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El Instituto Médico Valenciano en 1908 (I)

16 octubre 2011

El año 1908 fue un año de cambios para el Instituto Médico Valenciano y de bastante actividad. Por fin parece que se produjo el traslado de domicilio aunque, de momento, no hemos encontrado las referencias exactas del lugar. Ocuparon el local que utilizó el Círculo de Bellas Artes, asociación cultural creada por un grupo de artistas en 1893. Éste se ubicó en algún edificio de la calle Avellanas. Después de la guerra civil lo hizo en otro de la plaza de Mariano Benlliure, pero parece que previamente cambiaron de sede varias veces sin salir nunca de la calle Avellanas. Por tanto, el Instituto pasó de la calle del Mar, número 55, a la calle Avellanas, uno de cuyos extremos tiene el origen en aquélla. Según leemos en las Actas, también se renovó parte del mobiliario.

En lo relativo a la actividad científica el curso continuó con el debate iniciado en 1907 sobre unas bases deontológicas que presentó el Dr. Brines. Cerrado el mismo tras largas sesiones, su autor falleció a los pocos meses. No quedó constancia en las Actas de dos o tres conferencias que impatió Antonio Casanova, hermano del más conocido Peregrín Casanova, sobre el Embalsamamiento, y que sí fueron recogidas por la prensa, igual que la conferencia de Vicente Pallarés Iranzo sobre la Histerectomía abdominal. Se otorgó por vez primera el Premio Röel, que recayó en una Memoria presentada por el socio Dr. Oliete. El acto conmemorativo anual se retrasó al mes de octubre debido a los cambios de sede. El discurso corrió a cargo del Dr. Torrens, farmacéutico, que habló de Fermentos solubles.

Otro hecho relevante es que la Academia Médico Escolar pidió adherirse al Instituto. Estuvo ligada con anterioridad al Ateneo científico. Tuvo ésta mucha actividad durante algunos años y de forma muy especial en 1909 con el Homenaje que organizaron a Charles Darwin.

Por último, en las Actas quedó reflejado el interés de celebrar un Congreso con motivo de la gran Exposición Regional que iba a organizar Valencia en 1909.

2 de enero de 1908, Junta directiva
Tomaron posesión los nuevos miembros de la Junta.
Se acordó agradecer el envío de la obra del Dr. Röel sobre la pelagra.

2 de enero de 1908, Junta general ordinaria
El Sr. Brines se lamentó de la escasa concurrencia a pesar de que se estaba tratando un tema importante para los profesionales.
Continuó el debate en torno a la deontología. Se leyó la base 15. El Sr. Torrero manifestó no estar conforme en que el médico de cabecera fuera el único que formulara prescripciones, porque podía ver el consultor la necesidad de alguna modificación y debía serle permitida, pues de lo contrario, su papel se vería algo desairado.

El Sr. Brines aclaró la base y añadió que en otra se indicaba y se hacían todos los distingos referentes a la buena asistencia del enfermo. Lo que de ordinario ocurría era que uno se erigía en director y formulaba y, harta la familia, miraba de forma despreciativa a los otros que llenaban indicaciones. Quedó aprobada la base.
Ocupó la presidencia el Dr. Carsí.
Se leyó la base 16 y quedó aprobada.
Se leyó la base 17. El Sr. Torrero dijo que, al ser sustituido el médico de cabecera por la familia, debía llevarse a cabo poniéndose de acuerdo con los compañeros y, de este modo, se evitarían asperezas y discusiones.
El Sr. Brines defendió la base, acordándose a propuesta de la presidencia, que en este caso vería el médico si decorosamente le era posible continuar visitando al enfermo.
Se acordaron todas las bases hasta la número 21.
Leída la base número 22, quedó redactada de la siguiente forma: “Cuando asisten varios médicos a un enfermo, la responsabilidad alcanza a todos. Ninguno podrá considerarse exento de ellas, pues cuando algo no sea de su agrado, deberá consignar claramente su protesta retirándose si no fuesen atendidas las indicaciones que considere necesarias”.
El Sr. Torrero preguntó si debía admitirse a consulta al médico homeópata o dosimétrico, y en caso afirmativo, si la familia podía obligar al médico a que visitara a pesar de no hallarse conforme con las ideas del tratamiento.
Tanto el Sr. Brines como la presidencia manifestaron que en las bases aprobadas ya se indicaba lo que había que hacer, pero como al mismo tiempo existían otros medios exclusivos para tratar las enfermedades constituyendo la fisicoterapia, la electroquímica, etc., si se quería, podía estudiarse de nuevo el asunto para ver lo que procedía.
Se levantó la sesión quedando pendiente para la próxima, el debate del segundo grupo de bases.

9 de enero de 1908, Junta general ordinaria
Continuó el debate sobre deontología.
Ante la base nº 6 modificada por el Dr. Perales, el Sr. Brines defendió la del proyecto presentado, manifestando que debía considerarse cuando el compañero hubiera obrado de mala fe por intereses mezquinos u otro móvil; con respecto a la amonestación, la creía impracticable ya que era difícil marcar la graduación entre los médicos para la categoría respectiva de primera, segunda o tercera clase mediante nuevos exámenes. En relación a la censura pública también era difícil su realización, y de llevarla a la práctica sobre hechos concretos, siendo harto inmoral decir a la familia que el médico había incurrido en un error.
El Dr. Perales señaló que entendía que lo mejor era suprimir de un plumazo la base en cuestión, pues en la anterior y posterior ya se citaba lo que debía hacerse sobre el particular.
Rectificó el  Sr. Brines defendiendo la permanencia de la base.
El Sr. Torrero manifestó no parecerle bien la palabra ‘honradez’ pues era difícil manifestarlo. El Sr. Brines le constestó que esto podía realizarse igual que ocurría en el comercio, la industria,.. etc. Se refirió a un caso de un médico que dejaba mucho que desear por sus actos, pero que no se le denunció por miedo a quedar aislado por el resto de sus compañeros.
El Sr. Torrero le dio la razón.
El Sr. Bartrina opinó que debía suprimirse la base. Lo mismo dijo el Sr. Carsí así como Perales, Brunenque, Gil Roca, Torrero, Olmos y el Presidente. Quedó, por tanto, suprimida por votación.
Transcurrido el tiempo se levantó la sesión.

16 de enero de 1908, Junta general ordinaria
Continuó el debate sobre deontología. Se volvió a la base 14 que había quedado en suspenso. Torrero señaló que no veía la necesidad de ofrecer siempre el puesto de cabecera al consultor, pues había ocasiones en que se llamaba a un especialista y éste no quería o no le era posible ver asiduamente al enfermo. Si no fuera así, se convertiría en el de cabecera y aquél en el consultor.
El Sr. Perales defendió la redacción como estaba.
El Sr. Ivorra manifestó su opinión de que continuara el mismo de cabecera y que se retirara cuando captase desconfianza hacia él.
El Sr. Brines defendió la base y dijo que era preferible retirarse dignamente ofreciendo el puesto, a que luego forzosamente le echaran. Señaló, además, que podía existir un médico pegajoso para la familia y ésta, por delicadeza, tolerarlo.
La Presidencia propuso sustituir la palabra ‘exigir’ por ‘invitar’.
El secretario actuante contestó al Sr. Brines que atendiendo a la modificación establecida en la base 13 relativa a que cuando un médico de cabecera creyera que la consulta había sido motivada por desconfianza, debería ofrecer retirarse, dejando para que continuara la asistencia el médico consultor, advirtiendo a los interesados la causa de ello, y teniendo en cuenta lo que se indicaba en la base 17, pudiendo la familia cambiar de médico de cabecera. El ofrecimiento, pues, podía parecer a la familia prueba de ineptitud u otra cosa peor.
Terminada la discusión, quedó redactada la base 14 de la siguiente forma: “Si la familia manifiesta que desea que continúen asistiendo los dos, se le deberá invitar a que designe médico de cabecera para lo sucesivo; en el caso de declinar tal designación, se realizará por los mismos compañeros y cuando no haya avenencia, decidirá la familia”.
A continuación se abordaron las bases del Segundo grupo: Relación del médico con el cliente.
Leída la primera fue aprobada igual que la segunda.
En cuanto a la tercera, el Sr. Brines aclaró que su objeto al redactarla era hacer opinión y educar al cliente a que hiciera lo propio.
El Sr. Perales propuso su supresión. Señaló que la sociedad dividía las profesiones en dos grupos; unas de fin utilitario en las que se toleraba hasta el robo, y otras que no tenían dicho fin directo entre las que se encontraba la medicina, siendo inmoral que el médico estipulase antes los honorarios.
El Sr. Brines contestó señalando que, aunque la sociedad hacía esa distinción, no le satisfacía que la virtud no fuera premiada y el vicio castigado.
Transcurrido el tiempo, se aplazó la discusión.

23 de enero de 1908, Junta general ordinaria
El Sr. Brines manifestó que debía considerarse este conjunto de bases redactadas por personas extrañas, no por ‘nosotros’, y hacer la propaganda para que el público supiera a qué atenerse y se acostumbrara, y así como preguntaba cuánto costaba lo que adquiría, hiciera lo propio respecto a los honorarios.
La presidencia presentó una enmienda y en relación a ella quedó redactada la base en la forma siguiente: “Al solicitar los servicios de un médico éste considerará siempre correcto que se le pregunte por la cuantía de sus honorarios; en el caso de no poder satisfacerlos, podrá rebajar el médico lo que prudencialmente crea oportuno”.
Leída la base 4, el Sr. Torrero manifestó que una vez modificada la base anterior, debía hacerse lo propio con ésta, siendo el médico el que remitiera periódicamente la nota.
El Sr. Fajarnés dijo que si se cobraba al día, sobraba la base.
El Sr. Brines propuso la lectura de la base 5 y que se discutieran conjuntamente.
El Sr. Torrero propuso que se dejara a criterio del médico pedir los honorarios al día o periódicamente, pues había casos en los que existía temor de no cobrar y en otros se trataba de casas de confianza y amistad.
El Sr. Fajarnés dijo que dándole al público la costumbre, lo haría general.
El Sr. Brines defendió la base diciendo que había personas que no pagaban ni al médico, ni al farmacéutico, ni al tendero.. y cambiaba de compañero haciendo la rueda. Por eso era mejor pagar al día aunque fuera violento.
El Sr. Villanueva propuso que el pago se hiciera al contado y al día y que, cuando se tratara de un cliente de confianza, que no se aplicara el acuerdo.
Fundidas las dos bases en una, quedó redactada de este modo: “El médico deberá cobrar sus honorarios en el acto de prestar servicio, sea visita, consulta, operación, certificado, reconocimiento o cualquiera otro de su profesión”.
Leída la base 6, que resultó ser ahora la 5, el Sr. Villanueva accedió pero sin mentar para nada el reglamento de Barcelona.
Manifestando el Dr. Torrero que el Reglamento del Colegio Médico lo establece, se acordó la redacción de la base del modo siguiente: “En armonía con lo dispuésto en el Colegio Médico, el Instituto acordó abrir un Registro de los clientes morosos, en el cual cada profesor podrá anotar los nombres, profesión y domicilio de los clientes que no satisfagan los honorarios, añadiendo, además, cuantos datos consideren pertinente a cada caso”.
Se designó a los Sres. Brines y Perales para formular definitivamente las bases relacionándolas con los acuerdos tomados.

30 de enero de 1908, Junta general extraordinaria
El Dr. Brines leyó las bases deontológicas formuladas en relación a los acuerdos tomados en sesiones anteriores. Al llegar a la número 10 se entabló un debate entre Pérez Fuster, Brines y Chabás, acerca de si a la familia se le debía facilitar el diagnóstico acordándose a propuesta del último, que si fuese preguntado, se le contestaría lo fundamental del mismo.
La base 12 quedó así: “Cuando no hay acuerdo se propondrá a la familia que designe otro médico consultor o que se decida por el plan propuesto por uno de ellos, debiendo el otro retirarse o proponer a costa suya consulta con otro compañero; el tercer médico se eligirá de común acuerdo entre la familia y los dos que han consultado”.
En la base 15, ‘poner entre paréntesis (ver la siguiente)’.
En la base 17, donde dice ‘el de cabecera’ sustituirlo por ‘el médico de cabecera’.
En la base 18, ‘Después de la consulta, los médicos visitarán al enfermo simultáneamente o separadamente según convenga’.
La base 23 como sigue: “Cuando hayan desaparecido los motivos de la consulta, el enfermo se encuentre mejorado o se consideren innecesarios los servicios de los médicos consultores, estos deberán retirarse a menos que la familia insista en que continúen”.
Transcurrido el tiempo, se levantó la sesión.

6 de febrero de 1908, Junta directiva
El Tesorero dio cuenta del estado de la Caja a 31 de dieiembre de 1907:
Saldo: 2.736,72 pesetas. En la Caja de Ahorros, 2071,66 pesetas. En la caja social, 665,06 pesetas.
Se acordó bonificar al Conserje con 5 pesetas por la copia del mensaje al Dr. Ferrán.

6 de febrero de 1908, Junta general ordinaria
Se aprobó el reingreso como socio residente de D. Adolfo Batllés.
Se propusieron como socios a D. Luis Puchades Gozalvo (residente) y D. Fernando Muñoz Pechuán (corresponsal).
Se designó a los Sres. Aveñó, Guillén, Cubells, Gómez Ferrer y López Romeu para formar la comisión del programa de premios.
Respecto al tema de la deontología, se aprobaron todas las bases del segundo grupo.
El Sr. Brines indicó si sería conveniente una base en la que se hiciera constar el orden de hablar en las consultas.
El Sr. Torrero señaló que era costumbre que principiara el médico de cabecera exponiendo la historia clínica; siguiendo los más jóvenes haciendo observaciones, encargándose de la presidencia el de más edad.
El Sr. Albiol dijo que no siempre ocurría así y que la presidencia debía recaer en el más idóneo y a mayor abundamiento si se trataba de afecciones de índole especialista.
La base quedó redactada de la siguiente forma: “El orden en el uso de la palabra para celebrar la consulta se hará en la siguiente forma: primero el médico de cabecera; en segundo lugar los que fuesen llamados sucesivamente, y de los últimamente llegados, se concederá la presidencia al más antiguo o al de mayor categoría’.
La presidencia preguntó qué se hacía con las bases aprobadas. Si se hacían públicas y con qué carácter. El Sr. Brines señaló que había redactado las bases para dar vida al Instituto y crear opinión entre los compañeros, así como para que fueran de utilidad para el ejercicio de la profesión.
El Sr. Villanueva propuso que se publicaran en los periódicos profesionales y que también se enseñasen en la Facultad de Medicina.
A propuesta de la presidencia se acordó enviarlas al catedrático de Medicina legal para que las diera a conocer a sus alumnos.

9 de marzo de 1908, Junta directiva
Se aprobaron gastos

9 de marzo de 1908, Junta general ordinaria
Se acordó el reingreso de los Sres. Luis Vidal Vidal y Antonio Villanova.
Se aprobó el ingreso propuesto en la sesión anterior de los Sres. Puchades y Muñoz Pechuán.
Se presentó el programa de premios.
El Sr. Pérez Fuster se lamentó de que no se presentaran memorias sobre análisis de aguas potables, debido a que suponía un coste en aparatos, reactivos, etc. Propuso que este tipo de trabajos se integraran en los premios Röel.
El Sr. Carsí recordó que el año anterior el premio estaba dedicado a cirugía y que ahora correspondía por turno a medicina. En todo caso se podía dejar libre este asunto pudiendo presentarse a él trabajos sobre aguas potables.
El Sr. Pérez Fuster se opuso a la medida porque era más difícil juzgar trabajos de temas heterogéneos que si todos hacían referencia a un mismo asunto. Incluso se podía referrir a ‘aguas que se consumen en Valencia’ en vez de ‘se importan’. Se aprobó la propuesta.
El Sr. Aveñó propuso el tema ‘Régimen alimenticio que conviene al hombre actual’ para colocarlo en lugar del tema 3.
El Dr. Carsí propuso que se conmsultara al Sindicato de Röel si se podían extender las topografías médicas a las demás provincias del Reino de Valencia.
Se aprobó también que podían concurrir a todos los premios los médicos y alumnos de España.
El programa de premios quedó, por tanto, de esta forma:

-Tema 1: Etiología y patogenia del reumatismo agudo y crónico
-Tema 2: Indicaciones de la intervención quirúrgica en la apendicitis aguda
-Tema 3: Régimen alimenticio que conviene al hombre moderno
-Asunto libre: Resolución de un punto importante de las ciencias médicas o sus auxiliares a juicio del autor.

Premios de la Fundación Röel:
-Tema 1: Topografía médica de uno de los municipios de la provincia de Valencia
-Tema 2: Estudio comparativo de las diversas aguas potables que se consumen en Valencia

Se dio lectura después a un oficio del Dr. Ferrán dando las gracias por el mensaje que se le remitió.
También se leyó la petición de la Sociedad Odontológica de que se le rebajase a cien pesetas su cuota de alquiler, en vista de que se había reducido mucho el número de sus socios. Se acordó la petición.
La presidencia informó de sus gestiones para el traslado de local. Propuso que se nombrara una comisión para visitar de nuevo la casa y emitir el correspondiente dictamen. Fueron nombrados para ello a los Sres. Guillén Marco, Casanova, Carsí y la propia presidencia.

12 de marzo de 1908, Junta general ordinaria
El Sr. Carsí propuso que se estudiara mejor el tema de extender las topografías médicas a los municipios de las otras dos provincias. Asi se acordó.
Se propuso como socio residente a D. Mariano Pérez Feliu, licenciado en Medicina.
La presidencia comunicó que el Círculo de Bellas Artes iba a desalojar el local en breve y que dejaría unos enseres que podrían ser de utilidad al Instituto. Se acordó quedarse con la instalación eléctrica, algunas alfombras y una librería.
Se facultó a la Comisión gestora del traslado para que visitara al dueño de la casa para manifestarle que el Instituto deseaba alquilar el local en cuanto el Círculo de Bellas Artes lo dejara.
A continuación el doctor Pallarés presentó la comunicación Indicaciones de la histerectomía total o subtotal.

24 de marzo de 1908, Junta general ordinaria
Se admitió como socio a Mariano Pérez Feliu.
La presidencia abrió el debate sobre el traslado al nuevo local. Propuso que se asignaran fondos ya que el dueño no iba a hacer reformas a su costa.
El Sr. Carsí señaló que las reformas no eran muchas y que el Tesorero podía indicar la cantidad de que se disponía.
El Sr. Casanova propuso dejar libertad a la comisión que se encargaba del tema. Se acordó.
El Sr. Torrens indicó que se podía disponer de dos mil pesetas de la cuenta de la Caja de Ahorros y de quinientas en efectivo, pero que era más importante aumentar los ingresos para poder hacer frente al nuevo alquiler.
Después se dio lectura al dictamen de la comisión que juzgó la memoria sobre la Topografía de Manises. Se declaró no tener la suficiente altura científica y por unanimidad  se desechó.
Se leyó el dictamen sobre la memoria presentada al premio Röel. Se le concedió.  Abierta la plica, resultó ser el autor D. Antonio Oliete Balader, socio de la Corporación.
El Sr. Gómez Ferrer propuso que en futuras ocasiones se supiera el nombre de los autores antes, ya que no se podía saber si la autoría era real.
La presidencia dijo que la apreciación del Dr. Gómez Ferrer era atinada y abrió debate sobre el asunto.
El Sr. Carsí propuso que se podía abrir la plica del trabajo ganador para ponerse en contacto con él y que pudiera demostrar de algún modo que se trataba de un trabajo original.
Se aprobó la propuesta del Dr. Carsí después de ver que no se entraba en contradicción con las bases del Concurso.

12 de junio de 1908, Junta directiva ordinaria
Se aprobó el pago de varios gastos relativos al nuevo local: dos docenas de sillas de Viena, madera volteada; dieciocho escupideras blancas de Manises; dos mesas de escritorio para la secretaría y la sala de Juntas; dos mesitas de mármol para tomar café; una silleta escalera para la Biblioteca; un plumero, cepillo y objetos de escritorio; un traje uniforme para el conserje para los actos solemnes.
Se propuso aumentar el sueldo mensual del conserje a sesenta pesetas si lo permitía el presupuesto y que se encargara él de cobrar los recibos.
Se acordó aumentar la cuota mensual de socio a dos pesetas y que se comunicara al Gobernador. También se acordó comprar revistas para la sala de lectura.
Se acordó retirar de la cuenta de la Caja de Ahorros la cantidad de 2.100 pesetas y acceder a la cesión del local del Instituto solicitado por el Inspector provincial de Sanidad para celebrar en él una reunión el día 25.

16 de junio de 1908, Junta general ordinaria
Se aprobaron los acuerdos tomados en la Junta directiva y posponer el acto inaugural para octubre. También publicar el programa de premios y prorrogar el plazo de presentación de los mismos.
El Dr. Torrero manifestó su oporsición a que la tarea de cobrar los recibos quedara en manos del conserje, ya que el cobrador actual realizaba su cometido correctamente por solo un real diario.
La presidencia manifestó que quizás el conserje pudiera realizar esta labor de forma más seria, pero que no quería hacer cuestión del tema.
El Sr. Ivorra añadió que por deficiencias en la cobranza se le relevó del cargo (al conserje).
El Sr. Oliete propuso que siguiera el mismo cobrador y que al conserje se le aumentaran 30 reales mensuales.
Siguió el debate y se votó, resultando que seguiría el actual cobrador y que al Conserje se le aumentaría el sueldo en 30 reales mensuales si el presupuesto lo permitía.

20 de julio de 1908, Junta directiva
Se informó haber recibido un ejemplar de la Memoria de los trabajos realizados por el Círculo Valenciano de Buenos Aires. También se informó de que querían hacer una visita al Instituto.
Se aprobó pagar varios gastos.

8 de agosto de 1908, Junta directiva
No hubo asuntos que tratar

12 de septiembre de 1908, Junta directiva
No hubo asuntos que tratar

1 de octubre de 1908, Junta directiva
Se aprobó pagar varios gastos.

14 de octubre de 1908, Junta directiva extraordinaria
Se acordó pagar algunos gastos.
Se leyó la invitación a participar en la celebración de las fiestas del centenario de San Luis Beltrán y adornar e iluminar la fachada con tal motivo. Se rechazó por no disponer de elementos para ello y por huir de significación alguna.

28 de octibre de 1908, Junta directiva
La Academia Médico-escolar solicitó incorporarse al Instituto, cuyos socios satisfacían la cuota de una peseta mensual, de la que se descuentaban veinticinco céntimos para la publicación de su Boletín.
El Sr. Olmos se mostró en contra porque no estaba previsto en el Reglamento.
El Sr. Ivorra propuso que se adhirieran como lo habían hecho los farmacéuticos y los odontólogos. Así se aprobó.

23 de octubre de 1908, Sesión inaugural
El discurso corrió a cargo del Dr. Torrens, que habló de los Fermentos solubles.
Se le entregó después al Dr. Oliete el premio obtenido de la Fundación Röel consistente en el título de socio de mérito, medalla de plata y mil quinientas pesetas.
Después se dio lectura al nuevo programa de premios.
Terminó el acto el Dr. López Sancho con un breve discurso.

28 de octubre de 1908, Junta general ordinaria
Se propusieron los siguientes socios: José Benito Climent (residente); Manuel Desfilis Pascual (residente); Carmelo Aranda Martínez (residente); Ricardo Muños Carbonero (corresponsal, Burjasot); José Muños (farmacéutico de Burjasot).
Se acordó oficiar al Sr. Arroyo para que firmara las actas que no firmó el Dr. Brines, por fallecimiento.
Se aprobó que constara en acta el sentimiento de la Corporación por la defunción de D. Enrique Brines.
Se dio lectura a los oficios del Rector de la Universidad y de la Academia Médico-Escolar.
Se aprobó la incorporación de la Sociedad Médico-Escolar al Instituto como Sociedad agragada.
Se eligió al Dr. Chabás para que redactara el discurso inaugural del año siguiente. Aceptó éste el encargo.
Se dio cuenta de la solicitud del Dr. Machí para celebrar un Congreso Médico-farmacéutico. Se aceptó la proposición y se tomó el acuerdo de celebrar una reunión para ver la forma de llevar a cabo el mencionado congreso.

11 de noviembre de 1908, Junta directiva
Se aprobaron algunos gastos.
Se presentaron los presupuestos para 1909. Se acordó presentarlos a la Junta general.
Se acordó “avistarse con el Sr. Dómine para que presente a una Comisión de la Directora al Comité del progreso de las Ciencias para ver si nos autoriza para celebrar el Congreso de Medicina por iniciativa o dirección del Instituto, quedando encargado o designado el Sr. Chabás de avisar cuando sepa algo respecto a lo que haya de particular sobre dicho asunto”.

11 de noviembre de 1908, Junta general ordinaria
Se aprobó la admisión como socios de: José Benito Climent, Manuel Desfilis Pascual, Ricardo Muños Carbonero, José Muñoz Parou, Carmelo Aranda Martí.
Se leyeron los presupuestos y se comisionó para estudiarlos a los Sres. Oliete, Emilio López y Alfredo Moscardó.
La presidencia transmitió a los asistentes la posibilidad que tenían de suscribirse al Boletín de la Academia Médico-Escolar.

7 de diciembre de 1908, Junta directiva
…”se dio lectura a una carta circular firmada por el Sr. Setier y dirigida al Sr. Carsí de los médicos titulares tratando de celebrar un Congreso durante la Exposición Regional. No tomándose acuerdo de alguna especie porque aun no sabía la Junta directiva qué clase de Congreso se habría de celebrar por no haber tenido contestación del Comité Central, quedando encargado el Sr. Presidente de esta Corporación de avistarse con el Sr. Giménez Valdivieso, Presidente del Ateneo”.
Se aprobó pagar diversos gastos.

7 de diciembre de 1908, Junta general extraordinaria
Tuvo lugar la elección de los cargos que debían renovarse por Reglamento. Fueron elegidos:

-Presidente: Enrique López Sancho
-Secretario de actas: Alfredo Moscardó
-Tesorero: Francisco Torrens
-Presidente de la Sección de Medicina: Francisco Villanueva
-Presidente de la Sección de Farmacia: Agustín Trigo
-Vicesecretario general: Adolfo Batllés
-Vicecontador: José Baldoví
-Vicebibliotecario: Clemente Ramón

7 de diciembre de 1908, Junta general ordinaria
Se discutieron los presupuestos. Se acordó ingresar el dinero sobrante en la cuenta de la Caja de Ahorros.
El Sr. Chabás propuso que se llevara a Junta la relación de revistas, obras y demás fuentes de estudio necesarias. Se acordó que el Bibliotecario y los presidentes de cada sección elaboraran la mencionada lista.

[Estas anotaciones se han podido realizar gracias al Proyecto de Investigación del Ministerio de Educación, HAR2008-04023].

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