Fosfo-Glico-Kola Doménech

Durante muchos años, en España uno de los medicamentos más populares fue la Fosfo-Glico-Kola Doménech. A principios del siglo XIX aparecía publicidad de este producto en la prensa diaria, como este que mostramos, que se publicaba con cierta frecuencia en Las Provincias (1907).

Este producto contenía, según el prospecto:

1) Fosfoglicerolato de cal. Allío se dice que “es un excitante poderoso de la nutrición general gracias al estímulo que ejerce sobre el sistema nervioso, usándose en la neurastenia, hipocondría y ciertas formas de histeria; en la clorosis, albuminuria, fosfaturia, ataxia locomotriz, hiperestesia gástrica, ciática aguda, convalecencia, etc.

Los glicerofosfatos fueron propuestos por A. Robin en 1894, según Peset Cervera, como más asimilables que los fosfatos. Los había de varios tipos y estaban ensayándose todavía a principios del siglo XX. El ácido glicerofosfórico fue estudiado por K. Bülow, G. Pascuali y A. Robin. El más utilizado era el glicerofosfato de cal, llamado también glycero-phosphas calci, fosfoglicerato cálcico y neurina de Prunier. Es un polvo blanco, ligero, soluble en agua, que se enturbia al hervir, y de reacción neutra. Se adulteraba mucho en los comercios. Igual que otros glicerofosfatos, se recomendaba para la tuberculosis, escrófula, neurastenia y diabetes fosfatúrica. Una fórmula estándar era: glicerofosfato de cal (5 gras.) y el Polvo de Kola (10 grs.).

En este periodo comenzaron a utilizarse también las lecitinas derivadas del ácido glicofosfórico por su papel desempeñado en la nutrición. Fueron encontradas en la yema por Gobley, y Hoppe-Seyle y otros las describieron también en productos animales (cerebro, sangre, leche, linfa, etc.) así como en vegetales. La investigación de la acción fisiológica de la lecitina fue desarrollada inicialmente por Danilewski en 1890.

Algunos productos actuales  siguen conteniendo glicerofosfato de cal, por ejemplo, algunos multivitamínicos.

2) Nuez de Kola, que “constituye un verdadero alimento de ahorro, es un tónico cardíaco preconizado en las fatigas musculares y admirable estimulante del sistema nervioso”.

“Asociadas como es debido” -se dice- ambas sustancias, al unir sus propiedades, constituyen una “excelente medicación tónica” y lo más indicado para las convalescencias.

Al hablar de las “Kolas africanas” en la época, ya se ponen entre paréntesis los principios activos: la cafeína y teobromina, así como el Rojo de Kola y el tanino). La fórmula era: Extracto de nuez de kola, glicerofosfato de cal, rojo de kola, alcoholaturo naranja, cacao y sacaruro vainilla.

Hay varias especies en África tropical cuyas “nueces” o semillas proporcionan la kola: la Cola nitida, la C. acuminata y la C. vertcillata. En África occidental se usan como estimulante al masticarse frescas. Contienen bases púricas, especialmente la cafeína con trazos de teobromina. Se siguen utilizando en farmacia para preparar estimulantes y, sobre todo, para la elaboración de bebidas sin alcohol.

La Fosfo-glico-kola Doménech se presentaba de tres formas: granulado o en comprimidos, en elixir e inyectable.

La publicidad de entonces ya incluía testimonios como la de ahora. Si alguien de prestigio usa un producto o lo recomienda…, ofrece seguridad o produce el deseo de imitación por parte de los posibles compradores.  Así, los médicos Tolosa Latour, Candela y Pla, Esquerdo y otros, conocidos en su época, aportan sus opiniones positivas. Por ejemplo, Candela y Pla señala: “Los excelentes resultados del Fosfo-Glico-Kola Doménech son debidos a la asociación de fármacos idóneos, que lejos de neutralizarse se coadyuvan a la obra de regeneración orgánica, dando fuerza a la sangre, energía a los tejidos y tono a la economía…”. Tolosa Latour dice: “He empleado el Fosfo-Glico-Kola y tengo la satisfacción de manifestarle que los resultados son excelentes”.

El material publicitario era diverso y los motivos impresos variaban. Sin embargo, la imagen que más se repitió fue la de un hombre mayor con rostro y sonrisa extraños, que sostiene el producto en primer plano, y por detrás de su hombro asoma una dama bastante joven. Aquí un posavasos publicitario:

Y aquí publicidad con cola adhesiva por la parte posterior:

Aquí una tarjeta postal algo más antigua.

También se realizó publicidad con niños dirigida a este sector de la población.

Tubo de tabletas de Fosfo-Glico-Kola.

2 comentarios en “Fosfo-Glico-Kola Doménech

  1. Pingback: Las demandas de material científico del Instituto de Zaragoza en 1906 | jaeinnova

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s