En peligro algunas bibliotecas historicomédicas de los Estados Unidos

El Presidente de la American Association for the History of Medicine, en el Newsletter de Febrero de 2009, muestra su preocupación por la situación actual y el futuro de las Bibliotecas de Historia de la Medicina. Ha decidido crear una comisión que estudie el tema.

Parece que algunas se están cerrando. Pone el ejemplo de la del Colegio de Médicos de Filadelfia que echó el cierre y al personal que la atendía. Después volvió a abrir pero con horarios reducidos y escasos recursos humanos. Sin embargo -señala- en la página web se sigue proclamando “La Biblioteca Historicomédica del Colegio es uno de los centros de investigación sobre historia de la medicina más grandes del mundo”. Se señalan como motivos la crisis económica y el cambio en las prioridades de las instituciones.

Se refiere después a las colecciones de libros raros y de Historia de la medicina que posee la Academia de Medicina de Nueva York. También se hace publicidad de la misma en el correspondiente sitio web como una de las mejores bibliotecas para los investigadores de Historia de la medicina y de la salud. En enero de este año sus horarios de atención al público cambiaron. Está accesible de martes a viernes de las 10 horas a 16,45, previa petición de cita. Aunque parezca tiempo suficiente, un investigador que se traslade desde otra ciudad tiene que alargar su estancia y encontrarse con un montón de horas muertas.

Aunque algunas colecciones han crecido en las últimas décadas, otras se han reducido o han desaparecido. Menciona la Biblioteca de la Sociedad Médica del Condado de King y la Academia de Brooklyn (unos 200.000 volúmenes), que se “disolvió” en los años setenta del siglo XX. Más recientemente, la Biblioteca de la Facultad de Medicina y Cirugía del Estado de Maryland fue dispersada. Aunque muchas de estas bibliotecas son adquiridas por otras o por coleccionistas, algunas se destruyen.

También se refiere a un programa pionero que llevó a cabo hace unos cincuenta años el Medical Library Center of New York, que se encargó de reunir materiales de varias bibliotecas del área metropolitana. Llegó a tener 450.000 volúmenes. En el 2003 se cerró y se dispersó, es decir, acabó siendo lo que en un principio quiso evitar. Quizás, en pocos años, la única colección historicomédica del país que quede sea la de la National Library of Medicine.

En el artículo también se habla de cosas sorprendentes. En tiempos de crisis este tipo de bibliotecas están afectadas igual que los centros de arte. La Brandeis University decidió cerrar y subastar las obras de su Rose Art Museum (más de 6000 piezas). Se provocó un gran escándalo, sobre todo por parte de los que habían donado obras. Parece que tuvieron que dar marcha atrás, aunque el mensaje ahí queda.

Se esperaban resultados de la comisión mencionada para septiembre. Quizás en los próximos Boletines tengamos noticias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s