El Instituto Médico Valenciano en 1929

El Dr. Barberá, antiguo presidente del Instituto Médico Valenciano, me pasó hace unas semanas unos materiales para digitalizar y que por su interés inserto en este blog. Se trata de un reportaje que la revista La Semana gráfica, de Valencia, ofreció el 31 de agosto de 1929 (Año V, número 164) en el cuadernillo central (no hay paginación). Es interesante la noticia y, por su contenido, habrá que seguir buscando información.

Ya ha finalizado el periodo anual de actividad en este centro y, por lo tanto, ya puede hacerse el oportuno balance de su gestión. La labor realizada ha sido poca, en lo que a número de actos docentes se refiere, pero en lo que a calidad de los mismos la Directiva del Instituto ha conseguido mantener el prestigio que se adquirió a través de los años. Todos los actos celebrados en el mismo han sido un verdadero éxito de público, tanto por la calidad de los actores como por la importancia de los temas desarrollados.

Desde estas columnas ya nos hemos ocupado, con alguna frecuencia y extensión, de la mayor parte de dichas reuniones, y, por lo tanto, huelga comentar cada una de ellas, si bien creemos conveniente enumerarlas para mejor apreciar la labor realizada.

Aparte de todo ello las diversas secciones del Instituto se han reunido periódicamente y se han ocupado de varias cuestiones, discutiendo numerosas ponencias, de las que se sacaron las oportunas conclusiones.

Como puede observarse, por lo que ya antes indico, han sido muy pocos los actos celebrados en el Instituto, aunque la poca cantidad de ellos está hartamente compensada con la alta calidad de los conferenciantes. Tengo entendido que la labor de este curso hubiera sido un poco más intensa si no hubieran ocurrido ciertas cosas que colocaban a la casa docente en circunstancias de excepción…

De lo último que se ocuparon fue del célebre “caso Asuero”. Unos con un apasionamiento noble y elevado- propio de quienes se hallan convencidos de la importancia de su misión social como médicos-, otros con fría serenidad de juicio analítico, los de más allá procurando averiguar experimentalmente lo que hubiera de cierto en este asunto…, todos los médicos valencianos han colaborado para esclarecerlo. De este caso no se ha sacado -al menos por ahora- conclusión ninguna; tal vez no las haya…, o si las hay sean de descrédito hacia lo que muchos creyeron una panacea. Algunos médicos expresaron su opinión sobre el particular y en muchos de ellos creímos advertir un gran escepticismo hacia el “caso”. Parecían ocuparse de ello aun a sabiendas de que no valía la pena, y por no pecar de omisión en un asunto al que los profanos le habían dado una exagerada importancia.

El haber traído a Valencia algunos prestigios de fuera ha sido un verdadero acierto. La clase médica y escolar de nuestra tierra tenía deseos de conocer de cerca a aquellos maestros. El Instituto Médico Valenciano ha sabido dejarnos satisfechos.

Algunos “maestros nuestros” también han tomado parte activa en la vida científica del Instituto. Han sido “los de siempre”, o “los de casi siempre”, los que se renuevan constantemente para estar en la vanguardia del movimiento científico. La expectación que producen todos los actos en que toman parte se halla siempre justificada. Han creado “su escuela” y la propagan y la difunden desde la cátedra, la tribuna, la revista y el libro. Producen y producen y ninguna de sus producciones deja traslucir decaimiento o poco interés… ¡aun son jóvenes!

Han faltado la colaboración de algunos maestros más que no sabemos por qué causas se asoman pocas veces a esta tribuna. Si, pues, son maestros, ¡por qué no extienden su acción educadora y de enseñanza de sus conocimientos algo más allá de la cátedra, en donde por fuerza han de repetirse monótonamente curso tras curso?

El elemento joven también ha tomado parte activa en este curso; han dejado de retraerse modestamente -como hasta hace poco hacían-, han querido colaborar a la obra común, y lo han hecho tan bien que nos han dado la sensación  de que no acabarán los maestros en esta generación. Algunos han destacado tanto que ya se ve en ellos a los continuadores de esta magnífica escuela médica de Valencia.

La Junta Directiva y los presidentes de sección se han ocupado atentamente de la misión que se les encomendó cuando fueron elegidos. Han salido airosos de su cometido y han dejado una labor que debe servir de ejemplo a quienes sustituyan.

Dentro de muy poquísimas semanas principia el curso 1929-1930, y seguidamente comenzará el periodo de actividad en todos los centros científicos. En el Instituto Médico se han de renovar unos cuantos puestos de directivos, y tras ello empezará el curso, para el que sabemos que hay preparada mucha labor, de la que daremos oportuna cuenta.

Resumen de las actividades del Instituto Médico Valenciano en el curso 1928-29
2 de Febrero, D. Antonio Oller, de Madrid: Tuberculosis óseas y tumores como accidentes del trabajo
9 de Febrero, D. L. de la Peña, de Madrid: Fisiología, patología y patogenia del reflejo urinario (con proyecciones)
14 de Febrero, D.R. Vilar Fiol, de Valencia: Progreso de la Terapéutica de las infecciones de la carie
14 de Febrero, D. F. Rodríguez Fornos, de Valencia: Importancia y relaciones de la sepsis bucodentaria con la patología interna
23 de Febrero, D. Rafael Mestre, de Córdoba, República Argentina: Sin fisiotomía subcutánea
28 de Febrero, Sección de Estomatología: Prótesis movible
2 de Marzo, D.R. Novoa Santos, de Madrid: Secretina e insulina
22 de Marzo, Sección de Tuberculosis: Neumotórax y frenicectomíasby Pronóstico de la tuberculosis pulmonar
28 de Marzo, Sección de Estomatología
5 de Abril, Dr. Mallet, de París: Las nuevas técnicas de aplicación del radium en las neoplasias
15 de abril, Doctores Vilar Sancho y Alonso Ferrer, de Valencia: Tratamiento del cáncer de garganta (con presentación de enfermos que se consideran curados clínicamente)
15 de Mayo, Sección de Otorrino laringología
28 de Mayo, Sección de Tuberculosis: Acción de las sales de oro en el tratamiento de la tuberculosis
3 de Junio, D. Jesús Marín, de Valencia: Las experiencias sobre el método Asuero y su valor
12 de Junio: D. José Nadal, de Valencia: Observaciones recogidas en San Sebastián. Comentarios
12 de Junio, D. Joaquín Berenguer, de Valencia: Reflejo olfatorio motor

Junta directiva del Instituto Médico Valenciano en 1928-29
Miguel Martí Pastor (Presidente)
Tomás López Trigo (Vicepresidente primero)
Aurelio Gamir Sanz (Vicepresidente segundo)
Tomás Alcover Alapont (Bibliotecario)
Manuel Lleó Silvestre (Presidente de la sección de obstetricia y ginecología)
Lola Vilar Gallego (Presidenta de la sección de pediatría)
Vicente Pallarés Iranzo (Presidente de la sección de cirugía)
Agustín Trigo Mezquita (Presidente de la sección de farmacia)
Fernando Rodríguez Fornos (Presidente de la sección de cancerología)
Agustín Campos Igual (Presidente de la sección de estomatología)
José Serret Bort (Presidente de la sección de ojos)
Arturo Ortigosa Barroso (Presidente de la sección de electrología)
Adolfo Rincón de Arellano (Presidente de la sección de medicina)
Angelino Faus Cabrera (Presidente de la sección de otorrinolaringología)
Juan Bautista Marco Navarro (Secretario)
S. Virgilio Jordán (Vicesecretario)
Francisco Reig Pastor (Tesorero)
Daniel Fenollosa Aloy (Contador)

Portada del número de Semana gráfica correspondiente

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