El Instituto Médico Valenciano en 1901

La actividad del Instituto Médico Valenciano durante 1901 siguió la tendencia de mínimos de 1900. Este sentimiento de ‘decadencia’ no afectaba sólo a la Corporación; era común a todas las instituciones del país después del desastre del 98. Sin embargo, se mantuvo el número de reuniones, el programa de premios y las dos sesiones principales. El entonces presidente D. Vicente Peset trató de dar vida animando a los socios a presentar casos de su propia práctica o cuestiones científicas en las Juntas generales, como se había hecho en el siglo XIX. Hubo algunas de las que quedó constancia en las Actas. Por otro lado, se resolvió en favor del Instituto y de otras instituciones el tema del testamento del Dr. García Röel, por sentencia del Tribunal Supremo. Hubo en 1901 dos fallecimientos relevantes: el del rector Dr. Ferrer y Julve, que fue presidente del Instituto y director de su Boletín durante varios años, y el del Dr. D. Pedro Lechón, socio por entonces muy activo del Instituto. Señalar, por último, que la sede del Instituto servía también para las reuniones del Colegio de Farmacéuticos, el Colegio de Veterinarios y la junta de la Liga antituberculosa.

5 de enero de 1901, Junta directiva
El Sr. Torrero llamó la atención de la Junta para que se regularizase la cobranza y, con urgencia, los libros de cuentas para pasarlos al nuevo tesorero.
El presidente propuso decorar, modificar los aparatos de gas y adecentar el salón de actos dada su pensosa situación.
El Dr. Peset también propuso que los socios pudieran presentar en las juntas generales asuntos prácticos o relacionados con las ciencias, con el fin de aumentar la vida de la Corporación.

5 de enero de 1901, Junta general ordinaria
Se aprobó el reingreso de D. Domingo Roca como socio residente.
Comunicó el presidente lo que se acordó en la Junta directiva de que los socios presentaran notas o comunicaciones originales de puntos concretos de su práctica particular o de alguna manera relacionados con las ciencias médicas. El motivo era dar vida, como en el pasado, al Instituto. Se aprobó la propuesta y para la próxima Junta se comprometían a llevar notas los Dres. Peset, Guillén y Cubells.

19 de enero de 1901, Junta general ordinaria
Se comunicó que la Liga antituberculosa había mostrado su satisfacción de que no se le cobrara nada por el uso de las instalaciones.
Se informó de que la mencionada Liga iba a estar presidida por el Dr. Orellano, ya que el Dr. Peset la había dejado.
El Dr. Cubells dio cuenta de un caso de un niño de seis años al que le diagnosticó meningitis tuberculosa de la base. Como el niño se encontraba bien, los padres desconfiaron de las medidas higiénicas que les propuso. Murió al poco tiempo. Intervinieron en la discusión los Dres. Ruíz, Landete, Lechón y Guillén.
El Dr. Guillén informó de un caso de su práctica particular, notable por los efectos logrados con un nuevo microbicida que se había dado a conocer recientemente. Se trataba de una anciana de 74 años, depauperada, que presentaba un ántrax de un diámetro no menor de 15 cm. entre las dos escápulas, con extensa úlcera. Explicó las causas de no haber utilizado un tratamiento quirúrgico. Optó por inyecciones de benzolyoduro de magnesio a dosis de 2cc en la base del tumor. Utilizó una caja completa de tubos de este nuevo medicamento. Como tratamiento quirúrgico se limitó a cortar tejidos muertos e irrigar la zona con agua hervida para evitar el remanso de secreciones. Se logró la curación, quedando una pequeña úlcera que esperaba que curara en poco tiempo. El Dr. Lechón intervino en la discusión de este caso y defendió el tratamiento quirúrgico.
El Dr. Ruíz dio lectura a una comunicación presentada por el doctor Landete. Se trataba de un labrador de la huerta de Ruzafa de 26 años, que presentaba un flemón en la ingle derecha. Se abrió espontáneamente dando salida a los dos días a dos vermes intestinales de 15 cm de longitud. Estableció el diagnóstico de apendicitis flemonosa producida por la existencia de dichos helmintos. Hicieron observaciones los Dres. Lechón, Ruíz y Guillén.
El Presidente agradeció las intervenciones.

3 de febrero de 1901, Junta directiva
Se trataron asuntos de trámite. Entre ellos, que el Dr. Codina Castellví facultaba al Dr. Monmeneu para recoger la mención honorífica con que se premió su trabajo Leyes etiológicas de la viruela.

3 de febrero de 1901, Junta general ordinaria
El Dr. Lechón solicitó que se modificara el Acta de la sesión anterior en el sentido de que él no minusvaloraba los antisépticos en el tratamiento del caso presentado, cuando se refirió al tratamiento quirúrgico.
Se acordó el reingreso como socio residente de D. José Garcerá Córdova.
Se nombró a los Dres. Lechón, Torrero y Barberá para que redactaran el programa de premios para el curso próximo.
Rodrigo Pertegás dio lectura a la comunicación presentada por el Dr. Mollá, Cáncer y artritismo. En la misma realizaba consideraciones para ratificar las íntimas relaciones genéticas entre el cáncer y el artritismo. Afirmaba que la lesión anatómica fundamental del artritismo en las edades avanzadas era la arterioesclerosis y en los primeros periodos de la vida, transtornos congestivos de índole vasomotora. De la arteriosclerosis a la lesión trófica, y de ésta a la pérdida de sustancia. Aseguró que cada día era más firme su opinión de que toda alteración tegumentaria no específica ni traumática reconocía por causa predisponente el artritismo y la observación clínica demostraba que la mayoría de los carcinomas y epiteliomas coincidían con alguna de las diversas manifestaciones clínicas del artritismo.
Se leyó también una provisión del Infante don Enrique como lugarteniente general del Reino, en Segorbe, el 6 de agosto de 1498, invistiendo a los maestros de medicina de Valencia Francisco Trastull y Juan Oltra para que investigasen si todos los que ejercían la profesión de medicina en esta ciudad tenían títulos legales para ello y autorizándoles para castigar a los intrusos con la pena de 2.000 florines de oro.
La comunicación siguiente la hizo el Dr. Peset. Trató sobre las dudas que suscitaba el llamado ‘Específico de Gaube’ debido a que no tenía una clara identificación química. No había un específico para todas las infecciones y, estudiando el iodobenzoilyoduro de magnesio y de pregonar sus cualidades y virtudes, oponía que: (1) los ioduros de benzoilo y de metal no se encuentraban descritos; se deberían mencionar su naturaleza química con todo detalle, en cuantas circulares y publicaciones llevara hechas. (2) Que no por ser conocido hasta ahora  debía ser considerado el específico de Gaube como remedio secreto y como tal ser proscrito. (3) Que había que decir llanamente si se trataba de una nueva especie química dando su fórmula o si el medicamento era una simple mezcla, a lo que se inclinaba, fundado en razones químicas. (4) Probaba que los 4 cc recomendados como cantidad máxima contenían 4 centígramos de yodo y una dosis  homeopática de magnesio y que, de benzoilo, apenas existía un débil lazo de unión. Fundado en esto se preguntaba porqué el autor exigía que se inyectaran cantidades 6.000 veces inferiores al peso del animal. (5) Después de confesar la importancia del yodo en el tratamiento de las infecciones, dijo que esto no obstaba para no aceptar lo que decía Gaube de su específico, porque de lo uno a lo otro mediaba un abismo por la dosis. (6) Terminó dudando de que el titulado iodobenzolyoduro de magnesio subsistiera en terapéutica, si su introductor, con más formales razonamientos, no evitaba ciertas vaguedades mal avenidas con la claridad científica.
El Sr. Brines señaló que él tenía un caso tratado con el específico de Gaube. Pidió al presidente que invitara a los prácticos a que contaran casos semejantes para que los hiceran públicos y aquilatar de esta manera el valor terapéutico del discutido remedio. Intervinieron en la discusión los Dres. Lechón, Guillén y Pérez Fuster.

21 de febrero de 1901, Junta general ordinaria
Se informó de las invitaciones que habían enviado el Ateneo mercantil y el Círculo Valenciano para el baile de máscaras que organizaban estas sociedades en Carnaval.
Se declaró fuera de concurso la memoria presentada a los premios con el lema ‘Prudentis est mutare consilium…’ porque los tres capítulos en que estaba dividida formaban parte del libro Lecciones de clínica quirúrgica dadas en la Facultad de Medicina de Granada, publicadas por el Dr. Lozano. Conocido el autor, pues, quedó desechada.
Se lamentó el fallecimiento del socio Rufino Ferrando.
El Dr. Sanchis Tomás señaló respecto al específico de Gaube, que él administraba una inyección en días alternos a dosis de una ampolla en el reumatismo mono y poliarticular agudo, obteniendo buenos resultados en cinco casos. El Dr. Landete manifestó dudas respecto a su utilidad en la fiebre tifoidea.
El Sr. Brines presentó una comunicación sobre la Palpitante cuestión de los cables eléctricos. Se trataba de un joven de 25 años de aspecto sano y constitución fuerte que recién curado de una blenorragia uretral recibió una fuerte descarga eléctrica por tocar un cable de los tranvías. Desde entonces sentía dolores generalizados, pero de forma especial en la mano y antebrazo, asiento también de un edema. Tras unos meses gozando de aparente salud volvieron de forma brusca los edemas hasta constituir un anasarca enorme. La orina era muy albuminosa. El enfermo ingresó en un hospital y falleció a los tres meses. El Sr. Brines se inclinaba a creer que en este caso las manifestaciones artríticas primero y la nefritis final, tenían el carácter de blenorrágicas. El Dr. Pérez Fuster señaló que era una lástima no disponer de los datos de autopsia para comprobar si había gonococos en el riñón, que explicarían la nefritis. El Dr. Peset hizo notar que de 200 a 250 ocasiones en las que había sido solicitado para buscar el bacilo de Koch en la orina, sólo había podido encontrarlo tres, por lo que había dificultades para diagnosticar padecimientos renales por el examen de la orina. También intervinieron Los Dres. Sanchis Tomás y Reig Pastor.
El Sr. Brines relató un caso de Cuerpo extraño en las fosas nasales y el Sr. Landete habló de Cuerpos alojados en el oído. Uno era el de una mujer de 40 años que lo llevaba desde niña. Otro, de un niño con un hueso de algarroba en cada oído, y un último en el que un hueso, también de algarroba, estuvo alojado en el oído durante 13 años. El Sr. Pastor narró otro caso de su clínica en el que una habichuela estuvo 7 años alojada en el oído. Pérez Fuster también contó otros casos similares de su práctica particular.

2 de marzo de 1901, Junta directiva
Se acordó imprimir el discurso que el Sr. Lloret había preparado para la Sesión inaugural.
Se acordó abonar facturas.
Se leyó una carta de D. Luciano Conder en la que adjuntaba una copia de la sentencia del Tribunal Supremo por la que se resolvía en favor de varias corporaciones científicas, entre ellas el Instituto, el asunto del Dr. Röel. Se acordó contestar dándole las gracias.
Se acordó elaborar una lista con contribuciones voluntarias para la viuda de D. Víctor García Carbonell.
Se lamentaron de que el tesorero anterior no hubiera entregado todavía los libros al nuevo y que no se estaba recibiendo la Revista Valenciana de Ciencias Médicas.

2 de marzo de 1901, Junta general ordinaria
Los Dres. Peset y Villanueva propusieron como socio residente a D. Ramón Gómez Pérez, profesor de veterinaria. Quedó la propuesta sobre la mesa.
Se informó haber recibido la nueva revista El Practicante, difusora de los practicantes de Farmacia.
El Secretario leyó el programa de premios para el próximo curso que presentó la Comisión nombrada a tal efecto:

-Cuestión de Medicina: Importancia de la seroreacción en el diagnóstico de la Tuberculosis
-Cuestión de Cirugía: Indicaciones de la nefrectomía
-Cuestión de Ciencias auxiliares: Estudio comparativo de las diferentes aguas potables de cualquiera de las provincias valencianas.

El Dr. Guillén manifestó que la cuestión de medicina debía ampliarse a todas las enfermedades infecciosas. Quedó, entonces, de la siguiente manera: ‘Importancia de la seroreacción en el diagnóstico de las enfermedades infecciosas más comunes’.
Intervino después el Dr. Vidal Puchals en el tema del específico de Gaube, defendiendo el nuevo yoduro. Explicó varios casos propios de enfermedades infecciosas en los que le había dado buenos resultados.

16 de marzo de 1901, Junta general ordinaria
Quedó admitido como socio D. Ramón Gómez Pérez por unanimidad.
La Junta lamentó la grave enfermedad que padecía el consocio Nicolás Ferrer y Julve, rector de la Universidad, y deseaba un pronto restablecimiento.

31 de marzo de 1901, Sesión inaugural
Presidió el doctor Orellano.
Leyó la Memoria el Secretario general.
El doctor Lloret leyó el discurso, que versó sobre el tema De algunas tendencias viciosas de la Cirugía actual. Se refirió a que, después de los éxitos logrados con la antisepsia, las faltas de éxito en la actualidad se debían a tres factores: el olvido y menosprecio de la táctica operatoria, el descuido de la anatomía topográfica, y el poco caso que se hacía a las enseñanzas de la clínica.
Se leyó el programa de Premios del curso siguiente.
Terminó el acto con unas palabras del Dr. Orellano.

6 de abril de 1901, Junta directiva
Se acordó pagar los gastos de decoración del salón de actos y se agradecía al Dr. Peset la intención de sufragarlos de su propio bolsillo.

6 de abril de 1901, Junta general ordinaria
Presidió el Dr. Orellano
Se acordó encargar al doctor Colvée la redacción del discurso inaugural del curso siguiente.

20 de abril de 1901, Junta general ordinaria
Se dio noticia del fallecimiento del doctor Ferrer y Julve. El presidente “Recordó los múltiples trabajos del finado por la ciencia; que fue uno de los presidentes del Instituto que más se habían distinguido por el amor a esta Corporación; que por espacio de muchos años había desempeñado la dirección del Boletín; que siendo rector y encontrándose en el Instituto en críticas circunstancias económicas, ofreció local en la Universidad si llegaba el caso extremo de no poder subvenir el pago de alquileres de la casa social”.
En señal de duelo, se levantó la sesión.

4 de mayo de 1901, Junta directiva
Se trataron asuntos de trámite y se acordó el pago de facturas.
Se recordó que circulase la lista de suscripción en favor de la viuda del médico Víctor García Carbonell, ya que no existía el Montepío facultativo, donde solicitó ayuda.
Se acordó comprar candelabros de gas y un mantel, todo ello, si era posible, de ocasión.

4 de mayo de 1901, Junta general ordinaria
Se informó de que el doctor Colvée se encontraba mal de salud, tenía mucho trabajo y se le había encargado también el discurso de la Academia. Quedó, por tanto, la invitación para otro momento.
Se nombró para el discurso al doctor Ramón Gómez Ferrer.

18 de mayo de 1901, Junta general ordinaria
Se informó de la recepción de un folleto con el discurso inaugural de la Real Academia de Medicina de Barcelona.
Los temas pendiente se reservaron para después del verano, dado que era periodo electoral y apenas había afluencia de socios.

4 de junio de 1901, Junta directiva
“Por unanimidad se acordó constara en acta el sentimiento de la Junta por la dolorosa pérdida del doctor Codina, entendido médico, bravo soldado y estimadísimo consocio que alcanzó envidiable renombre en las últimas campañas de Cuba y Filipinas, otorgándose como justo premio a sus trabajos varias honrosas condecoraciones”.

1 de julio de 1901, Junta directiva
Se comunicó la intención de D. Ramón Gómez de constituir una escuela de veterinaria para Valencia, y solicitaba los locales del Instituto para celebrar una reunión con tal de tratar el asunto. Se concedió esta petición.

1 de agosto de 1901, Junta directiva
Se informó de que diversas corporaciones mandaron al Instituto pases para los pabellones de la Feria de Julio. Se acordó agradecer el detalle.

2 de septiembre de 1901, Junta directiva
Se informó de una comunicación que mandó el rector al Instituto invitándole a intervenir en la información sobre las reformas en la enseñanza de que trataba la Real orden publicada en la Gaceta de Madrid, el 12 de Julio último.
El presidente había redactado una serie de consideraciones que remitió al rector debido a que había que entregarlas antes de que se reuniera la Junta. Ésta aprobó lo hecho por su presidente.
Se trató sobre las graves noticias que se habían publicado en los diarios sobre el asunto de García Röel. Se autorizó al presidente a que obrara de la forma más conveniente para el Instituto.

12 de octubre de 1901, Junta directiva
Se acordó constara en acta el sentimiento de la Corporación por la irreparable pérdida del Dr. Lechón, uno de sus socios más asiduos.
Se informó de que el Dr. Gómez Ferrer había aceptado encargarse del dicurso de la sesión inaugural del año próximo.
Se informó asimismo de que una comisión del Colegio de Veterinarios había pedido permiso para reunirse en el Instituto, contribuyendo en los gastos. Se acordó que pagaran 100 pesetas anuales.
“En vista de varios sueltos que ha publicado la prensa llamando la atención de la conveniencia de la celebración de una Asamblea regional en contra de la lepra, se acuerda conste en acta que el Instituto verá con gusto la celebración de dicha Asamblea”.

4 de noviembre de 1901, Junta directiva
Debido a que el doctor Gosálvez estaba enfermo se acordó celebrar la Sesión apologética el 23 de noviembre, encargando la lectura del discurso al Dr. Julio Oltra.

23 de noviembre de 1901, Sesión apologética
El Dr. Oltra leyó el discurso elaborado por el Dr. Gosálvez, que se encontraba enfermo. Trataba de la figura de D. Mariano Peset de la Raga. “Hace el autor atinadas observaciones encaminadas a probar la importancia que el médico ejerce en la sociedad en que vive, aunque no sea figura que descuelle por sus inventos y fama. Dio cuenta de los distintos escritos del biografiado en los que se revela el hombre; dio noticia detallada de todos ellos describiendo y juzgando su obra principal que se adelantó en varios años en los conocimientos que expone y en las ideas que sustenta”.
Después el presidente “se lamentó de lo apagada que está la clase médica contemporánea, lo que hace que nuestra Corporación arrastre una vida lánguida; pero como ejemplo de la vida profesional las enseñanzas que se desprenden de la biografía hoy leída y haciendo votos para que el Instituto despierte de su letargo, declaro abierto el curso de 1901 a 1902”.

7 de diciembre de 1901, Junta directiva
Se informó de la recepción de tres memorias para optar a premio. Dos de ellas sobre la seroreacción en el diagnóstico de las enfermedades infecciosas más comunes, cuyos lemas eran: ‘Los nuevos procedimientos de investigación constituyen un progreso y modifican a veces profundamente nuestros conocimientos en algunas ramas de la medicina’, e ‘Íbero’. La otra memoria trataba de la profilaxis de la herencia neuropática, y su lema era ‘Homo sum et nihil humanum…’
Se informó haber recibido los presupuestos del año próximo.
Se hizo balance de fondos.
Se comunicó que el decano de la Facultad había solicitado al Instituto dos representantes para tratar del próximo Congreso de medicina. Se designó a los Dres. Barberá y Guillén Comín, dada la premura de tiempo.
Se hizo balance del número de socios: 112 después de dar de baja a varias personas que no deseaban pertenecer a la Corporación.
Se acordó que las ocho medallas que quedaban en el Instituto pasaran a manos del tesorero actual.

7 de diciembre de 1901, Junta general ordinaria
“Se acordó constara en acta el profundo sentimiento de nuestra Corporación por la muerte del Dr. Lechón benemérito consocio, eminente médico y excelente patricio. Igualmente se acuerda por el socio corresponsal D. Teodoro Yáñez, catedrático de Medicina legal y toxicología de la Universidad central…”.
Se informó de la recepción del Tratado teórico-práctico de Radiografía y Radioscopia clínicas, de Jaime Mitjavila y Rivas; dos ejemplares de Desinfección doméstica. Aislamiento y desinfección simplificadas, de D. Carlos de Vicente y Charpentier; y cinco cuadernos de la Fisiología de Luigi Luciani traducida por Ferner y Piera.
Se dio cuenta a los socios de la llegada de tres memorias para optar a los premios.
El contador presentó los presupuestos para el año siguiente:

Ingresos
112 socios: 1.344
Cuotas de entrada y diplomas: 50
Derechos devengados por los informes que preste la Corporación: 100
Subvención por alquiler y alumbrado del Colegio de Médicos: 365
Id. Colegio de Farmacéuticos: 150
Id. Colegio de Veterinarios: 100
Total: 2.109 pesetas

Gastos
Alquiler de la casa social: 900
Asignación al conserje: 639
Secretaría: 29
Biblioteca: 190
Alumbrado: 290
3 % de cobro: 40, 32
Imprevistos: 109
Total: 2.109,32 pesteas

Se nombró a los Dres. Julio Oltra, Mauro Guillén y Alfredo Brunenque su examen.
Se informó de que fueron nombrados los Dres. Barberá y Mauro Guillén para representar al Instituto en los trabajos preliminares del próximo Congreso de medicina.
Se acordó avisar al Dr. Dómine para que señalara día y hora para su anunciada conferencia.
También se tomó la decisión de encargar al Dr. Rodrigo Pertegás el discurso apologético del próximo curso.
Presentó la dimisión D. Guillén Marco del cargo de presidente de la Sección de Ciencias auxiliares y farmacia.

7 de diciembre de 1901, Junta general extraordinaria
Renovación de la mitad de la Junta. Realizada la elección, quedó de la siguiente forma:

Vicepresidente : Dr. Guillén Marco
Secretario: Dr. Olmos Moreno
Contador: Dr. Reig Pastor
Vicecontador: Dr. Guillén Roig
Bibliotecario: Dr. Torrero
Presidente de la sección de Cirugía: Dr. López Sancho
Presidente de la sección de Higiene: Dr. Villanueva Esteve
Vicetesorero: Dr. Brines Rosa
Vicesecretario de actas: Dr. Ruíz García

El Instituto Médico Valenciano en el diario Las Provincias

Al igual que en 1900, sólo se publicaron las noticias sobre los actos solemnes del Instituto: La Sesión aniversario y la Sesión apologética:

-Instituto Médico valenciano. LXI Aniversario de su Fundación
Las Provincias, 1 de abril de 1901, p. 2

-Instituto Médico Valenciano. sesión homenaje a D. Mariano Peset de la Raga
Las Provincias, 24 de noviembre de 1901, p. 2.

[Estas anotaciones se han podido realizar gracias al Proyecto de Investigación del Ministerio de Educación, HAR2008-04023].

 

Un comentario en “El Instituto Médico Valenciano en 1901

  1. Pingback: Entradas en este Blog dedicadas al Instituto Médico Valenciano (1898-1936) | Medicina, Historia y Sociedad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s