Mi experiencia con Kindle

Desde hace unos meses quería adquirir un e-book. En Valencia, prácticamente hasta hace unas semanas, era imposible hacerlo. Como mucho se podían ver uno o dos modelos en las estanterías de dos comercios. El precio de ambos superaba los 250 euros. La otra posibilidad era comprarlo por Internet. Más oferta pero los precios igual o superiores. Respecto a la oferta de libros, los clásicos gratuitos descargables de varios sitios o algunos títulos que no me interesaban.

De repente surgió la venta de Kindle internacional. Buen precio, con conexión wifi, y la oferta de libros de Amazon, lugar donde compro con cierta regularidad. Decidí adquirirlo. Lo pedí un jueves por la tarde y el lunes por la mañana lo tenía en mis manos. En esto el servicio es impecable. El lector con las tasas de aduana y los gastos de envío ascendió a un total de 226 euros. Mucho más barato que cualquiera de los modelos que se venden aquí en Valencia con características técnicas inferiores y sin conexión wifi.

En las dos primeras semanas de uso Amazon actualizó el firmware proporcionando nuevas prestaciones como poder leer documentos pdf sin necesidad de convertirlos a un formato legible por Kindle. Por tanto, no se trata de una plataforma cerrada como se dijo en un principio. He podido cargar documentos para leerlos cómodamente. Para el manejo del Kindle con el ordenador ha sido de gran ayuda la aplicación gratuita Calibre.

He adquirido dos títulos cuyo precio no ha sobrepasado los 13 euros. Se solicita a través del mismo Kindle y al minuto lo tienes cargado ya en el lector. Ya sabemos que la mayoría de libros de Amazon están en inglés, pero los que compro en papel también lo están. Sólo un problema en mi caso. Los libros relacionados con la Historia de la ciencia, Historia de la medicina y áreas afines son muy caros; excesivamente caros. Sobrepasan casi todos los 50 euros y algunos se van a los 150 euros o más. No entiendo porqué las grandes editoriales institucionales y de prestigio de los Etados Unidos y del Reino Unido publican a estos precios tan excesivos. Supongo que piensan que, como sucede con las revistas científicas, serán las instituciones las que los compren. Además de esto, muchas veces, tras un título atractivo te encuentras con textos que no te interesan lo más mínimo. Comprarlos para el Kindle te ahorra dinero respecto a los costes de las ediciones en papel. Una ventaja añadida es que normalmente puedes bajarte un capítulo de muestra. Sin embargo, en otras áreas, los libros son más mucho más baratos.

Respecto al funcionamiento es muy fácil. Puedes adaptar el tamaño de letra, el espaciado entre líneas, puedes leer en vertical u horizontal, subrayar, marcar, etc. También es muy útil tener activo el diccionario que trae por defecto, o cambiarlo a uno Inglés-español. Cuando lees, si quieres saber el significado de una palabra, colocas el cursor sobre ella y a pie de página aparace la información que sobre la misma Trae el diccionario.

La lectura es cómoda, la batería da de sí para varios días o miles de páginas, el aparato no pesa casi nada, etc. Lástima que, aparte de por la Librería Amazon, en la versión internacional no se pueda navegar por Internet. Esperemos que se corrija en el fututo este aspecto. De todas formas en estos momentos de los lectores de libros no se pueden esperar grandes cosas. Para mi gusto falta contraste entre el texto y el fondo de pantalla y los formatos son algo primitivos. Es como si cualquier libro se convirtiera en un documento word. Por supuesto la experiencia con las imágenes es muy pobre, lo que sucede también con las tablas, los gráficos, etc.

Los libros en papel suelen estar bien impresos, maquetados, con tipos legibles y equilibrados, etc. Todo ello se adapta bien a los distintos tamaños. Sin embargo, estos aspectos se pierden en los lectores, que sí son ideales para novelas y libros que sólo contienen texto. No lo recomiendo para libros con muchas ilustraciones, tamaños superiores a los libros de bolsillo, con tablas, gráficos, etc.

Se están produciendo muchos movimientos en torno a los libros electrónicos y los lectores. Supongo que la tecnología no dejará de evolucionar y perfeccionarse en este sentido. Irremediablemente hay que apostar por ello. Los lectores solucionan el problema de espacio que muchos padecemos por lo que ocupan los libros reales. Por otro lado puedes llevar muchos a cualquier lugar sin pasar de los 800 gramos que suelen pesar los e-books readers.