Información sobre salud y Twitter

El mes pasado mes de abril el American Journal of Infection Control publicó el artículo “Dissemination of health through social networks: Twitter and antibiotics“, de Daniel Scanfeld, Vanessa Scanfeld y Elaine L. Larson.

El objetivo del trabajo es captar los malos entendidos y el mal uso de antibióticos utilizando en este caso un medio novedoso: Twitter. Se seleccionaron mil actualizaciones que contenían la palabra antibiótico para analizar su contenido y clasificarlas.

Puede llamar la atención el uso de este medio para un estudio de estas características. Incluso podría no tener ninguna representatividad o interés. Sin embargo, es necesario que se empiece a ver qué pasa en estos escenarios que tanta importancia están tomando en los últimos años, y si pueden aportar algo a la investigación. Según señala un estudio de Pew Internet & American Life, el 12 % de los e-pacientes utilizan este medio para compartir información sobre su estado de salud o interesarse por la de otros. Twitter llegó en el año 2006 para quedarse. Desde entonces ha adquirido mucha popularidad. Su uso ha variado mucho según la idea que cada uno tiene de lo que es y para qué puede servir.

Como se sabe, Twitter es una herramienta de microblogging. Permite a sus usuarios enviar entradas o “tweets” que no sobrepasen los 140 caracteres a través de aplicaciones de terceros, directamente desde un ordenador, a través del teléfono móvil, a través de SMS o de cualquier programa de mensajería instantánea. Su público está mayoritariamente compuesto por adultos jóvenes; la media de edad es de 31 años. Cada persona que tiene cuenta en Twitter tiene seguidores o Followers y él sigue o hace Following a otras personas.

Uno de los usos de Twitter es compartir información como sucede con otras herramientas de la etapa Web 2.0. La salud es uno de los temas que se comparte y con ellos, ideas, creencias, valores, prácticas, etc. Esto incluye falsas ideas y malas prácticas relativas al uso de los antibióticos. Twitter dispone de posibilidades de búsqueda y el uso de filtros que permiten establecer criterios.

Aplicadas determinadas técnicas de análisis, los autores han establecido una serie de categorías según cómo se usa la palabra “antibiótico”. No se tuvieron en cuenta las que utilizaban el término de forma metafórica. La más frecuente es la que llaman “uso general” y se relaciona con la ingesta de este tipo de sustancias, de la duración del tratamiento y del deseo de que hagan efecto. La segunda se relaciona con el consejo o recomendación y la información acerca de estos productos; en algunos casos incluso se remite a otro sitio web a través de un enlace. La tercera categoría reúne los tweets sobre los efectos secundarios y reacciones adversas, con síntomas de tipo general, más específico, e incluso sobre los inconvenientes de no poder ingerir alcohol o tomar el sol mientras se usan. En el artículo se ha incluido una nube de etiquetas que nos da una idea gráfica de lo que dicen los tweets y de los términos más utilizados.

Mediante otras técnicas se ha investigado las combinaciones de palabras que ponen en evidencia ideas y prácticas equivocadas sobre los antibióticos. Por ejemplo: la asociación: “antibióticos” y “gripe”, o “antibióticos” y “resfriado o enfriamiento”.

La interpretación de los resultados del artículo es bastante acertada. En este apartado hacen referencia a los resultados de un estudio llevado a cabo por Jupiter, empresa que investiga y analiza el impacto de Internet. Según el mismo, la gente quiere conocer la opinión de otros sobre el uso de un tratamiento o medicamento; un número parecido quiere conocer la experiencia y conocimientos de otros usuarios respecto a un tema de salud; un buen número también lo emplea para aprender cómo otras personas se han enfrentado a determinada condición o enfermedad; finalmente, también hay unos cuantos que buscan apoyo emocional. Dentro de Internet, Twitter es un espacio de intercambio informal de información.

Según los autores del trabajo, a pesar de las críticas que pudieran hacerse, por los motivos señalados Twitter es útil para detectar malos usos y también para difundir y promover hábitos adecuados e información científica. Su potencial es enorme.

No hemos hecho referencia a muchos aspectos del trabajo, ni hemos anotado cifras. Recomendamos a los interesados que se dirijan al artículo original. Aparte de la información completa, podrán encontrar todos los detalles de tipo metodológico y los resultados dispuestos en tablas comprensibles.

Referencia del trabajo:

Scanfield, D.; Scanfield, V.; Larson, E.L., Dissemination of health through social networks: Twitter and antibiotics, American Journal of Infection Control, 2010; 38(3): 182-188. [doi:10.1016/j.ajic.2009.11.004].

Vía: ScienceRoll

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2 comentarios en “Información sobre salud y Twitter

  1. Esta entrada me parece de enorme interés para el público en general y, especialmente, para los que -de un modo u otro- nos dedicamos a la Historia de la Medicina y la Documentación Médica. La importancia que las redes sociales están adquiriendo en nuestro medio merece la mayor atención.
    Muchas gracias y ¡enhorabuena, Dr. Fresquet!

  2. Pingback: Tweets that mention Información sobre salud y Twitter « Medicina, Historia y Sociedad -- Topsy.com

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