el Sr. Orensanz quien quedó encargado, junto con el Secretario, de redactar una cartilla con el membrete del Instituto, en la que se hiciera constar dicha ley y las explicaciones convenientes para ser repartida profusamente entre los miembros de la clase.
A propuesta del Sr. Aguilar se agradecieron las gestiones del Presidente para la celebración de la Semana biológica, que había gozado de gran éxito.

12 de Diciembre de 1914, Junta directiva
El Sr. Aguilar dio lectura como contador de los presupuestos para el año próximo. El Presidente explicó cada una de las partidas y señaló que los ingresos se habían calculado a la baja.
El Presidente informó de que el Sr. Mur regalaría al Instituto una serie de libros e instrumentos que fueron de su padre. Se acordó que constara en acta el agradecimiento de la Corporación.
El Sr. Perales dijo que, visto el éxito de las conferencias, se podría invitar el Dr. Carulla de Barcelona. El Presidente agradeció la propuesta y encargó al Sr. Perales que estudiara la forma de llevar a cabo la actividad.
El Sr. Alcober, bibliotecario, solicitó más tiempo para elaborar la lista de las obras que convenía adquirir ya que la partida económica destinada había sufrido variación. Se aprobó.

12 de Diciembre de 1914, Junta general
El Presidente informó de haber asistido al acto de entrada del Sr. Arzobispo y a las sesiones de la Sociedad Económica de Amigos del País.
Se aprobó el ingreso de los socios propuestos en la sesión anterior.
Se leyó el Proyecto de presupuesto para 1915 y el Presidente explicó las diferentes partidas. Se nombró a los Sres. Bover, Moscardó y Ferrer para que emitieran dictamen sobre el mismo.
El Sr. Ramón propuso susbribirse a la revista Ibérica y adquirir la obra ‘Problemas de Laboratorio’. Se tomó en cuenta lo solicitado.

19 de Diciembre de 1914, Junta general
Se votaron y admitieron como socios los siguientes Sres.: José Sarrió Tamarit (médico), Eduardo Uhden Darder (farmacéutico), Luis Prats Berdún (médico), Joaquín Pérez Machi (médico), y Julián García Marín (famacéutico). Como corresponsales a Miguel Ausiró, farmacéutico de Alcublas; Miguel Salgado Araujo, farmacéutico de Meliana.
Se leyó el dictamen sobre los presupuestos en el que se les considera acertados.
Se dio lectura a una carta de la Alcaldía en la que se comunicaba que había concedido al Instituto una subvención de 500 pesetas.
El Presidente propuso agradecer al Alcalde lo concedido y al concejal Antonio López, médico, por haber influido en la decisión.
El Presidente elogió el trabajo del Sr. Viché, oficial de Secretaría que estuvo en el Ayuntamiento hasta las cuatro de la madrugada para recordar al Alcalde el asunto. Una vez resuelto, se retiró.
El Sr. Aranda propuso constara en acta el agradecimiento al Sr. Viché por el interés y celo que había demostrado en todos los asuntos del Instituto y que se le aumentara el sueldo a 75 pesetas mensuales. Se aprobó la propuesta.

30 de Diciembre de 1914, Junta directiva
Se leyó el informe de la ponencia encargada de revisar las cuentas del año finalizado. Se acordó pasarlo a Junta general.
El Secretario leyó un oficio de la Diputación en el que se denegaba la subvención solicitada por el Instituto.
Se leyó otro oficio de los Maestros de Valencia, solicitando un tema y un premio para un certamen que iban a celebrar. Se acordó que pasara a Junta general.
Se dio lectura a la petición de varios socios corresponsales de pasar a residentes por cambio de domicilio.
El Sr. Boned propuso que el Instituto se adhiriera a la idea del Dr. Gómez Ferrer de crear un Hospital para niños. Se acordó que el Presidente hiciera lo que creyese conveniente.
Se acordó autorizar al tesorero Luis Calvo Lucia para que adquiriera una lámina de la Caja de Ahorros con vencimiento y plazo de 6 años, al 5%, por valor de 3.000 pesetas, procedentes del efectivo metálico de los intereses cobrados del Capital Röel, y facultarle para cobrar los intereses de esta lámina.

 

[Estas anotaciones se han podido realizar gracias al Proyecto de Investigación del Ministerio de Educación, HAR2008-04023].

Un comentario en “El Instituto Médico Valenciano en 1914 (I)

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